Anuncios hostiables: pipas Tijuana

Tenía un poco abandonada la sección de anuncios hostiables, y es que aunque mucha de la publicidad de las teles pueda provocar arcadas, pocos spots reunen las características necesarias para ser un genuino anuncio hostiable. En el caso de Pipas Tijuana, su falso testimonial ha acabado por convencerme de que se merecen un puesto en esta sección por méritos propios.

El anuncio: una chica que se declara “tijuanática” (adicta a las pipas tijuana) habla sobre su desmesurada afición a este producto. Su padre añade su opinión: la actitud de su hija le tiene algo descorazonado, pero al fin y al cabo podría ser mucho peor.

La hostiabilidad: lo primero es el tono de falso documental. Vale, lo de comer pipas es un fastidio porque al final resulta un vicio. Hasta ahí bien. De ahí a ponerlo como una adicción va un cacho, y la música ligera para remarcar que se trata de una parodio y se pretende hacer humor hace que el spot no encuentre el tono. La segunda cosa que me desconcierta es la voz de la protagonista. Me costó mucho confirmar que en efecto es la voz de la chica que se ve en plano, ya que al principio se escucha la voz en off, y después la protagonista está desenfocada. Bien ¿qué clase de tabaco fuma esta chica para tener es voz? ¿estamos seguros de que nació mujer? Y por último tenemos a ese ¿sufrido? padre. No necesito más comentarios sobre el buen hombre.

El montaje del anuncio resulta precipitado y extraño. Hay que tener en cuenta que es la versión para TV de una pieza más larga que podéis ver aquí. Tras verla he llegado a la conclusión de que la decisión de mantener el plano donde la protagonista sale desenfocada ha sido bastante acertada. Y para terminar, no quiero dejar pasar ese comentario que me hicieron sobre el guión del anuncio: resulta irónico que para vender unas pipas llamadas Tijuana tengan que decir que “esto es la caña de España”.

Muertes mierdes en series: quitando personajes.

Ya hemos visto como en las películas se puede morir de una forma muy estúpida o muy mierder. Vamos a profundizar en el concepto de “muerte mierder” cuando se trata de la pequeña pantalla.

Las series tienen la mala costumbre de alargarse y renovarse una temporada tras otra. Eso a veces da lugar a que algunos actores no puedan continuar en la serie por diversas causas (normalmente la incompatibilidad de horarios con otros proyectos) o que algunos personajes pierdan interés para el público. En uno u otro caso, para retirar al personaje de la serie existen un sin fin de tópicos-barra-excusas que justifican su abandono. Y si no, echad un vistazo a la rotación de protagonistas en Al salir de clase.

Matar al personaje es algo que no debería hacerse a la ligera. Dependiendo del tono de la serie, la muerte de un personaje puede ser un golpe demasiado dramático y no conviene abusar . Además, los personajes muertos no pueden regresar a la serie (vale, hay expeciones), así que hay que estar bien seguros de la decisión.

Con todo, las muertes en las series abundan. Y en algunos actores tendrían motivos sobrados para agredir a algún guionista. Veamos unos ejemplos.

Maude Flanders (Los Simpson)

Ned Flanders es un secundario habitual en Los Simpson y en cierto modo se hace querer con su beatería y sus diminutivos (diddily-oh). Su familia no es sino una forma de darle el contrapunto a sus escenas: una mujer mojigata y algo cotilla, y dos hijos harto ingenuos a los que todo les parece bien. Sigo sin ser capaz de distinguir a Rod y Todd, y eso que sé distinguir a la hermanas de Marge.

El caso es que alguien decidió que no era necesaria la presencia de tantos Flanders, y decidieron cargarse a Maude. Y de la forma más tonta. Eso sí, Homer Simpson estuvo implicado en la muerte de alguna manera.

