La web Tus Series vuelve a abrir bajo el nombre Grupo TS

NOTA: este artículo es sólo de carácter informativo. No tengo ninguna relación con el staff del GrupoTS ni soy parte del equipo técnico. Muchos comentarios se refieren a problemas a la hora de entrar en la página, pero insisto, esto no es ninguna tutorial ni post de ayuda. Agradezco enormemente todos vuestros mensajes, pero las dudas técnicas están fuera de lugar. Muchas gracias.

El pasado 19 de marzo, el foro Tus Series echaba el cierre después de que su principal administradora recibiera una notificación del Ministerio de Cultura. A estas alturas de la película creo que cada uno tendrá su opinión sobre el asunto: que si la Ley Sinde por aquí, que si la nueva Ley La Salle, que si Tus Series no tenía publicidad y se financiaba con las donaciones de sus usuarios, etcétera. El caso es que la administradora decidió no embarcarse en una batalla legal y el foro se clausuró.

La noticia me afectó en el sentido de que tusseries.com era mi web de cabecera para buscar y descargar series. Efectivamente, existen más sitios, pero en Tus Series había un enorme catálogo, los rippeos tenían muy buena calidad (incluyendo formatos en alta definición para las novedades), muchas series se ofrecían en versión original o con dos canales de audio, e incluso había equipos de subtituladores. Y todo eso sin tener que jugar a la lotería cada vez que hay que pinchar en el enlace para descargar el archivo ni sufrir la pesadilla de que aparezcan 20 pop-up’s con cada click.

Es cierto que Tus Series ofrecía mayoritariamente enlaces a eMule, y en ocasiones a Torrent (era muy raro encontrar series en descarga directa), pero soy más afín a la filosofía de compartir que a la de tenerlo todo en el instante. Y donde realmente se comparten los contenidos es en las redes peer to peer, no en los chiringuitos de descarga directa por mucho que se nutran de los aportes de los usuarios y les recompensen por ello.

Con esta situación, para mí (y supongo que para mucha gente) fue una grata noticia enterarme de que Tus Series volvía a estar en activo, esta vez bajo el nombre de Grupo TS, gracias al esfuerzo de una parte del anterior staff del portal. Se mantienen todos los contenidos del antiguo foro, y sus usuarios ni siquiera tienen que abrir una cuenta nueva, ya que pueden entrar con su antiguo nombre de usuario y clave. Sólo ha cambiado el diseño, y hay algunas novedades como la reputación de los usuarios.

En su día, inauguré este blog con un post sobre las razones por las que descargo series (no películas o canciones, sino series) de Internet. Sólo se respeta medianamente la emisión de las nuevas temporadas, aunque después se emiten sin ton ni son capítulos antiguos para rellenar parrilla. Es algo que vieron que funcionaba con Expediente X en los 90 y desde entonces no lo han cambiado.Así que mientras sigan emitiendo mis series favoritas en bloques de 3 ó 4 capítulos sin respetar el orden de los episodios, o mientras tenga que sufrir intermedios a machete debido a la estrategia de las cadenas de emitir la misma publicidad en todos sus canales, seguiré utilizando este tipo de páginas.

MEGA, el nuevo chiringuito de Kim Dotcom

El fundador de la popular web Megaupload y de sus portales hermanos como Megavideo, Megapix o Megaporn entre otros, ha puesto en marcha el nuevo servicio de almacenamiento en la nube, MEGA. La fecha coincide además con el aniversario de su detención y la de alguno de sus socios por parte del FBI y del bloqueo de esas páginas.

Mega

Homepage de Mega

La expectación generada por la nueva web de Kim Dotcom le ha supuesto una impagable campaña publicitaria. Todos los diarios hablaban de la puesta en marcha del “nuevo Megaupload” y el tema era, cómo no, Trending Topic en Twitter. A las pocas horas de su inauguración ya había 250.000 usuarios registrados y sus servidores trabajaban a plena carga.

Sin embargo, pese a los rumores de que se llamaría Megabox y de que consistiría en una plataforma para que los músicos subiesen sus obras y pudiesen comercializarla con mejores condiciones económicas, finalmente el servicio se llama Mega (a secas) y sirve nada más y nada menos que para alojar datos en la nube, al estilo Dropbox. Sí, más o menos para lo que servía (en teoría) el antiguo Megaupload.

