Aritmética 20N propone una alternativa al bipartidismo

De cara a las elecciones del próximo domingo, ha aparecido el blog Aritmética 20N, en el que se explica cómo utilizar el actual sistema electoral para perjudicar a los partidos mayoritarios, precisamente los que más se benefician de él. Las reinvindicaciones de Aritmética 20N están en sintonía con las protestas del movimiento 15M y la iniciativa #nolesvotes, de la que ya hablé en este blog en un par de ocasiones antes de las elecciones municipales de mayo (1 y 2).

Esta iniciativa sólo busca debilitar el poder de los partidos mayoritarios en el Congreso (PP, PSOE y CiU, las tres formaciones que están en el punto de mira del #nolesvotes tras aprobar la Ley Sinde), y no busca el apoyo de ninguna candidatura en concreto, propia o ajena. Para ello, se basa en dos aspectos fundamentales.

El primero es animar a toda la población a acudir a las urnas el próximo 20 de Noviembre, ya que hay un porcentaje algo preocupante de abstención, y que todo el mundo emita votos válidos. Ya hemos hablado de que las abstenciones, los votos en blanco o los nulos, sean por el motivo que sean, y a pesar de las diferencias (teóricas y prácticas), al final sólo sirven para beneficiar a los grandes partidos. El segundo punto, y más importante, es el de votar a la fuerza política “minoritaria” (es decir, salvo los 3 grandes partidos antes mencionados) en función de la circunscripción electoral. Es decir, que mientras en Madrid las opciones más viables son IU y UPyD, en A Coruña estas opciones son el BNG y EU-V. En la siguiente tabla podéis ver las opciones más viables y la estimación de votos necesarios para conseguir un escaño.

Con esta propuesta no se espera que una formación minoritaria obtenga una victoria aplastante, tan sólo que los grandes partidos vean debilitado su poder, y que los pequeños aumenten su presencia, tanto en número de escaños como en número de opciones, para que así los de siempre no puedan hacer y deshacer a su antojo.

El reto de esta iniciativa es grande. Se trata de votar dejando al margen ideologías, prejuicios y opiniones, y eso es algo que no todo el mundo estará dispuesto a hacer aunque esté de acuerdo con la propuesta. Como siempre, aquí entran en juego la situación de cada provincia y las opciones disponibles en cada una: un complicado mapa ideológico por el que no es fácil navegar. Entiendo que os resulte sospechoso y os invito a ser escépticos con todo este asunto y a indagar en los orígenes de estas propuestas.

A pesar de todo, valoro la propuesta de Aritmética 20N porque está en un término medio entre la protesta estéril y sin alternativas (“no les votes”, pero no dicen alternativas) y la alternativa utópica e inviable (“vota al partido del flower-power, que es la primera vez que se presentan”). Ellos mismos explican que tratan de utilizar las armas del enemigo para hacerles daño. Si los grandes partidos se pasan sus convicciones por el arco del triunfo, tal vez no pase nada porque por una vez hagamos lo mismo nosotros.

El #nolesvotes y los votos en blanco, nulos y las abstenciones

Salvo que vivas en una cueva (y si eres lector de mi blog es que tienes tiempo para rebuscar a fondo por la blogosfera) te habrás enterado del pifostio que hay montado este domingo a propósito de la manifestación del 15 de marzo y las diferentes acampadas en muchas ciudades, la más importante de ellas es la de sol. Ya sabéis, hay varios Trending Topics estos días relacionados con el tema. Y como la de los Trending Topics es Delia Rodriguez, le dejo a ella que los diseccione en su blog, que se le da muy bien. Como procuro no meter la opinión política en el blog, me reservo mis reflexiones para otra ocasión.

Uno de los temas relacionados con todo este asunto es la iniciativa No les votes, de la que ya publiqué una entrada en su momento. La campaña pretende ser un pequeño boicot a tres partidos en concreto: PSOE, PP y CiU. El detonante fue la Ley Sinde (fueron los tres partidos que la apoyaron finalmente), aunque no es la única razón para evitar votarles. Te invito a leer su página, así como su wiki, para que escuches sus argumentos.

