Perspectiva del cine en 3D tras su éxito inicial

Esta es una versión ampliada del artículo que escribí para el blog de FONTA. Podéis leer el original aquí.

Ya he hablado en otras ocasiones de la pretendida reinvención del cine con la llegada de los formatos en 3D digitales. La moda de las películas en tres dimensiones ha aparecido varias veces a lo largo de la historia del cine: años 50, principios de los 80… El denomidador común para de este protagonismo del 3D es la aparición de algún competidor (la televisión, el vídeo doméstico, la piratería en Internet) que según la industria de Hollywood ponía en peligro la exhibición en salas. El 3D funciona como un reclamo, un elemento exclusivo que no pueden proporcionar el resto formatos.

En el caso del 3D digital que tenemos ahora, el título que contribuyó de manera definitiva a su éxito fue, como todos sabéis, Avatar. Aunque ya habían aparecido otras películas en tres dimensiones anteriormente, el filme dirigido por James Cameron, estrenado en diciembre de 2009, batió récords de taquilla. En tan sólo 14 días de exhibición, Avatar recaudó casi 23 millones de euros en España, convirtiéndose en el segundo título con más recaudación de todo ese año. Ya en 2010, obtuvo otros 50 millones.

A pesar de que Titanic (también de James Cameron) registró más espectadores en nuestro país, Avatar pulverizó su recaudación. La causa, además del lógico incremento en el precio de la entrada en estos 12 años, es que casi dos tercios de los espectadores de Avatar la vieron en 3D, por lo que abonaron una entrada 3€ más cara de media.

De este modo, Avatar marcaba daba el pistoletazo de salida de una tendencia al alza tanto en el número de producciones con versión en 3D como en el de pantallas equipadas para este formato. Y aunque el reclamo del 3D fue insuficiente para evitar la fuga de espectadores tanto en España como en Estados Unidos, al menos ha evitado que la recaudación se despolome en consonancia.

Así, tras el impacto inicial de 2009, en el que hubo un repunte de espectadores, el descenso de éstos en 2010 se compensó con el aumento de ingresos por películas en 3D. El fenómeno se estanco a partir de ahí. Curiosamente, en 2012 aumentaron los espectadores, pero el impacto del 3D es menor en términos relativos. El año pasado se estrenaron 36 películas con versión en 3D frente a las 45 de 2011. Y de las 10 películas más vistas en EE.UU., 5 se podían ver en este formato (sólamente Los Vengadores, el título más taquillero, tiene versión en 3D del top 5). En cambio, en 2011 hubo 6 títulos en 3D en el top 5, y 6 en el top 10.

Taquilla en USA y Canada

Fuente: MPAA (click para ampliar)

En España, el informe AMETIC de la Industria de Contenidos Digitales de 2011 habla de un cierto agotamiento de este formato una vez ha perdido su carácter novedoso, a lo que se suma la incomodidad de su visionado (uso de gafas especiales). Las cifras del 3D son difíciles de calcular, pues los en los complejos de varias salas, aunque algunas estén equipadas para el formato 3D, pueden proyectar películas en su versión normal.

Hay que tener en cuenta además que existen varios sistemas de proyección en 3D, que requieren diferentes tipos de gafas, por lo que la experiencia varía de un caso a otro. Mientras que en los sistemas “pasivos” como el RealD, basados en la polarización de imágenes, utilizan gafas similares a unas de sol, los sistemas “activos” necesitan gafas más pesadas e incómodas que incorporan baterías y células infrarrojas que controlan la sincronización entre la proyección y las lentes.

Igualmente, algunas películas no son rodadas originalmente para el formato 3D, sino que se “inflan” en postproducción. La diferencia en la calidad de los resultados puede ser palpable. Valgan como ejemplo dos casos de reestreno en salas de películas adaptadas a 3D: Titanic y La guerra de las galaxias, episodio 1: La amenaza fantasma. Crítica y público coincidió en la buena labor realizada en la primera, frente a la mediocridad del trabajo en la segunda.

