Guía para conocer la aplicación Buffer

Compartir contenidos en las redes sociales está a la orden del día, no hace falta ser un gurú de las nuevas tecnologías para darse cuenta. Y las aplicaciones que permiten compartir esos contenidos de forma fácil pueden resultar especialmente atractivas para dispositivos móviles, puesto que en ellos es más farragoso copiar enlaces desde el navegador para pegarlos manualmente en nuestras actualizaciones de estado.

La aplicación Buffer permite publicar la información que queramos, desde páginas web a tuits ingeniosos, en las redes sociales donde tengamos perfil. La diferencia es que esos contenidos pueden aparecer de forma instantánea o bien podemos “almacenarlos en el buffer” y dosificarlos a lo largo del día. Esta característica es muy útil para los que dedican momentos concretos del día a leer blogs o mirar la prensa online pero en cambio no quieren saturar de pronto su Timeline de Twitter o su muro de Facebook con enlaces a noticias y artículos.

Cómo funciona

Se puede acceder a través de su página web, desde la que podemos controlar el panel de control y la totalidad de las funcionalidades. También tiene aplicación para Android y iPhone/iPad y se pueden instalar extensiones de Buffer en los navegadores Firefox, Chrome y Safari. En ese sentido se parece mucho a utilidades como Pocket.

La versión gratuita de Buffer permite conectar un perfil de cada una de estas redes sociales: Twitter, Facebook, LinkedIn y App.net. También permite conectar una página de Facebook o un grupo de LinkedIn, pero sólo si no hay conectados perfiles personales en estas redes. La versión de pago, llamada versión awesome, cuesta 10€ al mes, y elimina estas restricciones y con ella se pueden conectar hasta un máximo de 12 perfiles de las 4 redes en cualquier combinación (varias cuentas de Twitter, perfiles y páginas de Facebook…). También se elimina el tope de posts almacenados en el buffer, que en la versión gratuita son 10. Este tope de contenidos no suele ser un problema, ya que conforme se vayan publicando iremos vaciando la “cola”.

Conexión de cuentas

Para utilizar Buffer podemos acceder a través de Twitter o Facebook, o bien crearnos una cuenta al efecto. Una vez dados de alta, podemos conectar nuestros perfiles de redes sociales atendiendo a las limitaciones (o no) de nuestra versión. Lo ideal es hacerlo desde el panel de control de la web. Podemos establecer cualquiera de nuestros perfiles, o incluso varios a la vez, como “default”, que es en el que se compartirán por defecto los contenidos, aunque siempre podremos seleccionar dónde queremos publicar cada post.

Cuentas conectadas en Buffer

El Tahúr en versión avatar, casual y formal

Publicar contenidos

Una vez hemos conectado nuestros perfiles, podemos empezar a compartir contenidos. Existen multitud de formas. Desde el móvil, si seleccionamos la opción de ‘Compartir’, nos aparecerá la posibilidad de ‘Añadir a Buffer’. La extensión para navegadores añade un botón (en Firefox está a la derecha de la barra de navegación) que permite añadir a Buffer la página en la que estemos. Con el plug-in, además, cuando naveguemos por las webs de Twitter o Facebook nos aparecerá un nuevo botón de color verde cuando vayamos a compartir contenido (escribir un tweet, retuitear, compartir en Facebook). Por último, desde la web de Buffer podemos añadir manualmente un post.

Publicar en Buffer

Retuiteando algo al azar…

Cuando añadamos un contenido a Buffer nos aparecerá un cuadro de diálogo como el de la imagen. Podremos modificar el texto del post y seleccionar las redes sociales en las que queramos publicar el contenido. Disponemos además de la opción de publicarlo en el momento o añadirla a la cola de espera, en cuyo caso se publicará automáticamente de acuerdo a nuestra programación (ver más adelante).

Por cierto, en el caso de que nuestro navegador (móvil o de escritorio) nos suponga un impedimento para compartir directamente en Buffer, este post de Blogoff explica cómo saltarse la restricción mediante el truco de enviar por e-mail el contenido.

Una característica interesante de Buffer es que genera estadísticas de los contenidos que publiquemos a través de la aplicación, como las veces que se ha vuelto a compartir (retweets o compartir en Facebook), el alcance potencial en función de nuestros seguidores y los seguidores de la gente que haya distribuido el contenido, los favs o ‘Me gusta’ que ha recibido, o si hemos incluido un enlace, cuántas veces han pinchado en él.

