Universo Simpson: ascenso y caída de Sideshow Bob (1)

Uno de los personajes recurrentes de Los Simpson que más me gusta es Sideshow” Bob, traducido en España correctamente como “Actor secundario” Bob[1]. Aunque a veces se refieren a él con una especie de variante de la voz original que pronuncian “Seichou” o algo parecido. Su nombre completo es Robert Underdunk Terwilliger, Jr (Bob Terwilliger), y como sabéis era el ayudante de Krusty el Payaso en su programa televisivo, en el que le daba la réplica con un silbato.

En la versión original norteamericana está doblado por Kelsey Grammer, al que conoceréis por interpretar al Dr. Frasier Krane en Cheers, y más tarde por protagonizar su propio spin-off. Para nuestra suerte, en España es Antonio Esquivias, doblador habitual de Grammer, quien le pone la voz.

En la serie, ha protagonizado un total de 11 episodios hasta el momento, desde la primera temporada hasta la 21. Vamos a repasar sus apariciones a lo largo de dos artículos. Como son episodios ya emitidos más de una vez, reseñaré el argumento hasta su conclusión, así que no os quejéis de spoilers.

Krusty entra en chirona

  • Episodio: 01×12

La primera temporada de Los Simpson es lo que se conoce como una midseason. Es decir, no se estrenó en septiembre como las series regulares, sino que lo hizo en mitad de la temporada (en su caso, en diciembre). Por esta razón, frente a los 24 episodios de media que tiene una serie regular, esta primera temporada simpsoniana tiene sólo 13 capítulos. Krusty entra en chirona es por tanto el penúltimo episodio.

En el capítulo, Homer se encuentra en el Badulake cuando es testigo de un atraco al establecimiento por parte de un payaso enmascarado. Como testigo, Homer identifica a Krusty como autor de los hechos y éste es condenado a prisión. El actor secundario Bob sustituye a Krusty en el programa, dándole un giro radical. Para empezar, como comparsa de Krusty, Bob no podía decir palabra alguna y se limitaba a asistir al bufón y ser víctima de sus frecuentes humillaciones. Como conductor del show, Bob toma un nuevo rol y orienta el espacio a un formato más cultural. Bart, que es invitado al espectáculo, da con la clave de la inocencia de Krusty al recordar que el payaso tiene pies de tamaño normal a pesar de sus zapatones, frente a Sideshow Bob, que posee unos pies descomunales (Homer había pisado al atracador en un pie justo antes de que sacase el arma).

El falso Krusty atracando el Badulaque

No sabe que dejó pistas sobre su identidad

Estamos no sólo ante la primera aparición del personaje de Bob sino de la primera vez que vemos el programa de Krusty con más detenimiento. Por supuesto, este debut marcaría la evolución del actor secundario, ya que será un fuera de la ley durante toda la serie.

El viudo negro

  • Episodio: 03×21

Tras estar ausente durante toda la segunda temporada, Sideshow Bob regresa en este capítulo. Selma ha estado carteándose con un recluso y ha iniciado una relación con él, pues acaba de ser puesto en libertad. Como sabéis, Selma ha tenido varias parejas a lo largo de la serie, ninguna de ellas estable. Cuando Selma les presenta a los Simpson a su novio en una cena para la ocasión, éste resulta ser Bob Terwilliger. Bart será el único que desconfíe de Bob a pesar de que parece que ha cambiado como persona. Y en efecto, el instinto de Bart no le traiciona, pues deduce que Bob pretende asesinar a su esposa durante la luna de miel dejando el gas abierto para que Selma provoque una explosión cuando se encienda un cigarro tras ver McGyver (Selma perdió el olfato de pequeña y no notaría que la habitación está cargada de gas).

Los tortolitos

“…y creo que lo estropearé todo cuando te diga al oído ‘Te he mataaaadoooo’ “

Como en el anterior episodio, las deducciones de Bart son bastante ingeniosas. No voy a hacer un ránking con mi orden de preferencia, pero en general las primeras historias me gustan más. Con el paso del tiempo, las tramas se vuelven más rocambolescas en consonancia con el tono de la serie.

El cabo del terror

  • Episodio: 05×02

Tras haber vuelto a la cárcel por culpa de Bart, el actor secundario Bob se ha obsesionado con el niño, y le envía cartas escritas con su propia sangre amenazándole de muerte. En la vista para su libertad condicional el jurado le concede la excarcelación, porque total ¿quién no ha querido matar a Selma? ¡Hasta su hermana Patty!