En definitiva, el formato 3D digital no es la revolución que se anunció en su momento, pero tampoco va a desaparecer a corto plazo. Se usó como reclamo para la asistencia a las salas de cine en momentos de crisis y debido a su precio elevado la recaudación total ha compensado el descenso de espectadores. Además, aunque los ingresos por sala representan sólo una parte de los beneficios de una película, es la ventana de comercialización más importante, ya que su éxito o fracaso repercute en el resto de soportes.

Diferencias entre cine de Hollywood y cine español: cifras

Las Industrias Culturales, pese a tener una serie de características comunes, poseen dinámicas de producción y consumo que las diferencian entre sí. El cine es tan peculiar como sus industrias hermanas. Una de las cosas que diferencia al cine de otras industrias culturales es precisamente que el cine nace como industria, aunque aquí en Europa no tardase en ser calificado de séptimo arte. No es que cuestione el valor cultural del cine, ni mucho menos. Simplemente quiero destacar el hecho de que mientras que la industria fonográfica o la industria editorial permitieron la difusión masiva de artes como la música o la literatura, en el caso del cine fue la industria (avances técnicos) lo que permitió la aparición de una nueva forma de contar historias (pronto quedó patente que la gran pantalla era mucho más que teatro grabado).

Ahora que la Ley Sinde ha levantado tanto revuelo y ha generado tantas oponiones, cabe preguntarse si los directores españoles esperan que esta ley ayudase a mejorar la situación de crisis endémica del cine español, si es que la Ley Sinde llegase a servir para algo en el tema de las descargas. Y es que, como bien dijeron en la desaparecida web Soitu.es, internet es el menor de los problemas del cine español. Hablar de los motivos por los que el cine español tiene pocos espectadores sería el cuento de nunca acabar. Pero en cuestión de producción, se resumiría en esto: si hemos dicho que el cine es una industria, en España lo que hay es una artesanía.

Los riesgos del negocio de las Industrias Culturales hacen que se desarrollen economías de escala y que haya una tendencia a la concentración de empresas. Esto es más que evidente en Estados Unidos, donde las grandes empresas cinematográficas (majors) existentes desde 1925 han permanecido con muy pocas variaciones hasta nuestros días(1). Alguna de las grandes ha sido relegada a la categoría de “mediana” (como la Metro Goldwyn Mayer) y otras han ido creciendo desde la nada hasta hacerse un huego entre las majors (claro ejemplo de Walt Disney). Dicho sea de paso, el aspecto clave del negocio está en el control de los canales de distribución, mientras que otros aspectos (creación, producción) se externaliza y es realizado por empresas subsidiarias o independientes.

Estados Unidos tiene una cuota de pantalla del 70% en España y en la mayoría de países extranjeros, salvo en zonas como La India, en la que su producción nacional tiene gran protagonismo (2). En EE.UU. las seis majors de cine se agrupan en la MPAA (Motion Pictures Asociation of America), que es la encargada además de otorgar la calificación por edades tanto de las películas como de sus tráilers, con independencia de si son filmes producidos por las majors o no. En su informe sobre las estadísticas cinematográficas de 2009 (en PDF) podemos ver algún que otro dato interesante. Por ejemplo, las cifras de producción (página 11), donde podemos ver que:

  • En 2009 se estrenaron 558 largometrajes en las salas norteamericanas, de las cuales:
  • 158 fueron producidos por las majors.
  • De esas 158 películas, 111 corresponden a sus largometrajes realizados en sus propios estudios.
  • Las otras 47 fueron cintas producidas por estudios subsidiarios (Dreamwokrs pertenece a Paraount, por ejemplo).
  • 400 películas han sido producidas por estudios fuera de la MPAA.