El incidente es el eje central de la acción durante el episodio. A raíz de la muerte de Maude, la condición de viudo de Ned ha servido para construir algunas tramas en capítulos posteriores. Con todo, y a pesar de que Maude Flanders no fuese un personaje muy popular, su muerte me sobraba.

Marcial (Médico de familia)

La serie protagonizada por Emilio Aragón reinó en la parrilla televisiva durante cuatro largos años. Se trataba de una serie de humor blanco (a veces no apto para diabéticos) que encontró todo un filón en el product placement, del que abusaban con más o menos sutileza.

El personaje de Marcial era un secundario sin demasiado carisma pero tampoco excesivamente hostiable. Pero a algún guionista gracioso se le ocurrió que sería el despiporre liquidarlo en el penúltimo episodio de la serie (si mal no recuerdo), cuando ésta ya tenía firmado su fin de emisión. Vean, vean:

Un accidente bastante tonto del que no me queda claro quién tiene más culpa. Si bien Ernesto (personaje interpretado por un actor con síndrome de Down) salió más o menos ileso, el pobre Marcial no tuvo tanta suerte. El cénit de la carrera interpretativa de Jorge Roelas está en el minuto 6 de este vídeo.

¿En serio era necesario ventilarse un personaje así cuando la serie ya iba a acabar? Ni siquiera tiene relación con la trama principal, es una muerte totalmente gratuita. Se ve que Jorge Roelas tuvo un pique muy gordo con algún guionista.

Scott (Sensación de vivir)

Scott entra en esa categoría que el señor Viruete tiene a bien llamar “secundarios que nos traumatizaron”, sección en la que ya le dedicaron un concienzudo artículo que les recomiendo.

En esencia, al inicio de la serie Sensación de vivir, Scott y David eran los personajes losers. Los pringados, vaya. La diferencia es que David (interpretado por Brian Austin Green) se esforzó por cambiar su forma de ser y de vestir, y Scott (Douglas Emerson) siguió con las mismas “cosas de críos” que hacía al principio. Ni que decir tiene que en este blog apreciamos mucho más a gente como Scott, coherentes consigo mismos y sus aficiones infantiloides-frikis, y no a chaqueteros como David, que con tal de encajar y liarse a la guapita más fea del grupo de guays del instituto cambia por completo su forma de ser.

El caso es que una vez que David se unió oficialmente al “grupo”, la serie contaba con 4 protagonistas masculinos y 4 femeninos. 4 parejitas, vaya. El bueno de Scott ya no encajaba en el barrio del código postal ficticio 90210. Podría haberse cambiado de instituto, podría haber seguido por su cuenta y unirse al foro de debate o al club de audiovisuales. Pero en lugar de eso, los guionistas decidieron proporcionarle una de las muertes más tontas que te puedas echar a la cara:

Durante una fiesta de cumpleaños, Scott encuentra un arma en el cajón del escritorio de su padre. Decide que hacerla girar a lo Luky Luke queda la mar de molón. Y claro, como no tiene práctica, la pistola se le escapa (o la suelta, no queda muy claro en el vídeo). Con tan mala pata que durante la caída se dispara y mata a Scott. No, no tenía el seguro puesto, ya es mala sangre.

Y seguro que cuando escribieron la escena, los guionistas pensaron que quedaba creíble y todo.

Bonus: Judy (Cosas de casa)

El último caso de la lista figura como bonus porque ni siquiera podemos decir que sea una muerte propiamente dicha. Se trata de Judy, la hija menor del matrimonio Winslow en Cosas de casa, la hermana de Eddie y Laura.

De primeras, los tres hermanos Winslow cubrían un amplio espectro de target infantil y juvenil: un hermano mayor adolescente, una hija mediana entrando en la pubertad, y una hija pequeña aún en la niñez. Sin embargo, a Judy le salieron competidores. Por un lado, el personaje de Steve Urkel, que estaba previsto como una aparición de un solo episodio, se quedó como secundario recurrente y sus escenas restaron protagonismo a Judy (y como todos sabéis, Urkel acabaría fagocitando la serie entera). Por el otro, el personaje de Richie, el hijo de Rachel, al ir creciendo ocupó el rol de benjamín gracioso, por lo que la menor de los Winslow se quedó en tierra de nadie.