Programar la publicación

A diferencia de otras aplicaciones como Tweet Deck, en las que cada tuit se puede programar manualmente, en Buffer hay que fijar de antemano los horarios de publicación para cada red social. Esto puede resultar un poco tedioso al principio, pero una vez lo tengamos completado podremos olvidarnos de programar la hora a la que queremos publicar cada contenido. Quizá lo peor sea tener que programar los horarios para cada uno de nuestros perfiles. Al fin y al cabo, es normal hasta cierto punto, ya que Buffer te permite controlar cada red de forma individual en vez de publicar en lote. Por otra parte, si programamos horas diferentes de publicación para cada red social evitaremos dar la impresión de que publicamos indiscriminadamente en todos nuestros perfiles.

Progamar posts en Buffer

a primera hora tenemos mates, a segunda lengua…

Por defecto, los horarios de publicación son los mismos para todos los días, pero podemos personalizarlos tanto como queramos, y establecer unos tiempos diferentes para los fines de semana, por poner el ejemplo del mundo. Cuando añadamos contenidos a la cola de Buffer, irán publicándose de acuerdo a las horas que tengamos programadas a partir del momento de añadirlo, siempre que no estén ocupadas. Por ejemplo, siguiendo los horarios de la imagen, si a las 10 de la mañana añado dos contenidos a Buffer, el primero se publicará a las 12:39 y el segundo a las 14:52. Pero si la noche anterior (pasadas las 12) hubiese añadido 3 posts, entonces los que compartiese por la mañana no aparecerían hasta las 17:02 y las 19:27 respectivamente. En cualquier caso, desde el panel de control podemos ver los posts proramados y reordenarlos o eliminarlos a nuestro gusto.

Podemos añadir tantos puntos de publicación como deseemos. Tan sólo debemos recordar que no podemos exceder (en la versión gratuita) un determinado número de contenidos en la cola de espera. A medida que éstos se vayan publicando podremos añadir nuevos enlaces, tuits y demás.

En conclusión

Buffer es una buena aplicación para tener tuits y actualizaciones de Facebook o LinkedIn programadas o para poder compartir varios contenidos con un intervalo de tiempo entre uno y otro y así no saturar a tus seguidores con muchas noticias de golpe. Uno de sus puntos fuertes es el de poder controlar cada cuenta por separado, especialmente si sois como un servidor y en cada red social vuestra identidad digital es ligeramente diferente. En general la forma de compartir es sencilla y al poco de empezar a usar Buffer las funcionalidades básicas se controlan sin mayor problema.

Entre sus aspectos menos atractivos, personalmente hubiera preferido un bookmarklet (marcador) antes que una extensión, puesto que las extensiones recargan demasiado los navegadores. Además, en mi caso tuve que desactivar los atajos de teclado ya que no funcionaban bien (ignoro si fue algo puntual o es un bug de la versión para Firefox). La versión gratuita puede quedarse un poco corta al permitir sólo un perfil por red social. No hace falta ser una gran empresa para tener una página de Facebook dedicada a un blog o manejar un par de cuentas de Twitter. Aunque para un uso básico (tuits y actualizaciones de esado) es una opción estupenda.

Nueva entrada en El Ninho Naranja

Llevamos unos días que no paramos. Esto es una locura, pero hay que ver lo que nos gusta. Por un lado tuve un fin de semana toledano entre la grabación del último Press Start (uno de los mejores que recuerdo) y esa pedazo de Monstrua de Cine Chungo que fue todo un exitazo.

Por su parte, los chicos de Ninho Naranja están más activos que nunca. Ante la falta de tiempo de su webmasters, los colaboradores estamos arrimando el hombro todo lo que podemos. Así que están saliendo entradas prácticamente todos los días, y mi colaboración mensual va a llegar cada 2 o 3 semanas de aquí a fin de año más o menos.

Por tanto, hoy tenemos nueva entrada en mi blog amigo. Se trata de la recomendación de una cuenta de twitter. Es algo que empezaron a hacer los webmasters hace algún tiempo y que tenían abandonado últimamente. Así que me he decidido a darle un poco de vidilla a la sección con un perfil que no tiene ningún desperdicio: @esaotra.

Esaotra

Imagen que aparece en la página de Twitter de @esaotra

Si queréis saber por qué recomiendo esta cuenta, leed mi entrada completa pinchando aquí.

10 consejos sobre el uso de Twitter basados en mi experiencia

Twitter ha vivido una gran explosión en este último año. Desde hace un tiempo, la red de los 140 caracteres no ha parado de experimentar un aumento exponencial, año tras año, tanto en el número de seguidores como en su repercusión social. Quizá 2011 haya sido el año en que haya tenido una repercusión más significativa, tanto por su eficacia a la hora de coordinar determinadas iniciativas como por las veces que ha aparecido en los medios gracias a alguna que otra cagada de un famoso.