Aunque la proporción de largos de la MPAA con respecto al total es un poco reducida en 2009 (en 2005 se estrenaron 507 películas, 194 de la MPAA y 313 independientes; y en 2006, de los 594 estrenos, 204 fueron de la MPAA frente a 390 independientes), tenemos una media de 26-27 películas por compañía. Insisto, y eso en 2009: en otros años se alcanzaron medias de más de 30 filmes.

Y ahora nos vamos a España:

En 2009 se llegaron a producir un total de 186 largometrajes, una cifra que salvo casos puntuales ha estado en constante crecimiento. Cabe decir que producir no es lo mismo que estrenar en sala, y que de esos 186 largos, 51 son coproducciones, quedándose en 135 películas producidas íntegramente en España. ¿No está mal, eh?

Si nos vamos a las cuotas de pantalla, la cosa cambia. España ha llegado a tener en cartel 365 filmes en algún momento de 2009, lo que supone un 24,65% del total de películas exhibidas. En cambio, el cine español sólo consiguió el 15,89% de los espectadores y el 15,55% de la recaudación. Aunque en efecto hubo más películas norteamericanas en cartel (568, un 38,35% del total), los porcentajes de espectadores (70,75%) y de recaudación (71,57%) son mucho mayores proporcionalmente.

Vale, y ahora es cuando hablamos de artesanía y no de industria. Si consultamos las productoras que mayor recaudación han obtenido en 2009, vemos un ránking de 25 empresas, pero si sumamos el nº de películas producidas, nos sale un total de 119. Menos de 5 filmes por productora. Aunque en este caso no podemos hablar de medias. 12 productoras han entrado en el ranking con una sola película producida. Entre otras, Himenóptero S.L. en el 4º lugar, y El secreto de sus ojos, agrupación de intereses económicos, en la posición nº 15. La primera es la productora creada por Alejandro Amenábar a través de la cual financia sus películas; mientras que la segunda es una productora creada con el mismo fin (en este caso, producir El secreto de sus ojos). Es así como funciona el cine español: la película es una idea de una persona que en muchos casos la escribe, dirige y produce a través de una compañía creada a tal efecto. Así ocurre, que en este ambiente artesanal, una peli de Amenábar o una nueva entrega de Torrente hacen que la cuota de espectadores mejore con respecto al año anterior.

Así que os dejo un par de noticias alentadoras. La primera es que los grupos mediáticos españoles están empezando a meter dinero en el cine, y eso ha permitido que crezca el número de productoras que realizan más de 5 largos al año, como es el caso de Telecinco Cinema (1ª posición del ránking de productoras con mayor recaudación con 15 cintas), Antena 3 films (puesto nº 2 con 13 largos) o Mediaproducción (La Sexta. 18ª posición con 7 películas). Es decir, empieza a haber un poco de industria, aunque tenga que haber venido de fuera. La segunda es que este año se estrena Torrente 4 (y encima en 3D, que las entradas son más caras), así que volverá a subir la cuota de espectadores.

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Fuentes:

  • (1) Flichy, P.: Las multinacionales del audiovisual. Por un análisis económico de los media. 1982. Gustavo Gili. Barcelona.
  • (2) Álvarez Mozoncillo, J.M.: Cine: riesgos y oportunidades se equilibran ante el cambio digital, en Bustamante, E (coord).:Hacia un nuevo sistema mundial de comunicación. Las industrias culturales en la era digital. 2003. Gedisa. Barcelona.

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ACTUALIZACIÓN (28/04/2011): Gonzalo Martín, que tiene conocimientos mucho más amplios que yo sobre las estructuras económicas y el funcionamiento del sector audiovisual, me añadía estas correcciones en un comentario a un artículo del blog de Kurioso:

Sobre tu artículo sobre las diferencias entre cine americano y español, te haría una observación sobre las productoras españolas acerca de el caso de la productora de El Secreto de Tus Ojos. No es el ejemplo del modelo que señalas: que se hacen productoras para una sola película es cierto, pero en este caso es por razones fiscales, para aprovechar los incentivos a las inversiones por la vía de las AIE’s. Detrás de ella se ecuentra Gerardo Herrero, quien controla productoras como Tornasol, Messidor o Castafiore. Si te fijas en el número de producciones anuales por productoras verás que este conjunto de productoras se encuentra presente en muchas de ellas, también en las financiadas por RTVE. Estos esquemas son cada vez más frecuentes para aprovechar ayudas a la producción por comunidades autónomas y los mencionados esquemas de desgravación fiscal.

