Y llegó el final de “Cómo conocía a vuestra madre”

NOTA: esta entrada es deudora de otro artículo de 2012 en el que especulaba sobre un posible final. Aquí voy a comentar el final de la temporada con detalle, así que si aún estáis viendo la serie y no queréis tragaros spoilers a mansalva, guardad este post en favoritos o en “read it later” (ahora “pocket”) para más tarde.

Después de 9 temporadas y algunas especulaciones sobre su continuidad, la serie de la CBS How I met your mother (“Cómo conocí a vuestra madre”) ha llegado a su esperado final. Aquí en España aún se está emitiendo la última temporada, y tardaremos un par de meses en ver qué ocurre con Ted Mosby y su futura esposa.

Tras ver el doble episodio que cerró la serie (The last forever, episodios 9×23 y 9×24) me quedó un sabor agridulce, más amargo que dulce para ser sinceros. Pero después de comentarlo con otra persona y repasar mi anterior artículo, me di cuenta de que era el final que la serie se merecía. Al fin y al cabo, Cómo conocí a vuestra madre no es la historia de cómo Ted Mosby conoció a Tracy McConnell (su futura esposa y madre de sus hijos), sino la historia de amor y desamor de Ted y Robin.

Para no perderme por las ramas, voy a dar una serie de argumentos a favor y en contra del final, centrándome especialmente en la figura de Tracy y en lo que había yo había pronosticado en octubre de 2012.

A favor

  • Presentan a Tracy (“la madre”) al final de la temporada 8: en mi artículo especulativo suponía que el personaje de la madre sólo saldría al final del último capítulo de la serie. Me equivoqué por una temporada. En el capítulo que cerraba la temporada 8, podíamos ver a Tracy en el último plano del episodio. A lo largo de la temporada final, hemos podido ver cómo Tracy ha ido conociendo a todos los protagonistas de la serie, dejando a Ted Mosby para el final. También protagonizó el episodio 200 (9×16): How your mother met me, donde se resume su historia entre 2005, justo al comenzar la serie, y 2014.
  • Unen todas las piezas del puzzle de forma bastante aceptable: es precisamente en este episodio nº 200 donde vemos desde el otro punto de vista todas esas pistas que Ted ha ido dejando durante la serie. Desde el paraguas amarillo hasta la presencia de Tracy en esa primera clase que imparte Ted Mosby aunque en realidad está en el lugar equivocado. En general lo enlazan todo bastante bien, aunque seguro que si revisáis la serie capítulo por capítulo encontráis algún fallo. Por ejemplo, dejan una pista falsa cuando Ted cree ver a Tracy (sólo su tobillo) en el piso de Cindy, y cree reconocerla años más tarde en el McLaren’s, pero finalmente no es así.
  • Tracy es adorable: sencillamente eso. Toca el bajo, es amable, encantadora, se interesa por los demás y tiene aficiones raras. Además, es muy guapa. Si Tracy existiera de verdad, me casaría con ella.

 

Ted Mosby

Sí, le he robado el paraguas a mi mujer

En contra

  • Tracy es DEMASIADO adorable: el punto fuerte de Tracy juega también en su contra. A lo largo de la serie, Ted idealiza tanto a la que será su futura esposa que al final tenemos un personaje demasiado bueno. Así que puedo entender que aunque a mí me parezca adorable, otros la consideréis repelente. Lo comprendo. Claro que os tendréis que batir en duelo conmigo.
  • La historia de Tracy es muy trágica: lo que vemos en el episodio 200 es la historia demasiado dramática. Pierde a su novio el día de su cumpleaños y no es capaz de superarlo. Apenas sale al principio y después es incapaz de volver a tener pareja. Y cuando comienza a salir con alguien, le resulta imposible profundizar en la relación. A esto se le añade el episodio final, que nos desvela que Ted y Tracy sólo estuvieron 10 años juntos. Una historia demasiado cruel para un personaje tan encantador.
  • La relación entre Ted y Tracy pierde credibilidad: después de un recorrido tan largo por parte de los dos, el romance entre ellos resulta raro. Ted y Robin están jugando al ratón y al gato hasta el mismo final, y Tracy aún no ha superado del todo la muerte de su novio. Lo normal es que lo suyo hubiese sido una relación “de transición”, y no el gran romance.
Tracy McConnell

Así que me has robado el paraguas…

Pero por encima de todo, hay que aplaudir a los guionistas por tener previsto el final desde el principio de la serie, con esa conversación final entre Ted y sus dos hijos. Los planos de los niños se grabaron en su momento, pues no olvidemos que ahora tienen este aspecto:

Y es que como decía al principio, Cómo conocí a vuestra madre es la historia de Ted y Robin. Y los guionistas de la serie han sabido contarla mientras pretendían contarnos otra historia.

Aunque yo me quedo con Tracy McConnell.

La ciudad de los gigantes. La historia de un niño rata.

