El Colectivo Onanista estudia demandar a Samanta Villar por publicidad engañosa

Samanta Villar en una escena del reportajeTras la emisión del reportaje de Samanta Villar, 21 días en la industria del porno, el Colectivo Onanista ha declarado sentirse decepcionado y estafado. “Esperábamos mucho más de una profesional como Samanta”, ha explicado Benito Crazymonkey, portavoz del Colectivo. De hecho, la frustración de los miembros del Colectivo Onanista es tal que están estudiando emprender acciones legales contra Samanta Villar y la productora del programa 21 días, BocaBoca, por publicidad engañosa.

“El engaño del programa empieza desde que se anunció al final del reportaje anterior”, comenta Crazymonkey, “lo anunciaron como 21 días haciendo porno, y finalmente ha sido 21 en la industria del porno. Eso genera desde el comienzo unas expectativas que no se cumplen”.

Según el colectivo, el último reportaje de Samanta Villar traicionó completamente la filosofía del programa. “No es lo mismo vivirlo que contarlo. Ésa es la filosofía del programa, lo que lo hace destacar del resto de programas de reportajes. Pero esta vez asistimos a un reportaje al uso, donde habla con todo el mundo pero no participa. Para eso nos ponemos a ver 7 días, de Telemadrid, o Mi cámara y yo, que viene a ser lo mismo”. Aseguran que no pretenden cuestionar la manera de hacer periodismo de Samanta. No comparten la perspectiva que ha usado en este último reportaje (y por lo general, tampoco el punto de vista del programa en general) pero entienden que eso es decisión del programa. “Si deciden entrevistar a actrices o directores para explorar su faceta humana es decisión suya. No nos resulta especialmente interesante y creemos que se deja muchas cosas en el tintero sobre los entresijos de las producciones pornográficas, pero no podemos quejarnos de cada programa malo que echan por la tele. El objeto de nuestra denuncia es la promoción engañosa del programa”.

Reflexionando sobre el tema, los integrantes del Colectivo reconocen que era de esperar. “El tema de reflejar la industria del porno en la tele generalista es siempre un quiero y no puedo. No van a poder enseñar contenido muy explícito. Además, se supone que la nueva Ley del Audiovisual lo prohibe, ya nos quejamos en su día por eso. En general eso de hablar del porno nos parece una tontería. El porno se consume o no, pero hablar sobre él y darle vueltas es algo absurdo.”

Pero en definitiva, y aunque el portavoz del Colectivo, Benito Crazymonkey, ha compartido con este blog estas declaraciones exclusivas, la posible demanda sería en todo caso por publicidad engañosa. “Si se tira 21 días fumando porros, se pone unos parches para no ver en absoluto y sentir lo que es ser invidente, o si vive entre cartones o baja a la mina para hacer sus reportajes, es inadmisible que para este reportaje sólo se dedique a visitar tres o cuatro productoras. Cuando queramos hablar con Torbe ya lo llamaremos, que es amigo nuestro, pero el reportaje sobre el porno ha quedado flojo a la par que obsceno. Podrá excitar a algún timorato, pero en el Colectivo tenemos un nivel”. Añade que a esa ruptura de la filosofía hay que añadir la promo de la última semana, en la que afirmaba que iba a rodar una escena porno. “Eso es lo que más nos indignó. Lo estábamos esperando. Además, con la carita que tiene en la web promocional del programa imaginábamos que sería una fiera”, añade entre risas.

El Colectivo Onanista, molesto por las declaraciones de Basagoiti

El Colectivo Onanista ha expresado, a través de su portavoz Benito Crazymonkey, su malestar por las declaraciones del líder del PP Vasco, Antonio Basagoiti, el pasado 9 de enero a la Cadena Ser. En concreto, el C.O. considera que la expresión que empleó Basagoiti, “no es momento de hacerse pajas”, ha sido terriblemente desafortunada.

“Nos encontramos ante otro ejemplo del pensamiento típico de la derecha más retrógrada”, ha declarado Crazymonkey, “que se empeña en prohibir todo lo relacionado con el sexo, especialmente si son prácticas tristemente consideradas de segundo orden o de consolación”. A pesar de que Basagoiti está hablando en otro contexto y se refiere a pajas mentales, Crazymonkey es firme en su dictamen: “el adjetivo mentales lo añade más tarde, y hay claramente una pausa. Debió de ser un lasus linguae que rectificó justo a tiempo. Pero el líder del PP tenía otra cosa en mente, eso es seguro”.