Rectificar es de sabios, y me encanta que el blog genere diálogo, aunque sea fuera de él. Si no, escribiría estas cosas en un cuaderno y lo guardaría en el cajón.

Ahora en serio ¿quién visita mi blog?

Si a principios de mes me preguntaba quén visita mi blog a propósito del repentino aumento de visitas, a punto de empezar agosto veo que la tendencia alcista continúa. Parece que la razón se encuentra en el todopoderoso Google, y el origen en una entrada que desmentía un hoax bastante viejo (pero que se recicla cada dos por tres) acerca del cierre de Hotmail o su posible conversión en servicio de pago. Al ser un tema muy buscado, empezó a reportarme visitas. Al hacerlo, comencé a escalar puestos dentro del buscador hasta llegar a ser el primer resultado en la búsqueda “hotmail pago 2010“. Y claro, eso me ha conseguido aún más visitas. Aunque las estadísiticas de WordPress sólo muestran el número de páginas cargadas y no se puede hacer una interpretación de las cifras, la gráfica es muy representativa.

Visitas al mes, hasta julio

No son las cifras del paro, aunque lo parezcan.

Septiembre de 2009 tiene cero visitas porque por entonces el blog estaba en pruebas y no estaba activo (lo activé para alguna prueba puntual, y por eso aparece en las estadísticas). Desde entonces, crecimiento moderado de visitas, hasta que en los meses de junio y julio la gráfica se dispara. He llegado a tener en un día las visitas de una semana mediocre, y en una semana, cifras mejores que las de muchos meses.

Como digo, gran parte de la culpa la tiene esa entrada sobre el hoax de Hotmail. Haciendo un cálculo rápido, representa entre el 60% y el 70% del tráfico diario del blog. Frente a otras búsquedas como “Samantha Villar sin censura” (hubo una reposición del programa 21 días haciendo porno y eso volvió a hacer popular esa búsqueda) o “mundo de tinieblas rol” (que veo que estos últimos días ha conseguido un curioso número de visitas), la búsqueda sobre Hotmail es muy popular en muchos países de habla hispana. Cada día veo que la gente ha llegado a mi blog desde el buscador Google en Argentina, Uruguay, Paraguay, México, Colombia, Venezuela…

Así pues, el tráfico de mi blog es un tráfico de prestado. No sé si de cara a poner publicidad ayudaría mucho o poco, pero supongo que mis lectores fieles seguirán siendo los mismos de antes. Aunque por otra parte, conseguir ser el primer resultado en Google no me parece moco de pavo.

Otra cosa que me llamó la atención y no comenté en la anterior entrada es la cantidad de enlaces sospechosos desde los que supuestamente han llegado a mi blog. La mayoría están claros: buscadores, redes sociales, blogs que me enlazan… pero hay alguno (de vez en cuando pincho en ellos) que no me enlaza por ninguna parte y que contiene publicidad más o menos encubierta de algún website, generalmente páginas para buscar parejas y cosas así. Estaría bien averiguar si se trata de otra forma de spam o algo parecido.

¿Quién visita mi blog?

