Ración de anuncios hostiables: salimos de la crisis bebiendo Mahou y Coca-Cola

Volvemos a la carga con otra entrada dentro de la exitosa sección Anuncios Hostiables, esta vez con un toque un poco más crítico. Normalmente las hostias que se lleva el anuncio están relacionadas con su producción cutre y simplona y, ocasionalmente, con una estrategia poco afortunada. Los anuncios que traigo hoy, en cambio, están bien realizados. Su hostiabilidad se debe a su mensaje: antes de que se rían de nosotros, demos el primer golpe.

Por qué es hostiable: en primer lugar, por usar una canción de los Dire Straits para esto. En segundo, por los motivos tan tristes que tiene su protagonista para sentirse orgulloso. Y en general, por ese mensaje buenrollista tan cutre, salpicado de esa moda del pensamiento positivo (sólo le ha faltado defender la cultura de los emprendedores). Asúmelo, los extraterrestres no se han ido intimidados por tu discursito, sino aburridos por ese coñazo de monólogo que les has soltado.

Todos en el fondo (o no tan en el fondo), soñamos con que el anuncio acabe así.

El ejemplo de Coca-Cola es aún más sangrante, ya que recurre a situaciones concretas.

Por qué es hostiable: en general, por confrontar la crisis actual con la Eurocopa, haciendo ese silogismo barato de que “gananeros la Eurocopa y por tanto saldremos adelante”. También por continuar con su mezquina campaña de #razonesparacreer que ya usara en anteriores ocasiones, con todo lo que ese implica: usurpación de los valores del 15-M e hipocresía con respecto a esa imagen blanca que transmite cuando en algunos ámbitos la compañía es abiertamente cuestionada.

Y por mucho que se empeñen, ese anuncio no va de transmitir buenas noticias. Es sólo para marcar territorio: Coca-Cola es uno de los patrocinadores de la Eurocopa.