Con esta situación, resulta que la actriz que interpretaba a Judy, Jaimee Foxworth (o en todo caso sus representantes), pidió un aumento de sueldo. Y la reacción de los productores fue un despido fulminante tras terminar la 4ª temporada de la serie. No hubo ninguna escena que justificase la salida del personaje de la serie. Judy simplemente subió a su cuarto. La quinta temporada arrancó como si Judy nunca hubiese existido, y desde entonces los Winslow decían que tenían sólo dos hijos. Fue una de las desapariciones más sonadas de la historia de la ficción televisiva.

Por lo tanto, en este caso ni siquiera hay vídeo. Por su parte, Jaimee Foxworth hizo alguna que otra película, aunque no precisamente para toda la familia

Anuncios hostiables. Risotto Findus contra madres y chinos

Aquí estamos con una nueva entrega de la sección anuncios hostiables con dos anuncios a falta de uno. Y es que Findus, para promocionar sus risottos, ha hecho dos anuncios prácticamente idénticos. Uno anuncia su risotto de espinacas, y el otro el risotto de setas. Y se han llevado el primer premio ex-aequo a la hostiabilidad.

Los anuncios: con la música de fondo de un aria de La flauta mágica de Mozart, una voz en off ensalza las bondades del producto mientras vemos imágenes de sus ingredientes que nos abren el apetito. Tan convencidos están de que el arroz le gustará a todo el mundo que sólo habra casos muy concretos que lo detesten. Es entonces cuando se cambia radicalmente de estilo (por aquello de acentuar el humor) y se hace un pequeño gag. Una madre indignada en el caso del risotto de espinacas, y el propietario de un restaurante chino en el anuncio del risotto con setas. Sendas secuencias están rematadas con una rima ingeniosa con la palabra risotto, como “moto” o “foto”. Vean, vean:

Por qué es hostiable: empezamos con la música de la primera secuencia. Está elegida a propósito para que haya más contraste entre esa parte y el gag que viene después. También juega con esa impresión de estar hablando de un plato de alta cocina cuando en realidad se trata de comida precocinada. Vale, los creativos han estado muy agudos, pero a fuerza de ver el anuncio una y otra vez, la música acaba por taladrar el cerebro, por mucho que uno aprecie la ópera.

Y luego vienen esos chistes… por un lado, una madre resabiada que parece una versión marujil de “la Lore” de la serie Aida. “¡Que sólo te veo en foto desde que hay risotto!“. Ufff, qué originalidad, no sé si se puede superar esto…

¡Pues claro que sí! Con ese presunto chino enfadado, porque su restaurante tiene pérdidas por culpa de Findus. Estamos en el año 2012 y van los de Findus y hacen humor con un chino que no sabe pronunciar la erre y dice “lisotto”. ¿De dónde han salido esos creativos? ¿De los clones de Intereconomía? “Ya no muevo moto desde que hay lisotto“. Y se cruza de brazos y hace pucheros.

En fin, menos mal que no he probado los arroces y no puedo opinar. Eso mejor se lo dejo a Fósforo Blanco o Bóinez, que para esto tienen mucha gracia.

Anuncios hostiables: Monitor anticoncepción Clearblue. Peligro, wee wee wee

Porque muchos lo estábais pidiendo, regresa la sección de anuncios hostiables con un spot que lo estaba pidiendo a gritos. Y es que a muchos os resulta tan enervante y repulsivo como a mí el anuncio sobre el Monitor de Anticoncepción Clearblue. El nivel de vergüenza ajena es tal que me ha sido imposible encontrar el vídeo del anuncio. Aún así, seguro que sabéis de qué se trata.