Aunque wordpress.com tiene importantes limitaciones a la hora de añadir widgets y herramientas, hay una opción en su panel de control que me gusta consultar de cuándo en cuándo. Se trata de las estadísticas de visita al blog, cuya información (sólo muestra las páginas visitadas) completo con Statcounter, por aquello de que me muestra los usuarios únicos además de las páginas visitadas. El número de visitas de este blog es pírrico, y por lo general no me quitan el sueño, ya que al menos veo que mantengo el interés y (supongo) la fidelidad de mis escasos lectores. Sin embargo, el mes pasado observé algo que me llamó la atención. En torno al día 19 o así, comprobando las estadísticas mientras preparaba alguna entrada, me dio por ver el promedio mensual. Por eso de que así, visto de golpe, parece que uno tiene un número decente de visitantes. Para mi sorpresa, el total de visitas del mes de junio estaba a punto de superar al del mes de mayo, el más visitado hasta la fecha. ¿Qué estaba pasando? ¿Estaba haciendo las cosas bien o era todo cuestión de suerte, de que en verano la gente se aburre mucho y se pone a navegar por internet? Es cierto que en líneas generales, el blog ha ido creciendo en número de seguidores, pero nunca de forma tan acusada. Los datos que ofrece el panel de control del blog me ayudaron a entender un poco el porqué de este repentino boom. Lo que viene a continuación no es un decálogo de cómo hacer que tu blog sea el más seguido del mundo mundial, pero puede que a algún principiante le sea de utilidad.

En primer lugar, vaya por delante que el número de lectores de este blog sigue siendo muy modesto. Incluso en sus mejores días, nunca he llegado a superar las cien visitas diarias (ni siquiera puntualmente). Junio fue la primera vez que pasé de las mil visitas mensuales (estuve a punto en mayo, pero no llegué). Algunos de los blogs enlazados en la sección Otros tahúres pulverizan mis estadísticas. Así pues, que quede claro que este artículo es más bien una reflexión que un ejercicio de autobombo.

Una de las cosas que me propuse cuando empecé este blog fue conseguir que me enlazaran. Esto parece obvio. Al fin y al cabo, los enlaces son la base de la web. En este sentido, estaba más interesado en que se enlazase una entrada concreta de mi blog, más que el blog en sí. Pero sobre todo, que el link formase parte de la entrada de otro blog, y no de la lista de blogs que leo o algo así. No me malinterpretéis. Estoy encantado de que me enlacen en sus blogs los chicos de Expedición Codorniz, mis amigos Solrallante o Jorge desde su cuaderno. Pero si gente como Juan, de Blogoff, o Gonzalo Martín, de La Nueva Industria Audiovisual, me citasen al comentar algún tema en sus bitácoras, el tráfico que tendría este blog aumentaría considerablemente. Esto lo he conseguido en cierto sentido. Mi entrada comentando el cierre de Nikodemo fue enlazada en el foro El Otro Lado, y a día de hoy sigue estando entre las más visitadas. Asímismo, en los foros de Tele 5, una usuaria puso un enlace a mi explicación sobre los audímetros en un hilo hablando del tema. Incluso la web Veo.tv ha reproducido mi artículo comentando la entrevista de Álex de la Iglesia (citándome, eso sí).

Hay que tener en cuenta un par de cosas al respecto. Una, que no busco ser enlazado porque sí. Los ejemplos que he puesto como casos ideales significarían que este blog es reconocido como una buena fuente para consultar ciertos temas. En el caso de la web Veo.tv, no obtengo casi visitas porque el texto está reproducido en la propia web. Pero en cambio, puede ayudar a mi reputación (o perjudicarla). La otra cuestión es que la visita a una entrada debe servir como forma de ganar lectores regulares. Si no, es un tráfico artificial y efímero. Si tu blog no es bueno, da igual que tengas una entrada muy visitada.

La otra fuente de visitas son los buscadores. En este caso, el tráfico procedente de Google y similares es un tráfico artificial. Alguien puede llegar a una de mis entradas buscando información sobre cualquier cosa, de la misma forma que yo he inlcuido información complementaria enlazando algunos blogs que he encontrado sobre la marcha. De nuevo, la clave está en que la gente vea que el blog merece la pena y vuelva a él de vez en cuando.

