Robocop: la trilogía

Con motivo del reciente estreno del remake de Robocop, he querido hacer un repaso de la película original de 1987 y de las dos secuelas que hubo en los años 1990 y 1993. Por desgracia, los vídeos que quería poner, y que podían verse en en algunas de mis entradas anteriores (1 y 2) ya no estaban disponibles por motivos de copyright. Entiendo que al haber pasado más de 20 años desde la última entrega, no tiene sentido morderse la lengua por el tema de los spoilers y era mejor poder comentar con detalle algunos aspectos. Como siempre, vuestras opiniones, correcciones, dudas, etcétera, son bienvenidas en los comentarios.

Robocop (1987)

  • Dirección: Paul Verhoeven
  • Guión: Edwar Neumeier y Michael Miner
  • Música: Basil Poledouris
  • Productora: Orion Pictures
  • Intérpretes: Peter Weller (Alex Murphy/Robocop), Nancy Allen (Anne Lewis), Dan O’Herlihy (Presidente OCP), Ronny Cox (Dick Jones), Kurtwoos Smith (Clarence J. Bodicker), Miguel Ferrer (Bob Morton), Felton Perry (Donald Johnson)

En un futuro no muy lejano, la ciudad de Detroit está sumida en la crisis financiera y la delincuencia es un problema que desborda a la policía. Vamos, como Detroit en la actualidad. La corporación OCP (Omni Consumer Products) planea construir un nuevo barrio en el viejo Detroit bautizado com Ciudad Delta. Además, ha firmado acuerdos con la policía y tiene en desarrollo varios proyectos de alta tecnología para ayudar a las fuerzas del orden en la erradicación del crimen. Uno de estos proyectos es RoboCop, un cyborg mitad hombre mitad máquina. Bajo la armadura de metal se esconde Alex Murphy, un policía recién trasladado de distrito por la OCP y que ha sido brutalmente asesinado por la banda de Clarence Bodicker. Como miembro de la policía, el cuerpo de Murphy es legalmente propiedad de la OCP. Aunque la compañía ha borrado la memoria de Murphy y en su lugar han implantado las directrices del programa, los recuerdos del policía no tardarán en aflorar…

Robocop fue el debut en Hollywood del holandés Paul Verhoeven (Desafío total, Starship Troopers), que ya contaba con una dilatada carrera en su país natal y dos años antes había estrenado su primer largo rodado en inglés, Los señores del acero. Detrás de la violencia extrema que roza la comedia negra (cómo olvidar la brutal muerte de un ejecutivo de la OCP durante la demostración del ED-209, una de las muertes más estúpidas del cine) nos encontramos con una mordaz crítica sobre la sociedad consumista norteamericana y un futuro que resulta clarividente.

Robocop

(c) Orion Pictures / MGM

Porque el trasfondo de Robocop tiene mucha miga. Una gigantesca corporación, especializada en mercados de alto riesgo (esploración espacial, defensa militar, cárceles…) ha firmado un convenio con la ciudad. Esto supone la privatización de un servicio público esencial como el de la policía, que ya es todo un negocio: el programa ED-209, tras patrullar por las calles del viejo Detroit, se vendería a los ejércitos de todo el mundo. A cambio de ayudar a la sobrepasada policía, la OCP podrá construir Ciudad Delta, que también estará bajo su administración. Todo un pelotazo urbanístico (y antidemocrático), no sólo por el negocio inmobiliario sino por los negocios añadidos (e ilegales) que conlleva, como le explica Dick Jones a Bodicker en una escena de la película.

El uso de spots televisivos era una marca de la casa de Verhoeven. Destaca el anuncio del SUX 6000 y esa parodia de “la tradición americana”. Además, las ráfagas de noticias ayudan a contextualizar la película para darnos cuenta del tipo de futuro en el que nos encontramos. Un futuro que se ha hecho realidad en gran medida: crisis económica (Detroit está literalmente en la ruina), privatización de servicios públicos…

Lo cierto es que el diseño de Robocop ha aguantado muy bien el paso del tiempo, y a día de hoy resulta todo un icono. Robocop se ha ganado un puesto de honor en el imaginario fantástico de finales del siglo XX. La cinta está llena de imágenes que son todo un clásico, como la detención de los delincuentes que pretenden violar a una mujer, la caída por las escaleras del ED-209, y un largo etcétera.

Robocop 2 (1990)

  • Dirección: Irvin Keshner
  • Guión: Frank Miller y Walon Green, basado en una historia de Frank Miller y en los personajes de Edwar Neumeier y Michael Miner
  • Música: Leonard Rosenman
  • Productora: Orion Pictures
  • Intérpretes: Peter Weller (Alex Murphy/Robocop), Nancy Allen (Anne Lewis), Dan O’Herlihy (Presidente OCP), Belinda Bauer (Dr. Juliette Faxx), Tom Noonan (Cain), Gabriel Damon (Hob), Felton Perry (Donald Johnson)

Ante el éxito de la primera parte, es normal que Orion Pictures quisiera explotar el filón. De hecho, Robocop parece de por sí un personaje de cómic, un superhéroe destinado a protagonizar una película tras otra. A pesar de no contar con Verhoeven en la dirección (a la sazón ocupado en Desafío Total), las expectativas eran muy altas, ya que su sustituto era Irvin Keshner (El imperio contraataca), y el guión corría a cargo de Frank Miller.