El anuncio: Una pareja, presuntamente del Opus aunque de eso no tengo pruebas, explica a cámara que han decidido utilizar el Monitor Digital Clearblue como método anticonceptivos. Según explica ella, estaban (los dos) hartos de utilizar anticonceptivos con hormonas (léase la píldora y similares). Describen el funcionamiento del producto y acaban con un un cierre almibarado.

Por qué es hostiable: hay que reconocer que determinadas categorías de productos son más difíciles que otras y se prestan más a hacer anuncios sosos y hostiables. Los productos relacionados con la sexualidad es una de ellas, como vimos en uno de nuestros últimos ejemplos con Dermovagisil.

En principio, la estrategia es clara. Nos muestra una pareja que nos dice que ya lleva un tiempo follando manteniendo relaciones y que buscan un método anticonceptivo adecuado. Además, en un momento dado aparece sobreimpreso la frase “Es para parejas estables”. El target está bastante bien definido. Aquí llega la parte difícil, la de intentar vende este producto frente a su competencia. Y lo que se decide es escoger una ventaja, la de que es un anticonceptivo sin hormonas y por tanto no tiene efectos secundarios. Y digo que es la parte difícil porque su competencia, lo que ellos llaman “anticonceptivos con hormonas”, tiene un nivel de aceptación bastante alto.

Pero vamos al lío. El anuncio resulta hostiable por el cásting, como suele pasar en estos casos. La pareja resulta artificial y fría, y no empatizamos con ellos. Puede ser un efecto del doblaje (se nota que no es sonido directo) y eso le quita “autenticidad” a un anuncio que básicamente es un testimonial. Pero la hostiabilidad llega a su cénit cuando el chico explica que los días marcados en rojo por el monitor son días donde hay probabilidad de embarazo y por lo tanto hay “peligro: wee wee wee”.

— Cariño, tengo un calentón que no veas. ¿Lo hacemos?

— Es que viene el día en rojo

— Ah, pues entonces nada. Otro día que esté en verde.

Y ese, señores, es el momento exacto del anuncio que más rabia, cabreo, vergüenza ajena y ganas de hostiar al actor. “Peligro, wee wee wee”.

No hay más preguntas, señoría.

Anuncios hostiables: el cutre-oso de seguros Santa Lucía

Seguimos con la exitosa sección de anuncios hostiables con un anuncio que se lo ha ganado a pulso, y que para más inri ahora mismo sigue emitiéndose por la televisión (ya sabéis que tras un tiempo, los anuncios desaparecen de la parrilla pero luego vuelven a emitirse). Hablamos de un anuncio de seguros, un campo en el que no parece haber mucho margen para la creatividad.

El vídeo: una serie de personas van dándose la mano entre ellas a ritmo de una canción que habla precisamente de eso, de gente que se da la mano. Al final aparece un oso que viene a ser el “comodín del público” y que puede darle la mano a cualquiera. Se trata de la mascota de la compañía de seguros, y el rollo de dar la mano simboliza protección, que es lo que ofrece desinteresadamente la compañía. Lo de cobrar cada año ya es otra historia que aquí no dicen.

Por qué es hostiable: hay dos elementos muy pero que muy hostiables en este anuncio. El primero es la canción de fondo. Es un soniquete horrible, monótono, machacón… como una canción de Russian Red. De la letra poco podemos decir, al fin y al cabo hablamos de un anuncio, y en peores plazas hemos toreado. El otro elemento hostiable es el oso. Ese oso que debe simbolizar la protección, que tendría que ser una criatura grandota, afable, que insprie confianza y con la que nos sintamos protegidos… pues no, se trata de un animatrónic que da más yuyu que otra cosa. No sé vosotros, pero a mí más que protección me inspira pánico.

Como ya dije en el primer artículo de la sección, no se trata de que la estrategia sea la adecuada (podrá gustar más o menos pero al menos queda muy clara en el spot) ni de su eficacia, sino de la forma en la que ha sido ejecutado. Y aquí se han lucido, hoygan.