No obstante, y aunque siempre escribo sobre lo que me apetece escribir, un poco de picardía no está de más. Procuro titular mis entradas para que den una pista sobre su contenido y puedan aparecer fácilmente en buscadores. Sin ir más lejos, la entrada que desmiente el hoax sobre la conversión de Hotmail en un servicio de pago sigue proporcionándome la gran mayoría de las visitas. En este sentido, escribir sobre temas recientes (o populares) también ayuda, ya que mucha gente busca información, como por ejemplo, todo lo relacionado con la Ley Sinde. Sin embargo, no soy bloguero periodista, y no siempre puedo publicar sobre noticias recientes. Otra persona que me ha ayudado indirectamente es Samanta Villar. En su afán por ver fotos de Samanta Villar desnuda, muchos internautas parecen haber recalado en mi blog. Siento decepcionarles.

Pues esas son mis fuentes de tráfico a grandes rasgos, junto con los enlaces a mis entradas que publico en redes sociales (Twitter y Facebook). He de reconocer que me han ayudado. Estoy contento con el aumento de visitas. Escribo porque me gusta, pero saber que alguien lee lo que escribo es una buena motivación para continuar. Por lo demás, no me pidáis consejo para hacer que vuestro blog gane lectores. Si os gusta escribir sobre un tema, hacedlo. Probad si lo más adecuado es un blog o una red social (u otros servicios). Si funciona, perfecto. Si no, pues no pasa nada por cerrar un blog.

Hay muchas más cosas que comentar sobre esto: ¿cada cuánto publicar? ¿deben ser muy largos los post? Supongo que cada opción tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Pero ya me he alargado bastante por hoy. Eso sí, estoy abierto a vuestras dudas.

La evolución del mercado del cine en España

Y digo bien del mercado de cine en España, que no es lo mismo que hablar del cine español. Tenía pensado escribir sobre el tema desde que publiqué aquí las cifras provisionales de la taquilla española en 2009. He decidido dar una visión más global del tema y aportar un par de observaciones.

El mercado del cine en España lleva unos años estancado, y tiene incluso ligeros descensos. Es una situación que parece que está empezando a invertirse (es decir, el mercado vuelve a despegar) y que no se aleja demasiado de lo que pasa en Europa e incluso en Estados Unidos. En contra de lo que dirán los de siempre, la piratería no afecta tanto al cine. Las razones de esta situación son complejas y obedecen a una serie de factores combinados, como la transición en los modelos de negocio y los cambios en los hábitos de consumo.

Hay que recordar que no es lo mismo recaudación que número de espectadores. Y esta diferencia la podemos comprobar muy fácilmente. Aquí tenéis las estadísticas del número de espectadores (en millones) que acudieron a las salas de cine en España entre los años 1999 y 2009, según los datos que recoge el Ministerio de Cultura.

Número de asistentes al cine en España (en millones)

Fuente: cifras del ministerio de cultura

Como se puede ver, la asistencia ha tenido sus vaivenes, y acharcarlo todo a la piratería y a las descargas por internet sería cuanto menos arriesgado. En líneas generales, la cuota de espectadores de películas españolas está en torno al 15 ó el 16 por ciento, dependiendo de los años. Hay que tener en cuenta que la estructura empresarial del cine español es muy débil: en 2007 había en España un total de 213 productoras de cine, pero en cambio se produjeron 172 largometrajes. De todas estas productoras, 167 sólo produjeron una película (posiblemente asociadas unas con otras); 37 produjeron entre 2 y 4 largometrajes; y sólo 9 (entre las que están las productoras de los grupos televisivos como Tele 5, Antena 3 y Mediapro, pero no sólo son esas) produjeron 5 o más films. Me parece estupendo que se concedan subvenciones para que la producción se diversifique y se puedan contar historias diferentes. Esto no es Hollywood ni tiene por qué serlo. Pero sin una estructura industrial fuerte y sobre todo, si esas ayudas a la producción no continúan en la distribución y exhibición, las descargas por internet son nuestro último problema. Así pasa, que una sóla película basta para que creamos que el cine español comienza a tener éxito en taquilla: así paso en 2001 (año en que se estrenó Torrente 2), o en 2003 (La gran aventura de Mortadelo y Filemón), ó 2005 (Torrente 3).