Sin embargo, los problemas empezaron precisamente en el guión. El primer borrador se calificó de irrealizable y hubo que reescribirlo. Miller se enfurruñó y se apartó del mundo del cine hasta que hizo Sin City junto a Robert Rodríguez. También adaptó ese primer borrador el el cómic Frank Miller’s Robocop. El borrador reescrito junto a Walon Green fue el que se rodó. Repasemos la historia:

Detroit continúa hacia su ruina económica, y por su parte la OCP prosigue con su proyecto Ciudad Delta, que dentro de poco empezará a construir. Las calles del viejo Detroit están repletas de yonkis y vandalismo callejero, en parte debido a la huelga salvaje de la policía (ya que la OPC, que es la institución que la regula, ha recortado los salarios y eliminado las pensiones). Hay una nueva droga altamente adictiva, el Nuke, cuya distribución monopoliza el narcotraficante Caín y su banda (que incluye a su novia, a un chico de unos 12 años que suelta tantas palabrotas como Eddie Murphy o Richard Pryor, y a un policía corrupto que tienen de topo). Para limpiar las calles, la OCP está desarrollando un nuevo prototipo de Robocop. En el colmo de la originalidad, este nuevo proyecto se llama Robocop 2, que además tendrá un sistema de comandos con interfaz Mac-OS, en vez de la de MS-DOS del primer prototipo (para que se vea que es más moderno… y que Apple es el mal). Pero no logran dar con el candidato adecuado. Por su parte, el primer Robocop, ahora de color azulado como se pensó para la primera entrega, se resiste a desprenderse de los recuerdos de su vida anterior.

Robocop 2

(c) Orion Pictures / MGM

A pesar de la ausencia de Verhoeven, la cinta mantiene algunas señas de su predecesora, como el uso de anuncios en clave satírica y de bloques de noticias que nos dan pistas sobre lo que está ocurriendo. Por ejemplo, el ED-209 es un modelo que se ha vendido a varias ciudades pero ocasiona demasiadas molestias, de ahí que se busque una alternativa. También hay abundantes dosis de violencia y humor negro, aunque no tienen el toque que le dio el director holandés.

Así, el alcalde de Detroit (interpretado por Willard E. Pugh) resulta un bufón estereotipado al que es imposible tomar en serio cuando la historia lo requiere. Igualmente lamentables resultan los momentos en los que Robocop, debido a las cientos de directrices que han añadido a su programa, es incapaz de actuar como un policía y en su lugar se dedica a dar lecciones de moral que harían sonrojar al He-Man de la serie animada de la Filmation.

El guión, por su parte, tiene un serio problema de ritmo. La trama en la que Robocop renuncia definitivamente a su identidad humana, aparte de que no me resulta creíble, se resuelve en el prime acto, cuando habría sido mucho más interesante mantenerla hasta el clímax de la cinta. Y la parte en la que Robocop se convierte en un instrumento de relaciones públicas, aunque está justificada por el guión para que así haya motivos para desarrollar el Robocop 2, detiene la acción, y durante un buen rato dejamos de lado a Caín y su imperio del Nuke.

Por último, los personajes están demasiado salidos de madre, claro que siendo Frank Miller el guionista no es de extrañar. Tenemos a un Macaulay Culkin con la frialdad de un psicópata y que no para de soltar tacos, hasta su presunta redención cuando es masacrado por Robocop 2. La Dra. Juliette Faxx, impulsora del proyecto Robocop 2, es una villana de opereta a la que sólo le falta acariciar un gato persa o remover un caldero, y que para colmo es una mala puta que ha llegado a donde está acostándose con el presidente de la OCP. En la primera parte, Bob Thorton (desarrollador del programa Robocop), es un ejecutivo trepa que sabe aprovechar el momento, y que al principio hasta nos cae simpático. Por último, el presidente de la OCP, el old man, ha pasado de ser un tipo moralmente ambiguo pero simpático a convertirse en un hombre sin escrúpulos. Lo mismo ocurre con Donald Johnson, que en Robocop era el amiguete majete de Bob Thorton y ahora es uno de los Vicepresidentes de la OCP con las mismas malas pulgas que Dick Jones.

El éxito de Robocop 2 en la taquilla norteamericana fue moderado, recaudando 15 millones de dólares en su primer fin de semana, menos de la mitad de su presupuesto, que fue de 35 millones. Con todo, sólo en Estados Unidos fue capaz de recuperar la inversión, lo que sumado a las ventas en vídeo hizo que Orion Pictures se embarcase en una tercera parte.