Por tanto, a estas altura de la película, resulta extraño publicar un decálogo de uso, cuando ya hay ciento y la madre. Pero coincidiendo con el artículo de José Luis Díaz González, las cosas en la vida cambian. Al principio se hablaba de Twitter como un sitio de microbloggin. Sin embargo, pronto se vio que Twitter era mucho más que un sitio en el que contar tu vida en píldoras de 140 caracteres. Se ha ganado el estatus de red social, o herramienta de comunicación, y ha demostrado con creces su alcance. Estos diez puntos no son una guía para que te conviertas en el tuitero más guay ni son trucos  para batir el récord de followers. Son reflexiones sobre el uso de Twitter basadas en mi experiencia personal. Si crees que te pueden resultar útiles, síguelas. Si en efecto te ayudan a gestionar y disfrutar esta herramienta, estupendo. Y si no, pues simplemente ignóralas y define tus propias reglas.

1.- Usa Twitter como te dé la gana

Cada tuitero es un mundo, y le va a dar su propio uso a Twitter. Hay gente que lo usa de forma profesional (como los periodistas) y otros como herramienta más personal. Hay gente que valora Twitter como fuente de información y otros lo emplean como una mera diversión. Sólo tú puedes decidir cómo quieres usar Twitter, y esa decisión se basa en tu propia experiencia. En cualquier caso, dale a Twitter el uso que a ti te guste darle, no el que hayas leído en un blog que diga que Twitter hay que usarlo de una manera en concreto.

2.- Por tanto, sólo tú sabrás a quién te interesa seguir

Pues eso, que tú mismo. Ya hemos dicho que cada tuitero es un mundo. Hay gente a la que le interesa seguir a medios de comunicación, marcas, empresas, partidos políticos… otros prefieren seguir cuentas tras las que existan personas “reales” (o personas físicas, por utilizar la jerga de los leguleyos). Hay gente que tiene predilección por los famosos y otros por gente más mundana que conoce personalmente o con la que ha tenido cierto contacto (virtual o en persona) previamente. Si usas Twitter como parte de tu profesión, tendrás que estar al tanto de ciertas cuentas de forma prácticamente obligatoria. El criterio para seguir a alguien es tuyo. Y la lista de las cuentas que sigues irá aumentando (o disminuyendo) con el tiempo.

Lo mas probable es que sigas a un grupo variado de gente: amigos (físicos o virtuales) afines a ti, famosos que te interesen, puede que marcas o empresas, etcétera. Cuanto más variado (que no es lo mismo que numeroso) sea el grupo al que sigas, más enriquecedora será la experiencia. E incluso puede ser recomendable seguir a gente que no opina lo mismo que tú, para tener un poco de perspectiva (ojo, hablo de opinión propia, no de repetir las consignas de siempre).

No obstante, recuerda que:

Twitter es asimétrico. Tú decides a quién seguir, pero eso no implica un gesto recíproco por parte de la persona a la que sigues, ya sea Lady Gaga, el Presidente del Gobierno (bueno, cuando tenga una cuenta que le dure), el presidente de tu comunidad de vecinos, o tu amigo del cole. No es obligatorio devolver el follow. De hecho, en muchas ocasiones ni siquiera es recomendable. Esto vale tanto para cuando decidas seguir a alguien como para cuando ganes un nuevo follower. Si alguien conocido decide seguirte en Twitter, écha un vistazo a su timeline. Si lo que dice es interesante para ti, síguele. Si no, no te sientas culpable por no devolverle el follow. Y en cualquier caso, si después de seguirle no te convence lo que lees, simplemente deja de hacerlo. Del mismo modo que el follow no tiene que ser recíproco, tampoco vale llorar por un unfollow (sea quien sea el que lo haga).

3.- Tuitea con responsabilidad

Porque Twitter no es como el alcohol o las drogas pero a veces engancha.

No hay una fórmula mágica para ganar seguidores. Y de hecho, tu objetivo en Twitter no debería ser ganar seguidores. Exprésate libremente según el uso que le des a tu cuenta (ya sea contando chistes, haciendo bromas ingeniosas o difundiendo información). En cualquier caso, piensa que cada uno mira y consulta Twitter cuando puede o quiere. No todos lo usan desde el móvil o pueden ponerse a cualquier hora del día. De la misma forma que un usuario que no publica nunca no resulta interesante, uno que tuitea cada 20 segundos o retuitea TODOS los tweets que le han hecho gracia llega a resultar pesado y se dejan de seguir por una cuestión de limpieza en el timeline.

De la misma forma que sigues a un grupo variado de cuentas, tus publicaciones deberían ser variadas: desde bromas más o menos ingeniosas (que esconden una reflexión detrás) a enlaces a contenido interesante, pasando por retweets de cosas destacables. El denominador común bien podría ser “aportar algo a los demás”, ya sea de tu propia cosecha o porque has visto algo relevante. Publicar exclusivamente los nuevos artículos de tu blog o las actuaciones de tu grupo de música acabará aburriendo a tus lectores.

