Crónica de la Monstrua 2012

Lo mejor de los eventos pequeños como la Monstrua de Cine Chungo es que pueden ser cada año un poquito más grandes. Y así pasa, que los fieles seguidores como un servidor, e incluso los propios organizadores, se quedaron sin palabras al ver que el éxito de la presente edición hace que la anterior parezca un juego de niños, y eso que la del año pasado ya de por sí hacía que la del año anterior pareciese una reunión de cuatro amiguetes… El festival de ayer contó con unas 100 personas desde sus inicios, y rozó los 400 invitados en su momento álgido, más del triple que el año pasado.

Para la 4ª cita anual con los títulos más funestos del infra-cine, la Monstrua contó con la colaboración del mismísimo Ayuntamiento de Getafe, que cedió el Teatro García Lorca para que siriviera de auditorio del evento, y del Festival Getafe Negro (festival de novela policiaca de Madrid), que al igual que el pasado año, ha incluido la Monstrua dentro de su calendario (yo tampoco sé el porqué). Pero además, multitud de tiendas y webs han aportado su granito de arena, principalmente aportando algo de merchandising para regalar a lo largo del día: la web Malgusto, Versus Entertaiment, Otaku Center (ahora Omega Center), la tienda de cómics Gotham Central y el portal Tumba Abierta.

La Monstrua 2012

Cartel oficial del evento

La novedad de este año es que además del maratón de cine hubo más actividades. Así, la jornada empezó a las 12 del mediodía con una proyección de monstráilers, una selección de tráilers sucios de películas de la época dorada de los videoclubes (sí, cuando el reclamo era “ya en su videoclub” o similares). Dicha selección corrió a cargo del gran conocedor de la cultura pop de los 80 y los 90 J.L. Viruete. De entre las películas destacaron títulos como La bestia de la noche amarilla o Naked Fist (“Puño Desnudo”, que se anunciaba como el primer gran éxito de kung-fu erótico). Y no sólo las películas eran chungas, también los tráilers en sí, como demostraron las promociones de los grandes éxitos de Lina Morgan, Antonio Ozores y Raúl Sender entre otros. Una selección que por problemas de tiempo no pudo emitirse en su totalidad.

Le siguió una mesa redonda acerca de la evolución del cine chungo y el análisis de los estrenos más sucios de la temporada 2011-2012. Moderada por Viruete, en ella participaron Paco Fox (Vicisitud y Sordidez y Canal+), Carlos P “Oso” (Cinecutre), Victor Olid (La hora de Ving Rames) y Nacho Estrada (Cine y Comedia). Una charla muy amena en la que Carlos “Oso” cedió a las presiones de la industria y acabó con una camiseta de Battleship, película que odia a muerte. Al que vi que le costó un pelín más entrar al trapo fue a Nacho Estrada, más acostumbrado a títulos comerciales y no a los niveles de “chungueza” por los que se movían el resto de contertulios. En cualquier caso, fue un coloquio brillante.

Mesa Redonda

Carlos “Oso” ya llevaba la camiseta de Battleship

Después de comer y de airear la mente comentando la jugada con el resto de asistentes, empezó el maratón de cine en sí. Se proyectaron 4 películas que gracias a su corta duración (todas rondaron los 75 minutos de media) permitieron concentrar el festival cinéfago por la tarde y poder terminar a las 11 de la noche, sorteos y descansos incluidos.

Comenzamos a abrir boca con Kill Squad, titulada en español Grupo Asesino (Patrick G. Donahue, 1982), que presentó Miguel Ángel Tejero (Scanners). Fue sin duda la cinta más canónica de esta edición. Película de acción y artes marciales, con negros con el pelo “a lo afro” y un ninja/francotirador. Unos Expendables de barrio y descampado, con unas coreografías de lucha que bien podría haberse acompañado de la música de Benny Hill. Serie B, sin duda, pero lo más parecido a un film profesional que hubo en toda la velada. A partir de ahí comenzó una espiral de decadencia y sordidez.

