La versión española de Drácula

En los primeros años del cine sonoro era común que los estudios rodasen varias versiones de sus películas además de la original en inglés de forma simultánea, aprovechando los mismos decorados. La mayoría de esas producciones alternativas no han sobrevivido al paso del tiempo y sus copias fueron destruidas. Sin embargo, en el caso de Drácula, dirigida por Tod Browning en 1931 para la Universal, la versión en español aún se conserva.

La versión de Drácula para el público de habla hispana se rodó en los mismos platós que la original, de noche cuando Tod Browning y su equipo de actores descansaban. George Melford se encargó de la dirección (con la ayuda de un traductor), mientras que en la producción, además de Carl Laemlme (productor de la edición en inglés) se incorporó Paul Kohner como productor asociado.

Drácula (1931)

Portada de las dos versiones. (c) Universal

La producción.

Hay que tener en cuenta que el casting hispano, si bien trabajaba sobre el mismo guión que el equipo original, no pretendía “calcar” la interpretación de los actores norteamericanos. Sólo Carlos Villarías, que hacía el papel del conde Drácula, tomó como referencia a Bela Lugosi para su interpretación. De hecho, el montaje final de la versión española de Drácula dura 105 minutos, casi media hora más que su homóloga anglosajona. Esta notable diferencia de metraje no se debe a la existencia de nuevas escenas, sino a los diferentes trabajos de dirección de actores y de edición. Tenemos en efecto una película rodada en los mismos escenarios y con el mismo guión, pero con una realización y un montaje totalmente autónomos.

Melford planificaba las escenas de una forma más teatral, con planos más generales y de mayor duración en los que se veían a los personajes principales interactuar, y que estos personajes estuviesen próximos entre sí cuando hablaban entre ellos. Tod Browning, en cambio, recurría más al plano-contraplano y a encuadrar a los actores individualmente. La escena donde conversan Drácula y Van Helsing y éste le muestra un espejo al conde para ver su reacción es un buen ejemplo. Browning además mueve más la cámara por el plató.

En la versión original pueden verse algunos planos, como el plano de la Vesta (el barco que lleva a Drácula y Renfield de Transilvania a Londres) con el título Aboard the Vesta superpuesto, de los que carece la versión en Español. Estas ausencias son llamativas, ya que la versión hispana incluye planos descartados de la original, y podría haber aprovechado también estas tomas. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que la versión original contó con un mayor presupuesto y rodó algunas tomas en localizaciones fuera de los estudios de la Universal, algo que no pudo hacer el equipo de la versión hispana.

Los actores

Algunas películas de los inicios del cine sonoro contaban con los protagonistas en todas sus versiones, y eran los secundarios los que cambiaban por actores nativos de cada idioma en que se fuera a rodar el filme, como ocurrió con Laurel y Hardy. No fue ese el caso de Drácula, en el que la totalidad del reparto fue sustituido.

Los actores de la versión en español tenían diversa procedencia (España, México, Argentina), y cada noche veían el material bruto rodado durante el día. Eso no quiere decir que reprodujesen al 100% lo rodado en inglés (al fin y al cabo, era material sin editar), puesto que cada director tenía su estilo.

Del reparto voy a centrarme en los casos de Carlos Villarías (Drácula) y Lupita Tovar (Eva/Mina).

Carlos Villarías fue el único que estuvo presente durante el rodaje de la versión en inglés, ya que los productores querían que en su interpretación del conde Drácula se pareciese a Bela Lugosi. El actor español (nacido en Córdoba) presentaba cierto parecido con Lugosi, en parte debido a la caracterización idéntica, salvo por las manos. Bela Lugosi destacaba por su manos alargadas, y gesticulaba mucho con ellas en su actuación. Villarías tenía las manos más cortas (en general no era tan esbelto como Lugosi) y recurría menos a las manos en su interpretación. En cambio, sus gestos faciales eran más exagerados y tenía la mirada más viva.

Bela Lugosi

Las manos alargadas eran un rasgo característico de Bela Lugosi

Carlos Villarias

Carlos Villarías era más expresivo

Aunque Bela Lugosi hablaba inglés correctamente, nunca llegó a perder su acento búlgaro. En la versión en español ningún personaje tiene (ni finge) acento extranjero (como Van Helsing o Drácula en la original), y sólo Manuel Arbó (Martín, el guardia sanatorio del Dr. Seward) emplea expresiones más coloquiales debido a que su personaje es de un estrato más bajo.

Lupita Tovar encarna a Eva Seward, la hija del Dr. Seward, Mina en la versión en inglés. La versión hispana adapta al español los nombres de pila de los personajes (Lucía, Juan Harker, Martín) pero mantiene los apellidos (Seward, Renfield). El caso de Eva/Mina es el único en el que se cambia el nombre del personaje de forma tan clara. La actriz mexicana se hizo especialmente famosa tras la versión de Drácula, cuando regresó a México y Santa, la primera película hablada que producía el país azteca.