Robocop 3 (1993)

  • Dirección: Fred Dekker
  • Guión: Frank Miller y Fred Dekker, basado en una historia de Frank Miller y en los personajes de Edwar Neumeier y Michael Miner
  • Música: Basil Poledouris
  • Productora: Orion Pictures
  • Intérpretes: Robert Burke (Alex Murphy/Robocop), Nancy Allen (Anne Lewis), Bruce Locke (Otomo), Remy Ryan (Nikko Halloran), John Castle (Paul McDaggett), Jill Hennesy (Dra. Marie Lazarus), Felton Perry (Donald Johnson)

La última secuela de la franquicia (ya que los títulos de Robocop 4 y sucesivos son en realidad episodios de la serie) vio reducido su presupuesto con respecto a su predecesora, y eso se nota en el resultado. Se trata además de una cinta “más familiar” dentro de lo que cabe, pues se buscaba conectar con un público más amplio, y su calificación en los USA fue un PG-13 frente a la R de las dos primeras. Como colofón, Peter Weller, que ya había mostrado su descontento durante el rodaje de la segunda parte, finalmente no pudo participar en la tercera ya que el rodaje le coincidía con el de El almuerzo desnudo, en el que estaba participando.

Robocop 3 trancurre 5 años después de los hechos acontecidos en la segunda entrega. El proyecto Delta City había quedado en stand by debido a los problemas generados por el enfrentamiento de los dos colosos al final de la cinta anterior. Los costes de la batalla han llevado a la OCP al borde de la bancarrota, y sólo la absorción por parte de la nipona Kanemitsu ha conseguido evitarlo. Con un nuevo respaldo para hacer realidad el proyecto, la OCP ha creado el cuerpo paramilitar de Rehabilitadores Urbanos (Rehabs), comandados por Paul McDaggett. Pese a la imagen que ofrecen los medios de ellos, los Rehabs están deshauciando a los habitantes del barrio de Caddillacs Heights en el viejo Detroit, para poder comenzar las obras de Delta City. Nikko es una pequeña geek de apenas 10 años, que durante el desalojo de su casa pierde a sus padres y acaba bajo el cuidado de un grupo de resistencia. Durante un paseo de reconocimiento, Robocop se enfrenta a los Rehabs, aunque debido a su directriz 4 (han vuelto a programarlo con sus 4 directrices básicas) no puede atacarles. Lewis resulta herida en el efrentamiento y finalmente muere. A partir de aquí la película se convierte en la búsqueda de venganza. Por su parte, la corporación Kanemitsu ha enviado a Otomo, un misterioso negociador…

Robocop 3

(c) Orion Pictures / MGM

Miller, que volvió a encargarse del guión, rescató tanto algunas ideas descartadas de la segunda parte, por ejemplo el personaje de Nikko, como algunos de sus otros personajes, que recicló convenientemente para esta historia, siendo el ejemplo más claro el androide Otomo, basado en el Ronin del cómic. Resulta sorprendente que Miller volviese a colaborar con la franquicia teniendo en cuenta que se tuvo que rehacer el guión de Robocop 2 por inviable. Y más aún cuando estamos ante una película PG-13, más palomitera y con una violencia mucho más asumible. Ése es precisamente uno de los elementos que rechinan en esta tercera entrega. Tras dos cintas repletas de escenas de violencia en toda su crudeza, el tono de acción y aventura de esta tercera parte resulta insuficiente. Para colmo, tenemos de coprotagonista a una niña repipi fanática de los ordenadores (y de Robocop), dos ingredientes empalagosos de cualquier guión: los niños y la informática como sutitutivo de la magia.

Por otra parte, el presupuesto de esta película se había reducido con respecto a su predecesora y eso se nota en el resultado. Hay escenas de efectos especiales que cantan bastante, como los planos de Robocop volando en su reactor, o las cara de Otomo cuando se descubre que es también un robot.

Lo que no fue cuestión de presupuesto es el corto papel de Nancy Allen, quien exigió que su persojane falleciese en la primera mitad del film comon condición para encarnar a Lewis por tercera (y obviamente última) vez. Y aunque la muerte de Lewis es el leitmovit de Robocop para continuar, se podrían haber currado un poco la historia, ya que la poli rubia sufre una de las muertes más absurdas que nos podamos echar a la cara.

Por su parte, Robocop, que supuestamente se había despedido de su anterior vida, insiste en que lo llamen Murphy, aunque es un detalle sin importancia. En cuanto a la OCP, el presidente que conocíamos (the old man) se ha retirado y le ha sustituido un fantoche sin ninguna credibilidad, rodeado de directivos a la altura. Sólo permanece Donald Johnson, que ha sido ascendido (otra vez) a Vicepresidente y muestra una actitud de cretino, jugando a ser malo pero impotente y lameculos a la hora de la verdad.

La OCP intenta manipular la muerte de Anne Lewis para que la culpa recaiga en Robocop. Sin embargo, lo que podría ser una trama interesante en ningún momento llega a funcionar, y hasta los presentadores de las noticias se revelan contra semejante tergiversación como si fueran de Intereconomía. El clímax al final de la película es una batalla campal donde se resuelven todos los frentes, una forma rápida de cerrar la historia.