Evita la publicación compulsiva y el trolleo. Antes de tuitear a lo loco (o de responder lo primero que te venga a la cabeza) párate unos segundos y “aléjate” para ganar perspectiva. Si después de un rato la idea que tenías al principio sigue ahí, entonces piensa la mejor forma de resumirla y escribe tu tweet. Recuerda que sólo tienes 140 caracteres, así que Twitter no es el mejor lugar para tratar temas extensos y complejos. Y no está de más que cuides tu ortografía y la puntuación. Una respuesta “en caliente” combinada con un desliz en la puntuación puede dar lugar a algún malentendido.

4.- Mima tus relaciones

Ya te he dicho que esto no va de conseguir followers porque sí, pero las relaciones sí que importan. Seguro que habrás leído en alguna parte que lo importante de verdad es el contenido. Y en efecto, una cuenta de Twitter “hueca” no merece la pena. Pero la Red es una auténtica jungla (o un desierto, según se mire), y necesitamos hacernos notar. No se trata de actuar en plan Comunity Manager las 24 horas del día, pero nunca está de más cuidar las relaciones del mismo modo que se cuida el contenido.

Yo tengo la costumbre de saludar a las cuentas que empiezan a seguirme. Puedo hacerlo porque mis nuevos followers vienen con cuentagotas, y más de uno me hace unfollow a los pocos días. Algunas son bots que han detectado alguna palabra clave en mis mensajes. Mientras no te saturen con menciones o spam no pasa nada. Probablemente dejarán de seguirte si no sigues hablando del tema que les atrajo.

Si te resulta posible, contesta a las menciones y respuestas, pero siempre que se trate de una conversación genuina y dentro del respeto. No ganas nada con entrar al trapo en una discusión monguer style. Aporta algo a los tweets interesantes que veas, respondiéndoles o añadiendo algo en un retweet. Y recuerda que las respuestas no son obligatorias. Si sigues mi consejo y respondes a las menciones, piensa en ello como gesto “altruista”, que sólo lo haces porque así lo decides y no esperas nada a cambio. El hecho de que tú hagas una cosa no obliga a nadie a hacer lo mismo. Si generas conversación de forma positiva, acabará dando sus frutos. Si respondes y mencionas compulsivamente sólo para llamar la atención te tratarán como a un spammer.

5.- Los famosos no están en Twitter para hablar contigo

La relación famosos-Twitter ya la he tratado en otras ocasiones. Para empezar, piensa que hay varias clases de famosos en Twitter. Es cierto que en algunos casos las cuentas de famosos en Twitter son una forma de tener un contacto más “directo” con ese famoso, porque publican a diario algunas cosas que hacen o les sucede, aunque sea decir que cogen un vuelo hacia tal o cual destino. Pero eso no significa que se conviertan en tus amigos o en alguien a quien puedas abordar por las buenas.

Piensa en la cantidad de seguidores que tienen algunas cuentas de famosos. Miles, decenas de miles o más (y eso que estamos en España, en Estados Unidos las cifras se disparan). Piensa que para mencionar a un famosos ni siquiera tienes que seguirle. ¿Te imaginas la cantidad de menciones que pueden tener a lo largo del día? Los famosos no viven en Twitter (o para Twitter). Seguramente dediquen el día a trabajar en aquello por lo que les admiras (música, humor, cine…). No puedes esperar que un famoso te responda sólo porque le menciones o le hagas una pregunta.

“Ya, pero es que los famosos sólo hablan entre ellos y se ríen la gracias”. Tienes razón. Pero en el fondo, hablan con los que se conocen. Los usuarios con los que más hablo son amigos míos o gente con la que tengo algún tipo de contacto o relación. Más o menos lo que hacen los famosos, aunque en otro nivel. Ojo, no es que defienda incondicionalmente su uso de Twitter. Simplemente estoy aplicando un poco de empatía. Es estupendo que te respondan a tus dudas o preguntas, a tus saludos y demás, pero piensa que puede haber miles de razones por lo que no lo hagan. En cualquier caso, avasallarles e insultarles no es el mejor camino para llamar su atención (bueno, salvo en el caso de Alejandro Sanz).

6.- ¿A cuánta gente puedo seguir?

No hay una regla que diga a cuántas cuentas de Twitter se puede seguir sin volverte loco. Leí en algún sitio que alrededor de 100. Yo sigo a poco más de la mitad y con eso tengo de sobra. Depende del tiempo que le dedique cada uno a Twitter y del tipo de cuentas que se sigan. Hay algunos usuarios que sólo para seguir lo que dicen habría que dedicarles atención exclusiva. Otros tuitean con más moderación. Y como en todo, va por rachas. Hay determinadas épocas en las que determinadas cuentas son más prolíficas. La explosión del 15M me obligó a dejar de seguir a determinados usuarios para alijerar un poco mi timeline.

