Aritmética 20N propone una alternativa al bipartidismo

De cara a las elecciones del próximo domingo, ha aparecido el blog Aritmética 20N, en el que se explica cómo utilizar el actual sistema electoral para perjudicar a los partidos mayoritarios, precisamente los que más se benefician de él. Las reinvindicaciones de Aritmética 20N están en sintonía con las protestas del movimiento 15M y la iniciativa #nolesvotes, de la que ya hablé en este blog en un par de ocasiones antes de las elecciones municipales de mayo (1 y 2).

Esta iniciativa sólo busca debilitar el poder de los partidos mayoritarios en el Congreso (PP, PSOE y CiU, las tres formaciones que están en el punto de mira del #nolesvotes tras aprobar la Ley Sinde), y no busca el apoyo de ninguna candidatura en concreto, propia o ajena. Para ello, se basa en dos aspectos fundamentales.

El primero es animar a toda la población a acudir a las urnas el próximo 20 de Noviembre, ya que hay un porcentaje algo preocupante de abstención, y que todo el mundo emita votos válidos. Ya hemos hablado de que las abstenciones, los votos en blanco o los nulos, sean por el motivo que sean, y a pesar de las diferencias (teóricas y prácticas), al final sólo sirven para beneficiar a los grandes partidos. El segundo punto, y más importante, es el de votar a la fuerza política “minoritaria” (es decir, salvo los 3 grandes partidos antes mencionados) en función de la circunscripción electoral. Es decir, que mientras en Madrid las opciones más viables son IU y UPyD, en A Coruña estas opciones son el BNG y EU-V. En la siguiente tabla podéis ver las opciones más viables y la estimación de votos necesarios para conseguir un escaño.

Con esta propuesta no se espera que una formación minoritaria obtenga una victoria aplastante, tan sólo que los grandes partidos vean debilitado su poder, y que los pequeños aumenten su presencia, tanto en número de escaños como en número de opciones, para que así los de siempre no puedan hacer y deshacer a su antojo.

El reto de esta iniciativa es grande. Se trata de votar dejando al margen ideologías, prejuicios y opiniones, y eso es algo que no todo el mundo estará dispuesto a hacer aunque esté de acuerdo con la propuesta. Como siempre, aquí entran en juego la situación de cada provincia y las opciones disponibles en cada una: un complicado mapa ideológico por el que no es fácil navegar. Entiendo que os resulte sospechoso y os invito a ser escépticos con todo este asunto y a indagar en los orígenes de estas propuestas.

A pesar de todo, valoro la propuesta de Aritmética 20N porque está en un término medio entre la protesta estéril y sin alternativas (“no les votes”, pero no dicen alternativas) y la alternativa utópica e inviable (“vota al partido del flower-power, que es la primera vez que se presentan”). Ellos mismos explican que tratan de utilizar las armas del enemigo para hacerles daño. Si los grandes partidos se pasan sus convicciones por el arco del triunfo, tal vez no pase nada porque por una vez hagamos lo mismo nosotros.

Marcas blancas: detrás de la etiqueta cutre hay un fabricante de prestigio

Seguro que sabéis lo que son las marcas blancas. Las habéis visto en el súper. Cada uno tiene la suya propia: Alcampo tiene Auchan, Ahorramás vende Alipende, y Mercadona tiene la todopoderosa Hacendado. Y son el distintivo de todo tipo de producos: aceite, galletas, detergentes, refrescos, cereales, chocolate… incluso cosméticos o bebidas alcohólicas. Resultan notablemente más baratas que las marcas normales, y a pesar de su aspecto cutre, imitando los envases y embalajes de primeras marcas, con la crisis (y la información que tenemos ahora) su consumo ha aumentado en los últimos años.