Si en cambio hablamos de recaudación, la cosa cambia ligeramente. El descenso desde 2004 no es tan acusado, y 2009, que en cuestión de espectadores tuvo algo de crecimiento pero es un dato normalillo, en lo concerniente a taquilla es el 2º mejor registro de la última década.

Recaudación de la taquilla en España (en millones de Euros)

Fuente: Ministerio de Cultura

Las razones de estas diferencias hay que buscarlas en el aumento del precio de las entradas y en la llegada del cine en 3D. Si atendemos a las cifras del cine en Estados Unidos que facilita la MPAA, ocurre algo parecido. Entre 2005 y 2009 (ambos inclusive), las taquillas norteamericanas registraron una cifra muy cercana a los 1.400 millones de espectadores cada año. En cambio, si miramos los números de la recaudación, pasamos de los 8.800 millones de dólares en 2005 a los 10.600 millones en 2009. Otra cosa son los beneficios.

Respecto al cine en 3D, FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles) cree que fue un buen reclamo para atraer espectadores a las salas, unido al hecho de que se produjeron más películas en este formato (a los mejor os suena Avatar, de James Cameron) y que había más salas adaptadas para su proyección. Ya expresé mi opinión sobre el cine en 3D cuando fui a ver Avatar, y aunque era totalmente subjetiva, me sigo preguntando cuándo empiezan a ser rentables tanto las películas en 3D como las salas que lo proyectan (leí en alguna parte que el precio de las entradas para 3D no bajarán, por lo que llegará un momento en que ese formato será un filón para los exhibidores).

Lo que sí ha sufrido unos descensos más importantes (ya no os aburriré con más cifras) es el mercado de soportes. En el fondo, es lo que pasa con la música: se venden menos discos pero hay más conciertos. Con el cine es algo parecido: se venden y alquilan menos DVD’s, y los nuevos formatos no son capaces de compensarlo. El Blu-Ray no ha cumplido las expectativas, y los modelos de negocio basados en pay per view y video on demmand, aunque empiezan a despegar, no son suficientes. En la distribución on line también nos quedamos atrás. Mientras que en Estados Unidos puedes ver tus series y películas en sitios como Hulu o Fancast, aquí lo único parecido es el servicio Pixbox de Telefónica o el portal Filmotech, orientado al cine español y con unas carencias de catálogo importantes.

En resumen, el negocio del cine es muy complejo y no todo es piratería. La cuestión es si la industria española cometerá los mismos errores en la distribución digital que en la producción tradicional.

Las cifras provisionales de la taquilla de 2009

Hace poco, el Ministerio de Cultura publicó los datos provisionales sobre el mercado cinematográfico en 2009. Se trata de la información sobre la recaudación obtenida por las salas de exhibición hasta el 15 de noviembre de 2009, y por tanto hay que esperar a obtener los datos definitivos. Sin embargo, se pueden sacar un par de conclusiones interesantes.

Lo primero que se observa es que los datos referentes a la explotación no cinematorgráfica (vídeo y DVD) están relegados a un segundo plano. A pesar de tratarse de datos provisionales, en la información de otros años (en la web podemos ver las estadísticas a partir de 2002) no se aportan muchos más datos. Puede que sean otros organismos los ocupados de analizar los datos referentes al mercado del vídeo y el DVD, pero convendría no olvidar que actualmente las salas cinematográficas suponen alrededor del 50% de los ingresos que obtiene un largometraje. El resto de ventanas (alquiler y venta de DVD, comercialización online, y broadcasting en televisión, desde pay per view a programación en abierto) suponen cada día un mayor porcentaje de los beneficios. Eso es algo que en Estados Unidos tienen muy claro, y lo notamos en el cuidado que ponen en las ediciones en DVD (¿os acordáis de las ediciones para coleccionistas de El señor de los anillos?) y la explotación de posibilidades para ver una película en streaming. También persiguen esa mal llamada piratería, y de qué forma, pero al menos se aplican, no como aquí, que llegamos siempre tarde.