Viruete y Aramando Gasalla “Armabot” introdujeron Érase una vez el diablo (o Devil Story en su título en inglés) (Bernard Launois, 1985). Este film francés de “arte y ensayo” contaba numerosos simbolismos y metáforas a lo largo del metraje. Reconozco que no lo vi en su totalidad, aunque sí que asistí al comienzo y al final del mismo. Argumento semi-onírico, los monstruos más lentos de la historia del cine y un raccord cuestionable son algunos de los elementos que salpicaron la película. Y eso sí, las víctimas sangraban abundantemente tras fallecer. Mención especial para Armabot, que subtituló los escasos diálogos de esta cinta, que nos tragamos en versión original en gabacho.

The amazing Bulk (Lewis Schoenbrun, 2010) fue la gran sorpresa de esta Monstrua. Viruete y Paco Fox ya prometían grandes momentos en su presentación. Los organizadores ya nos advirtieron que no buscásemos información de esta joyita para mantener nuestra sorpresa. De hecho, fueron ellos los que tradujeron el título como “El increible Balumba”. Paco Fox y Miguel Ángel Tejero se encargaron de subtitular esta cinta. Nos encontramos ante un despropósito cuyo argumento podría asemejarse a una historia de El increíble Hulk. La gracia está en que su director ha utilizado los samples gratuitos de las páginas de los programas de tipo 3D studio. Toda la película está hecha sobre decorados virtuales sacados de estos samples. Imaginad unos gráficos cutres, sin texturas, y unas animaciones de aprendiz de flash. Eso es El increible Balumba, un Hulk rosa y amorfo cuyas proporciones variaban a cada plano y tenía un grácil estilo a la hora de salir corriendo. Inenarrable.

Terminamos con Leonardo Dantés the Movie, a.k.a. L.A.R.R. (Julian Lara, 2002), película seleccionada por La hora de Ving Rames, la web invitada de este año, y que fueron los encargados de presentarla. Un año más se confirma que las cintas españolas, y además las que aportan terceros, son las películas “de castigo”. Las mamarrachadas del friki del baile del pañuelo poco entonaban con el resto de cintas de la Monstrua. Era como revivir los años del Crónicas Marcianas y similares, por mucho que se trate de una cinta prácticamente inédita con sólo 3 copias en circulación. Se trataba de un falso documental que sólo se hizo digerible gracias a la complicidad del público, al Twitter, y la animación del freak team, que se subió a bailar el baile del pañuelo durante la proyección.

Paco Fox (izq.) y Tahúr Manco (dcha.)

Paco Fox y yo, felices por haber sobrevivido a otra Monstrua

Terminó así una de las Monstruas más épicas. Lo que empezó con una improvisada reunión de colegas cuando La Parada de los Monstruos se emitía en su anterior hogar radiofónico, ha ido creciendo poco a poco. Me dejó impresinado ver a más de un centenar de personas guardando cola frente al García Lorca mientras esperábamos a que se abrieran las puertas para la sesión vespertina del evento. Todo un logro que debemos agradecer a los responsables del evento: David “Freakman” Royuela y J. Lynnott, junto con los miembros del Freak Team J. Viruete, Armabot, Miguel Ángel Tejero, B. Sánchez, y el resto de colaboradores como Paco Fox, Carlos “Oso”, Victor Olid… pero sobre todo, hay que agradecérselo a los fans.

El top 10 tweets del #13negro

No estuvo mal el día del humor negro en Twitter, que ya os anuncié en la última entrada. El hashtag #13negro consiguió posicionarse entre los Trending Topics de España a media mañana, aunque no pudo aguantar el tipo y no se mantuvo ahí por la tarde. Por lo que yo vi, la iniciativa se recibió bien, en el sentido de que todo el mundo sabía que se trataba de hacer humor y no hubo demasiadas protestas. No obstante, si alguno sabe de cabreos y piques, que nos lo diga en los comentarios (a ser posible con enlaces).