Detrás de las marcas blancas (también llamadas “marcas del distribuidor”) se encuentran marcas comerciales conocidas, y tenían un objetivo inicial de poder ofrecer productos a bajo precio gracias al nivel de concentración de las ventas. Una mayor venta, aunque a precios más bajos, permite obtener mayores beneficios. Por desgracia, no es fácil saber qué fabricante está detrás de un producto de marca blanca. Si os fijáis bien, en las etiquetas de los productos de marca blanca os vendrá una frase del tipo:

Fabricado por [C.I.F. del fabricante] para [nombre del minorista]

Aunque existen algunas páginas con listados de C.I.F.’s, su búsqueda no es tan sencilla como teclear algo en Google. Es posible que hayáis recibido algún e-mail con listados de marcas blancas y las marcas que son en realidad. El problema es que los contratos de las marcas blancas se renuevan cada cierto tiempo (normalmente, cada año), y esas cadenas de e-mails llevan en circulación demasiado tiempo, por lo que la información no es fiable. Si queréis consultar qué fabricantes están detrás de las marcas blancas, tenéis este wikiespacio, con la información clasificada en función de supermercados, incluyendo marcas que no fabrican para distribuidores, y ordenada alfabéticamente. Al ser un wikiespacio, la información se actualiza constantemente por los usuarios, igual que los artículos de la wikipedia, y tiene más fiabilidad que los correos que circulan en cadena durante años y años sin ser corregidos.

La mayor incógnita de las marcas blancas es si los productos que venden son exactamente los mismos que los de las primeras marcas. Es decir, si por ejemplo sabemos que los yogures Hipercor los fabrica Central Lechera Asturiana… ¿tienen la misma calidad que los que se venden como primera marca? ¿O por el contrario hará yogures de menor calidad para envasarlos bajo la etiqueta Hipercor?

Quizá el mayor problema que le podamos encontrar a este tipo de marcas es su inconstancia. Ya hemos dicho que los contratos de las marcas blancas se renuevan cada cierto tiempo. Si un fabricante decide no fabricar más para una marca blanca (por ejemplo, chocolate), el distribuidor tendrá que llegar a un acuerdo con otro fabricante. Sin que cambie la marca, cambiará el producto. A eso hay que sumarle que algunas marcas blancas tienen más de un proveedor. Como ejemplo, puedo poner el de la leche DIA: había dos modelos diferentes de tetrabrick que se diferenciaban en pequeñas cosas como el sistema de apertura o los embalajes de 12 bricks. La calidad de la leche variaba sensiblemente entre uno y otro, al proceder de dos marcas diferentes. A eso se le añade que determinados productos (leche y lácteos, por ejemplo) pueden tener diferenes calidades dentro del mismo distribuidor.

Otro problema, aunque afecta menos directamente al consumidor, es que las marcas blancas forman parte de las relaciones de poder entre minoristas y distribuidores. Grandes superficies como Mercadona, Hipercor (de El Corte Inglés), Carrefour, etc. son muy importantes para las marcas, ya que a través de estas superficies se consigue un importante porcentaje del total de ventas de un fabricante. Eso les da a los minoristas una posición ventajosa a la hora de negociar la proporción de marca blanca y primera marca que podrá en sus estantes, hasta el punto de supermercados Mercadona en los que es difícil encontrar algo que no sea de la marca Hacendado.

Aunque la imagen de la marca blanca ha mejorado en los últimos años, muchos consumidores aún tienen sus reservas hacia las marcas de determinados supermercados. Eso, junto con la presión de los minoristas hacia los fabricantes, hace que algunas marcas se anuncien con el distintivo “…no fabrica para otras marcas”. No obstante, sabiendo dónde escoger, podemos ahorrarnos unos euros en la cesta de la compra con productos de primera calidad.

Steve Jobs también salió en Los Simpson

Esta mañana nos hemos levantado con la noticia de la muerte de Steve Jobs (de la que mucha gente se ha enterado a través de los dispositivos que él creó, qué curioso).

Apple se encontraba en una etapa en la que había vuelto a resurgir tras una mala racha y se había colocado a la vanguardia de la tecnología, superando incluso a su eterno rival Microsoft. Así, los dispositivos de la empresa con el logo de la manzana son todo un referente en la cultura popular, basta con ver la cantidad de vídeos parodiando el anuncio del iPhone 4 (el iPhone 5 que resultó ser un iPhone 4S no, el otro, el iPhone 4 a secas). Hasta en España una marca de pañales emplea el concepto iBaby en sus anuncios.