Con Bob en libertad y ante la amenaza que supone, el F.B.I. incluye a los Simpson en un programa de protección de testigos y les manda a vivir al Lago del Terror bajo una nueva identidad, la de los Thompson. Sin embargo, Sideshow Bob les sigue a su nuevo hogar, una casa-barco, y por la noche corta las amarras del barco, dejándolo a la deriva, y maniata a toda la familia. Bart logra sobrevivir apelando a la vanidad de Bob, quien accede a cantarle la ópera H.M.S. Pinafore. Esto le da a Bart tiempo suficiente para que el barco llegue a territorio de Springfield.

De Niro

Fumando espero…

Un episodio muy divertido especialmente por las películas que parodia (La noche del cazador y El cabo del miedo). Encontramos también algunas de las constantes de estos episodios: la obsesión de Bob por matar a Bart, y el punto débil del actor secundario, su vanidad.

El actor secundario Bob vuelve a las andadas

  • Episodio: 06×05

Esta vez, Sideshow Bob regresó a la siguiente temporada, señal de que su popularidad estaba aumentando. Desde la cárcel, Bob llama a un programa de radio presentado por Birtch Barlow, un equivalente a Jiménez Losantos. Barlow se solidariza con Bob por su injusto ingreso en prisión y comienza una campaña mediática para conseguir la excarcelación del asesino frustrado.

Una vez fuera, encabeza las listas del Partido Rebublicano para las elecciones a alcalde de Springfield, obteniendo una aplastante mayoría. Ahora al mando, pretende arruinar la vida de los Simpson y deshauciarlos. Una vez más, es la astucia de Bart y Lisa la que salva el día, al descubir que las elecciones estuvieron amañadas, y lograr una confesión durante el juicio apelando a la vanidad del actor.

Oyente indignado

Qué es eso de intento de asesinato? Conceden el Nobel por intento de química?

En este caso, la serie se adentra en el terreno de la sátira política de una forma bastante solvente. El episodio molestó a parte del Partido Republicano, pero en general tuvo buena recepción de crítica. No faltan los referentes al escándalo del Watergate y los informadores no tan anónimos.

El último resplandor del actor secundario Bob

  • Episodio: 07×09

Bob consigue fugarse otra vez de la cárcel (estaba en una prisión de mínima seguridad) y se hace con una bomba atómica al colarse en las instalaciones del ejército durante una exhibición aérea. Amenaza con detonarla a no ser que los canales de televisión cancelen sus emisiones. Los afectados acceden, pero Bart y Lisa encuentran a Bob, quien detona la bomba sólo para comprobar que… ¡había caducado! Con todo, Bob consigue escapar llevándose a Bart de rehén y a bordo de un avión histórico se dirige al desierto, donde Krusty el payaso está usando el sistema de emisión de emergencia para improvisar un show televisivo y hacerse con el 100% de la audiencia. El plan de Bob fracasa ya que el avión vuela a baja velocidad y el impacto sólo consigue derribar el aeroplano.

Old Style

Soy un nostálgico, jajajaja

Los planes de Bob se van haciendo más y más rocambolescos. Dentro de las constantes de estos episodios, es la inteligencia de Lisa la que salva el día. Es la joven Simpson quien deduce dónde se encuentra Bob y consigue avisar a la policía para que venga a detenerlo.


Hasta aquí nuestra primera parte sobre los episodios del Actor Secundario Bob. En un próximo artículo, repasaremos los 6 que quedan.


[1] En Hispanoámerica, este personaje se conoce como Bob Patiño.

Y llegó el final de “Cómo conocía a vuestra madre”

NOTA: esta entrada es deudora de otro artículo de 2012 en el que especulaba sobre un posible final. Aquí voy a comentar el final de la temporada con detalle, así que si aún estáis viendo la serie y no queréis tragaros spoilers a mansalva, guardad este post en favoritos o en “read it later” (ahora “pocket”) para más tarde.

Después de 9 temporadas y algunas especulaciones sobre su continuidad, la serie de la CBS How I met your mother (“Cómo conocí a vuestra madre”) ha llegado a su esperado final. Aquí en España aún se está emitiendo la última temporada, y tardaremos un par de meses en ver qué ocurre con Ted Mosby y su futura esposa.

Tras ver el doble episodio que cerró la serie (The last forever, episodios 9×23 y 9×24) me quedó un sabor agridulce, más amargo que dulce para ser sinceros. Pero después de comentarlo con otra persona y repasar mi anterior artículo, me di cuenta de que era el final que la serie se merecía. Al fin y al cabo, Cómo conocí a vuestra madre no es la historia de cómo Ted Mosby conoció a Tracy McConnell (su futura esposa y madre de sus hijos), sino la historia de amor y desamor de Ted y Robin.