Hubo muchas bromas (llámalo broma, llámalo chiste reciclado) sobre los habituales en estos casos: Irene Villa y Carrero Blanco fueron dos de los personajes más mencionados; pero no faltaron Michael Jackson, Lady Di, Miguel Ángel Blanco, Hitler y Amy Winehouse por nombrar algunos. Evidentemente, no puedo hacer una crónica detallada de todos los tweets. Aunque parezca mentira, no vivo en Twitter. Pero entre los tweets de la gente a la que sigo y las búsquedas que hice esporádicamente del hashtag, aquí os dejo un Top 10 de tweets, en el orden en el que fui tomando nota:

En el nº 10, la ocasión de gol de Lady Di:

¡¡¡Lady Diiiiiiiiiii va a ser GOOOUY!!! ¡¡AL PALOOO!! (por @elbicharraco)

En el nº 9, la (falta de) memoria histórica en UCD:

A Suarez no le gustaba Zapatero por lo de la memoria histórica (por @candidoxprs)

En el nº 8, espera, Farru, que me quito:

Farruquito se pajea viendo la portada del Abbey Road de los Beatles. (por @ultramudo)

En el nº 7, los nervios de Irene Villa:

-Doctor, no puedo parar de morderme las uñas. -¿Las de las manos? -No, las de los pies. -No cuela, Irene (por @DrZurdo, uno de los responsables de la iniciativa)

En el nº 6, Bin Laden, ese fucker:

¿Quien es el mejor amante del mundo? Bin Laden, porque se tiro a dos gemelas y el polvo duro 10 dias (por @egokaiautos)

Y vamos con los 5 que quedan….

En el nº 5, Carrero Blanco “el prisas”

Carrero Blanco el prisasEn el nº 4, el perrito que no viene

el perritoEn el nº 3, transporte público

transporte publico

En el nº2, abuelito dime tú

abuelito dime tu

En el nº 1, Hitler cocinillas

Hitler cocinillasAh, y os dejo unas perlas que fui soltando a lo largo del día:

Esperemos que esta iniciativa se repita todos los martes y 13. Yo me lo pasé la mar de bien.

La Monstrua se consolida

Ayer se celebró la tercera edición de La Monstrua de Cine Chungo, organizada por los amiguitos del programa La Parada de los Monstruos. En esta ocasión, se trasladó el lugar de exhibición de las películas. Si en las dos ocasiones anteriores se hizo en el Centro Cultural La Alhóndiga, sede de los estudios de Radio Ritmo, este año La Monstrua se inscribió en el festival Getafe Negro y las películas se proyectaron en el C.M.C., un recinto con mejores infraestructuras y mayor aforo.

Si el año pasado los organizadores comentaban que La Monstrua se hacía mayor, ya que la segunda edición había duplicado la asistencia de la primera (en la primera edición se apuntaron unas 30 personas), este año podemos decir que La Monstrua se ha consolidado. El nuevo recinto y el récord de asistencia (110 personas que prácticamente completaron el aforo) así lo demuestran.

Poster de La Monstrua

Con un cartel así no puedes quedarte indiferente

Las películas de La Monstrua son siempre una selección de cine bizarro, en ocasiones casposo, y no siempre fáciles de encontrar incluso en internet. Y no, no son buenas. No se trata de un festival de cine de Serie B para poder disfrutar de películas que no hayan tenido éxito comercial pero que posean un valor cinematográfico intrínseco y son consideradas obras de culto. No, señores, aquí estamos hablando de auténticas mierdas. En el mejor de los casos, son películas malas que se hacen entretenidas de ver y se disfrutan señalando sus contínuos errores y despropósitos. En el peor, son largos de digestión más que difícil. Y en este caso, no eran políticamente correctas. Si en White Fire los protagonistas eran dos hermanos que se traían un rollito Lannister muy chungo, Operación Mantis era un delirio con chistes desfasados, de mal gusto, y que atraerían las iras de políticas bienpensantes y buenrollistas como Leire Pajín y Bibiana Aido.

¿Por qué ir a ver este tipo de películas? Pues por el ambiente. Sólo rodeado de un público entusiasta se pueden disfrutar (o soportar, a secas) películas tan cuestionables. Pero en La Monstrua vale todo: se trata de vitorear a los buenos, abuchear a los malos, corear las canciones, y comentar sin parar, ya sea a tu compañero de al lado o en voz alta. Los chistes y las ocurrencias son bien recibidas.