Físicamente, Eva y Mina son muy diferentes. En realidad la versión hispana no buscaba el parecido físico de sus personajes con los de la original salvo para el caso del conde Drácula. No sorprende, por tanto, que en una versión que se va a distribuir en Espala y Latinoamérica se escogiese a una actriz mexicana que respondiese a los cánones de belleza latinos.

Helen Chandler (Mina)

Mina, en la versión original de Browning

Lupita Tovar (Eva)

Eva, en la versión española, poseía una belleza más carnal

Así, frente a una Mina rubia (en la imagen se le ve el pelo bastante oscuro debido a la iluminación), Eva en cambio es morena y tiene el pelo mucho más largo. El vestuario de ambas actrices también era distinto. Los anglosajones eran mucho más recatados frente a los latinos, más desinhibidos. De ahí que Eva llevase vestidos con más escotes. Personalmente, prefiero a Lupita Tovar, que posee más sensualidad que Helen Chandler.

Conclusión

Los críticos consideran la versión española de Drácula como una pieza de valor artístico equiparable e incluso superior. A los espectadores de ahora (especialmente a los españoles), la dirección y las interpretaciones excesivamente teatrales pueden no gustarles. Además, el metraje se alarga demasiado. La versión norteamericana, en cambio, tiene una dirección más ágil y el encanto del acento de Drácula y del profesor Van Helsing, aunque en algunas planos los actores gesticulan como en las películas mudas.

En cualquier caso, hay que recordar que la versión en español de Drácula se trataba de eso, de una variante para venderla al mercado hispanoamericano que contó con menos presupuesto. Partiendo de esa premisa, se trata de una cinta digna de haber sobrevivido al paso del tiempo y que no haya quedado destruida como ocurrió con muchas de estas versiones.

Ficha técnica y artística:

Versión norteamericana

  • Duración: 71 mins
  • Director: Tod Browning
  • Conde Drácula: Bela Lugosi
  • Mina: Helen Chandler
  • John Harker: David Manners
  • Renfield: Dwight Frye
  • Van Helsing: Edward Van Sloan
  • Dr. Seward: Herbert Brunston
  • Lucy: Frances Dade
  • Martin: Charles Gerrard

Versión española:

  • Duración: 103 mins
  • Director: George Melford
  • Conde Drácula: Carlos Villarías
  • Eva: Lupita Tovar
  • Juan Harker: Barry Norton
  • Renfield: Pablo Álvarez Rubio
  • Van Helsing: Eduardo Arozamena
  • Dr. Seward: José Soriano Viosca
  • Lucía: Carmen Guerrero
  • Martín: Manuel Arbó

Muertes mierdes en series: quitando personajes.

Ya hemos visto como en las películas se puede morir de una forma muy estúpida o muy mierder. Vamos a profundizar en el concepto de “muerte mierder” cuando se trata de la pequeña pantalla.

Las series tienen la mala costumbre de alargarse y renovarse una temporada tras otra. Eso a veces da lugar a que algunos actores no puedan continuar en la serie por diversas causas (normalmente la incompatibilidad de horarios con otros proyectos) o que algunos personajes pierdan interés para el público. En uno u otro caso, para retirar al personaje de la serie existen un sin fin de tópicos-barra-excusas que justifican su abandono. Y si no, echad un vistazo a la rotación de protagonistas en Al salir de clase.

Matar al personaje es algo que no debería hacerse a la ligera. Dependiendo del tono de la serie, la muerte de un personaje puede ser un golpe demasiado dramático y no conviene abusar . Además, los personajes muertos no pueden regresar a la serie (vale, hay expeciones), así que hay que estar bien seguros de la decisión.

Con todo, las muertes en las series abundan. Y en algunos actores tendrían motivos sobrados para agredir a algún guionista. Veamos unos ejemplos.

Maude Flanders (Los Simpson)

Ned Flanders es un secundario habitual en Los Simpson y en cierto modo se hace querer con su beatería y sus diminutivos (diddily-oh). Su familia no es sino una forma de darle el contrapunto a sus escenas: una mujer mojigata y algo cotilla, y dos hijos harto ingenuos a los que todo les parece bien. Sigo sin ser capaz de distinguir a Rod y Todd, y eso que sé distinguir a la hermanas de Marge.

El caso es que alguien decidió que no era necesaria la presencia de tantos Flanders, y decidieron cargarse a Maude. Y de la forma más tonta. Eso sí, Homer Simpson estuvo implicado en la muerte de alguna manera.