Para no perderme por las ramas, voy a dar una serie de argumentos a favor y en contra del final, centrándome especialmente en la figura de Tracy y en lo que había yo había pronosticado en octubre de 2012.

A favor

  • Presentan a Tracy (“la madre”) al final de la temporada 8: en mi artículo especulativo suponía que el personaje de la madre sólo saldría al final del último capítulo de la serie. Me equivoqué por una temporada. En el capítulo que cerraba la temporada 8, podíamos ver a Tracy en el último plano del episodio. A lo largo de la temporada final, hemos podido ver cómo Tracy ha ido conociendo a todos los protagonistas de la serie, dejando a Ted Mosby para el final. También protagonizó el episodio 200 (9×16): How your mother met me, donde se resume su historia entre 2005, justo al comenzar la serie, y 2014.
  • Unen todas las piezas del puzzle de forma bastante aceptable: es precisamente en este episodio nº 200 donde vemos desde el otro punto de vista todas esas pistas que Ted ha ido dejando durante la serie. Desde el paraguas amarillo hasta la presencia de Tracy en esa primera clase que imparte Ted Mosby aunque en realidad está en el lugar equivocado. En general lo enlazan todo bastante bien, aunque seguro que si revisáis la serie capítulo por capítulo encontráis algún fallo. Por ejemplo, dejan una pista falsa cuando Ted cree ver a Tracy (sólo su tobillo) en el piso de Cindy, y cree reconocerla años más tarde en el McLaren’s, pero finalmente no es así.
  • Tracy es adorable: sencillamente eso. Toca el bajo, es amable, encantadora, se interesa por los demás y tiene aficiones raras. Además, es muy guapa. Si Tracy existiera de verdad, me casaría con ella.

 

Ted Mosby

Sí, le he robado el paraguas a mi mujer

En contra

  • Tracy es DEMASIADO adorable: el punto fuerte de Tracy juega también en su contra. A lo largo de la serie, Ted idealiza tanto a la que será su futura esposa que al final tenemos un personaje demasiado bueno. Así que puedo entender que aunque a mí me parezca adorable, otros la consideréis repelente. Lo comprendo. Claro que os tendréis que batir en duelo conmigo.
  • La historia de Tracy es muy trágica: lo que vemos en el episodio 200 es la historia demasiado dramática. Pierde a su novio el día de su cumpleaños y no es capaz de superarlo. Apenas sale al principio y después es incapaz de volver a tener pareja. Y cuando comienza a salir con alguien, le resulta imposible profundizar en la relación. A esto se le añade el episodio final, que nos desvela que Ted y Tracy sólo estuvieron 10 años juntos. Una historia demasiado cruel para un personaje tan encantador.
  • La relación entre Ted y Tracy pierde credibilidad: después de un recorrido tan largo por parte de los dos, el romance entre ellos resulta raro. Ted y Robin están jugando al ratón y al gato hasta el mismo final, y Tracy aún no ha superado del todo la muerte de su novio. Lo normal es que lo suyo hubiese sido una relación “de transición”, y no el gran romance.
Tracy McConnell

Así que me has robado el paraguas…

Pero por encima de todo, hay que aplaudir a los guionistas por tener previsto el final desde el principio de la serie, con esa conversación final entre Ted y sus dos hijos. Los planos de los niños se grabaron en su momento, pues no olvidemos que ahora tienen este aspecto:

Y es que como decía al principio, Cómo conocí a vuestra madre es la historia de Ted y Robin. Y los guionistas de la serie han sabido contarla mientras pretendían contarnos otra historia.

Aunque yo me quedo con Tracy McConnell.

Feministas contra el final de Breaking Bad

NOTA: este artículo habla sobre el final de la serie Breaking Bad. Si aún estás viendo la serie y no quieres que te arruine la sorpresa, guarda esta página en tus favoritos o en el servicio que uses para almacenar tus lecturas pendientes, y vuelve cuando hayas terminado la serie.

Hace ya unos meses que terminó la serie Breaking Bad, cuyo final entusiasmó a todos sus seguidores. Por entonces, yo iba por la tercera temporada, así que en esos días tenía más miedo de Twitter y Facebook que de una vara verde por si alguien me destripaba cómo terminaba todo aquello. En términos generales lo conseguí, salvo por un detalle. Alguien a quien sigo en Twitter enlazó un artículo de la revista Wired titulado Die Like a Man: The Toxic Masculinity of Breaking Bad (Muere como un hombre: la masculinidad tóxica de Breaking Bad). Por supuesto, no pinché el enlace, pero al haberse compartido automáticamente, el tuit en cuestión se reducía al título del post. Así que ya me imaginaba por dónde iban los tiros, nunca mejor dicho: no sólo anticipaba la muerte de Walter White, algo que tampoco era una gran sorpresa, sino que daba pistas sobre la forma en que lo haría. Gracias por el spoiler.