Benito Crazymonkey ha añadido que el colectivo contempla emprender acciones judiciales ante lo que el califica como “la feroz campaña que la clase política está haciendo en contra de la masturbación”. Dicha campaña hace referencia al nuevo proyecto de la Ley Audiovisual, que prohibe la emisión de pornografía en abierto. También “al revuelo que se montó con la campaña de educación sexual aprobada en Extremadura, de la que sólo destacaron el tema de las pajas. Aquello fue inaudito.”

Cuando se le pregunta cuál podrá ser el siguiente paso del Gobierno, Crazymonkey no duda en echar a volar la imaginación: “Nos estamos temiendo que lo siguiente sea incluir la pornografía como cultura, para que cuando se apruebe la Ley de Economía Sostenible también se pueda perseguir a los onanistas que nos descargamos alguna que otra peli porno. Quién sabe si ése es en el fondo el auténtico motivo de esta ley. Los límites de esta conspiración contra nosotros son insospechados”.

Oposición a la nueva Ley Audiovisual por parte del Colectivo Onanista

El pasado 16 de octubre, el gobierno daba luz verde al proyecto de la Ley General de Comunicación Audiovisual, con la que se ordenará la legislación existente en el sector, hasta ahora dispersa y en algunos casos obsoleta. El proyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Ministros, inicia ahora su tramitación parlamentaria, por lo que habrá que esperar cuáles son las reacciones de cada partido.

Sin embargo, este proyecto de ley ya cuenta con la firme oposición del Colectivo Onanista (C.O.) debido a su intención de prohibir la emisión de contenidos pornográficos en abierto. El portavoz del C.O., Benito Crazymonkey, ha transmitido el malestar del colectivo. “Nos están privando de un derecho fundamental. Es una injusticia que no podamos disfrutar de pornografía en abierto.”

Crazymonkey ha expresado en sus declaraciones que el resto del proyecto le parece muy encomiable y que en ningún caso su colectivo pretende hacer apología de la pornografía ni imponerla de ninguna forma: “La protección al menor es algo que apoyamos plenamente. Por supuesto, no pretendemos que se emitan películas X en horarios familiares, estamos perfectamente de acuerdo con que se releguen a horas de madrugada. Nuestra oposición es a la obligación de codificar esos contenidos.”

El C.O. lamenta profundamente que una medida así provenga de un gobierno progresista, ya que ellos ven que se trata de una maniobra propia del capitalismo más salvaje. “Lo que hay aquí es mucha hipocresía. Pretenden criminalizar a las prostitutas e incluso a la gente que paga por sus servicios. Pero en cambio, no podemos hacernos unas pajillas sin abonarnos a un canal de pago, comprar un DVD o una revista. ¿Qué nos queda entonces, la imaginación? Estamos hartos de que la masturbación sea vista como una práctica sexual de segundo orden, como un premio de consolación para adolescentes antisociales, frikis, etc.”. En relación a este obstruccionismo frente a la pornografía en abierto, el C.O. ya había demandado años atrás a la cadena de pago Canal +, ya que muchos de sus miembros sufrieron casos de deterioro visual severo tras la exposición prolongada en el tiempo a las imágenes codificadas de las célebres Noches X que emitía la cadena del Grupo Prisa los viernes por la noche. “Aquello fue una conspiración cuyas dimensiones no llegamos a descubrir. Las ópticas se forraron a nuestra costa. Desde luego, estaban implicadas”.

El Colectivo espera contar con el apoyo de las televisiones locales, ya que los chats eróticos promocionados sobre imágenes pornográficas eran una de sus mayores fuentes de ingresos. No obstante, ese apoyo sería un gesto de solidaridad, puesto que muchas no sobrevivirán al apagón analógico. “La primera en llamarnos ha sido Canal 7”.

En resumen, el C.O. no se rendirá fácilmente y ya está preparando futuras movilizaciones bajo el lema alza tu mano izquierda contra la prohibición de la pornografía en abierto. “Queríamos un lema que sintetizase nuestro espíritu combativo con nuestra determinación a no abandonar aquello que más nos gusta. Por supuesto, los zurdos pueden alzar la mano derecha.” bromea “Aquí lo importante es que cada uno se sienta cómodo”.

La insoportable levedad del click

Vanesa se acercó con el vaso de tubo vacío al montón de bolsas y botellas que había junto al banco del parque. Sole estaba ahí sentada hablando con su novio y los amigos del chico. Cruzaron una fugaz mirada cargada de tensión antes de que Vanesa se agachase a buscar el hielo. Cuando se hubo preparado un vodka con naranja, regresó al pequeño grupo del que se había separado.