Vi a mucha gente que estuvo el año anterior, y tuve el placer de saludar a la organización. Muchos de ellos me conocían como “el Tahúr”, incluso aunque yo no les conocía, al menos en persona. Pero delirios de grandeza aparte, es gente con la que da gusto compartir una tarde de sábado.

Un evento como La Monstrua sólo es posible gracias al esfuerzo conjunto de todos. Partiendo de los organizadores (los componentes de La Parada) y terminando con los asistentes. Pasando por las distintas instituciones que apoyaron el evento, los que aportamos nuestro minúsculo grano de arena difundiendo el festival y dándole un poco de bombo, y sobre todo las webs colaboradoras, que aportaron medios, saber hacer y su tiempo y dedicación: el insige J.L. Viruete, Cine Cutre (web anfitriona del pasado año), Otaku Center (que aportó algunos de los regalos que se sortearon), Scanners, y la web anfitriona de este año, Dimensión Fantástica, conducida por el increible James Wallestein, que fue la encargada de seleccionar Operación Mantis para nuestro deleite. Si me dejo a alguien, disculpadme y hacédmelo saber en los comentarios.

Muchas gracias a todos por hacer posible una velada tan fantástica (lástima que no pudiera quedarme hasta el final). Y larga vida a La Monstrua!!!

Los 7 sinners en el concierto de Helloween

Después de ir a varios conciertos el pasado otoño, parecía que la temporada de shows en vivo tocaba a su fin. Pero sabiendo que Helloween venía de gira por España, y acompañados nada más y nada menos que por Stratovarius, no me lo podía perder. Y es que Helloween en directo es sinónimo de diversión asegurada. Así que allí que fuimos a verlos a La Riviera, donde presentaban su nuevo disco 7 sinners. Y ahora que lo pienso… éramos 7 personas las que fuimos.

Teloneando a estas dos leyendas del metal estuvieron Trick or Treat, quienes se encargaron de abrir la velada mientras el respetable iba llenando la sala (se agotaron las entradas anticipadas, e imagino que el porcentaje reservado a taquilla no duraría mucho). Esta banda italiana surgió precisamente como tributo a Helloween, por lo que esta gira tiene que ser un sueño para ellos. Con un look inquietante (mucha malla a lo Richie Blackmore) y en el poco espacio que tenían en el escenario (demasiadas baterías y parafernalia) se ganaron el favor del público. Excelente el buen humor que tenían, el desparpajo y las ganas de cachondeo y de fiesta. El cantante era todo un showman que no dejó de sacar artículos de coña, a saber: orejas de conejito, guitarra hinchable, sombrero de fiesta, y guante a lo Mickey Mouse. De los mejores teloneros que he visto últimamente. Cuando hicieron una versión del Girls just wanna have fun de Cindy Lauper me quedé a cuadros. Y lo mejor es que la clavaron.

Una vez entrados en materia, fue el turno de Stratovarius, que por desgracia fueron los más flojos del concierto. Como nota positiva, Jörg Michael se había incorporado a la gira tras recuperarse, increíblemente rápido, del cáncer que le diagnosticaron el pasado otoño. En cambio, el cantante Timo Kotipelto seguía padeciendo los efectos de alguna bacteria que ha cogido en diciembre durante la gira. Había perdido casi toda la voz y era incapaz de hacer agudos, por lo que se apoyó mucho en el público para cantar casi todos los temas. Además de eso, se ausentaba con frecuencia del escenario, hasta el punto de que se modificó el setlist para eliminar algunas canciones e incluir solos de bajo y guitarra y algún tema instrumental como el mítico Stratosphere. Realmente se le veía que lo estaba pasando mal: tenía mala cara al volver al escenario y bebía agua con frecuencia (la bacteria le provoca, entre otras cosas, deshidratación). Eso sí, no perdía ese puntito de chulería (en el buen sentido) que le caracteriza.