El artículo lo convierte todo en una cuestión de género, hasta tal punto que desvirtúa la esencia de la historia. Para la autora el subtexto consiste en la transformación de Walter de un pussy (marica, en el sentido de “poco hombre”) a un verdadero hombre. Porque todo se trata de eso: de conseguir dinero, que equivale a poder, que representa masculinidad. Aunque lo menciona, la autora ignora el verdadero arco de la historia: la transformación de Walter en Heissenberg, o en un Scarface. Es la historia de un hombre bienintencionado que acaba obcecado por conseguir sus metas, unas metas que a veces ni él mismo tiene claro cuáles son.

El análisis también obvia el desencadenante de la serie: el cáncer. La decisión de Walter no está motivada por el machismo de sustentar a la familia. Lo que no quiere es que su tratamiento la arruine, y si es posible, poder dejarles algo de herencia, aunque sea mediante actos poco lícitos (recordemos que al comenzar, Walt sólo quiere vender la metanfetamina suficiente para pagar el tratamiento y saldar deudas).

La vida de Walt al comienzo de la serie, argumenta la autora, es satisfactoria en muchos sentidos: es una persona brillante (su investigación contribuyó en un proyecto que ganó un Nobel), es profesor, y tiene el cariño de su familia. ¿En serio es satisfactoria? Nada que objetar al triunfo de tener una familia bien avenida, eso es magnífico. Pero ser profesor no tiene por qué se satisfactorio, sobre todo si se es profesor de instituto y se intenta dar nociones de química a adolescentes que no tienen el más mínimo interés. No se trata de frustración por no tener (mucho) dinero, y por tanto ser “poco hombre”. Cuando a una persona le apasiona su campo, es frustrante no poder dedicarse a él. Sí, la investigación en EE.UU. está muy bien pagada. Pero Walter, en España, también estaría frustrado si no pudiese investigar aunque a nuestro gobierno le importen bien poco los investigadores. La frustración de Walt viene de tener un cuñado que se cree el rey del mambo por llevar placa (gane más o menos dinero) y que piensa que por detener a cuatro camellos eso le convierte en un Einstein. También hay frustración en ver cómo se recompensa a los que menos lo merecen.

En el último capítulo, Walt le confiesa a Skyler el verdadero motivo de sus acciones. Lo hizo por él mismo. Porque más allá del poder y el dinero, tenía el orgullo de fabricar el mejor producto. Era el mejor en algo. Es algo egoista y hasta prepotente, pero no machista.

Hay puntos de vista interesantes en el artículo, como el uso del lenguaje y las connotaciones de bitch (zorra) y pussy al usarse como insultos hacia un hombre o una mujer. O el mantra que Walt toma de Gus Fring: a man provides (un hombre provee), que en efecto sí puede considerarse machista. Y ahí la gracia está en que en la serie hay personajes “buenos y malos” y en considerar qué significa que el protagonista adopte la filosifía de un antagonista. Pero no todo tiene que ser una cuestión de género. No se puede reprochar el machismo del cártel mexicano de la droga por imponer la ley del más fuerte. No se puede reprochar que personajes de clase media-baja de una ciudad como Albuquerque (Nuevo México, en la América profunda) tengan unos valores conservadores en lo tocante en estas cuestiones.

El viaje de Walter White es el de una persona desesperada que por intentar ayudar a su familia se embarca en un mundo que le viene grande. La relación con su compañero está llena de tiranteces. Temporada a temporada, Walt se ve obligado a seguir adelante por uno un otro motivo, y sólo al final la cuestión se reduce al poder por el poder. Los espectadores le hemos acompañado episodio tras episodio, y sí, nos hemos identificado con él a pesar de lo cuestionable de sus acciones. Los personajes oscuros atraen.

Breaking Bad es una gran serie que merece la pena ver, dejarse llevar por la situación y tras cada capítulo o temporada reflexionar sobre ella, incluyendo cuestiones de género. Lo que no merece la pena es poner toda la serie bajo la misma lupa.

Lo que hay de cierto en “El Mentalista”

Con la 6ª temporada ya en antena en Estados Unidos, a todos os debe sonar la serie El Mentalista. En síntesis, es una serie de “resolver el misterio”, en la que el CBI (la división californiana del FBI, aquí traducida como “brigada criminal”) cuenta con la ayuda de un mentalista y sus sorprendentes habilidades, que no poderes. Son capítulos autoconclusivos, aunque existe una trama de fondo, la búsqueda de un asesino, por lo que conviene seguirla en orden.