La novedad consiste en que Mega cifra los archivos por lo que ofrece más seguridad porque cifra los archivos al subirlos a sus servidores. Porque Mega, empresa con sede en Nueva Zelanda como indica su dominio (.co.nz) tiene servidores en dos países distintos que no ha revelado, logrando así una estructura de almacenamiento “distribuida” (ejem). Sólo dos cosas al respecto. La primera: no voy a entrar en detalle sobre la supuesta seguridad de Mega, pero básicamente realizan un paso (cifrar el archivo) que podría hacer el usuario, y según el análisis de otros blogs esta seguridad no es tan impresionante como asegura Dotcom. La segunda: el hecho de tener varios servidores no implica una estructura distribuida sino más bien una estructura de anillo (aunque por lo general en estas estructuras los servidores suelen estar próximos entre sí). Una estructura distribuida sería la red Kadmelia de eMule.

No puedo comentar en profundidad el funcionamiento del servicio porque no he sido capaz de crear una cuenta. Nunca recibí el e-mail de confirmación. Las quejas porque no se podía acceder a la web o no funcionaba bien también han sido noticia estos días.

El discursito de la privacidad que está dando Dotcom tiene varias lecturas. Por un lado intenta calmar a los usuarios como si les dijera “el FBI no podrá saber si habéis subido una peli a mis servidores, así que no os preocupeis”. Por el otro, el galimatías sobre cifrados y claves (“podrás compartir tus archivos sólo con quien tú quieras”) es como si intentase vender que de esa forma no se producirá una distribución de facto de contenido protegido. Claro, las webs que colgaban enlaces a Megaupload ahora no van a saber qué hace si además tienen que proporcionar una clave… Pero en general, lo que parece estar diciendo es que ha hecho lo mismo que venía haciendo hasta ahora, pero se ha asegurado de que no lo puedan detener.

Mega ofrece varios tipos de cuentas premium, como también hace Dropbox o Google Drive. De momento, no he visto planes de puntos para fomentar las descargas de archivos como sí había en Megaupload. (Un artículo hablaba de compensación a bandas musicales que subiesen sus canciones, pero parece que tiene en mente el servicio Megabox que se había anunciado en su día). Sin embargo, me ha llamado la atención este punto de sus términos de servicio (traducción de Genbeta):

8. Nuestro servicio puede borrar automáticamente un bloque de datos que subas si determina que es un duplicado exacto de otro bloque ya almacenado en nuestro servicio. En este caso, tendrás acceso al bloque original.

Aunque se trata de una cláusula común en este tipo de servicios, lo cierto es que en el caso de Mega es difícil de llevar a cabo si, como ellos dicen, no saben qué contenido suben los usuarios a sus servidores (os remito nuevamente al artículo de Genbeta). Podría tratarse de un lapsus por haber redactado los términos de servicio con la plantilla estándar. A mí me ha recordado la forma en que en el antiguo Megaupload conservaban una única versión de cada contenido.

En conclusión, me temo que el nuevo Mega pronto será una nueva versión de Megaupload. Kim Dotcom se ha limitado a quitarse el muerto de encima y a asegurarse de dejar bien claro que la responsbilidad la tienen los usuarios. Pero tiene toda la pinta de que va a montar un nuevo chiringuito a costa de traficar con música y películas. Y no estoy en contra del intercambio de archivos, que puede tener beneficios de otro tipo aparte del económico. También entiendo que en este tipo de estructuras a la larga es inevitable el parasitismo. Pero lo de este personaje clama al cielo. Dotcom es como esos políticos que abogan por la igualdad y el apoyo a las clases bajas y luego resultan ser los que más dinero se llevan y los que tienen un modo de vida más ostentoso y rancio. De la misma forma, este alemán hace demagogia sobre la privacidad y la seguridad, y pretende ser un nuevo cruzado de la libertad de expresión en la red, pero no es ningún activista ni nada parecido. Las mansiones y los deportivos es lo que tienen.

Las alternativas al actual modelo de copyright pasan por la protección real de los creadores y el compromiso de todos los actores implicados, no por la creación de empresas en las que los usuarios hagan el trabajo sucio.

¿Qué fue del P2P?

