Anuncios hostiables. La pereza de la Mermelada Hero

Una de las características para que un spot se convierta en uno de nuestros anuncios hostiables es la vergüenza ajena, que es lo que siento yo cuando veo el último anuncio de Mermelada de Temporada Hero Light. Vean, vean, y luego me cuentan.

Bien, al parecer la Mermelada Hero Light tiene un 30% menos de calorías, pero también un 1% de imágenes por segundo con respecto a las habituales. ¿Pero esto que es, un anuncio o una presentación de Power Point? Porque cualquiera de esas estampas es perfecta para un roba-página en una revista impresa (o página web), pero se supone que estamos viendo un spot televisivo. Y una cosa es la estrategia multimedia, y otra muy distinta el calco de un medio a otro.

De las modelos, que interpretan papeles de madre hija, no hay mucho que decir. Vale que resultan un poco empalagosas, pero eso es culpa del conjunto. Y son guapas, que no olviden que esto es publicidad. No son modelos de un anuncio de Axe o similares (no es lo que se busca), pero tampoco echan para atrás como en otros anuncios que pretenden ser realistas.

Y llegamos a lo que nos provoca vergüenza ajena: la canción. Ay, siempre nos falla la música en estos casos. El compositor tenía que estar muy puesto o vivir en un mundo imaginario comparable al de Carmen Lomana, Carina, o la Vicepresidenta del Gobierno. Y claro, cuando uno está en semejante estado de irrealidad así pasa, que se olvida de rimar los versos. ¿Pero se han parado a escuchar la letra? ¡Ni siquiera rima! ¡Pero esto qué es! ¡¡PERO ESTO QUÉ ES!!

Anuncios hostiables: La Vaca… que Ríe?

Genuinamente hostiable es este spot de quesitos. Porque como explicaba cuando inauguré la sección, no se trata de poca eficacia o estrategia mala. Es que da vergüenza ajena. Casualmente, en este caso también se trata de un sonrojante CGI.

El vídeo: una vaca desfila en un pase de modelos aplaudida por el público, que admira su estilizada figura (WTF?). Su secreto, comer quesitos light de La Vaca que Ríe. No me pidan que explique nada más porque no entiendo nada de lo que dicen.

La hostiabilidad: pues mayormente se debe a ese CGI que invita lanzar la televisión por la ventana, que para colmo es la punta del iceberg de un anuncio ridículo de principio a fin. Vacas humanizadas andando a dos patas, diálogos vergonzoso y situaciones paradógicas (¿desde cuándo una vaca flaca es atractiva?) son los elementos de este conjunto. Y para rematar, es un producto light. Cualquier cosa que añada sobra.