Sobre los datos de taquilla, no hay muchas sorpresas, aunque sí algunas curiosidades. Estados Unidos ha obtenido el 72% de la recaudación en taquilla, una cifra que está en sintonía con años anteriores. Una porcentaje muy arrollador, en especial porque, a diferencia de lo que se cree, la diferencia de películas norteamericanas exhibidas no es tan grande. El total de películas estadounidenses exhibidas supone un 38% del total de largos. Obviamente, la distribución es mucho más potente. Se han exhibido nada menos que 299 películas españolas (no se especifica, pero asumo que eso incluye coproducciones), que se traduce en el 24% de las películas exhibidas, pero en cambio sólo han obtenido el 13% de la taquilla.

En primer lugar, hay que resaltar que en los años 2007 y 2008 se produjeron 172 y 173 películas respectivamente, incluyendo las coproducciones. Supongo que las 299 películas exhibidas en 2009 incluyen las producidas en años anteriores. Pero en cualquier caso, ese desequilibrio entre las cifras me lleva a pensar que podríamos plantearnos cambiar el sistema de ayudas al cine español. No estoy en contra de las subvenciones a la producción. El mercado privado está muy difícil y en España se ha producido un relevo creativo con respecto a hace 15 años que está bien que se fomente. Pero esas ayudas a la producción se quedarán en nada cuando las ayudas a la distribución son mínimas o ha desaparecido la cuota de exhibición. Ya lo decían en Soitu.es: el menor problema del cine español es internet.

Por parte de los títulos más taquilleros, 21 de las 25 películas más taquilleras del 2009 (repito, con los datos provisionales hasta el 15 de noviembre) son norteamericanas. Sólo dos películas españolas están en ese ranking: Ágora en el tercer puesto (personalmente, creo que Amenábar entiende el negocio del cine) y Fuga de Cerebros en el puesto número 20. Estas dos películas son las únicas españolas que han superado el millón de espectadores. España, por cierto, está en el 2º lugar en la lista de países que más taquilla recaudan. Llama la atención la cuarta posición de Suecia entre los países más taquilleros, con tan sólo 11 películas exhibidas. Esta anomalía debemos atribuirla al gran éxito de Los hombres que no amaban a las mujeres, en el puesto 14 de las pelis más taquilleras. Por el contrario, Francia, con más de 100 películas exhibidas ocupa el 5º puesto de países.

Por último, a la lista de películas más taquilleras habrá que hacerle un hueco a Avatar, aún no estrenada cuando se cerraron los datos provisionales, que como sabéis está pulverizando todos los récords de taquilla. Aunque su permanencia en taquilla coincide con el cambio de año, seguro que en durante lo poco de 2009 que estuvo en pantalla ha hecho unas buenas cifras. Cabe preguntarse hasta qué punto el formato en 3D contribuirá (o no) a recuperar la taquilla en salas, tanto por los espectadores que acudan al cine atraídos por una tecnología que no tienen en DVD ni en internet, como por el recargo en el precio de las entradas. Por lo pronto, los dos films más taquilleros son producciones en 3D: Up, de Disney, y Ice Age 3, de Dreamworks. También mencionar el meritorio 4º puesto de Celda 211 entre las películas españolas con mayor recaudación, con sólo 10 días de taquilla, por lo que es de esperar que con los datos definitivos registre unas buenas cifras e incluso pueda colarse entre el top 25.