El protagonista de la serie había sido un mentalista bastante mediático, y es el primero en admitir que todo se trata de un fraude. El elemento sobrenatural, por tanto, está descartado. Se trata de un personaje con increíbles dotes deductivas, al igual que ocurre con otras series como House, Psych, Miénteme (Lie to me) o la reciente reimaginación de Sherlock Holmes, Sherlock.

Curiosamente, podemos considerar a Sherlock Holmes como uno de los primeros mentalistas, a pesar de no se trataba de ningún médium ni nada por el estilo… y de que estamos hablando de un personaje de ficción. Sin embargo, Sherlock Holmes tenía la capacidad de decudir comportamientos, rasgos de personalidad y ciertos hechos simplemente observando la escena del crimen y a los sujetos involucrados. La diferencia entre Holmes y el común de los mortales, era que lograba recoger información del más mínimo detalle, algo que sucede en las series que he mencionado antes. De hecho, el apellido House es una variante de Holmes, y su amigo Wilson viene a ser el Dr. Watson.

En el caso de El Mentalista, más allá de la dramatización necesaria para que la serie funcione, el personaje de Patrick Jane menciona algunas técnicas reales utilizadas en psicología. Porque al fin y al cabo el mentalismo tiene mucho de psicología, y el resto es teatralidad.

Una técnica que se menciona con cierta frecuencia es el palacio de la memoria. Se trata de un recurso nemotécnico que le permite a Patrick Jane memorizar cualquier cosa que necesite. El resultado es que Jane parece tener una memoria prodigiosa, más allá de las capacidades humanas. Como describe en la serie, el palacio (o los palacios) de la memoria consiste en asociar los recuerdos que se desean conservar con un espacio físico ya existente que se conozca muy bien (las habitaciones de una casa, un lugar de trabajo…) e ir creando pequeñas historias que involucren lo que se quiere recordar. De este modo, se pueden recuperar esos recuerdos fácilmente con sólo recorrer mentalmente ese sitio. En realidad para esta técnica no es necesario un entorno que ya exista, sino que pueden inventarse habitaciones y “amueblarlas” mentalmente. A pesar de que es un método antiguo y en opinión de algunos obsoleto o menos eficaz que sistemas más modernos, su aura encaja muy bien con el personaje.

Otra técnica es la lectura en frío. Jane se refiere a ella en el episodio 100 (el especial que cuenta el origen de su colaboración con el CBI) y no suele mencionarla mucho más, pero es la que utiliza continuamente. La lectura en frío es en realidad una combinación de varias técnicas de observación que permiten extraer mucha información de la otra persona (p.ej., un sospechoso), de forma que parece que le haya leído la mente. Las técnicas son muchas y variadas, pero en general consisten en averiguar determinados detalles a través de lo que transmite el sujeto con su lenguaje corporal, sus gestos, forma de vestir, sus rasgos faciales (análisis fisiognómico) etc. A partir de ahí se pasaría a una lectura en caliente, basándose en las reacciones de la persona al interactuar con ella (asombro, perplejidad, enfado, etc.).

En la serie las deducciones del protagonista son muy certeras. Los adivinos de la tele no son tan precisos como parece. Pensemos por ejemplo en el caso de Anne Germain. Se realizan afirmaciones genéricas y ambiguas pero que el sujeto reconoce como no sólo como verdaderas sino que cree que le ha descrito con exactitud. Pero en realidad, todo ha sido fruto de la memoria selectiva del sujeto (nos quedamos con lo que queremos escuchar), del efecto Forer, y de algún que otro engaño añadido (investigación previa de los clientes y demás).

Así que en resumen, El Mentalista es una serie de ficción y como exagera las situaciaciones. Sin embargo, la construcción del personaje tiene cierta base real. No es necesario que su creador, Bruno Heller, sea un gran conocedor del mundillo. Un poco de búsqueda en Google y algo de documentación pueden haber bastado para incluir estas técnicas con cierta verosimilitud. Independientemente de si se puede llegar al nivel de “clarividencia” de Patrick Jane en la vida real, lo cierto es que sus guionistas consiguen una serie de lo más entretenida.

Vuelve Black Mirror, y lo comentamos en El Ninho Naranja

El año pasado, escribí una reseña de la serie británica ‘Black Mirror’ para mis amigos de El Ninho Naranja. La miniserie de tres capítulos había causado un gran impacto entre el público, y la viralidad de Internet hizo que muchos la viésemos varios meses antes de su emisión en España.