El incidente es el eje central de la acción durante el episodio. A raíz de la muerte de Maude, la condición de viudo de Ned ha servido para construir algunas tramas en capítulos posteriores. Con todo, y a pesar de que Maude Flanders no fuese un personaje muy popular, su muerte me sobraba.

Marcial (Médico de familia)

La serie protagonizada por Emilio Aragón reinó en la parrilla televisiva durante cuatro largos años. Se trataba de una serie de humor blanco (a veces no apto para diabéticos) que encontró todo un filón en el product placement, del que abusaban con más o menos sutileza.

El personaje de Marcial era un secundario sin demasiado carisma pero tampoco excesivamente hostiable. Pero a algún guionista gracioso se le ocurrió que sería el despiporre liquidarlo en el penúltimo episodio de la serie (si mal no recuerdo), cuando ésta ya tenía firmado su fin de emisión. Vean, vean:

Un accidente bastante tonto del que no me queda claro quién tiene más culpa. Si bien Ernesto (personaje interpretado por un actor con síndrome de Down) salió más o menos ileso, el pobre Marcial no tuvo tanta suerte. El cénit de la carrera interpretativa de Jorge Roelas está en el minuto 6 de este vídeo.

¿En serio era necesario ventilarse un personaje así cuando la serie ya iba a acabar? Ni siquiera tiene relación con la trama principal, es una muerte totalmente gratuita. Se ve que Jorge Roelas tuvo un pique muy gordo con algún guionista.

Scott (Sensación de vivir)

Scott entra en esa categoría que el señor Viruete tiene a bien llamar “secundarios que nos traumatizaron”, sección en la que ya le dedicaron un concienzudo artículo que les recomiendo.

En esencia, al inicio de la serie Sensación de vivir, Scott y David eran los personajes losers. Los pringados, vaya. La diferencia es que David (interpretado por Brian Austin Green) se esforzó por cambiar su forma de ser y de vestir, y Scott (Douglas Emerson) siguió con las mismas “cosas de críos” que hacía al principio. Ni que decir tiene que en este blog apreciamos mucho más a gente como Scott, coherentes consigo mismos y sus aficiones infantiloides-frikis, y no a chaqueteros como David, que con tal de encajar y liarse a la guapita más fea del grupo de guays del instituto cambia por completo su forma de ser.

El caso es que una vez que David se unió oficialmente al “grupo”, la serie contaba con 4 protagonistas masculinos y 4 femeninos. 4 parejitas, vaya. El bueno de Scott ya no encajaba en el barrio del código postal ficticio 90210. Podría haberse cambiado de instituto, podría haber seguido por su cuenta y unirse al foro de debate o al club de audiovisuales. Pero en lugar de eso, los guionistas decidieron proporcionarle una de las muertes más tontas que te puedas echar a la cara:

Durante una fiesta de cumpleaños, Scott encuentra un arma en el cajón del escritorio de su padre. Decide que hacerla girar a lo Luky Luke queda la mar de molón. Y claro, como no tiene práctica, la pistola se le escapa (o la suelta, no queda muy claro en el vídeo). Con tan mala pata que durante la caída se dispara y mata a Scott. No, no tenía el seguro puesto, ya es mala sangre.

Y seguro que cuando escribieron la escena, los guionistas pensaron que quedaba creíble y todo.

Bonus: Judy (Cosas de casa)

El último caso de la lista figura como bonus porque ni siquiera podemos decir que sea una muerte propiamente dicha. Se trata de Judy, la hija menor del matrimonio Winslow en Cosas de casa, la hermana de Eddie y Laura.

De primeras, los tres hermanos Winslow cubrían un amplio espectro de target infantil y juvenil: un hermano mayor adolescente, una hija mediana entrando en la pubertad, y una hija pequeña aún en la niñez. Sin embargo, a Judy le salieron competidores. Por un lado, el personaje de Steve Urkel, que estaba previsto como una aparición de un solo episodio, se quedó como secundario recurrente y sus escenas restaron protagonismo a Judy (y como todos sabéis, Urkel acabaría fagocitando la serie entera). Por el otro, el personaje de Richie, el hijo de Rachel, al ir creciendo ocupó el rol de benjamín gracioso, por lo que la menor de los Winslow se quedó en tierra de nadie.

Con esta situación, resulta que la actriz que interpretaba a Judy, Jaimee Foxworth (o en todo caso sus representantes), pidió un aumento de sueldo. Y la reacción de los productores fue un despido fulminante tras terminar la 4ª temporada de la serie. No hubo ninguna escena que justificase la salida del personaje de la serie. Judy simplemente subió a su cuarto. La quinta temporada arrancó como si Judy nunca hubiese existido, y desde entonces los Winslow decían que tenían sólo dos hijos. Fue una de las desapariciones más sonadas de la historia de la ficción televisiva.