No hace muchos años, los sistemas peer to peer estaban en el ojo del huracán y focalizaban los esfuerzos de las industrias culturales (especialmente de la industria discográfica) en su lucha contra esa “piratería”, palabra que no siempre estaba bien utilizada. Todo empezó en 1.999 con Napster, que hizo poner el grito en el cielo a la RIAA y a Metallica, valga la redundancia eso de que Metallica puso el grito en el cielo. Luego siguieron Gnutella, Kazaa, y después los clientes del protocolo BitTorrent y el famoso eMule.

Con Napster la victoria fue relativamente fácil, puesto que era un sistema centralizado, y al clausurar sus servidores se interrumpió el funcionamiento del programa. Pero los que vinieron después tenían estructuras más complejas, con varios servidores repartidos a lo largo del mundo, o incluso con arquitecturas distribuidas que no necesitaban servidores. El peer to peer se convirtió en una Hidra de muchas cabezas, y por cada una que perdía, le salían dos. Además, dependiendo de cada país las leyes variaban y los mismos argumentos no se podían trasladar sin más de un territorio a otro.

Topologías de Red

Topologías de Red según Paul Baran. La termonología puede variar en otros autores.

(Una aclaración: la definición de peer to peer es muy amplia y no depende sólo de los rasgos que pueda tener un sistema, como su arquitectura descentralizada o no. Aplicaciones como el correo electrónico o la mensajería instantánea podrían considerarse peer to peer. Aquí nos estamos refiriendo a los sistemas de intercambio de archivos que todos conocemos.)

Los autores más entusiastas aseveran que el peer to peer supuso un retorno a la concepción inicial de Internet. Las conexiones entre pares son horizontales, frente al modelo vertical (centralizado y también jerárquico) servidor-cliente de la Web. Hay que recordar que Napster surge en pleno auge de la Web 1.0, y faltaban un par de años para la crisis de las puntocom. Algunos sistemas peer to peer, como SETI@home (aunque curiosamente es un sistema centralizado) se usan para repartir entre los ordenadores de los participantes las tareas de proceso de información, del mismo modo que en sus orígenes la red perseguía como objetivo repartir los procesos de computación. Los sistemas peer to peer, basados en arquitecturas descentralizadas y distribuidas, son fácilmente ampliables, ya que es muy sencillo añadir un nuevo nodo a la red. Sin embargo, la escalabilidad (la propiedad de las redes según la cual una mayor cantidad de nodos redunda en un mejor funcionamiento de la red) de estos sistemas era más complicada de evaluar. Aún así, las arquitecturas descentralizadas aparentemente eran más propicias para la escalabilidad. Y si no, recordad los años dorados del eMule.

A partir de los años 2007 y 2008, el uso de sistemas peer to peer para bajarse canciones y películas comenzó a descender. Y no fue porque las industrias culturales hubiesen ganado su legendaria cruzada contra los “piratas”. Simplemente, por fin había conexiones lo suficientemente rápidas como para que las esperas por una descarga directa no fueran eternas y para poder ver una película en streaming sin cortes, y no de los publicitarios.

Con el cierre de Megaupload a principios de este año, parece que ha habido un leve resurgir del peer to peer. Pocas webs tienen un catálogo tan completo como lo tenía Megaupload, y las búsquedas en Google de sitios donde bajar contenido pueden ser todo un reto para los usuarios poco experimentados.

En conclusión, los sistemas peer to peer fueron formas de aprovechar el ancho de banda que había entonces de la mejor forma posible. Hoy en día pueden resultar poco prácticos para descargas aisladas o de contenidos raros de los que hay pocas fuentes. En cualquier caso, y sin llegar a los extremos de algunos autores, supusieron un modelo diferente al que se estaba imponiendo con la Web 1.0, que a la larga habría hecho de la web una suerte de nueva televisión. La Web 2.0 le debe un poquito de su existencia al peer to peer. Quizá no en cuestiones de tecnología, pero sí en su planteamiento, en el retorno del protagonismo del usuario.

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Fuentes:

  • AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación).
  • Calvi, J.C. (2.008): ¿Reproducción de la cultura o cultura de la reproducción? Análisis económico, político y social de la distribución y el consumo de productos audiovisuales en Internet. Editorial Dykinson. Madrid. (NOTA: el propio autor pirateó su libro y es fácil encontrar una versión en PDF).
  • Minar, Nelson (2.001 y 2.002): Distribuited Systems Topologies (1 y 2)
  • Shirky, C. (2.000). What is P2P…and what isn`t?