Ya que se trata de una miniserie y no de una serie regular, su emisión tampoco está atada a las exigencias habituales de la programación. Los tres nuevos episodios que conforman la segunda temporada fueron televisados en febrero de este año en el Reino Unido, casi año y medio después de la primera triada.

Era inevitable que me encargase de comentar esta nueva temporada, así que ya tenéis disponible la entrada en El Ninho Naranja. Aunque estos nuevos episodios no tienen el mismo efecto que tuvieron los primeros, su visionado es prácticamente obligado. Podéis leer el artículo original pinchando en la imagen.

Black Mirror, temporada 2

Click para leer el artículo

Personajes con dos caras

Ya hemos visto que en ocasiones hay personajes que dejan de aparecer en las series por diversos motivos: porque el actor no puede o no quiere continuar en la serie o simplemente porque el personaje no es popular. Las excusas para quitar al personaje son diversas, incluyendo el deceso, a veces de las formas más ruines que se puedan imaginar.

Otras veces, aunque el actor o actriz no pueda continuar en el rodaje, el personaje no desaparece de pantalla y es encarnado por otra persona. Dependiendo de la “creatividad” de los guionistas, a veces el cambio de apariencia incluso está justificado.

Harriette Winslow (Cosas de casa)

La longeva serie Cosas de casa se mantuvo 9 temporadas en antena. En su último año, la serie estaba ya en decadencia: la serie había saltado el tiburón y el tono y concepto originales hacía tiempo que habían desaparecido, limitándose a poco más que una sucesión de extravagantes situaciones con el personaje de Steve Urkel y sus álter-egos.

Harriette Winslow

Jo Marie Payton (izq.) y Judyann Elder (der.)

Harriette Winslow provenía de la serie Primos lejanos, donde era un personaje recurrente con un gag característico. La madre de la familia Winslow estuvo interpretada por la acriz Jo Marie Payton hasta la última temporada. En diciembre de 1997 se produjo la última aparición de Payton como Harriete (episodio 11 de la temporada 9). Tras las vacaciones de navidad, Judyanne Elder encarnó a la señora Winslow hasta que la serie se canceló en julio de 1998.

Poco después de que Judyanne Elder se incorporase a la serie, ésta suspendió su emisión durante un lapso de unos 5 meses coincidiendo con el cambio de cadena. Varios personajes aparecieron por última vez antes del episodio final, como Rachel (Thelma Hopkins) o Mayra (la malograda Michelle Thomas, que tuvo que abandonar el rodaje debido a un cáncer de mama que le habían diagnosticado y que no superó).

Y no, Judy nunca bajó de su cuarto.

Vivian Banks (El Príncipe de Bel-Air)

Las peripecias del joven de Philadelphia en casa de sus tíos ricos en realidad duraron sólo 6 temporadas, aunque con las continuas repeticiones en Antena 3 nos parezca que fueron muchas más. El personaje de Vivian Banks, tía de Will Smith, estuvo interpretado a partes iguales por Jannet Hubert (temporadas 1 a 3) y Daphne Reid (temporadas 4 a 6).

Vivian Banks

Jannet Hubert y Daphne Reid

Si hacemos caso de Wikipedia, el motivo del cambio de actriz fue que Jannet Hubert se quedó embarazada durante la tercera temporada, incumpliendo una de las condiciones del contrato. A raíz de aquello los guionistas tuvieron que modificar la historia para que el personaje de Vivian tambien quedase embarazada. Las tensiones con el resto del elenco hicieron el resto. La tercera temporada finalizó coincidiendo con el nacimiento de Nicky en la serie. Fue entonces cuando Jannet dejó la serie y fue reemplazada por Daphne Reid, quien se incorporó al inicio de la cuarta temporada.

Autorreferencias: al comienzo de la quinta temporada, el personaje de Jazz  le pregunta a Will quién interpreta “a la madre” ese año. En ese momento, Nicky entra en escena contestando “la misma que cuando nací”.

Juan “el gordi” (Hermanos de leche)

El intento de comedia española Hermanos de leche tuvo un total de 4 temporadas, aunque el concepto español de “temporada” difiere un poco, y la verdad es que la serie se emitió entre los años 1994 y 1996.

"El Gordi"

Echanove vs Wyoming

Uno de estos dos hermanos era Juan “el gordi”, interpretado por Juan Echanove y apodado así por el personaje de José Coronado. Al comienzo de la cuarta temporada, el Gran Wyoming asumió el papel de Juan. Para justificar este cambio de apariencia, en la serie Juan tiene un accidente de tráfico tras el cual es necesario someterle a una operación de cirugía.