Por lo tanto, en este caso ni siquiera hay vídeo. Por su parte, Jaimee Foxworth hizo alguna que otra película, aunque no precisamente para toda la familia

Crónica de la Monstrua 2012

Lo mejor de los eventos pequeños como la Monstrua de Cine Chungo es que pueden ser cada año un poquito más grandes. Y así pasa, que los fieles seguidores como un servidor, e incluso los propios organizadores, se quedaron sin palabras al ver que el éxito de la presente edición hace que la anterior parezca un juego de niños, y eso que la del año pasado ya de por sí hacía que la del año anterior pareciese una reunión de cuatro amiguetes… El festival de ayer contó con unas 100 personas desde sus inicios, y rozó los 400 invitados en su momento álgido, más del triple que el año pasado.

Para la 4ª cita anual con los títulos más funestos del infra-cine, la Monstrua contó con la colaboración del mismísimo Ayuntamiento de Getafe, que cedió el Teatro García Lorca para que siriviera de auditorio del evento, y del Festival Getafe Negro (festival de novela policiaca de Madrid), que al igual que el pasado año, ha incluido la Monstrua dentro de su calendario (yo tampoco sé el porqué). Pero además, multitud de tiendas y webs han aportado su granito de arena, principalmente aportando algo de merchandising para regalar a lo largo del día: la web Malgusto, Versus Entertaiment, Otaku Center (ahora Omega Center), la tienda de cómics Gotham Central y el portal Tumba Abierta.

La Monstrua 2012

Cartel oficial del evento

La novedad de este año es que además del maratón de cine hubo más actividades. Así, la jornada empezó a las 12 del mediodía con una proyección de monstráilers, una selección de tráilers sucios de películas de la época dorada de los videoclubes (sí, cuando el reclamo era “ya en su videoclub” o similares). Dicha selección corrió a cargo del gran conocedor de la cultura pop de los 80 y los 90 J.L. Viruete. De entre las películas destacaron títulos como La bestia de la noche amarilla o Naked Fist (“Puño Desnudo”, que se anunciaba como el primer gran éxito de kung-fu erótico). Y no sólo las películas eran chungas, también los tráilers en sí, como demostraron las promociones de los grandes éxitos de Lina Morgan, Antonio Ozores y Raúl Sender entre otros. Una selección que por problemas de tiempo no pudo emitirse en su totalidad.

Le siguió una mesa redonda acerca de la evolución del cine chungo y el análisis de los estrenos más sucios de la temporada 2011-2012. Moderada por Viruete, en ella participaron Paco Fox (Vicisitud y Sordidez y Canal+), Carlos P “Oso” (Cinecutre), Victor Olid (La hora de Ving Rames) y Nacho Estrada (Cine y Comedia). Una charla muy amena en la que Carlos “Oso” cedió a las presiones de la industria y acabó con una camiseta de Battleship, película que odia a muerte. Al que vi que le costó un pelín más entrar al trapo fue a Nacho Estrada, más acostumbrado a títulos comerciales y no a los niveles de “chungueza” por los que se movían el resto de contertulios. En cualquier caso, fue un coloquio brillante.

Mesa Redonda

Carlos “Oso” ya llevaba la camiseta de Battleship

Después de comer y de airear la mente comentando la jugada con el resto de asistentes, empezó el maratón de cine en sí. Se proyectaron 4 películas que gracias a su corta duración (todas rondaron los 75 minutos de media) permitieron concentrar el festival cinéfago por la tarde y poder terminar a las 11 de la noche, sorteos y descansos incluidos.

Comenzamos a abrir boca con Kill Squad, titulada en español Grupo Asesino (Patrick G. Donahue, 1982), que presentó Miguel Ángel Tejero (Scanners). Fue sin duda la cinta más canónica de esta edición. Película de acción y artes marciales, con negros con el pelo “a lo afro” y un ninja/francotirador. Unos Expendables de barrio y descampado, con unas coreografías de lucha que bien podría haberse acompañado de la música de Benny Hill. Serie B, sin duda, pero lo más parecido a un film profesional que hubo en toda la velada. A partir de ahí comenzó una espiral de decadencia y sordidez.

Viruete y Aramando Gasalla “Armabot” introdujeron Érase una vez el diablo (o Devil Story en su título en inglés) (Bernard Launois, 1985). Este film francés de “arte y ensayo” contaba numerosos simbolismos y metáforas a lo largo del metraje. Reconozco que no lo vi en su totalidad, aunque sí que asistí al comienzo y al final del mismo. Argumento semi-onírico, los monstruos más lentos de la historia del cine y un raccord cuestionable son algunos de los elementos que salpicaron la película. Y eso sí, las víctimas sangraban abundantemente tras fallecer. Mención especial para Armabot, que subtituló los escasos diálogos de esta cinta, que nos tragamos en versión original en gabacho.