En contra de lo que algunos puedan pensar, esta campaña no busca el voto para ningún partido en concreto, ni fomenta el voto en blanco, nulo o la abstención. Para que entiendas lo que significan esos conceptos en la práctica (más allá de lo que puedan simbolizar en teoría) voy a explicártelo en este artículo.

Lo primero que hay que saber es que el reparto de escaños (ya sean en el Congreso de los Diputados, en los ayuntamientos o en los gobiernos regionales, recordadlo para el resto del artículo) se realiza mediante el sistema D’Hont. Si no conoces el funcionamiento de este sistema, es imprescindible que veas esta simulación que lo explica muy bien. También puedes consultar el artículo en Wikipedia o en la página de Microsiervos.

¿Ya lo tenéis claro? Bien, este peculiar sistema de reparto tiene sus ventajas e inconvenientes, al igual que los otros. Algunos de los tópicos repetidos acerca de este sistema son que beneficia a los partidos nacionalistas o que en cada provincia se necesitan más o menos votos para conseguir un escaño. De nuevo, no me voy a parar aquí a valorar lo cierto o falso de estos tópicos. Lo que os tiene que quedar claro es que para conseguir un escaño (o un concejal) no hace falta alcanzar un número X de votos, sino que el total de votos que obtenga un partido esté bien posicionado frente a los totales de los otros partidos: quedar el primer lugar en la votación, que la diferencia con el resto sea grande, etcétera.

Siguiente paso. La ley que regula los temas electorales es la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General. Las elecciones municipales también se rigen por la misma ley, y sus especificidades quedan recogidas en el Título III. Las Comunidades Autónomas se rigen cada una por su respectiva ley electoral, aunque se aplica también el sistema D’Hont. Las diferencias con las elecciones generales son las siguientes:

  1. En las elecciones generales hay 52 cicunscripciones electorales (art. 161). Cada provincia, más Ceuta y Melilla, hacen el recuento de forma independiente y aportará sus diputados y senadores. En las elecciones municipales, cada municipio es una única circuscripción (art. 179). Todos los concejales vienen del mismo recuento. En las autonómicas, puede haber una o varias circunscripciones en función de la Comunidad Autónoma.
  2. En las elecciones generales, es necesario obtener un 3% de los votos válidos (art. 163.1.a) para que la candidatura se tenga en cuenta de cara al reparto de escaños. En las municipales, la cuota asciende al 5% (art. 180). El porcentaje mínimo en las autonómicas lo establecen sus respectivas leyes. En la Comunidad de Madrid es también del 3%.

Después de la parrafada, vamos con la pregunta ¿cómo afectan los votos nulos, votos en blanco y las abstenciones a los resultados electorales?.

Voto nulo y abstención

De cara al recuento electoral, se computan los votos válidos para el reparto de escaños. Como he dicho, no es cuestión de conseguir 100 ó 1.000 votos, sino de ser más votado que el otro partido. Si no vas a votar o emites un voto nulo (el art. 96 define qué es un voto nulo), independientemente de lo que creas que simboliza tu acción, sencillamente no serás tenido en cuenta cuando se vaya a repartir el pastel. Dependiendo de las circustancias, esto puede beneficiar a los partidos mayoritarios. Los votos nulos (o las abstenciones) son votos que no se han llevado, pero que tampoco se han llevado las minorías, que tal vez podrían haber arañado algún escaño.