El resultado fue un show bastante corto, con un setlist escaso, en el que apenas se tocaron temas de la era post Tolkki. Vale, hay que tener en cuenta que el último disco lleva tres días a la venta, pero aún así… Por su parte, el reemplazo de Tolkki, aunque es un guitarrista competente, parece estar como de invitado. Casi no interactuaba con los demás miembros del grupo y no ofrecía espectáculo. La afección de Kotipelto no sólo hizo mella en su voz (que ya de por sí está perdiendo bastante en los directos últimamente), sino también en sus aptitudes como frontman. Estuvo más frío que en otras ocasiones, y sin él llevando la voz cantante (nunca mejor dicho), el resto de la banda no se comunicaba con el público. Una lástima, porque me encanta este grupo aunque no estén ni de lejos en su mejor momento. Esperemos que se recupere pronto para su próxima visita a España.

Y por fin fue el turno de Helloween. Los alemanes no decepcionaron. Desplegaron una estupenda puesta en escena y arrancaron muy fuerte con Are you metal? de su último álbum. No obstante, sólo hubo dos canciones más del recién estrenado 7 sinners a lo largo de la actuación. El resto del setlist se apoyó muchísimo en los Keepers. Incluso el Keepers: the legacy estuvo presente en el popurrí que hicieron de sus temas más largos: Keeper of the 7 keys, King for a thousand years y Halloween. El resto fueron un par de temas del Time of the Oath y del Better than raw, e incluso una canción del Walls of Jericho: el clásico Ride the Sky, que en su momento interpretase Kai Hansen. Particularmente, me hizo mucha ilusión escuchar en directo I’m alive. Eché de menos algún tema, pero como ocurre con estos grupos, es normal que con una trayectoria tan larga tengan que seleccionar sólo una parte de su repertorio, variando un poco respecto a sus anteriores tours.

Pero con independencia del setlist, Helloween es un espectáculo en sí mismo. Sobre el escenario se les ve muy unidos y compenetrados, y se nota que se lo pasan bien tocando. Tanto los veteranos como los nuevos miembros tienen mucho carisma. Sascha Gerstner está demostrando su valía en la composición de nuevos temas, y Dani Löble es una bestia parda en la batería, como nos demostró haciendo un impresionante solo. En cuanto a Andi Deris, es sencillamente el mejor frontman que he visto en escena. Bromea con todos los miembros y disfruta como nadie durante las canciones. Además, con eso de que tienen los estudios Mi Sueño en Tenerife (qué raro, unos alemanes que no prefieren Mallorca) se defiende muy bien en castellano y eso es una gran baza a la hora de ganarse a la audiencia. Entre sorbo y sorbo de vino, no paró de hablar con el público, animándolo en todo momento… incluso pidiéndole que le gritásemos ¡¡Maricón!! al batería.

En definitiva, cuatro horas de espectáculo que merecieron la pena. Salimos la mar de contentos del concierto. Ahora toca esperar hasta la próxima ocasión. Menos mal que no son como los Manowar y no tardan 6 años en sacar un nuevo álbum de estudio.

Impresiones del EBE10

Este fin de semana estuve en la 5ª edición de Evento Blog España (EBE10, por el año), y como ya hiciera el año pasado, os dejo una pequeña crónica off line. Al igual que la vez anterior, estuve en un gran evento sobre blogs y web social (cuyo estandandarte era el feed back en tiempo real y la conectividad) totalmente off line.

En general me gustó más el EBE09. Vaya por delante que la organización del evento fue impecable: hubo más ponencias, se respetaron muy bien los tiempos, hubo más actividades alternativas… Me gustaron más los presentadores del año pasado, y la bolsa de regalos estuvo mejor. Pero eso es anecdótico. Por contra, me moví con más libertad al estar alojado en el mismo hotel donde se celebró este congreso.