Y claro, todo lo que es trendy o simplemente es parte de la cultura pop acaba saliendo en Los Simpson. En el caso de Apple, no se usaba el nombre real, aunque la alusión no podía ser más descarada: Mapple, empresa que vende el Mipod, y que está presidida por Steve Mobs. No sé si será por competencia: Steve Jobs fue cofundador de Pixar, empresa perteneciente a Disney (que también reciben su dosis de mala baba por parte de la familia amarilla), y que ya demostró su afinidad con Apple en la película Wall·e (paisajes del espacio exterior que parecen el escritorio del Mac-OS; el diseño de EVA, inspirado en el iPod; o el sonido de Wall·e cuando termina de recargarse). O puede que sea una fijación personal de Matt Groening. Pero el caso es que tanto en Los Simpson como en su serie prima hermana Futurama se cargan las tintas contra Apple, sus dispositivos y sus consumidores.

Bromas aparte, recomiendo que veáis Los piratas de Silicon Valley, una película que cuenta los inicios de Apple y Microsoft. No soy amigo de santificar a los recien difuntos, y esta cinta os aportará un poco de perspectiva sobre las dos visiones de negocio de Gates y Jobs. Tened en cuenta que la película es anterior al famoso discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford y que los Mac estaban en horas bajas. Ah, y no la peli no la pagó Microsoft. La pagó IBM.

“Televisión, famosos y Twitter” (en El Ninho Naranja)

Le prometí a los vándalos de El Ninho Naranja que escribiría un artículo para ellos más o menos una vez al mes. Y fíjate tú que hoy hace un mes desde mi primera entrada con ellos, hablando de la serie Mad Men. Así que después de hacerme un poco el remolón y de sufrir las represalias, aquí tenéis la segunda entrada: “Televisión, famosos y Twitter. El trío de la discordia“, que empieza tal que así:

Twitter se ha convertido en una de las redes sociales con más potencial y en la gran favorita de muchos usuarios. Gran parte de su éxito se debe a su principal característica: 140 caracteres por mensaje. Eso invita al uso frecuente frente a Facebook, Tuenti o actualizar un blog. A eso deberíamos sumarle la asimetría de la red. No hace falta agregar amigos. Basta con seguir a quien a uno le parezca interesante. Entre ellos, famosos y celebrities de diferentes ámbitos: blog stars, músicos, cantantes, actores, periodistas y un largo etcétera. Twitter proporciona una sensación de cercanía con este tipo de personalidades, sin los filtros habituales en el mundo off line.

De esa cercanía es de donde empiezan a venir los problemas. Delia Rodríguez identificaba 7 tipos de celebridades en función de su uso de Twitter, desde los que están totalmente familiarizados y se sienten como pez en el agua a los que lo tienen un perfil por compromiso que es llevado por algún asesor de imagen. Pero la gran mayoría de famosos llevan personalemente sus cuentas en Twitter. No hay intermediarios en la comunicación, así que pueden plasmar cualquier reflexión, chiste, comentario o recomendación que se les ocurra. Y claro, cuando la gente tiene la manía de decir lo que piensa, ocurre lo que ocurre. Máxime cuando muchos famosetes no son tan listos como ellos (o el público) creen.

Podéis leer el resto de la entrada en el blog de El Ninho Naranja

El #nolesvotes y los votos en blanco, nulos y las abstenciones

Salvo que vivas en una cueva (y si eres lector de mi blog es que tienes tiempo para rebuscar a fondo por la blogosfera) te habrás enterado del pifostio que hay montado este domingo a propósito de la manifestación del 15 de marzo y las diferentes acampadas en muchas ciudades, la más importante de ellas es la de sol. Ya sabéis, hay varios Trending Topics estos días relacionados con el tema. Y como la de los Trending Topics es Delia Rodriguez, le dejo a ella que los diseccione en su blog, que se le da muy bien. Como procuro no meter la opinión política en el blog, me reservo mis reflexiones para otra ocasión.

Uno de los temas relacionados con todo este asunto es la iniciativa No les votes, de la que ya publiqué una entrada en su momento. La campaña pretende ser un pequeño boicot a tres partidos en concreto: PSOE, PP y CiU. El detonante fue la Ley Sinde (fueron los tres partidos que la apoyaron finalmente), aunque no es la única razón para evitar votarles. Te invito a leer su página, así como su wiki, para que escuches sus argumentos.

En contra de lo que algunos puedan pensar, esta campaña no busca el voto para ningún partido en concreto, ni fomenta el voto en blanco, nulo o la abstención. Para que entiendas lo que significan esos conceptos en la práctica (más allá de lo que puedan simbolizar en teoría) voy a explicártelo en este artículo.