Como nota curiosa, José Coronado seguía refiriéndose a su hermano como “el gordi”, a pesar de que Wyoming tenía una complexión más delgada que la de Echanove. ¿La cirugía también incluyó una liposucción?

Dina (¡Ala… Dina!)

Nuevo intento de comedia española, también de 4 temporadas emitidas en 3 años: desde 2000 a 2002. ¡Ala … Dina! arrancaba de la premisa de un genio de la lámpara (en versión femenina) que tenía que lidiar con el día a día de comienzos del siglo XXI como asistenta de una familia de clase media-alta.

Dina

Paz Padilla y Miriam Díaz Aroca

Inicialmente, el personaje de Dina lo interpretaba la pizpireta Paz Padilla, muy adecuada para el tono de la serie. Sin embargo, cuando comenzó a crecer la tensión sexual entre Dina y el cabeza de familia (interpretado po Gary Piquer), decidieron sustituir a Paz Padilla por la mucho más apetecible Miriam Díaz Aroca, que encarnó a la genio durante las temporadas 2 a 4.

El elemento sobrenatural de la serie permitió justificar el cambio de apariencia. También permitió apañar la historia cuando la pareja formada por Dina y Tomás (Gary Piquer) tienen una niña, que inmediatamente pasó a tener 7 años de edad.

Maite (Antxón y Maite)

Si algo he aprendido de Vaya semanita es que el tópico de que las vascas son feas no tiene fundamento. Para muestra un botón. Susana Soleto encarnaba a Maite en el espacio Antxón y Maite, una serie de gags a lo largo del programa que en conjunto formaban un mini-episodio de sit-com de algo más de 9 minutos.

Maite

Susana Soleto, la Maite original

El espacio Antxón y Maite se emitió durante las temporadas 6 y 7 del progama. En 7ª temporada, Susana Soleto abandonó el elenco de actores. No he podido encontrar el nombre de la nueva actriz que interpretó a Maite (aunque yo desde luego me quedo con la primera), por lo que si alguien quiere aportar algo de luz, será más que bienvenido en los comentarios.

Os dejo con el vídeo del primer episodio donde aparece esta nueva actriz, en la que además se bromea con el cambio de apariencia.

Becky (Roseanne)

Roseanne fue una popular sitcom que se emitión en Estados Unidos entre 1988 y 1997. Llegó a España a través de las televisiones autonómicas (Telemadrid, tú antes molabas) y gozó de cierto éxito a mediados de los 90. En una época en la que las comedias norteamericanas se caracterizaban por su humor blanco (aunque las protagonizasen negros) y hasta empalagoso, Roseanne destacaba por su humor ácido e irreverente. Incluso las series que fueron apareciendo más tarde, no tan familiares, quedan igual de azucaradas al lado de las peripecias de la desestructurada familia Conner.

Becky Conner era la hija mayor de Dan (John Goodman) y Roseanne. La actriz original, Alicia (“Lecy”) Goranson, comenzó sus estudios universitarios al inicio de la quinta temporada (1992). Debido a la dificultad para compaginar las clases y el rodaje, en la serie Becky se mudaba con su marido Mark a otro estado. Eso permitió que Lecy rodase sus escenas aparte (conversando con la familia por teléfono), pero finalmente su personaje dejó de aparecer.

Becky de Roseanne

Lecy Goranson y Sarah Chalke

En la sexta temporada, ya que Goranson seguía sin poder compatibilizar el rodaje y las clases, el papel de Becky recayó en Sarah Chalke, a la que muchos conoceréis por Scrubs o por su aparición en Como conocí a vuestra madre durante la tercera temporada. Sarah Chalke interpretó a la mayor de las hijas Conner durante las temporadas 6 y 7. En la temporada 8, Lecy Goranson asumió de nuevo el rol de Becky. Sin embargo, no pudo actuar en algunos episodios en los que debía de aparecer Becky. Chalke sustituyó a Goranson, hasta que finalmente ésta última abandonó definitivamente la serie hacia el final de la octava temporada. Sarah Chalke se mantuvo desde entonces hasta el final de la serie.