No es cuestión de tecnología, estúpido

Este viernes, los blogueros, twitteros e internautas en general volvieron a poner el grito en el cielo ante la posible aprobación de la Ley Sinde por el Gobierno en funciones. Se elaboró un nuevo manifiesto (otro más) en contra de este tipo de decisiones unilaterales y en defensa de derechos y libertades en Internet, como ya se hiciese hace dos años. Al final, el Consejo de Ministros no aprobó el reglamento de la Ley Sinde, en contra de lo previsto. Y como cuando tuve un hueco para actualizar el blog vi que la sangre no había llegado al río, no puse el manifiesto aquí.

Desde la aparición de la Ley Sinde, han sido muchos los que han denunciado no sólo su injusticia y arbitrariedad (dejando el cierre de webs en manos de una comisión elegida por el Gobierno e ignorando a los jueces), sino también su completa ineficacia. David Bravo es quizá una de las personalidades más notorias al respecto, y a lo largo de sus charlas y artículos ha dejado bien claras todas estas tesis.

En relación a la ineficacia de la Ley Sinde en el caso de ser aprobada, el abogado hizo un gran trabajo con sus experimentos sobre la tabla Sinde, en los que durante el transcurso de una charla se crearon varias páginas de enlaces con unas simples hojas de cálculo alojadas en Google Docs. Pero es que para comprobar la ineficacia de esta Ley o cualquier otra de cara a detener la distribución de información (ya sean películas, canciones o información de cualquier otro tipo) basta con echas un vistazo a este gráfico:

Topologías de Red

Topologías de Red según Paul Baran

Estos sencillos diagramas los hizo Paul Baran, un científico de la RAND Corporation, en 1.964. Forman parte de la literatura científica que tuvo en cuenta la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA en inglés) cuando estaba estudiando la forma de conectar ordenadores en línea para optimizar recursos informáticos. Esta red se inauguró en 1.969: se trata de ARPANET, germen de lo que acabó siendo Internet. Baran había llegado a la conclusión de que una red distribuida sería más robusta debido a la redundancia de conexiones. Si uno o varios nodos de la red fallaban o caían, la información podría encontrar una ruta alternativa para llegar a su destino. De hecho, Baran se basó en las conexiones neuronales del cerebro, que funcionan de forma parecida.

No es casualidad que hablemos de conexión en red. De hecho, la palabra NET (red en inglés) está presente en el término Internet (así como en otras redes como Arpanet, Usenet o Fidonet). Por el contrario, la Web es una telaraña. La evocación gráfica de los dos términos nos da una idea de las diferentes topologías empleadas. La Web tendría una estructura más parecida a la red descentralizada, mientras que la red Kad que utiliza eMule es una red distribuida.

Los gobiernos y políticos harían bien en dejar de pensar en términos de redes centralizadas (como por ejemplo los medios de comunicación clásicos, como la radio o la TV). En Internet no existen nodos centrales de los que dependan los contenidos. No es como cerrar un canal de televisión. En la web hay servidores, sí, pero la información en el medio informático no viaja como en el medio físico, sino que se duplica. El caso de Wikileaks, aunque fue excepcional, ilustra cómo a pesar de los intentos de censura, la información resurgió en servidores espejo gracias a la colaboración del resto de la red (o de una parte importante). En el caso de eMule, los servidores no alojan contenido sino que tienen otras funciones (administrar la conexión de los usuarios, indexar archivos para facilitar búsquedas) y el cierre de algunos servidores no afecta al funcionamiento del programa. De hecho, eMule podría funcionar sin servidores.

En pocas palabras, no es cuestión de leyes, ni siquiera de tecnología. Es cuestión de estructura. Estructura reticular. Estructura de red.

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Imagen por David de Ugarte y liberada al dominio público. Esta imagen está basada en el trabajo de Paul Baran. El documento que elaboró Paul Baran para la RAND Corporation (pdf) puedes encontrarlo aquí.

Copiad, copiad, malditos

Os presento aquí la web ¡Copiad, malditos! (derechos de autor en la era digital). Se trata del site que han montado en torno a un documental del mismo título coproducido entre elegantmobfilms y TVE. El documental, del que seguro que daré cuenta en este blog, se emitirá el próximo domingo 17 de abril (Domingo de Ramos) a las 22:00 en La 2.