En resumen, esta tercera entrega terminó de destruir el personaje de Robocop tan brillantemente construido por Edward Neumeier y Michael Miner. A partir de ahí comenzó la explotación de la franquicia a través de la serie y las series animadas hasta que el remake finalmente vio luz verde.

Persépolis (la película), [RE]Estreno en El Ninho Naranja

Tras un tiempo de inactividad en el blog, me ha ocurrido como a algunos actores, que de tras varios rodajes de repente estrenan dos o tres películas en cuestión de semana. Pues aquí lo mismo. Mi último artículo en el blog (del que pronto habrá segunda parte) ha coincidido con la publicación de la última colaboración que escribí para los chicos de El Ninho Naranja.

En esta ocasión es una reseña para su sección [RE]Estrenos. Se trata de ‘Persépolis’, cinta de animación francesa que adapta la novela gráfica (expresión que utilizamos para que la palabra ‘tebeo’ suene más culta) de Marjane Satrapi. Se trata de una historia autobiográfica que a mí personalmente me descubrió una nueva visión de un país como Irán. La película merece mucho la pena. Podéis leer la reseña completa pinchando en la imagen.

Persépolis

Pincha en la imagen para leer el artículo

Llega la Cutre Con III con novedades

El Festival de Cine Cutre de Madrid (la Cutre Con) vuelve otro año más. Para su tercera edición cuenta con algunas novedades interesantes. Será los próximos días 24 y 25 de Enero en el Auditorio del centro cultural Casa del Reloj (Paseo de la Chopera, 6-10), más una sesión de bonus el día 26 de enero en la sala de cine Artistic Metropol (C/ de las Cigarreras 6). Las maratones de los días 24 y 25 son de carácter gratuito (hasta completar aforo), mientras que la Videoton (la jornada del día 26) tiene un coste de 8€.

teaser poster de la Cutre Con 3

La Cutre Con 3 arranca de forma oficial el viernes 24 con la emisión en directo de una película de Cine Basura, el formato presentado por José Viruete y Paco Fox. Para la ocasión, los blogueros abandonarán la comodidad del pequeño plató de Canal+ y estarán con todos vosotros en el Auditorio de la Casa del Reloj, comentando en directo la película Nexus 2.431, último largometraje del director José Mª Forqué (Atraco a las 3) y basado en un guión de Juan Piquer Simón (Supersonic Man). La película podrá verse en Canal+ Xtra y en la web del programa de forma gratuita. Contarán con la presencia no de un invitado, sino de una munhé: Jimina Sabadú.

Cine Basura

El día 25 es el plato fuerte de este festín de bodrios de serie Z. Nada menos que 6 pinínculas 6, como los toros, en sesión continua. Desde las 10:50 y hasta las 22:00 aproximadamente, se podrán ver los siguientes títulos:

  • 10:50. La leyenda de Tarzán (el peor Tarzán de la historia del cine)
  • 11:40. Supermonstruo (1980)
  • 13:35. La furia de McKenzie (2005)
  • 16:30. Noche en el tren del terror (1982)
  • 18:25. Samurai Cop (1991)
  • 20:20. Prisioneros del odio (2002)

Podéis consultar la programación completa aquí. Además, se entregará el galardón “Jepetoboy de Honor” a los responsables del filme La furia de McKenzie.

Por último, el día 26 por la tarde habrá triple sesión basuril en la Sala Artistic Metropol que arrancará a las 16:15 con la premiere de Hi-8, un largometraje colectivo donde curtidos directores de Serie B han prescindido del formato digital para rodar esta auténtica gamberrada. Le seguirán Agresión en la casa del terror (1982) a las 18:15 y el clásico de videoclub Terrorvision (1986) a las 20:15, ambas en edición remasterizada.

Poster de la Videoton

En esta jornada además se entregará el premio Jess Franco, que debuta en esta Cutre Con, a Domingo López, por su labor a la hora de difundir el cine más bizarro y freak a través del sello Asian Trash Cinema.

Para asistir a las sesiones de los días 24 y 25 deberéis retirar vuestras entradas (de forma gratuita) en la taquilla del auditorio. Las entradas del viernes estarán disponibles a partir de las 19:00, y las del sábado a partir de las 10:00. Se entregará un máximo de dos entradas por persona, y no hay ninguna opción a reservar entradas. Las entradas serán para la jornada de ese día, y en ningún caso se podrán coger entradas para el día 25 durante el día 24. En cuanto a la jornada del 26, la Videoton, pueden adquirirse a través de la web de Ticketea a un precio único de 8€.

El festival está organizada por los responsables de la web de humor Cinecutre.com con el apoyo del Distrito de Arganzuela de Madrid, contando además con la colaboración de CANAL +, la sala de cine Artistic Metropol, la Red de Cortometrajes de Madrid, la web El Rincón de Yulifero y la emisora Radio Carcoma.

Reflexiones tras la Fiesta del Cine ¿Bajar el precio es la solución?