No obstante, recuerda que hay herramientas útiles para controlar el flujo de información de Twitter. Puedes utilizar las listas (de las que hablaremos más adelante) o bloquear los retweets que hacen determinados usuarios, para así quedarte sólo con lo que dicen ellos en persona. También puedes bloquear algunos usuarios para evitar que sus mensajes aparezcan en tu timeline si otro usuario al que sigues les retuitea constantemente. Otra herramienta muy útil es muuter, una web en la que tras conectarte a través de tu cuenta de Twitter, puedes silenciar a los usuarios que elijas durante un tiempo determinado. En realidad, lo que hace esta herramienta es dejar de seguir a esa cuenta, y volver a seguirla pasado ese tiempo (verás que eso se nota en tus estadísticas). Es una solución ideal cuando determinados usuarios van a estar en congresos o eventos tuiteando “en tiempo real” lo que pasa. También se pueden bloquear hashtags, aunque en ese caso su funcionamiento es más irregular.

7.- Usa las listas para manejar información

Las listas te permiten clasificar las cuentas que te interesan en función de su temática o cualquier criterio que decidas. Es cierto que en mi caso tengo las listas un poco abandonadas, pero en su momento me ayudaron a agilizar mi uso de Twitter y a no agobiarme tanto con mi timeline.

Una de las grandes ventajas de las listas es que no necesitas seguir una cuenta para incluirla en una lista. Eso te permite estar al tanto de la actividad de determinadas cuentas sin que tu muro de Twitter se sature. Así, un periodista político puede meter en listas las cuentas de los partidos y candidatos políticos, o un crítico de cine puede monitorizar las novedades de las productoras y cineastas.

Piensa en cómo puedes organizar tus listas, y recuerda revisarlas de vez en cuando, para ver a quién añadir o quitar, o si tu estructura de listas necesita unos retoques. Y recuerda que además de seguir cuentas, se pueden seguir listas. Mira si te interesa no hacer públicas determinadas listas.

8.- Usa el botón reply para generar conversación

Ya hemos hablado de cómo puedes generar conversación. En este caso, me refiero a usar el botón reply de Twitter. Te resultará más cómodo a ti, ya que incluirá el nombre de usuario al que respondes de forma automática, y además le permitirá al resto de usuarios rastrear la conversación entera.

Las respuestas tienen la característica de que no serán visibles en el timeline de tus seguidores salvo que se cumplan determinadas condiciones. Eso te permite hablar con varias cuentas sin que el muro de tus seguidores se sature de mensajes que no les incumben. En mi entrada anterior explico cómo se puede ver la totalidad de una conversación tuitera y la diferencia entre respuestas y menciones.

9.- El retweet ¿directo o mencionado?

Como casi todo en Twitter, no existen reglas que definan cómo retuitear un mensaje. Al principio, la redifusión de un mensaje se hacía escribiendo las siglas RT (re-tweet) al principio de un mensaje. A continuación se indicaba el usuario y se citaba lo que había dicho. En una de sus mejoras, Twitter incluyó la opción de retuitear los mensajes, por lo que bastaba con pulsar un botón para que el tweet original apareciese en el muro de nuestros seguidores.

Cada método tiene sus ventajas. Hacer un retweet directo (o automático) es mucho más cómodo. Además, aparecerá el usuario original en el muro de nuestros seguidores, con lo que se llevará todo el crédito, que es lo justo. El retweet “indirecto”, aunque da un poco más de trabajo, permite incluir algún comentario (si el mensaje original ha dejado espacio para ello). Puede ser lo ideal cuando se quiere difundir tanto un mensaje como su “respuesta” a nuestros seguidores. En mi opinión, decidas el que decidas, lo suyo es acreditar la fuente original, ya sea con un RT @usuario al principio del mensaje, o si pones algún enlace, dejando al final un “vía @usuario”.

10.- El uso del FAV

Los FAV’s se han puesto de moda últimamente, aunque nadie se ha puesto de acuerdo en para qué sirven, aparte de para subir el ego del usuario en cuestión.

¿Hay que acompañar el FAV de un RT? He llegado a leer cosas sorprendentes acerca de su uso. Yo los uso como una forma rápida y cómoda de marcadores. Cuando estoy leyendo el Twitter en el móvil, o en un sitio (o momento) en el que no me puedo parar a leer los enlaces adjuntos, como entradas a blogs, artículos, vídeos, etcétera, marco el tweet como favorito. Luego, cuando tengo tiempo, repaso mi lista de favoritos y veo el contenido con calma. Una vez hecho, desmarco el tweet como favorito. Sí, soy así de malo, por eso las novias me duran tan poco.