Lo primero que hay que saber es que el reparto de escaños (ya sean en el Congreso de los Diputados, en los ayuntamientos o en los gobiernos regionales, recordadlo para el resto del artículo) se realiza mediante el sistema D’Hont. Si no conoces el funcionamiento de este sistema, es imprescindible que veas esta simulación que lo explica muy bien. También puedes consultar el artículo en Wikipedia o en la página de Microsiervos.

¿Ya lo tenéis claro? Bien, este peculiar sistema de reparto tiene sus ventajas e inconvenientes, al igual que los otros. Algunos de los tópicos repetidos acerca de este sistema son que beneficia a los partidos nacionalistas o que en cada provincia se necesitan más o menos votos para conseguir un escaño. De nuevo, no me voy a parar aquí a valorar lo cierto o falso de estos tópicos. Lo que os tiene que quedar claro es que para conseguir un escaño (o un concejal) no hace falta alcanzar un número X de votos, sino que el total de votos que obtenga un partido esté bien posicionado frente a los totales de los otros partidos: quedar el primer lugar en la votación, que la diferencia con el resto sea grande, etcétera.

Siguiente paso. La ley que regula los temas electorales es la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General. Las elecciones municipales también se rigen por la misma ley, y sus especificidades quedan recogidas en el Título III. Las Comunidades Autónomas se rigen cada una por su respectiva ley electoral, aunque se aplica también el sistema D’Hont. Las diferencias con las elecciones generales son las siguientes:

  1. En las elecciones generales hay 52 cicunscripciones electorales (art. 161). Cada provincia, más Ceuta y Melilla, hacen el recuento de forma independiente y aportará sus diputados y senadores. En las elecciones municipales, cada municipio es una única circuscripción (art. 179). Todos los concejales vienen del mismo recuento. En las autonómicas, puede haber una o varias circunscripciones en función de la Comunidad Autónoma.
  2. En las elecciones generales, es necesario obtener un 3% de los votos válidos (art. 163.1.a) para que la candidatura se tenga en cuenta de cara al reparto de escaños. En las municipales, la cuota asciende al 5% (art. 180). El porcentaje mínimo en las autonómicas lo establecen sus respectivas leyes. En la Comunidad de Madrid es también del 3%.

Después de la parrafada, vamos con la pregunta ¿cómo afectan los votos nulos, votos en blanco y las abstenciones a los resultados electorales?.

Voto nulo y abstención

De cara al recuento electoral, se computan los votos válidos para el reparto de escaños. Como he dicho, no es cuestión de conseguir 100 ó 1.000 votos, sino de ser más votado que el otro partido. Si no vas a votar o emites un voto nulo (el art. 96 define qué es un voto nulo), independientemente de lo que creas que simboliza tu acción, sencillamente no serás tenido en cuenta cuando se vaya a repartir el pastel. Dependiendo de las circustancias, esto puede beneficiar a los partidos mayoritarios. Los votos nulos (o las abstenciones) son votos que no se han llevado, pero que tampoco se han llevado las minorías, que tal vez podrían haber arañado algún escaño.

Voto en blanco

A diferencia de los votos nulos, los votos en blanco (votos sin papeleta dentro) son considerados válidos. Sin embargo, las diferencias acaban ahí. Para el reparto de representantes se tendrán en cuenta los votos obtenidos por cada candidatura. Es falso que los votos en blanco se los lleve la candidatura vencedora (la que acabe con más votos). Por tanto, con el voto en blanco pasa lo mismo que con los nulos. No se los llevan los partidos mayoritarios, pero tampoco las alternativas. David Maeztu lo explica muy bien en este post. Si se emiten 10.000 votos válidos en unas municipales, harán falta 500 (5%) para optar al reparto de escaños. Si hay 1.000 votos en blanco, el umbral seguirá siendo 500 (al ser votos válidos). Los grandes partidos lo superarán sin problema. Pero ¿y si esos 1.000 votos en blanco hubieran ido a candidaturas que suelen rondar 300 ó 400 votos?

Personalmente, no soy partidario de la abstención ni de votar en blanco o emitir un voto nulo. Hay más candidaturas aparte de las 3 ó 4 que todo el mundo conoce. Sobre la iniciativa No les votes, no espera conseguir grandes resultados, pero es un primer paso para despertar conciencias y, de paso, que a los políticos les entre un poco de miedo.