Tras celebrarse la Fiesta del Cine y conocerse los datos oficiales de recaudación, hay algunas cosas que vale la pena reflexionar. No se trata de posicionarse en un sitio o en otro, sino de intentar ver las cosas con perspectiva.

El dato oficial del que se dispone es que se han vendido 1.513.958 entadas durante estos tres días. El reparto fue de unas 375.000 entradas el lunes, 494.351 localidades vendidas el martes, y algo más de 644.000 el miércoles. Por lo que parece, el efecto llamada fue progresivo (además, el miércoles es el día del espectador y hay cierta costumbre de ir al cine ese día).

A partir de ahí, los “anecdatos” nos sobran, porque no aportan nada. De poco sirve decir que la venta de entradas es un 663% más que durante el lunes, martes y miércoles de la semana anterior. O que asistireron un 98% más de espectadores que en la edición de 2012. Y digo que estos datos aleatorios no aportan nada porque estas comparativas son absurdas. Hay muchas variables que pueden influir en la asistencia a las salas. Por supuesto que una oferta así va a disparar la afluencia de público, pero también influyen la climatología, las películas en cartel… Lo mismo ocurre con la comparativa respecto al año anterior, que si bien se celebró en fechas similares (22 al 24 de octubre), tenía condiciones diferentes, como la compra de una entrada durante la semana anterior. Estas afirmaciones son similares a las que afirmaban que el cierre de Megaupload había propiciado el regreso de los espectadores a las salas, simplemente comparando la misma semana de dos años.

Fiesta del cine

fuente: EFE/Kiko Huesca en La Vanguardia

Si analizamos un poco la cifra de espectadores, como bien han hecho los amigos de Videodromo, vemos que el millón y medio largo de asistentes, a 2,90€ la entrada, dan un total de 4.390.478€. Como apunta el mismo artículo, se habían adherido a la promoción 323 cines en toda España. Y esos cines suponen 2.924 pantallas. Así que si nos ponemos a dividir, resulta que a cada sala han asistido 517,76 espectadores a lo largo de los tres días. Si seguimos dividiendo, cada día serían 172,59 asistentes, y eso sin contar con el número de sesiones que hay en cada sala a lo largo del día. Visto así, los resultados no parecen tan abrumadores.

Hay que tener en cuenta que estamos calculando la media. Mientras que estrenos como Gravity, Capitán Phillips o Las brujas de Zugarramurdi han acaparado la atención de los espectadores, aún perduran películas en cartel como Justin y la espada del valor o El médico alemán. Aquí sería más interesante averiguar otros valores como la mediana de espectadores en las salas, así como los cuartiles.

Dejamos para el final el punto más polémico de todo este asunto: ¿es más rentable una afluencia masiva de espectadores como los de la Fiesta del Cine a precio reducido o aún así les sale más a cuenta a los productores mantener los 9 eurazos que vale la entrada? Bien, aquí no podemos generalizar. En lo tocante a exhibición, el cine es heredero de la industria del espectáculo. La entrada vale lo mismo, da igual que veamos Avatar o Clerks. Asímismo, el reparto entre productora, distribuidora y exhibidora pueden variar, por lo que la fórmula para alcanzar la rentabilidad no es universal.

Del mismo modo, ya comenté hace poco que las Industrias Culturales adolecen de una cierta inelasticidad en la demanda, no tanto por el precio de la entrada como por el tiempo disponible. En Xataka explican que, promociones aparte, no hay correlación (ni positiva ni negativa) entre el precio de la entrada y la asistencia a las salas. De hecho, ni siquiera se puede hablar de elasticidad de la demanda cuando los títulos se renuevan cada semana en la cartelera.

En el caso de la Fiesta del Cine, ha habido un claro efecto llamada. Se trataba de un evento único durante el año, y mucha gente no ha dudado en aprovecharlo. Conozco gente que ha visto 5 e incluso 9 películas en estos tres días. Claro que también sé de quienes han visto “sólo” 2, o incluso ninguna al desanimarse tras ver las interminables colas. Los casos de más de una película al día serían imposibles de mantener en el tiempo indefinidamente. Responden a una situación que no se va a repetir. Al menos hasta la próxima edición del evento.

Eso no significa que los precios de las entradas no sean abusivos. Una reducción discreta en el precio provocaría una mayor afluencia a las salas, especialmente en el corto plazo. Sería también una medida que beneficiaría más a las producciones modestas que a los grandes blockbusters. Porque cuando se estrene la nueva entrega de El Hobbit, todos los frikis iremos (yo incluido) en masa a verla, y nos dejaremos la pasta, probablemente con el recargo del 3D y del sistema de 48fps. Pero hay muchas buenas películas que generan cierta curiosidad pero para las que el precio de la entrada sí que tiene un efecto disuasorio.

Curiosamente, la Fiesta del Cine se celebra en una época del año plagada de ese tipo de películas.