5 muertes “mierder” de la pequeña y gran pantalla

Uno de los artículos que me reporta más visitas al blog es el Top 5 de muertes estúpidas. Para seguir la estela de esta recopilación de decesos vergonzantes, os presento un pequeño Top 5 de muertes mierder. El concepto de “muerte mierder” difiere del de muerte estúpida del anterior post. Se trata de la muerte de un personaje que se suponía importante en la trama de una forma rápida y cutre, sin épica, sin heroicidades… vamos, más o menos como la mayoría de las muertes de la serie Canción de fuego y hielo. He aquí un compendio de 5 muertes que podemos considerar bastante mierders:

(ADVERTENCIA: lo que viene a partir de aquí puede ser considerado spoilers)

#5: John Travolta en Pulp Fiction

Quentin Tarantino sorprendió a propios y extraños con esta película, entre otras cosas, por su narrativa fragmentada en tres historias que no siguen un orden cronológico. Eso explica en parte por qué en mitad de la película muere uno de los personajes protagonistas (ya que volverá a aparecer más tarde).

Una muerte mierder en un sentido bastante literal, ya que John Travolta acababa de salir del baño. En cualquier caso, hay que ser gañán para dejarse la pistola fuera y que la pueda coger cualquiera. Lo que convierta a esta muerte en una muerte mieder es lo rápido que se zanja la tensión cuando John Travolta y Bruce Willis se encuentran cara a cara. No hay diálogo, no hay deux ex machina… Travolta la palma con la misma rapidez (y sin contemplaciones) que cualqueir extra de un tiroteo.

#4: Anne Lewis en Robocop 3

Lewis, la compañera de Alex Murphy en Robocop (Paul Verhoeven, 1987), sobrevive junto al policía de hojalata durante las dos primeras entregas. Si tenía que morir en esta tercera entrega (Fred Dekker, 1993, con guión de Frank Miller; secuela que bien se podrían haber ahorrado), lo mínimo era que su muerte tuviera algún sentido, y no que fuese tan gratuita. (a partir del minuto 2:30)

Estamos ante la típica escena del segundo acto para hacer avanzar la trama. Hay una confrontación con el ejército de la OCP, y cuando Robocop y Lewis se ponen gallitos, el malo de turno no duda en freírla a tiros. A ver, bonita, que Robocop aguanta los tiros, pero tú no. Por lo demás, una muerte indigna. Su sacrificio no sirve para salvar a nadie. No tiene un peso específico en el desenlace. Y no hay nada peor que estar agonizando y que te “consuele” Robocop.

#3: Mecha Freezer en Bola de Dragón

Una serie no es el mejor ejemplo para una muerte mierder, ya que los personajes importantes en un arco argumental pueden dejar de serlo en otro arco, y por tanto morir vilmente como meros secundarios. Esto es especialmente cierto en Bola de Dragón, serie basada en la hipérbole y en la exageración, donde cada villano tiene un poder que deja al anterior como un aprendiz. En cualquier caso, después de lo que dio de sí el enfrentamiento con Freezer y sus Fuerzas Especiales en Namec y el pifostio que se montó para derrotarlo (de Namec no quedaron ni los cimientos), manda huevos que su muerte y la de su padre se salde en 10 minutos

Un Freezer hecho de piezas de desguace no podía tener futuro. Toda una premonición sobre el futuro de la Ley de Dependencia. Tanto diálogo, tanta tensión y tanta historia para que Trunks (que aparecía por primera vez en la serie) se lo cargue de un espadazo. Lo grave es que se veía venir, que Freezer si se cubre ni nada, después de la súper-velocidad de sus combates.