The amazing Bulk (Lewis Schoenbrun, 2010) fue la gran sorpresa de esta Monstrua. Viruete y Paco Fox ya prometían grandes momentos en su presentación. Los organizadores ya nos advirtieron que no buscásemos información de esta joyita para mantener nuestra sorpresa. De hecho, fueron ellos los que tradujeron el título como “El increible Balumba”. Paco Fox y Miguel Ángel Tejero se encargaron de subtitular esta cinta. Nos encontramos ante un despropósito cuyo argumento podría asemejarse a una historia de El increíble Hulk. La gracia está en que su director ha utilizado los samples gratuitos de las páginas de los programas de tipo 3D studio. Toda la película está hecha sobre decorados virtuales sacados de estos samples. Imaginad unos gráficos cutres, sin texturas, y unas animaciones de aprendiz de flash. Eso es El increible Balumba, un Hulk rosa y amorfo cuyas proporciones variaban a cada plano y tenía un grácil estilo a la hora de salir corriendo. Inenarrable.

Terminamos con Leonardo Dantés the Movie, a.k.a. L.A.R.R. (Julian Lara, 2002), película seleccionada por La hora de Ving Rames, la web invitada de este año, y que fueron los encargados de presentarla. Un año más se confirma que las cintas españolas, y además las que aportan terceros, son las películas “de castigo”. Las mamarrachadas del friki del baile del pañuelo poco entonaban con el resto de cintas de la Monstrua. Era como revivir los años del Crónicas Marcianas y similares, por mucho que se trate de una cinta prácticamente inédita con sólo 3 copias en circulación. Se trataba de un falso documental que sólo se hizo digerible gracias a la complicidad del público, al Twitter, y la animación del freak team, que se subió a bailar el baile del pañuelo durante la proyección.

Paco Fox (izq.) y Tahúr Manco (dcha.)

Paco Fox y yo, felices por haber sobrevivido a otra Monstrua

Terminó así una de las Monstruas más épicas. Lo que empezó con una improvisada reunión de colegas cuando La Parada de los Monstruos se emitía en su anterior hogar radiofónico, ha ido creciendo poco a poco. Me dejó impresinado ver a más de un centenar de personas guardando cola frente al García Lorca mientras esperábamos a que se abrieran las puertas para la sesión vespertina del evento. Todo un logro que debemos agradecer a los responsables del evento: David “Freakman” Royuela y J. Lynnott, junto con los miembros del Freak Team J. Viruete, Armabot, Miguel Ángel Tejero, B. Sánchez, y el resto de colaboradores como Paco Fox, Carlos “Oso”, Victor Olid… pero sobre todo, hay que agradecérselo a los fans.

Colaboramos con el portal Tumba Abierta

Hace cosa de un mes y poco recibía un correo del portal Tumba Abierta, una web que se dedica a hablar de entretenimiento, especialmente de cine. Yo la conocía porque es allí donde Miguel Ángel Tejero de La Parada de los Monstruos y Scanners escribe su críticas de cine. En el correo me decían que habían leído mi artículo que publiqué sobre las variantes de He-Man y Skeletor (y que yo publiqué en dos partes: 1 y 2) y que les gustaría que les mandase una versión “remasterizada” para ellos.

La idea me encantó, y mi respuesta fue afirmativa. Debido a problemas de agenda, no pude enviarles el artículo (que al final reescribí prácticamente entero, aunque siguiendo las mismas pautas) hasta hace un par de semanas. Después de que corrigiesen el texto y retocasen las imágenes, ha salido hoy mismo. Y la verdad es que ha quedado muy chulo. Os recomiendo que le echéis un vistazo aunque hayáis leído los que salieron en el blog. Podéis hacerlo pinchando en este enlace.

Teniendo en cuenta lo que me hago de rogar para mandarles colaboraciones a los chicos de El Ninho Naranja, no puedo permitirme una colaboración periódica con Tumba Abierta. Pero prometo enviarles alguna que otra cosilla en un futuro no muy lejano.

El primo rubio de Conan

¡Por el poder de Grayskull, YO TENGO EL PODER!

Ya tenemos el programa de la Monstrua 2012

Por fin tenemos los datos del evento más esperado del año: la Monstrua de Cine Chungo que organizan mis queridos amiguitos de La Parada de los Monstruos. Año a año, esta celebración del infracine más surrealista ha ido ganando adeptos y para su 4ª edición disponen de un recinto bigger than ever. Nunca antes unas películas tan chungas se habían proyectado en una pantalla tan grande.