Ya expresé en la entrada anterior sobre el tema que es normal tener dudas, sobre todo tratándose de elecciones municipales y autonómicas. Aquí podéis leer unas cuantas respuestas al argumentario contra la campaña (1 y 2). Vosotros tenéis la última palabra. Informaos y reflexionad. Y el domingo, id a votar.

Sobre la entrevista de Buenafuente a la ministra Sinde

Hace un par de días, Ángeles González-Sinde acudió al plató de Buenafuente para ser entrevistada a propósito de esa ley infame que ha impulsado y que lleva su nombre, y de la que han corrido ríos de tinta… electrónica. La primera impresión que tuve fue que la entrevista resultó muy aburrida. Tanto, que no la seguí del todo (la vi en La Sexta 2 y me pilló cenando) y he tenido que volverla a ver para poder opinar con conocimiento. No soy muy dado a lanzarme al teclado a opinar nada más ha tenido lugar el suceso que sea. Prefiero dejar que las cosas reposen y si mis impresiones permanecen y encuentro argumentos para sustentarlas, me decido a comentar. Por eso, esta entrada parecerá que llega muy tarde, sobre todo después de la marabunta que se montó en Twitter, que a este paso corre el peligro de convertirse en un nuevo Forocoches.

Vaya por delante que Andreu Buenafuente me parece un profesional cojonudo, al igual que Berto Romero (que aunque no tuvo nada que ver con la entrevista ha recibido algunas hostiejas de rebote). Obviamente no siempre me gusta todo lo que sale en el programa, pero es uno de los mejores shows que hay ahora en televisión. De hecho, me gusta más el tono que tiene ahora que cuando salían los actores de El Terrat a hacer el canelo (no tengo nada en contra de Silvia Abril, pero el personaje de la niña de Shrek me pone de los nervios).

La entrevista estuvo aburrida y a ratos bastante floja. Y el problema no fue de Buenafuente, sino de su invitada. Invitar a un político es lo que tiene, y más cuando vienen a hablar de política. Todo lo que le digas lo va a llevar a su terreno. Gallardón es un maestro en eso. Por cierto, una entrevista de Buenafuente a Gallardón seguro que daría mucho juego… pero me estoy desviando. En el caso de la ministra Sinde la cosa es aún peor. Porque si hay algo peor que un político es un político advenedizo. Los políticos son gente que sin dedicarse a nada en concreto tienen que hacer como que son maestros de todo (un Ministro de Sanidad no tiene que ser médico). Pero esa es su labor. Irónicamente, cuando un político proviene del ejercicio profesional de su campo, es aún peor, como es el caso de una Ministra de Cultura que proviene de una industria cultural.

La Sinde, para colmo, jugó a dos bandas. Al principio ejerció de guionista, y quiso equipararse a Buenafuente en plan cómico, soltando algún chiste sobre él y David Letterman (qué manía tienen los políticos de ir en plan humoristas, es la única vez que no tienen ni puñetera gracia). Para colmo, la ministra soltó una perla para enmarcar: “Soy una ministra y los ministros tenemos que decir la verdad”. En ese momento, supe que la entrevista no iba a valer gran cosa.

Buenafuente, en cambio, empezó bien. Hizo un chiste sobre el parecido de Enrique González Macho con Francis Ford Coppola, calificando al primero de copia pirata del segundo. Esa ironía, ese humor sutil y bastante blanco pero acertado, es lo que me hubiera gustado ver más a menudo. Pero a partir de ahí nada de nada. La ministra se limitó a repetir su discurso y a intentar convencer al personal de lo importante que era su ley y lo buena que iba a ser para todos.

En el fondo Buenafuente estuvo acertado. Intentó profundizar más allá de lo que se dice siempre sobre estas cosas. Pero como digo, González-Sinde es política, y a cada pregunta soltaba su pieza de discurso, que parecía traer aprendido de casa, sin importarle el matiz de la pregunta. Ocupando el cargo que ocupa, y siendo la cadena que es, no faltó gente que hablaba de entrevista pactada, trato de favor, lavado de imagen, etcétera. Yo también lo he pensado, aunque es cierto que dentro de la afinidad La Sexta-PSOE, en el tema descargas y Ley Sinde los de Mediapro no han cantado las alabanzas del Gobierno precisamente.