Mi mayor decepción (ponedle todas las comillas del mundo a esa palabra) en el Evento Blog España es que eché de menos precisamente eso: los blogs. El perfil profesional que ya despuntaba en la última edición se ha consolidado, y en las ponencias se habló mucho de redes sociales, monetización, emprendedores y demás. Antonio Fumero lo resumió muy bien en su intervención, que cerraba la jornada del sábado: “el año pasado había mil y pico blogueros; éste hay dos mil y pico community managers“. Una charla que removió los ánimos de los asistentes gracias al humor sarcástico de Fumero, que arremetió un poco con ese “buenrollismo dosceriano” que reina ahora por doquier.

Los encuentros entre blogueros, entre esa gente que simplemente escribe un blog y quiere intercambiar opiniones con gente que escribe sobre temática similar, quedaron en cambio relegados a una de las salas paralelas. Asistí a un par de ellos (el de poscasters y el de videojuegos) y he de decir que fue de lo que más me gustó del fin de semana. También pasé fugazmente por el encuentro de blogueros de humor (quien dice blogueros de humor dice graciosos), pero tuve que abandonarlo prematuramente para llegar puntual a otra ponencia en el auditorio principal.

Por suerte, el domingo tuvieron lugar las charlas más interesantes. Si el sábado acabé con buen sabor de boca (mejor que al empezar), el domingo fue un buen cierre. Uno de los ponentes que esperaba con más expectación era Pedro Jorge Romero, que habló sobre la serie LOST, y al que conocía por ser el traductor de Neal Stephenson. No defraudó, y disfruté de su intervención, algo que no deja de tener mérito por su parte, puesto que no he visto un solo episodio de LOST. La reflexión de Alejandro Piscitelli como conferencia de clausura también fue muy interesante.

El Tahúr con Pedro Jorge Romero

Yo soy el de la baraja de cartas, claro

En definitiva, creo que el EBE debería ir pensando en cambiarse el nombre. Le empieza a sobrar la B. A lo mejor le pegaría más llamarse EWE (Evento Web España).

El Tahúr en la Monstrua de Cine Chungo

Por si no tuve bastante con el concierto de Blind Guardian el viernes, el sábado acudí a la segunda edición de la Monstrua de Cine Chungo que organizaron los chicos del programa de radio La Parada de los Monstruos. Un maratón de cine bizarro y de serie Z (porque no hay más letras) que hizo las delicias de todos los frikis asistentes al evento.

Llegué a eso de las 12, con la segunda película del programa recién empezada. En ese momento me di cuenta de dónde me había metido. Uno imaginaba películas de segunda fila que se proyectarían en mitad de un respetuoso silencio. Cuando empecé a oir las risas descontroladas, los comentarios hechos en voz alta (muchos por parte de los organizadores), las ovaciones y demás, comprendí que me había hecho una idea equivocada de lo que es un festival de cine chungo.

No obstante, me metí rápidamente en situación. Y no era para menos con el peliculón que estaban poniendo: Operación Las Vegas. Madre mía, qué trama argumental, qué diálogos, qué personajes, qué raccord, qué montaje… ¡Qué puta mierda! La persecución del vídeo os puede dar una idea de por donde van los tiros, nunca mejor dicho. Por no haber, no hay ni balas de fogueo. Aunque por el final de la peli hubo un par de explosiones y todo. Lo cierto es que dejó el listón muy alto y estuvo repleta de momentos y frases memorables.

Después de comer volvimos ávidos de más cine basura. Nos esperaba una sorpresa: la nueva entrega del video-cast Videofobia, una joint venture de J.L. Viruete y Paco Fox. Los chicos trabajaron contra reloj para poder tener lista una copia de trabajo. En breve se terminará el montaje definitivo y lo tendréis en su web. Y creedme, no os defraudará. La película que comentan en este 4º programa cuenta con una aparición “que roza la perfección” (leed entre líneas).

Tras el aperitivo asistimos a la exhibición de la película española El Barón contra los Demonios. Se trataba de un proyecto realizado por el canario Ricardo Ribelles en sus ratos libres, autofinanciado, y que le llevó la friolera de 7 años terminarlo. El resultado fue un pastiche demasiado pesado, y los soliloquios imposibles de los personajes (largos hasta decir basta) le dieron el sobrenombre de El Barón Brasas. Hubo risas, pero del surrealismo de ver a los protagonistas declamar durante cinco minutos sin descanso.