Autorreferencias: fueron continuas:

  • Cuando la familia comentaba que no se podían creer que hubiesen cambiado al actor que hacía del marido de Embrujada, Becky (interpretada por Sarah Chalke) afirmó que prefería al nuevo.
  • Al volver Lecy Goranson a la serie, todos la miraban atónitos. “¡Ni que hiciese tres años que no me véis!”, protestaba Becky.
  • En un episodio de Halloween, con Lecy Goranson de vuelta en el papel de Becky, unos niños hicieron el “truco o trato” en casa de los Conner. El adulto que los acompañaba era Sarah Chalke. Mark, el marido de Becky, se quedó mirándola estupefacto, hasta el punto de que Becky le regañó.
  • Durante la octava temporada, los chistes que aludían a la presencia de una u otra actriz eran habituales.
  • En un flashforward, una versión adulta del hermano pequeño de Becky, D.J. (interpretado en el gag por John Goodman), repetía traumatizado “dicen que son la misma pero no son la misma”, en alusión a las dos actrices que interpretaban a Becky.

Las lecciones de Los Fraguel

Los que tengáis por costumbre pasaros por este blog de vez en cuendo supongo que ya tendréis una edad suficiente como para que no haga falta que os hable de la serie Fraggel Rock (en España e Hispanoamérica conocida como Los Fraguel). Quien más y quien menos recordará, aunque sea vagamente, ese “lugar maravilloso excavado en la roca llamado Fraggel Rock” y las andanzas de sus protagonistas aunque no acertéis a ponerles nombre.

Hace poco, a raíz de un tweet salió a colación uno de los episodios cuyo argumento recordaba con más claridad. Indagando un poco he visto que se trata del 6ª episodio de la 1ª temporada (la serie estuvo 5 temporadas en antena, alcanzando los 96 capítulos). Su título original es The Preachification of Convincing John. No sé cómo se tradujo en España así que prefiero no hacer especulaciones.

En este episodio, Musi, la fraguel hippy y espiritual, reflexiona sobre los Curris (Inges en la hispanoamérica, Dozers en la versión original), la otra raza que convive con los fraguel en la cueva y que se dedican a hacer construcciones que por su sabor a rábano son devoradas continuamente por éstos últimos. Musi ve que la actitud devora-torres de los fraguel es muy poco respetuosa con el trabajo de los curris, y por eso promueve una suerte de vegetarianismo entre sus amigos, y les hace jurar que ya no se comerán las costrucciones de los pequeños curris. Más tarde, recurre al personaje de John “el convincente” (Convincing John), una especie de predicador muy dado a arengar a las masas, para que el juramento se haga extensivo al resto de los habitantes de la cueva. Sin embargo, esto no resulta beneficioso para los curris. Al no tener a nadie que frene su “urbanismo desmedido”, los curris colapsan la cueva de los fraguel con sus construcciones, y al no poder seguir construyendo, se ven obligados a mudarsa a otro sitio donde puedan continuar su labor y haya alguien dispuesto a comerse lo que ellos hacen. Musi se da cuenta a tiempo y consigue que se levante el juramento y los fraguel puedan volver a comer las torres de los curris.

Aquí tenéis el episodio completo en inglés para que conozcáis todos los detalles. No es muy largo (podéis saltar las secuencias Doc y su perro Sprocket) y es fácil de entender aun sin subtítulos.

Fraggel Rock era una serie que huía del simplismo y buscaba que los pequeños telespectadores sacasen sus propias conclusiones. A través del mundo fantástico y divertido, con todas sus canciones y su vanalidad, se explicaban alegorías de temas más serios.

La interpretación que le di de pequeño a este episodio fue la del equilibrio del ecosistema. Los fraguel son depredadores de los curris, aunque en vez de comerse a los diminutos obreros, se comen sus construcciones. Al no tener depredadores, los curris se expandieron hasta tal punto que acaban perjudicados ellos mismos. Es necesario un equilibrio entre las especies. Tan malo sería que los fraguel devorasen todas las torres de los curris como que no se comiesen ninguna.

Después de ver el episodio nuevamente para hacer esta entrada, me llamó la atención una frase que dice Musi cuando se da cuenta del error que había cometido: “pensé que entendía a los curris, pero estaba en un error”. Otra interpretación que ahora encuentro al episodio es la del peligro de las buenas intenciones. Musi pensaba que actuaba en favor de los curris, cuando en realidad les estaba perjudicando a la larga. Es un tema complejo y en el episodio los personajes no sientan cátedra al respecto, simplemente es un mensaje que se queda ahí para que el espectador lo interprete.

Hilando más fino podríamos hacer un paralelismo entre el colapso urbanístico de los curris y la burbuja inmobiliaria. De hecho, en la postal que recoge Gobo de su tío Matt, éste le cuenta que ha descubierto que en el mundo exterior también existen curris (pero que en cambio hacen una comida horrible). ¿Es el episodio una alegoría sobre la crisis que vivimos?

Espero vuestros comentarios 🙂