#2: El padre de Freezer, también en Bola de Dragón

Mecha Freezer murió de un espadazo que lo partió por la mitad, que quieras que no es una muerte chula. No podemos decir lo mismo de su padre, que tuvo una muerte mucho más cutre. Se lo tiene merecido por insensible, que ni se lamenta de la muerte de su hijo ni nada. (a partir del minuto 5)

Si es que mucho parecer chungo por ser el padre de Freezer pero luego ná de ná. A la primera herida en las costillas ya está caput. Con la de palos que aguantan el resto de personajes de la serie y ahí los tienes, sin oírles quejarse ni cogerse una triste baja médica (que ya se olían la tostada de la Reforma Laboral). Un par de habichuelas mágicas y pá’lante.

#1: Jonhy Cage en Mortal Kombat: Aniquilación

En su día, la adaptación al cine de Mortal Kombat (Paul W.S. Anderson, 1995), aunque era bastante floja, destacó entre tanta película hostiable sobre un videojuego como Street Fighter: La última batalla o Super Mario Bros. En cambio, su secuela (John R. Leonetti, 1997) no hay por dónde cogerla, y si no preguntadles a los amigos de Cine Cutre. A pesar de ser una “segunda parte”, Mortal Kombat: Aniquilación se ambienta sobre todo en el trasfondo de la tercera entrega del videojuego. Y claro, hay personajes, como Jonhy Cage, que ya no aparecen en la saga. Y como la película empieza justo donde acababa su predecesora, hay que resolverlo de alguna manera:

Obviamos el efecto estela de la patada voladora de Jonhy Cage, que ya bastante humillación es su muerte. Tanto campeón de artes marciales para acabar de rodillas esperando a que el malo acabe contigo. Y lo mismo con respecto a sus compañeros, que ni intentan salvarlo ni nada. Qué poca sangre.

Bonus track: Golpe en la Pequeña China

Esta cinta de John Carpenter (1986) cuenta con un buen puñadode muertes mierder. Mucha pinta de semidiós con poderes para luego palmarla de formas tan tontas como éstas:

Anuncios hostiables. Dermovagisil: vergüenza ajena

Cuando vi por primera vez este anuncio, lo primero que pensé es que era muy hostiable y merecía un hueco en esta sección. Pero cuando he tenido que buscar el vídeo para poder insertarlo en la entrada, les juro que nunca había pasado tanto apuro para preparar un anuncio hostiable. Y es que cuando los anuncios son de productos femeninos (y de carácter íntimo), además de hostiables son muy sucios.

El vídeo: una niña le pregunta a su madre sobre un problema de picores. La madre, toda naturalidad, ni la insulta ni se ríe de ella ni le suelta ninguna burrada, sino que le dice que es algo normal y que ella usa Dermovagisil. Exposición del producto, reason why de su eficacia, y recordatorio final del nombre y el slogan. Y ya.

Por qué es hostiable: si aún necesitan que se lo explique después de ver el vídeo y la descripción, pues sepan que es por el cásting. La niña tiene menos encanto que un bocata de chapas, y la madre tampoco mejora mucho la cosa. Vamos, que son muy hostiables las dos (en sentido figurado, no me vayan a acusar de fomentar la violencia de género). Como en el fondo soy muy bien intencionado, creo que he encontrado la razón de un cásting tan hostiable. En vista de la edad de la niña, y del tipo de producto, si hubiesen elegido a una acriz más agraciada para protagonizar el anuncio, imagínense la cantidad de burradas que habrían salido con tanto pervertido suelto en Internet. Bastantes doblajes de coña tiene ya el anuncio, tantos que me ha costado lo suyo encontrar el anuncio original. Y con la madre pasa tres cuartos de lo mismo.

Con todo, eso no quita que los creativos se hayan decantado por una estrategia para el anuncio (hija dialogando con la madre) de la que es muy difícil salir airoso. Imagino que sería por temas de target de producto (mujeres cuya edad puede ir desde la pubertad hasta los 35-40 años), pero el rollo “charla madre-hija sobre temas de sexualidad en plan súper natural” queda muy, muy sucio. Que no estamos en los 80.