Menos mal que el fin de fiesta fue el filme turco El Hombre León (Lion Man). Se proyectó la versión en inglés, que subtitularon los organizadores junto con la gente de Cine Cutre (colaboradores del festival). Las acrobáticas peleas de Cuneyt Tarkin hicieron las delicias del respetable. Varias veces se escucharon ovaciones al grito de “¡Lion Man! ¡Lion Man!”

Hubo sorteos y regalos, y el ambiente fue inmejorable. Chapeau también para la organización, que nos ofrecieron un maratón sin problemas técnicos de ningún tipo y donde los tiempos se cumplieron a rajatabla. Por mi parte, fue un placer conocer en persona a los integrantes del programa, a ese freak team capitaneado por David Royuela “Freakman: M.A.T. (encargado del equipo técnico), Jota “rizos de ébano” Lynott y J.L. Viruete. Hasta la próxima Monstrua, amiguitos.

 

Crónica sentimental del concierto de Blind Guardian

Hace un par de meses, os contaba cómo rompí esa particular maldición que me había impedido ver a Manowar  en directo durante mucho tiempo. En el caso de Blind Guardian, fue el primer grupo al que vi en directo, durante la gira de su disco Nightfall in the Middle-Earth, y a día de hoy son uno de los grupos que más veces he visto sobre las tablas junto con Stratovarius.

Acudí el viernes a La Riviera con muchas ganas tras ocho años sin ver a los teutones en acción. Mucha cola (menos mal que llegamos más o menos temprano), mucho chavalín y mucha expectación. Desde el sitio en el que me situé para ver el espectáculo (una galería del nivel superior, en el lateral derecho) tuve una vista privilegiada de la sala, y pude comprobar que el recinto estaba abarrotado de gente. Si no colgaron el cartel de “no hay entradas”, desde luego les faltó bien poco. Me llamó mucho la atención, porque los bardos hace ya que atravesaron su mejor momento musical, pero en cambio siguen teniendo seguidores muy fieles y sus conciertos cada vez están más llenos.

No hubo teloneros antes de la actuación. Me había esperado algún grupo para ir calentando el ambiente, que en cualquier caso habría tenido un éxito muy discreto, porque el público estuvo accediendo al interior del recinto desde la apertura de puertas (pasadas las 19:00) hasta poco antes de que empezaran a tocar los Guardian, poco antes de las 21:00. Y es que la cola que había fuera era de aupa.

Empezó el espectáculo con un escenario sobrio (qué diferencia con aquella recreación de la portada del single Mirror Mirror, en la que todo el escenario simulaba las llanuras heladas de Mordor). Únicamente usaron como apoyo una pantalla sobre la que proyectaron imágenes con motivos de las canciones. El sonido lo encontré menos limpio que en otras ocasiones, pero también es cierto que se me taponaron un poco los oidos y que la zona en la que me quedé no tenía la mejor acústica. La gente que estuvo abajo me dijo que se escuchó bastante bien.

El setlist estuvo muy equilibrado entre canciones clásicas y temas nuevos, casi igual al de Milán. Yo eché en falta algún tema y hubiera quitado algún otro, pero lo digo sólo desde mi punto de vista personal. Hansi, el cantante, se dosifica cada vez más y sólo recurre a los agudos en momentos muy puntuales. Pero se nota que tiene tablas, y llega a donde tiene que llegar cuando lo necesita. En general, al grupo se le vio muy cómodo y con buen feeling. Eso sí, los músicos de sesión, en especial el bajista, se vieron muy cohibidos al estar relegados a una tarima y no tener libertad de movimiento.

La sensación que me quedó al final fue estupenda. Es un grupo que me gusta mucho, y su público se entrega en cada concierto. Las dos horas de espectáculo se pasaron rapidísimas y disfruté al máximo. Supongo que pasará bastante tiempo hasta que les vuelva a ver, porque Blind Guardian pertenece a ese tipo de bandas que lanzan un nuevo álbum de estudio cada cuatro años o más, como Manowar, Iron Maiden y demás.

And the stoy ends continue…