Por lo pronto, en la web podéis encontrar un montón de información sobre este proyecto, como la sinopsis del documental, ficha técnica, entrevistas, etcétera. Una vez se emita el documental, también podréis verlo allí y descargarlo sin ningún problema, ya que todo el trabajo está bajo licencia Creative Commons.

Os recomiendo especialmente el apartado de entrevistas, donde podréis encontrar charlas con gente vinculada a la cultura y los derechos de autor desde muchas caras de este complejo prisma. Desde Enrique Loras, director general de SGAE, hasta Richard Stallman, padre del software libre (y todo un personaje, por lo que pude ver en la entrevista que le hicieron en Baquia TV), pasando por Ignacio Escolar, Lutz Emmerich (Spotify Spain) y los ya “clásicos” Javier de la Cueva y David Bravo.

Os dejo la entrevista con David Bravo. Es un poco larga (77 minutazos) pero no se hace pesada. Muchas de las cosas que se dicen os sonarán si sois seguidores de ese abogado saleroso (como lo llamaba Carlos Otto), pero hay partes muy interesantes, sobre todo al final, como los diferentes derechos de autor que genera una obra (eso está al principio) o las diferencias entre entidades de gestión.

Que la disfrutéis.

¿Triunfo de los internautas o mezquindad de los políticos?

No tenía intención de escribir esta entrada, pero ya que he estado haciendo un seguimiento de la Ley Sinde durante el último año, creo que bien merece la pena concluir este culebrón y, espero, no tener que volver a reabrir el tema.

Creo que todos lo sabéis ya: la llamada Ley Sinde no superó la votación para ser aprobada, y se cayó de la ley en la que estaba incluida (la Ley de Economía Sostenible, o LES). Desde sus inicios, la Ley Sinde se fue colando en el proceso parlamentario de forma ruin: se añadió como disposición final de la LES; se aprobó en un consejo de ministros extraordinario que tuvo lugar en Sevilla (y no en Madrid, que es donde se hacen los plenos) durante un día festivo; y se pretendía aprobar en una comisión y no en el Congreso de los Diputados. Eso son sólo algunas de las hazañas de esta ley que me vienen ahora a la cabeza.

La votación, que tuvo lugar el martes, aunque se retrasó hasta bien entrada la noche para ver si se cerraban acuerdos, fue seguida intensamente en Twitter, hasta el punto de que bloqueé el hashtag #leysinde, sin mucho éxito, ya que mi timeline (los mensajes dejados por la gente a la que sigo en Twitter) corría el riesgo de desbordarse. Estaba cansado y abatido. Todos los esfuerzos de la comunidad internauta hasta ahora habían sido en vano y yo sólo esperaba lo que parecía la crónica de una muerte anunciada. Sin embargo, a última hora la cosa se torció y el PSOE se quedó solo en la votación y el resto de grupos votaron en contra.

Las reacciones no se hicieron esperar. Euforia entre los internautas. Los representantes de “la cultura” y “los creadores” han manifestado ampliamente su malestar y decepción: Alejandro Sanz (que ha sido objeto de los alejandrosanzfacts en Twitter), Miguel Bosé, Álex de la Iglesia… hasta Hitler está cabreado con el asunto XD. No me voy a molestar en rebatir los argumentos de toda esta gente. Ya estoy harto de decir que no se trata del todo gratis ni de acabar con los derechos de autor (aunque habría que examinar a fondo el modelo), que yo me descargo muchas cosas, pero también me gasto una cantidad generosa de dinero en libros, discos y películas. Y que por encima de todo, la Ley Sinde se saltaba las reglas del juego al permitir que una comisión designada por el Ministerio de Cultura tuviese potestad para clausurar webs, en lugar de recurrir a un juez como se hace hasta ahora.

Se habla de victoria de la democracia y de la ciudadanía. Y es cierto que conseguimos una gran visibilidad y no dejamos que el tema no cayera en el olvido. Pero me queda la duda de si al final no fue más que una cuestión de politiqueo, que los partidos no se pusieron de acuerdo y lo que menos les importaba era el fondo de la cuestión. El PP votó en contra porque parece que tiene prohibido posicionarse en el mismo lado que el gobierno (cuando en el fondo está de acuerdo en algo, recurre a la abstención). Se dice que los partidos nacionalistas (CiU, PNV) querían obtener rédito político a cambio, y al no conseguirlo no apoyó la Ley. Es sólo una opinión, pero últimamente estoy bastante decepcionado con la política (de la que procuro no opinar en el blog).