— …pues sí, se me la he terminado de descargar hoy. Lo que pasa es que está grabada con una cámara dentro del cine y se ve como el culo, tía.— le estaba diciendo Mamen a Sonia, una de sus mejores amigas.

— Joer, es que si no te sajaran tanto en el cine pues nos íbamos a verla, tía. Pero con la paga que me dan mis padres, si me voy al cine no salgo más en todo el finde. Y a ver qué hago yo en casa el sábado y el domingo.

— ¡Ya te digo! — apoyó Vanesa.

— Que esto es una mierda. — continuó Mamen — Luego se quejan los artistas de que nos bajamos las pelis y los discos. Y encima nos han metido la mierda esa del canon. ¡Qué cabrones! Lo que quieren es ganar pasta sin hacer ni el huevo.

— ¡Encima eso! — Vanesa metió baza — Pues eso lo van a quitar pronto, ya verás. Están recogiendo firmas por toda la red. Me llegó por correo hace ya la tira de tiempo. Y ahora están haciendo campaña en el Tuenti, se lo he mandado a todo el mundo. Los políticos nos tienen que oír.

— Sí, tía, es verdad, nos ha llegado lo de la camapaña — convinieron las otras dos.

— Bueno, voy a echarme otro peloti, ahora vengo.

Mamen se acercó al banco de las bebidas. Aprovechando que estaban las dos solas, Sonia interrogó a Vanesa.

— ¿Oye, Vane, que te pasa hoy con la Sole, que casi no os habláis?

— ¿Con Sole? Pues que hace una semana le escribí una poesía en el cuaderno, así en un hueco entre las dos clases ¿sabes? una cosilla que me ocurrió así un poco sobre la marcha…

— Ah, sí, me acuerdo que me la enseñó, estaba chula.

— Pues es que ha cogido y la ha puesto en el blog de su Tuenti, la muy guarra, como si fuera suya, y me ha jodido mogollón.

— ¡Ala, qué zorra! Ibas a ponerla tú, claro…

— No, tía, si yo no la quería subir ni nada. Pero es eso, que si hubiera querido ya la habría puesto yo para que la viera la gente, que no tiene por qué poner nada mío para que lo lean…

Mamen volvía ya con su bebida. El botellón estaba cada vez más animado.

— Tías, que acabo de hablar con éstos y dicen que el finde que viene se van a un concierto. Vale cinco pavos, pero es para sacar fondos y que mejoren las canchas de ahí del parque.

— Yo paso, tronca… — respondió Vanesa de inmediato — Que son cinco pavos…

— Ya, Vane, pero como dice Mamen, que es para fondos y que arreglen las canchas, que están hechas una pena.

— Eso al final no consiguen nada, si es siempre la misma mierda. Que todo eso lo tenía que arreglar el ayuntamiento, que es su obligación. A ver para qué tengo yo que pagarle cinco pavos al grupo, que ya pagamos impuestos para esas cosas.

*      *     *

Vanesa entró a su habitación. El ordenador emitía un zumbido continuo. Lo había dejado encendido cuando se marchó para que el Ares siguiese bajando cosas. Antes de apagarlo, aprovechó para mirar el correo y el Tuenti. Cuando entró en la red social, tenía una invitación a un evento. Era sobre una chica que había desaparecido no muchos días antes, en una ciudad lejos de donde vivían Vanesa y sus amigas. No dudó en aceptar el evento, y de inmediato le reenvió la invitación al evento a todos sus contactos. A los pocos días, la campaña para buscar a la desaparecida se había extendido como la pólvora por las redes sociales, y los informativos de televisión se hicieron eco de esa popularidad y expansión. Varios meses después, la joven seguía sin aparecer.

Allí, sentada frente al monitor, Vanesa se sentía casi eufórica. Era algo parecido al poder, concentrado en la mano que movía el ratón por la alfombrilla, y focalizado más aún en el dedo índice, que con sólo hacer click tenía la capacidad de mover el mundo.

Lo veía claro: la red iba a cambiar muchas cosas. Iba a ser imposible no hacer caso de todas las voces que se unían, de los miles de millones de clicks. Por fin la gente podría unirse, coordinarse, y ya nada podría detenerles. Debería crear un evento para reclamar que arreglasen las canchas. Seguro que daba más resultado que el concierto.

Ya había seleccionado a los contactos a los que iba a enviar el evento de la chica desaparecida.

Situó el puntero sobre el botón de enviar.

Hizo click.