Hay muchas cosas que se pueden objetar de la entrevista, pero en su mayoría son relativas al discurso de la entrevistada, que pretendía hacer creer que de no ser por la Ley Sinde no habría oportunidades de distribuir cine y música (de forma legal y todo lo que tu quieras) a través de internet. Rebatir todos los argumentos daría para muchas entradas. De entre todo lo que dijo, solo dejaré dos apuntes:

  • No es lo mismo la cultura que la producción cultural. Equipararlas demuestra que se tiene en mente un criterio económico por delante del puramente cultural y social.
  • Hay muchas más formas de financiación aparte de pagar a tocateja por cada contenido. El discurso de la industria parece entender que si no es de esa forma no es legal.

Buenafuente no pudo hacer gran cosa con una entrevistada así. Buscó la cara amable y le dio la oportunidad de explicar sus argumentos, del mismo modo que en su momento trajo a David Bravo (aunque esa entrevista la hizo Berto Romero porque Andreu no pudo presentar el programa). En ese sentido, la acción de Buenafuente (dejar que todos expongan su punto de vista) es digna de alabanza, aunque en este caso lo que dijo esa señora me lo conociera de memoria. La entrevista fue amable, como digo. Podría haber tirado más de ironía y retranca, pero aparte de eso no se le puede pedir a un late night de humor una entrevista como si fuera un debate político. Buenafuente no es Ana Pastor, aunque mira por donde, bien valdría la pena pagar por ver una entrevista de Ana Pastor a González-Sinde. Quizá sí que se le podría haber pedido que fuera más incisivo. Podría haberle dicho a la ministra lo mismo que le dijo Berto a David Bravo: “mi disco duro echa humo” (se entiende que si hubiera estado Buenafuente, le habría dicho lo mismo o algo muy parecido). Comparando las dos entrevistas puede parecer que los guionistas aplican eso del doblepensar.

Con todo, Buenafuente fue listo y jugó bien sus cartas, por ejemplo anticipándose a esa demanda de sangre que querían sus seguidores de Twitter. Simplemente, se nota que con algunos invitados tiene más sintonía que con otros, y con Ángeles González-Sinde es difícil tener sintonía. Pasó algo parecido cuando trajo a la gente de Malviviendo (precisamente a petición de los internautas), que se notaba que no los conocía tanto como a otros invitados. Pero insisto, se notan las tablas y la calidad de Buenafuente. Que yo entrevisté a David Saiz par el blog y ya quisiera haberle hecho una entrevista la mitad de la mitad de buena que la que les hizo él en su programa.

A la ministra Sinde sólo me queda aconsejarle una cosa. Los niños tienen cierta sabiduría de la que conviene hacer caso. Escuche usted a su hija (“Mamá, desapúntate de ministra”).

Copiad, copiad, malditos

Os presento aquí la web ¡Copiad, malditos! (derechos de autor en la era digital). Se trata del site que han montado en torno a un documental del mismo título coproducido entre elegantmobfilms y TVE. El documental, del que seguro que daré cuenta en este blog, se emitirá el próximo domingo 17 de abril (Domingo de Ramos) a las 22:00 en La 2.

Por lo pronto, en la web podéis encontrar un montón de información sobre este proyecto, como la sinopsis del documental, ficha técnica, entrevistas, etcétera. Una vez se emita el documental, también podréis verlo allí y descargarlo sin ningún problema, ya que todo el trabajo está bajo licencia Creative Commons.

Os recomiendo especialmente el apartado de entrevistas, donde podréis encontrar charlas con gente vinculada a la cultura y los derechos de autor desde muchas caras de este complejo prisma. Desde Enrique Loras, director general de SGAE, hasta Richard Stallman, padre del software libre (y todo un personaje, por lo que pude ver en la entrevista que le hicieron en Baquia TV), pasando por Ignacio Escolar, Lutz Emmerich (Spotify Spain) y los ya “clásicos” Javier de la Cueva y David Bravo.

Os dejo la entrevista con David Bravo. Es un poco larga (77 minutazos) pero no se hace pesada. Muchas de las cosas que se dicen os sonarán si sois seguidores de ese abogado saleroso (como lo llamaba Carlos Otto), pero hay partes muy interesantes, sobre todo al final, como los diferentes derechos de autor que genera una obra (eso está al principio) o las diferencias entre entidades de gestión.

Que la disfrutéis.