La cita tendrá lugar el próximo domingo 21 de octubre en el Teatro García Lorca, en la C/ Ramón y Cajal 22 de Getafe, justo en frente de la estación Getafe Central (línea C-4 de Cercanías y L12 de Metro). Si ya conocéis el evento, os habréis dado cuenta de que se ha pasado del sábado al domingo. Pero esa no es la única novedad. Los chicos de La Parada han echado toda la carne en el asador y hay más actividades que nunca: tráilers, mesa redonda, sorteos, regalos, y mucho buen rollo.

La Monstrua 2012

Cartel oficial del evento

El maratón de cine será durante la tarde, pero por la mañana no estaremos de brazos cruzados y habrá proyecciones y mesas redondas. El programa es el siguiente.

  • 12:00: apertura de puertas y presentación del evento.
  • 12:30: Monstráilers. Sesión intensiva de tráilers descacharrantes, seleccionados por el ínclito J. Viruete.
  • 13:30: Mesa redonda: el cine chungo temporada 2011-2012, con Paco Fox (Vicisitud y Sordidez, Cine Basura), Oso55 (Cine Cutre), Victor Olid (La hora de Ving Rames), y J. Viruete (Viruete.com)
  • Pausa para comer
  • 16:30: Reapertura de puertas y photocall antes de que comience el maratón de cine.
  • 17:00: Grupo Asesino (Estados Unidos). Serie Z. The Expendables versión barrio.
  • 18:50: Érase una vez el diablo. Film de terror muy surrealista.
  • 20:30: El increíble Balumba. Película inclasificable. Ninguna información facilitada por los responsables del evento. ¿Qué nos ocultan?
  • 22:00: LARR (aka Leonardo Dantés The Movie) (España). Título seleccionado por La hora de Ving Rames, web invitada de esta edición. Documental ficcionado sobre la vida y milagros de Leonardo Dantés cuando estaba en la cúspide de su carrera. Prácticamente inédito.

Puesto que la última película no es muy larga, la tortura el maratón acabará sobre las 23:00, así que se podrá volver sin problemas en transporte público. Getafe Centro está a 16 minutos de Atocha y a 30 de Chamartín, y es línea directa, sin transbordos.

Después de asistir a las grandiosas ediciones de 2010 y 2011, no me pienso perder ésta. Otros años había que apuntarse por adelantado, más que nada por el aforo de los locales donde se hizo. Este año no será necesario porque hay sitio de sobra. Eso sí, si tenéis Facebook no está de más que confirméis asistencia en el evento de la Monstrua para subirles el ego a los organizadores, y también para agilizar un poco el tema de los sorteos.

Además de un servidor, estarán los miembros del freak team de La Parada dedicado al cine de género: Miguel Ángel Tejero “MAT”, J. Lynnot, Armabot, B. Sánchez, J. Viruete, y el director de este circo ambulante, David “Freakman” Royuela; además de los citados Paco Fox, Oso55 de Cine Cutre (y supongo que su compañero Caca Man) y muchos más. Y por supuesto, un servidor.

Variantes de He-Man y Skeletor de los 80 (II)

En el último artículo comentaba las diferentes variantes de He-Man y Skeletor que sacó Mattel a lo largo de la década de los 80. Era cuestión de marketing. Con cada tanda de nuevos personajes, las figuras estaban cada vez mejor acabadas y tenían dispositivos más ingeniosos. Las variantes de los dos protagonistas servían para que no se quedaran obsoletos.

Sigamos con el repaso, que aún queda lo mejor:

4.- He-Man puño de trueno y Dragon Skeletor

Esta es la única variante en la que He-Man y Skeletor son totalmente diferentes. Ya vimos como ambos llevaban la armadura de combate. Y las dos variantes que quedan, si bien tenían diferencias entre héroe y villano, en esencia recurrían al mismo mecanismo.

Por un lado, tenemos a He-Man puño de trueno. Esta figura llevaba a la espalda una especie de mochila, dentro de la cual se acoplaba una rueda de pistones. Al mover el brazo derecho y soltarlo, volvía a su posición original (de forma parecida a la de las figuras de Fisto y Jitsu), pero con la diferencia de que el mecanismo hacía explotar uno de los pistones.

He-Man puño de trueno

“Lo de la mochila es para consumo propio, señor agente.”

En la escala 1:1 del mundo real, el legendario puño de trueno se reducía al chasquido del pistón, un breve fogonazo al prender la pólvora, y el olor característico de ésta una vez quemada.

Por su parte, Skeletor tenía un dragón encaramado a la espalda. Eso sí, no escupía fuego sino agua. Hay dos explicaciones posibles. La primera es que los de Mattel, a diferencia de los Spaceballs, consideraron que un lanzallamas (aunque fuera en miniatura) no era un buen juguete para un niño. La segunda es que Skeletor iba un paso por delante de He-Man en inteligencia, y pensó que si el rubio musculoso se había aficionado a la pólvora, un poco de agua daría al traste con su estrategia.