Y el bonus… 11.- Usa Twitter como te dé la gana

¿Pero éste no era el punto #1? Efectivamente. Ahora que ya has visto algunas ideas sobre el uso de Twitter (repito, basadas en mi experiencia), utiliza las que te resulten útiles, adáptalas a tu situación, modifícalas o ignóralas. Usa Twitter de la forma que a ti te resulte útil. Pero si me permites un último consejo, usa Twitter como afición, no como obligación. Deja que Twitter sea un plus a tu día a día, no que te reste de tu quehacer diario.

Usa Twitter de forma que disfrutes usándolo. Y si además quieres seguirme, mejor que mejor 😉

Guía rápida sobre la nueva interfaz de Twitter

Entre las muchas diferencias que existen entre Twitter y Facebook como redes sociales, una de ellas es que Twitter realiza menos cambios en su interfaz, pero suele hacerlos con mucho mejor criterio. Después de los momentos de transición y desconcierto momentáneo de sus usuarios (que no encuentran alguna funcionalidad puntual), la (no tan) nueva interfaz de Twitter ha sido bien recibida en general por los tuiteros. No podemos decir los mismo de Facbook… o últimamente tampoco de Google.

Más que una tutorial, lo que sigue aquí es una reflexión acerca de una serie de aspectos clave en el diseño y usabilidad. La referencia será siempre el cliente Web de Twitter, que es como su casa madre. Algunas cosas serán extrapolables a las versiones móviles (Android, iPhone) y otras no tanto.

Aspecto general

Cuando entramos a Twitter desde su web nos encontramos una pantalla tal que así (el fondo es cosa mía):

Página principal de Twitter

Click para ampliar

Si pasamos por alto el diseño y los aspectos gráficos, en el fondo siguen imperando básicamente las mismas directrices que antes, con cambios puntuales en la estructura.

En la parte superior podemos acceder a una serie de botones/pestañas con las que controlar toda la actividad de Twitter. Por defecto entramos en la pestaña Home, que es donde vemos nuestro Timeline. (NOTA: en la versión Android, y creo que también en la de iPhone, Twitter se abrirá en la petaña donde estábamos al salir de la app. Además, si hay novedades en una de las pestañas, Twitter nos avisa iluminando un poco el icono correspondiente). La pestaña Connect nos mostrará las interacciones de otros usuarios, ya sean respuestas (replies), menciones, tweets marcados como favoritos o tweets retuiteados. Como veis, el seguimiento de los retuiteos se ha integrado definitivamente en la pestaña Connect después de un periodo de vacilación antes de que entrase el nuevo diseño. Por su parte, la pestaña de Actividad, una de las más célebres cagadas de Twitter por parecerse demasiado a Facebook, ha desaparecido. En su lugar, encontramos Discover, donde nos hablan de los “tweets del momento”. Una pestaña a la que yo personalmente nunca hago caso.

La información principal sigue apareciendo en dos columnas: una con el Timeline de nuestro Twitter, y otra con la información complementaria: Trending Topics, sugerencias sobre a quién seguir, etcétera. La columna de Timeline ahora está situada a la derecha de las dos y es significativamente más ancha que la de información (antes eran igual de anchas). La razón es porque toda la funcionalidad de Twitter se ha ido a esta columna, como veremos a continuación. Por lo demás, podemos ver cómo al pasar el ratón por encima de los tweets aparecerán las opciones adicionales (responder, retuitear…).

Funcionalidad de las columnas

Ya hemos visto cómo el protagonismo absoluto se lo lleva la columna de Timeline. Si bien antes la columna de información era donde se mostraba el contenido (imágenes, vídeos, conversaciones), ahora todo se ha centalizado en una sola columna, y de forma bastante efectiva.

Al pasar el ratón por cualquier tweet, nos parecerán una serie de opciones básicas, como responder, retuitear, o marcar como favorito. Además, en la esquina superior derecha del tweet, donde antes estaba la fecha del mensaje (el tiempo transcurrido desde que se tuiteó, por ejemplo: 1h.), aparecerá la opción Open. Si pulsamos, el tweet se despliega y se “separa” del resto del muro de la siguiente forma:

Tweet desplegado

Click para ampliar (y ver más claro)

Ahora podemos ver en detalle la información del mensaje: fecha y hora en que se hizo, desde donde (Web, app de Android, iPad, etc), cuántas veces lo han retuiteado y lo han marcado como favorito, el contenido multimedia (si lo hubiera), y las opciones de responder, retuitear (si el mensaje es de otra persona) o eliminar (si es nuestro), y marcar como favorito. Como siempre, podemos acceder al perfil del usuario pinchando en su nombre (o en el de otros usuarios que aparezcan en el mensaje), o a los hashtags que aparezcan. Podremos “cerrar” el tweet con la opción Close, que aparece en la esquina superior derecha cuando pasamos el ratón por encima del mensaje. Por cierto, en el momento en que abramos un tweet, aparecerá en la barra superior un botón adicional para cerrar todos los tweets.