Voto en blanco

A diferencia de los votos nulos, los votos en blanco (votos sin papeleta dentro) son considerados válidos. Sin embargo, las diferencias acaban ahí. Para el reparto de representantes se tendrán en cuenta los votos obtenidos por cada candidatura. Es falso que los votos en blanco se los lleve la candidatura vencedora (la que acabe con más votos). Por tanto, con el voto en blanco pasa lo mismo que con los nulos. No se los llevan los partidos mayoritarios, pero tampoco las alternativas. David Maeztu lo explica muy bien en este post. Si se emiten 10.000 votos válidos en unas municipales, harán falta 500 (5%) para optar al reparto de escaños. Si hay 1.000 votos en blanco, el umbral seguirá siendo 500 (al ser votos válidos). Los grandes partidos lo superarán sin problema. Pero ¿y si esos 1.000 votos en blanco hubieran ido a candidaturas que suelen rondar 300 ó 400 votos?

Personalmente, no soy partidario de la abstención ni de votar en blanco o emitir un voto nulo. Hay más candidaturas aparte de las 3 ó 4 que todo el mundo conoce. Sobre la iniciativa No les votes, no espera conseguir grandes resultados, pero es un primer paso para despertar conciencias y, de paso, que a los políticos les entre un poco de miedo.

Ya expresé en la entrada anterior sobre el tema que es normal tener dudas, sobre todo tratándose de elecciones municipales y autonómicas. Aquí podéis leer unas cuantas respuestas al argumentario contra la campaña (1 y 2). Vosotros tenéis la última palabra. Informaos y reflexionad. Y el domingo, id a votar.

Iniciativa “No les votes”

Es posiblemente la última iniciativa una vez que la Ley Sinde ha sido aprobada en el Congreso. Una iniciativa pacífica que no espera logran grandes resultados, pero al menos hacerse notar. De hecho, la Ley Sinde no es el único motivo. En cualquier caso, la iniciativa No les votes propone una acción muy simple: que el próximo 22 de mayo, en las elecciones municipales y (en función de la Comunidad) autonómicas, los ciudadanos no voten al PSOE, PP ni CiU, los tres partidos responsables de la aprobación de la Ley Sinde (el primero por haberla promovido, y los otros dos por apoyarla en las votaciones), y que acumulan el mayor número de casos de corrupción.

Tenéis tres meses para pensarlo. Vuestro voto es vuestro y podéis hacer lo que queráis. Es normal que surjan dudas, y más tratándose de unas elecciones municipales. Aunque en última instancia se trate del mismo partido, los representantes locales y autonómicos no siempre están en línea con las directrices nacionales. Es decir, que por muy mal que nos caigan ZP, Rajoy y demás, hay otras razones que nos pueden impulsar a votar (o no) a PP o PSOE (o CiU los que vivan en Cataluña) en Valencia, Madrid, Andalucía, etcétera, máxime cuando el bipartidismo nos hace pensar en el voto útil. Repito, vuestro voto es vuestro.

La web deja claro que no busca el voto para ningún partido en concreto, simplemente pretende que se voten alternativas a los tres partidos citados. Tampoco fomenta la abstención, el voto en blanco o el voto nulo. En primer lugar porque estos tres casos favorecen a los partidos mayoritarios. En segundo, porque se trata de ejercer el derecho al voto, no de ignorarlo.

Si os interesa, leed la web de No les votes. También podéis echar un vistazo a esta entrada de Enrique Dans que aclara algunas cosas, así como este otro artículo contestando algunas de las dudas. La última palabra la tenéis vosotros.

No les votes

ACTUALIZACIÓN: un amigo me comenta por correo que lo que pongo sobre el voto en blanco, voto nulo y abstención parece que quiere decir que ese tipo de votos se dan a la mayoría (salvo la abstención, que consiste en no votar, evidentemente). Lo que quiero decir es que esos tres casos acaban favoreciendo no al partido más votado, sino a los partidos mayoritarios (principalmente PSOE y PP). Antes de las elecciones publicaré otra entrada sobre esta iniciativa explicando por qué votar en blanco, emitir un voto nulo, o no votar, son acciones inútiles (y por qué) contra los partidos que se reparten casi todo el pastel electoral.