Dragon Skeletor

¿Os sabéis el chiste del negro que entra en la consulta del médico con una rana en la cabeza? Pues aquí igual.

Quizá el mayor problema de Dragon Skeletor, como bien apunta el Tipo de la Brocha en este otro artículo, era que ya existía una figura que hacía lo mismo que el dragón que llevaba Skeletor: Kobra Khan, que también era de los malos. Así, en el mismo bando se juntaban dos figuras que hacían lo mismo.

Recuerdo que un vecino tenía a He-Man puño de trueno y era una figura que no me terminó de gustar. El efecto del puño de trueno no tenía mucha gracia, y los pistones al final se gastaban, claro. Se podían comprar recambios, aunque ignoro si serían una clavada por ir en un blister de la colección. Y no sé si le valdría una rueda de pistones cualquiera (juraría que era más pequeña que las normales). Además, al tener el puño totalmente cerrado no podía coger ningún arma. De ahí que la espada se pudiera acoplar en el escudo y poder llevar las dos en la mano izquierda.

En cuanto a Dragon Skeletor, yo tuve a Kobra Khan y recuerdo que acabé por inutilizarlo, por lo que ya no me servía como rociador de spray. Supongo que con el dragón me habría pasado lo mismo.

5.- He-Man puño boleador y Skeletor garra diabólica

Pues a He-Man le dio por dar puñetazos. En esta ocasión, al girar la cintura de He-Man los brazos subían y bajaban en una especie de movimiento de espantar abejas. Eso, unido a que el arma de esta variante era una especie de triple maza que giraba sobre su eje, hacía que repartiese mamporros al estilo de Sauron en la primera escena de La Comunidad del Anillo.

Skeletor tenía un mecanísmo idéntico, pero en su caso no llevaba maza y escudo sino dos garras superpuestas de considerable tamaño.

Las variantes más locazas

Muchos aprendieron a bailar viendo a estas figuras en acción

Los hay que creen que estas figuras ya indicaban un síntoma de agotamiento de la franquicia. Unos poochies. Sobre todo en el caso de Skeletor, que se ponía a dar arañazos al aire como una loca histérica. Personalmente, en su momento me moló mucho la figura de He-Man puño boleador. Normal. Nadie podía hacer frente a semejante forma de repartir leches.

6.- He-Man espada luminosa y Skeletor ojos de fuego

He de reconocer que no recordaba en absoluto a estos dos. Incluso cuando recabé un poco de información para el artículo y los encontré, apenas me acuerdaba de sus anuncios o de haberlos visto en su momento.

La habilidad especial tanto de He-Man como de Skeletor era que el arma que incorporaba la figura (la espada de He-Man y el báculo de Skeletor) se iluminaba. Y en el caso de Skeletor, también sus ojos. Y poco más.

Las últimas variantes de estos dos

Ideales para niños con miedo a la oscuridad… o no

Son los últimos intentos de Mattel por mantener el interés en la franquicia, que en los albores de los noventa estaba prácticamente agotada. Y eso que las figuras de las últimas series se salían del molde básico (incluidas las variantes de He-Man puño boleador y He-Man espada luminosa) y le estaban poniendo imaginación. Aunque quizá fuera por eso, por alejarse tanto de la idea original, por la que se quemó la saga. Se estaba incorporando demasiada tecnología a una franquicia más cercana a la espada y brujería.

Son figuras que suponen un anticipo de la nueva franquicia que lanzaría Mattel a finales de los 80 y principios de los 90, bajo el nombre de He-Man (aquí también conocidos como Nuevos Masters del Universo), más próximos al contexto de ciencia ficción y tecnología. En cualquier caso, Mattel no se rindió y siguió apostando por renovar la calidad en el acabado y de sus figuras.

Fuentes

Variantes de He-Man y Skeletor de los 80 (I)

Los Masters del Universo (MOTU en sus siglas en inglés) han cumplido 30 años. Como muchos treintañeros, yo reuní unas pocas figuras de la franquicia a lo largo de los años. Durante la década de los 80, Mattel creó un buen puñado de compañeros para que ayudasen a He-Man, y otros tantos enemigos que apoyaban al malvado Skeletor, además de nuevas facciones (la Horda del Terror, los Hombres Serpiente), edificaciones y vehículos.

Las nuevas figuras iban mejorando en diseño e incorporaban habilidades y golpes especiales. Por eso, de tanto en tanto aparecían versiones de He-Man y Skeletor, las figuras más básicas de la colección, que pudiesen estar a la altura de los recién llegados. El Tipo de la Brocha ya repasó las variantes de He-Man en este recomendable artículo, y al que me referiré en más de una ocasión.