Nuestras Propuestas ya es un podcast

Todos los jueves anuncio en Twitter y Facebook que me dispongo a grabar mi colaboración semanal en el magacín de Onda 0 Valdepeñas. Se trata de un microespacio que lleva como título “Nuestras propuestas“. La colaboración comenzó en 2009, al principio como forma de cubrir las bajas veraniegas. En otoño esa colaboración puntual pasó a ser regular, ajustándonos, eso sí, a un estricto límite de tiempo de 10 minutos.

“Nuestras propuestas” es un espacio muy modesto, como su título, en el que mencionamos los que parecen los estrenos de cartelera más apetecibles del fin de semana y hacemos alguna recomendación literaria. A diferencia de otros blogs o podcast donde sus integrantes tienen acceso a pases de prensa, yo me tengo que fiar de tráilers, sinopsis, y alguna crítica que haya visto a la luz. El resto lo dejo a mi intuición y a mi presunta cultura cinematográfica. Debido a los límites de tiempo, lo normal es que comente tres largometrajes, y si acaso alguna mención fugaz en tiempo de descuento.

De la recomendación literaria se encarga mi buen amigo David García Valero, que prescinde de la actualidad para recomendar lecturas de todo tipo: ciencia ficción, misterio, ensayo… Sus entusiastas comentarios no tienen desperdicio. Todo ello bajo la batuta de Mari Ángeles Díaz, a la que es un placer oírla.

Muchos me preguntaban si no había manera de encontrar estos programas en internet. A partir de ahora, es posible encontrarnos en el audiokiosko de iVoox todas las semanas. El podcast de Nuestras Propuestas ha arrancado este mismo fin de semana. Podéis descargaros aquí el programa del pasado jueves. Como sabéis, esta versión de WordPress no permite insertar objetos más allá de algún vídeo de Youtube.

Así que ya sabéis, todos los jueves a eso de las 13:00 podéis escucharnos en Onda 0 Valdepeñas, y un par de días más tarde en el podcast. No dejéis de suscribiros a nuestro canal para no perderos ningún programa, y si os gusta, dadle al “Me gusta” para que tengamos un pelín más de relevancia en la vorágine de audios sobre cine y literatura.

7 villanos de cine que me calaron

El malo de la película es sin duda el papel que más mola. Si fuese actor, preferiría hacer papeles de villano. Y es que aunque algunos héroes como John McLane lo petan, no hay nada como un antagonista de los que acojonan de principio a fin del metraje, en vez de esos héroes incorruptibles que siempre luchan por el bien.

A continuación os dejo una lista de los malos de cine que más me han influido. ¿En qué me han influido? Bueno, sólo tenéis que leer mi twitter para ver que no sigo el sendero recto de la virtud. No se trata de un ránking. El orden es relativamente aleatorio.

Ommadon (El vuelo de los dragones)

El vuelo de los dragones es una deliciosa cinta de animación de 1982 en la que se enfrentan no sólo el bien y el mal, sino la magia contra la ciencia.

Carolinus, el mago verde, ha notado que sus poderes están mermando. Convoca a sus tres hermanos a un consejo. El reino de la magia está en declive ante el avance de la ciencia del hombre. Carolinus propone un retiro espiritual, una Arcadia donde se conserven las maravillas de la magia para así dejar que el hombre herede la tierra. Solarius (el mago azul) y Lao Tae Zhao (el mago amarillo) están de acuerdo. En cambio, Ommadon (el mago rojo, amo de la magia negra) no está dispuesto a rendirse de esa manera.

ommadon

El plan de Ommadon es pervertir al ser humano, volverle codicioso, envidioso, enfrentar a hermano contra hermano. Para detenerlo, los hermanos “buenos” convocan una misión sagrada. Caballeros, dragones y otras criaturas partirán hacia la Torre Detestable, fortaleza de Ommadon, con el fin de arrebatarle la corona roja, fuente de su poder.

Un villano clásico que destila maldad por los cuatro costados. No le faltaba un fiel compañero, el temible dragón negro Bryagh. Me fascinó el duelo final de magia contra ciencia, pero sobre todo me impactó el discurso con el que Ommadon dejaba clara su postura, que terminaba diciendo “y le daré la respuesta final a todo lo que su ciencia [la del hombre] quiera saber”, tras lo cual veíamos explotar una bomba nuclear. Lástima no haber encontrado el vídeo.

Freddy Krueger (Pesadilla en Elm Street)

De entre todos los psicópatas de slasher, le tengo especial cariño a Freddy Krueger, y no sólo por la similitud de su nombre de pila con el de mi identidad secreta. Su look característico y su sentido del humor hicieron el resto.

Lo que diferencia a Freddy Krueger de otros villanos de este tipo de películas es que vive en el mundo de los sueños, lo que lo hace particularmente difícil de matar (en cada entrega de la saga se tienen que inventar una forma nueva), además de coferirle una enorme imaginación a sus muertes. Un malo del que no puedes huir ¿qué más se puede pedir?

Freddy

Conforme avanzó la saga, el personaje fue evolucionando. De un ser siniestro responsable de muertes tan impactantes como las de Tina (su primera víctima) o de Johny Depp en uno de sus primeros papeles, su sentido del humor fue convirtiéndose en histrionismo para acabar como un bufón, una parodia de sí mismo.