Las presiones para combatir las descargas ilegales (ejem) continuarán en el futuro. Eso supondrá volver a polarizar las opiniones en estos falsos debates, estériles, entre creadores e internautas. La cuestión es mucho más compleja y en el fondo del asunto se encuentran la enorme complejidad del mercado y el consumo de las Industrias Culturales, la obsolescencia del modelo de propiedad intelectual y derechos de autor (y no me refiero con esto a que haya que eliminarlos de raíz), o las profundas implicaciones socioeconómicas del desarrollo de la tecnología.

Por el momento, espero no tener que preocuparme en una temporada de esto.

Las presiones de EE.UU. en materia de Propiedad Intelectual

Todo el asunto de Wikileaks ylos documentos filtrados está trayendo mucha cola. Los que estéis pendientes de noticias, blogs y redes sociales como Twitter ya habréis visto la repercusión que tiene esto en la red. El pasado fin de semana, El País, periódico español que tiene la exclusiva sobre las filtraciones en España, reveló los cables relacionados con la piratería en internet y el copyright. Pero con todo el revuelo del cierre del espacio aéreo, el tema tuvo escasa o nula presencia en los medios tradicionales.

La web de El País ha publicado un total de 7 documentos que emitió la Embajada de Estados Unidos en Madrid entre los años 2004 y 2010. De ellos, quizá uno de los más destacados sea el que trata sobre las presiones para que España se ponga las pilas en materia de medidas antipiratería (y no se refieren a la del Índico precisamente). El cable se emitió el 25 de Febrero de 2008, con las Elecciones Generales a la vuelta de la esquina y una nueva legislatura (con o sin cambio de gobierno) a poco más de un mes de iniciarse.

El texto arranca sin paños calientes. Se esperan cambios significativos entre los responsables oficiales de las políticas de Propiedad Intelectual (incluso si fuese reelegido el PSOE, como sucedió). Se propone amedrentar al gobierno con la posible inclusión en la Lista 301 si no se realizan tres acciones antes de octubre de ese año:

  1. Que el gobierno anuncie que la piratería en internet es ilegal y que el sistema de impuestos al copyright (el canon) no compensa a los creadores las descargas por P2P.
  2. Enmendar la “Circular 2006“, ya que interpreta que el intercambio de archivos mediante peer to peer es legal.
  3. Que el gobierno adopte medidas en línea con las propuestas por Francia (el sistema de los 3 avisos) y/o Inglaterra.

¿Qué, cómo nos hemos quedado? ¿Nos resulta familiar? A partir de ahí, el documento analiza una serie de aspectos, desde las reuniones mantenidas con diferentes responsables, al background legal y de opinión pública que hay en España. Así, la Embajada explica que en España y otros países de la U.E. tenemos un derecho llamado copia privada, algo que parecen ver como un rasgo exótico (y en este caso, molesto) de nuestra cultura.

Después de ver documentos como éste, las acciones del gobierno que tanto han soliviantado a la comunidad internauta parecen otra cosa. Es un tema que ya comenté en su momento hablando del informe de la ITIF, y que respaldaban los comentarios, aportando el ejemplo de la propia lista 301, que ya se ha mencionado. Y en otros lugares de la blogosfera también se veía venir, como el comentario de Gonzalo Martín en este post de David Bravo. España no tenía una autonomía total a la hora de decidir en esta materia (y seguramente sea el caso en otros temas). Y negociar con Estados Unidos no es fácil: un deterioro en las relaciones con ellos puede tener consecuencias en la economía y la política.

En conclusión, éste es un tema mucho más complejo de lo que parece. Nos hemos limitado en muchos casos a ver lo que pasaba aquí, pero hay muchos intereses, públicos y privados, y pueden ejercer un gran poder. Nos hemos fijado en determinados colectivos, como los músicos y actores (aunque se les veía bailar al son de discográficas y productoras), pero hay mucho más detrás.

Y es que las relaciones internacionales son como las comunidades de vecinos. Aunque muchas veces te gustaría mandar al carajo al vecino del 4º, hay que ceder para que no te haga la vida imposible.