En mi caso, vamos a ver las variantes tanto de He-Man como de su antagonista, Skeletor. Recurriré más a la memoria que a los datos específicos y el contexto. Cabe aclarar que se tratan de las figuras que salieron en los ochenta, las clásicas, no a las series que aparecieron en los 90 ni a las reediciones posteriores. Eso sí, con tantas ediciones a lo largo y ancho del mundo (y a lo largo del tiempo) la búsqueda de fotos ha sido particularmente difícil. Si encontráis alguna cagada, no dudéis en dejar un comentario 😉

1.- He-Man y Skeletor originales

Los protagonistas de la franquicia. El bueno y el malo. He-Man y Skeletor fueron el molde básico para el resto de figuras. Asímismo, eran las figuras más “básicas”. Su único aliciente era que podían girar la cintura, y al soltar el muñeco éste volvía a su posición original. Con esto se podía simular que nuestro héroe o villano asestaba un golpe. Cada uno venía con una mitad de la Espada del Poder (en una inverosímil división transversal), que podían encajarse para formar la espada completa, gris por un lado, morada por el otro. Para un niño pequeño, era el no va más.

Figuras originales de He-Man y Skeletor

El concepto de esqueleto cachas siempre me resultó perturbador

He-Man fue la primera figura de MOTU que tuve. La segunda fue Skeletor. Ni que decir tiene que los mini-cómics que venían en el blister desaparecieron en seguida y que la cabeza de He-Man acabó masticada más de una vez, con lo que su pelo rubio se volvió del mismo color que la cara. Además, juro que las dos mitades que tenía de la Espada de Poder eran idénticas y no podían encajarse. No, no tengo pruebas, pero si lo pongo en internet tenéis que creerme. Nadie miente en internet.

2.- He-Man y Skeletor armadura de combate

Como las nuevas figuras empezaban a repartir estopa de lo lindo, había que actualizar un poco a los primigenios He-Man y Skeletor. Qué mejor manera que sustituirles esos chalecos de plástico endebles por una coraza en el torso. Esta coraza tenía un emblema en el pecho que se “dañaba” con cada impacto. El ingenio consitía en una pieza giratoria que podía colocarse en tres posiciones para simular el progresivo deterioro durante la batalla. Y luego volvía a su estado normal. Eh, estamos en Eternia y los poderes mágicos es lo que tienen ¿algún problema?

He-Man y Skeletor armadura de combate

+3 a la tirada de absorción de daño

Recuerdo que cuando fui con mis padres a comprarme a Skeletor, en la tienda estaba la variante con armadura de combate. Pero elegí la versión normal. Si mi He-Man era el normal, no iba a darle ventaja al malo. Y es que siempre he luchado contra las desigualdades, hasta de pequeñito.

Según comenta el Tipo de la Brocha, la pieza giratoria acababa por estropearse debido al uso. En efecto, muchos de los mecanismos y resortes de las figuras de MOTU eran muy ingeniosos, pero al fin y al cabo sus usuarios iban a ser niños incansables. Que levante la mano quien no haya roto alguna vez uno de sus muñecos de Másters del Universo. No vale mentir…

3.- El príncipe Adam

Iba a pasar por alto esta variante hasta que recordé que existía cuando empecé a documentarme para el artículo. Al fin y al cabo es una variante exclusiva de He-Man (Skeletor no tenía identidad secreta ni figura equivalente como en el resto de casos).

La trama del príncipe Adam, identidad secreta de He-Man que tenía exactamente su mismo aspecto (incluso Superman se ponía unas gafas cuando era Clark Kent para disimular un poco) la había desarrollado el equipo de Filmation para la serie que hicieron sobre la franquicia. Sí, esa en que al final de cada episodio los protagonistas te daban una lección de Educación Para la Ciudadanía.

Príncipe Adam

Su homosexualidad latente es teoría mía

La figura no tenía ninguna habilidad especial, y además resultaba estéticamente horrorosa. Si las connotaciones homosexuales de los MOTU se nos habían pasado por alto durante nuestra infancia, el príncipe Adam era una salida de armario en toda regla. Y a voces. Para colmo, la espada que traía era de color fucsia. Una figura totalmente prescindible y quizá más adecuada para el coleccionismo actual, por eso de tener la identidad secreta del bueno de la peli. Cuando éramos pequeños simplemente poníamos a nuestras figuras a darse de hostias entre ellos, no a desarrollar una trama en la que el principito tuviera que buscar una cabina telefónica para cambiarse.

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Aún quedan tres variantes más. Pero eso será en la siguiente entrada. Hasta entonses, no olviden la regla de oro: traten a los demás como les gustaría que les tratasen a ustedes.

ACTUALIZACIÓN (05/09/12): Ya está disponible la segunda y última parte del artículo. Pincha aquí para leerla.