Pero siempre quedará el recuerdo de esa garra con cuatro cuchillas. Una imagen icónica del cine donde las haya.

Tetsuo (Akira)

La adaptación del cómic de Katsuhiro Otomo salió en 1988, aunque no llegó a las salas españolas hasta el verano de 1992. Su estreno fue en gran parte responsable, junto con la serie Bola de dragón, de la irrupción del manga y el animé en nuestro país.

En Akira, Tetsuo pasa de ser el amigo looser del protagonista Kaneda a convertirse en el peligro que hay que detener. Y todo a raíz de una desdichada casualidad en la que se descubre el potencial del chico y empiezan a experimentar con él.

Tetsuo

Admito que no he leído el manga (principalmente por falta de tiempo y de dinero, no necesariamente en ese orden), pero me gusta el arco del personaje: un eterno segundón que encuentra la oportunidad de destacar y eso a la larga acaba con él. “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, decía el tío Ben. Tetsuo no hizo caso de la lección.

Darth Vader (Star Wars)

Uno de los villanos más clásicos ya desde su concepción. George Lucas tuvo muy en cuenta los diferentes roles de las historias para componer su ópera espacial: el héroe, la princesa, el tipo atrevido y su fiel compañero… y el malo de la función.

Desde su primera aparición, Vader deja bien claro cómo las gasta. Es implacable y sus enemigos no le pueden ocultar la verdad durante mucho tiempo. Tampoco deja que sus subordinados cuestionen su autoridad (la escena en la que hace uso de la Fuerza por primera vez es mítica).

Darth Vader

Es el brazo ejecutor del Emperador, sin dar mayores explicaciones de su jerarquía exacta su autoridad es absoluta. De hecho no es hasta la El imperio contraataca cuando vemos brevemente la figura del Emperador. Es la eterna amenaza, aparezca o no en pantalla. Fue molón hasta su final, incluso sin su máscara. Una lástima que la nueva trilogía lo estropease bastante.

El T-800 (Terminator)

En 1984, James Cameron lo petó con este thriller casi de serie B sobre un cyborg venido del futuro. Endoesqueleto metálico cubierto de tejido orgánico vivo. No duerme, no descansa, no siente el dolor, y no tiene sentimientos. La razón de su existencia es cumplir la misión para la que está programado.

Por si no son motivos suficientes para hacértelo encima, hay uno más. Inicialmente, el papel del terminator era para Lance Henriksen, y el concepto del cyborg era el de unidad de infiltración.Pero finalmente fue Arnold Schwarzenegger el encargado de interpretar al robot en lugar de asumir el rol de Kyle Reese. Con ello se potenciaba el concepto del terminator como máquina poderosa e indestructible. Henriksen, por su parte, encarnó al detective Hal Vukovich.

Mi temor hacia el T-800 se remonta a mi infancia. La primera vez que vi The Terminator apenas contaba con 7 años (lo sé, una edad poco recomendable para ver esa peli). No me asusté especialmente hasta la última escena, cuando el T-800 persigue a Sarah Connor siendo meramente el endoesqueleto de metal. En el momento en que pierde las piernas por una explosión y aún así no ceja en su empeño el miedo se apoderó de mí y me fui del salón.

Sólo me perdí unos minutos de esa escena final y el epílogo. No tuve ocasión de volver a ver la peli hasta varios años más tarde, después de que saliera en cine la continuación.

El T-1000 (Terminator 2: el juicio final)

Terminator se había convertido en una cinta de culto y varios años más tarde, su director se dio el lujo de rodar una de las mejores secuelas del cine aprovechando que tenía presupuesto para aburrir.

En Terminator 2 se recuperan los conceptos originales que se descartaron en la primera entrega. Arnold Schwarzenegger encarnaba al bueno de la película (aunque seguía siendo un robot) y el terminator malo es una unidad de infiltración que puede moverse sin levantar sospechas.

Si en la primera parte Kyle Reese (un humano) tenía que detener a un enemigo mucho más poderoso, en esta secuela era necesario un rival que fuese capaz de plantar cara a un T-800. El T-1000 es igual de poderoso a pesar de su aspecto más “normal”, y al estar hecho de una “polialeación mimética” (metal líquido) puede cambiar de aspecto, camuflarse prácticamente en cualquier sitio, y es un cuchillo andante.

Al ser una superproducción, Terminator 2 cuenta con unas escenas de acción espectaculares y con unos efectos especiales que a día de hoy siguen quedando bien en pantalla. Además, al enfrentarse dos terminators, se pueden zurrar de lo lindo.

Si bien el T-1000 no me acojonó como lo hizo el T-800 en Terminator, es tan molón que se merece un puesto en esta lista.

El Joker (El caballero oscuro)

No voy a entrar el debate de lo acertado o no del enfoque de Christopher Nolan a la hora de revisitar la figura del Caballero Oscuro. Si su Joker está aquí, ya sabéis mi postura.