Los enlaces a otras páginas aparecerán acortados por defecto. Si el enlace nos dirige a algún tipo de contenido multimedia, como un vídeo o una imagen, podremos reproducirlo directamente desde la página de Twitter. El tweet se abrirá como hemos visto, pero además mostrará el vídeo o la foto. Cuando un tweet tenga algún tipo de contenido así, veremos debajo del texto la opción View photo (o vídeo, o lo que corresponda). Al pulsar se desplegará el mensaje como hemos visto antes:

Tweet con contenido multimedia

Click para ampliar.

Aunque el screenshot no muestra el puntero del ratón, podéis ver la opción Close resaltada en la esquina superior derecha.

La columna con la información, a la izquierda, es mucho más sintética que antes. Esencialmente sigue teniendo lo mismo: un resumen de nuestras estadísticas tuiteras (número de tweets, seguidores y gente a la que seguimos); debajo vienen las sugerencias de gente a la que seguir; y por último la lista de los Trending Topics, que tanto juego dan a los internautas y medios de información por igual. Es curioso cómo el cuadro de diálogo para componer nuevos tweets está integrado en la columna de la izquierda, mucho más discreto. Personalmente m gustaba más como estaba antes, encima del Timeline, pero ya me he acostumbrado. En cualquier caso, siempre podremos recurrir al botón New Tweet, que nos abrirá una ventana superpuesta a la pantalla, para poder tuitear desde cualquier parte de la web.

Mas funcionalidades: pestaña Connect

La pestaña Connect nos mostrará las interacciones de nuestra cuenta de Twitter con otros usuarios. Podremos ver todos los mensajes que nos mencionan, bien por tratarse de una respuesta a un tweet nuestro, o bien porque sea una alusión en un mensaje de otra persona. La diferencia entre respuesta y mención es que para responder hay que usar específicamente esa opción. El nombre del usuario aparecerá al principio del tweet de respuesta, y nuetros followers no podrán leerlo a no ser que también sigan al usuario al que hemos respondido, o bien que nosotros hayamos añadido algún caracter al inicio del tweet, como un punto o unas comillas. Las respuestas, como tales, pueden rastrear la conversación como veremos a continuación.

Además de las menciones, veremos cuáles de nuestras ingeniosas ocurrencias han sido retuiteadas o marcadas como favoritas. ¿Adivináis el objetivo de esto? Efectivamente: aumentar nuestro ego. En las versiones móviles, la columna Connect podemos escoger entre ver únicamente las menciones o todas las interacciones, como retweets y favourited.

Tanto en esta pestaña como en la de inicio, podemos desplegar los tweets de respuesta para ver toda la conversación. Eso sí, para cerrar de nuevo la conversación, la opción Close nos aparecerá en el tweet que hemos desplegado.

Conversación en Twitter

Click para ampliar y ver más claro

Otros aspectos

En general, la funcionalidad de Twitter se ha mantenido, o incluso mejorado, con la nueva interfaz. Aparte de eso, me han llamado la atención un par de aspetcos.

El primero es el color gris de los enlaces. Hasta que te acostumbras, pasan un poco desapercibidos. Hay que tener en cuenta que los tweets contienen muchos enlaces, no sólo los que añade el usuario: hashtags, usuarios mencionados, opciones del mensaje, usuario que ha escrito el tweet… En las opciones de nuestra cuenta, podemos modificar el color de los enlaces cuando pasamos el ratón sobre ellos (la propiedad Hover en el lenguaje HTML), pero no el gris que viene por defecto como color estándar del enlace.

Otra cuestión que reclamó mi atención es que ahora figura primero el nombre que rellenamos en el formulario de Twitter, y a continuación el “nombre de usuario” (el que va precedido de la arroba). En mi caso apenas no hay diferencia, porque mi usuario es @tahurmanco y figuro con el nombre de Tahúr Manco. Otros ejemplos pueden ser los de @untipoconboina, que pasa a ser Javi Bóinez, o @pjorge, del que podemos ver su nombre completo, Pedro Jorge Romero.

En cualquier caso, si necesitáis alguna que otra ayuda para localizar algo en el nuevo Twitter, en su centro de ayuda te dicen dónde está cada cosa.