A diferencia del Joker de Burton,  más elegante, refinado e histriónico (y un pelín gordo para ser Joker), Christopher Nolan muestra la versión más cruda y descarnada del bufón, magníficamente interpretado por el fallecido Heath Ledger. Su escena de presentación no puede ser mejor.

Es un personaje sin orígenes, sin motivaciones ni objetivos. Es anarquía en estado puro. Todo lo que hace lo hace con el único propósito de sembrar el caos a su alrededor, y ve en Batman a su némesis, ese enemigo sin el cual su existencia no tiene sentido.

Perspectiva del cine en 3D tras su éxito inicial

Esta es una versión ampliada del artículo que escribí para el blog de FONTA. Podéis leer el original aquí.

Ya he hablado en otras ocasiones de la pretendida reinvención del cine con la llegada de los formatos en 3D digitales. La moda de las películas en tres dimensiones ha aparecido varias veces a lo largo de la historia del cine: años 50, principios de los 80… El denomidador común para de este protagonismo del 3D es la aparición de algún competidor (la televisión, el vídeo doméstico, la piratería en Internet) que según la industria de Hollywood ponía en peligro la exhibición en salas. El 3D funciona como un reclamo, un elemento exclusivo que no pueden proporcionar el resto formatos.

En el caso del 3D digital que tenemos ahora, el título que contribuyó de manera definitiva a su éxito fue, como todos sabéis, Avatar. Aunque ya habían aparecido otras películas en tres dimensiones anteriormente, el filme dirigido por James Cameron, estrenado en diciembre de 2009, batió récords de taquilla. En tan sólo 14 días de exhibición, Avatar recaudó casi 23 millones de euros en España, convirtiéndose en el segundo título con más recaudación de todo ese año. Ya en 2010, obtuvo otros 50 millones.

A pesar de que Titanic (también de James Cameron) registró más espectadores en nuestro país, Avatar pulverizó su recaudación. La causa, además del lógico incremento en el precio de la entrada en estos 12 años, es que casi dos tercios de los espectadores de Avatar la vieron en 3D, por lo que abonaron una entrada 3€ más cara de media.

De este modo, Avatar marcaba daba el pistoletazo de salida de una tendencia al alza tanto en el número de producciones con versión en 3D como en el de pantallas equipadas para este formato. Y aunque el reclamo del 3D fue insuficiente para evitar la fuga de espectadores tanto en España como en Estados Unidos, al menos ha evitado que la recaudación se despolome en consonancia.

Así, tras el impacto inicial de 2009, en el que hubo un repunte de espectadores, el descenso de éstos en 2010 se compensó con el aumento de ingresos por películas en 3D. El fenómeno se estanco a partir de ahí. Curiosamente, en 2012 aumentaron los espectadores, pero el impacto del 3D es menor en términos relativos. El año pasado se estrenaron 36 películas con versión en 3D frente a las 45 de 2011. Y de las 10 películas más vistas en EE.UU., 5 se podían ver en este formato (sólamente Los Vengadores, el título más taquillero, tiene versión en 3D del top 5). En cambio, en 2011 hubo 6 títulos en 3D en el top 5, y 6 en el top 10.

Taquilla en USA y Canada

Fuente: MPAA (click para ampliar)

En España, el informe AMETIC de la Industria de Contenidos Digitales de 2011 habla de un cierto agotamiento de este formato una vez ha perdido su carácter novedoso, a lo que se suma la incomodidad de su visionado (uso de gafas especiales). Las cifras del 3D son difíciles de calcular, pues los en los complejos de varias salas, aunque algunas estén equipadas para el formato 3D, pueden proyectar películas en su versión normal.

Hay que tener en cuenta además que existen varios sistemas de proyección en 3D, que requieren diferentes tipos de gafas, por lo que la experiencia varía de un caso a otro. Mientras que en los sistemas “pasivos” como el RealD, basados en la polarización de imágenes, utilizan gafas similares a unas de sol, los sistemas “activos” necesitan gafas más pesadas e incómodas que incorporan baterías y células infrarrojas que controlan la sincronización entre la proyección y las lentes.

Igualmente, algunas películas no son rodadas originalmente para el formato 3D, sino que se “inflan” en postproducción. La diferencia en la calidad de los resultados puede ser palpable. Valgan como ejemplo dos casos de reestreno en salas de películas adaptadas a 3D: Titanic y La guerra de las galaxias, episodio 1: La amenaza fantasma. Crítica y público coincidió en la buena labor realizada en la primera, frente a la mediocridad del trabajo en la segunda.

En definitiva, el formato 3D digital no es la revolución que se anunció en su momento, pero tampoco va a desaparecer a corto plazo. Se usó como reclamo para la asistencia a las salas de cine en momentos de crisis y debido a su precio elevado la recaudación total ha compensado el descenso de espectadores. Además, aunque los ingresos por sala representan sólo una parte de los beneficios de una película, es la ventana de comercialización más importante, ya que su éxito o fracaso repercute en el resto de soportes.