Llega el cómic de Twitter

ACTUALIZACIÓN (29/12/2011): Esta entrada se publicó un 28 de diciembre y, efectivamente, es una inocentada. Los que entraron ayer a leerla se dieron cuenta de que en efecto era una broma. Pero por si da la casualidad que aterrizas en este blog un 23 de febrero o un 7 de agosto, a lo mejor no estás “en guardia” y la tomas como verdadera. Así que antes de que te pongas a compartirla como un loco todo ilusionado, ya te digo yo que es mentira. Eso sí, compártela igualmente 🙂

——————————————————

La influencia de las redes sociales, y de Twitter en concreto, es cada vez mayor en el resto de medios de comunicación. Ya hemos visto cientos de veces cómo los programas de televisión recurren a vídeos de Youtube para llenar su tiempo, o cómo en la radio dan cuenta de las grandes ocurrencias de los tuiteros (y no me refiero sólo a los podcast como Visto en Twitter u Permíteme que te tuitee).

Bien, le toca el turno ahora al cómic. Una editorial española, siguiendo los pasos de lo que ya se ha hecho en Estados Unidos, está preparando una historia basándose en los usuarios más notorios de la red social de 140 caracteres. La razón de escoger Twitter y no Facebook u otras plataformas estaba bastante clara, según palabras de los responsables del proyecto: “en Facebook suele haber personas ‘reales’, por decirlo así. Twitter, además de ser una de las redes con más repercusión, tiene una colección de usuarios increible, que mezcla las personas reales con los alter-ego y personajes creados por la gente”.

Aún no se ha revelado mucho del argumento del cómic, pero en principio la idea parece que va a ser la de un grupo de superhéroes tweeteros, algo así como un trasunto de La Patrulla X de Marvel. La razón es que muchos de estos usuarios bien podrían ser discípulos del profesor Xavier en vista de sus nombres y avatares. Así, entre otros, se barajan los nombres de Fósforo Blanco, El Ninho Naranja, Fulano Magnético, Un tipo con boina (éste probablemente para hacer un guiño a las parodias de superhéroes que hace José Mota con su Tío La Vara), o el circo ambulante de La Parada de los Monstruos, que incluye a un gran número de colaboradores, entre los que están J.L. Viruete, y un servidor, Tahúr Manco.

Los villanos de la historia están por ver. Inicialmente se pensó en Fulano Magnético como gran enemigo, por aquello de que su nombre de usuario recuerda a Magneto, el malo de los X-Men (y porque es uno de los más implacables con su humor negro). Pero los editores no quisieron recrear una guerra entre tweeteros que pudiese confundir a la gente que leyese el cómic (ya que se formarían enfrentamientos ficticios que podrían despistar a más de uno).

Lo más probable es que se trate de una especie de batalla dialéctica entre twit-stars y celebrities. Es decir, usuarios “genuinos” de Twitter, cuya fama se ha originado en la propia red social (y no sale de ahí) contra famosos de otros medios que se pasean por Twitter “como Pedro por su casa”, o gente tan encumbrada en la red (no sólo en Twitter) que se gana el odio y el beneplácito del respetable a partes iguales. “El malo que pensamos en un principio”, dicen en la editorial, “fue Enrique Dans, pero eso está muy visto. Tampoco nos interesa focalizar la historia en gente como Justin Bieber o Lady Gaga, que ni siquiera son de aquí, aunque puede que aparezcan de refilón”. La lista de candidatos, no obstante, es muy larga: Ángel Martín, Berto Romero, Andreu Buenafuente, David Bisbal, Alejandro Sanz… “Si al final lanzamos una serie regular tenemos de todo para elegir: unos pocos en cada número”.

Y para que la historia no quede “como un campo de nabos”, según palabras de los editores, habrá también heroínas. O villanas, ya que no se ha desvelado su papel en la historia, en parte porque algunas de ellas vienen del mundo del periodismo aunque tienen una fuerte presencia en la red. Algunos nombres que se barajan son los de las blogstars Carmen Pacheco y Delia Rodriguez, junto con las monologuistas Raquel Sastre y Eva Hache, o la tuitera Holly Golightly (y muchas más).

No se conocen los nombres del guionista ni el dibujante, pero todo apunta a que los diálogos serán breves (bocadillos de 140 caracteres) y reproducirán en parte las ocurrencias de los usuarios que los han hecho tan influyentes en la red. Tampoco se sabe cómo se adaptará en cómic los elementos multimedia de la red (integración de imágenes, vídeo, etcétera). En cuanto tengamos más detalles, los desvelaremos aquí.

NOTA: todos los enlaces de esta entrada redirigen a los perfiles en Twitter de los mencionados (y se abren en una pestaña nueva).