“Querido lector, ante ti tienes un cuento hecho pensando en los niños. Una historia que quiere enseñarte a valorar otras cosas distintas a las que tienes. Un cuento que quiere que conozcas cómo se vive en otros lugares. Hay otros niños que no pueden leer esta historia pero la viven; son los nómadas de las alcantarillas, también conocidos como niños rata de Ulán Bator.”

Con estas palabras, Sandra Molins Barceló nos presenta La ciudad de los gigantes, un pequeño relato ilustrado que supone su debut literario. La historia es aparentemente muy pequeñita, pero sólo aparentemente, ya que encierra una realidad mucho más grande. Noir es un niño rata de Ulán Bator (capital de Mongolia), que regresa a las alcantarillas tras haber pasado el día buscando comida. Le explica sus hazañas a su mejor amiga, la rata Iki. Así, contemplamos la realidad de la ciudad a través de los ojos del niño, para el que la dueña de una panadería es una malvada bruja, al tener una escoba, sus hijos son fantasmas al tener la cara llena de harina, y los autobuses son monstruos que devoran gente.

La rata Iki

(c) 2014 Sandra Molins

Sandra Molins, una joven autora nacida en Madrid (aunque ha pasado casi toda su vida en Alcalá de Henares), creó este relato como proyecto final del Ciclo Formativo de Diseño e Ilustración que estaba cursando. Su intención era dar a conocer la existencia de estos niños rata que se ven obligados a vivir en las alcantarillas, escondidos del mundo, y robar comida furtivamente. Una realidad menos conocida que la de otras regiones tercermundistas ya que a las instituciones oficiales no les interesa que se sepa de ella, pero no por ello es menos alarmante.

El libro está pensado para que se pueda hacer una doble lectura. Los más pequeños verán una historia más amable, y se quedarán con las aventuras de Noir. El resto veremos la cruda realidad que se esconde tras la historia, ejemplificada en la figura del protagonista.

Alcantarilla

(c) 2014 Sandra Molins

La ciudad de los gigantes es un libro de 28 páginas con un formato poco habitual. Es por esto que su publicación a través de una editorial resultaba misión imposible. Así que la autora decidió autopublicarlo a través del servicio de Amazon, única plataforma en la que podemos comprarlo. Su precio es algo menos de 8€, y es un buen regalo para niños de 8 a 10 años.

Imágenes reproducidas con permiso de la autora

Datos bibliográficos

  • Título: La ciudad de los gigantes
  • Autor: Sandra Molins Barceló
  • Formato: tapa blanda, 28 páginas.
  • Editor: CreateSpace Independent Publishing Platorm
  • Edición: 1ª (1 de febrero de 2014)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 1494939223
  • ISBN-13: 978-1494939229

Robocop: la trilogía

Con motivo del reciente estreno del remake de Robocop, he querido hacer un repaso de la película original de 1987 y de las dos secuelas que hubo en los años 1990 y 1993. Por desgracia, los vídeos que quería poner, y que podían verse en en algunas de mis entradas anteriores (1 y 2) ya no estaban disponibles por motivos de copyright. Entiendo que al haber pasado más de 20 años desde la última entrega, no tiene sentido morderse la lengua por el tema de los spoilers y era mejor poder comentar con detalle algunos aspectos. Como siempre, vuestras opiniones, correcciones, dudas, etcétera, son bienvenidas en los comentarios.

Robocop (1987)

  • Dirección: Paul Verhoeven
  • Guión: Edwar Neumeier y Michael Miner
  • Música: Basil Poledouris
  • Productora: Orion Pictures
  • Intérpretes: Peter Weller (Alex Murphy/Robocop), Nancy Allen (Anne Lewis), Dan O’Herlihy (Presidente OCP), Ronny Cox (Dick Jones), Kurtwoos Smith (Clarence J. Bodicker), Miguel Ferrer (Bob Morton), Felton Perry (Donald Johnson)

En un futuro no muy lejano, la ciudad de Detroit está sumida en la crisis financiera y la delincuencia es un problema que desborda a la policía. Vamos, como Detroit en la actualidad. La corporación OCP (Omni Consumer Products) planea construir un nuevo barrio en el viejo Detroit bautizado com Ciudad Delta. Además, ha firmado acuerdos con la policía y tiene en desarrollo varios proyectos de alta tecnología para ayudar a las fuerzas del orden en la erradicación del crimen. Uno de estos proyectos es RoboCop, un cyborg mitad hombre mitad máquina. Bajo la armadura de metal se esconde Alex Murphy, un policía recién trasladado de distrito por la OCP y que ha sido brutalmente asesinado por la banda de Clarence Bodicker. Como miembro de la policía, el cuerpo de Murphy es legalmente propiedad de la OCP. Aunque la compañía ha borrado la memoria de Murphy y en su lugar han implantado las directrices del programa, los recuerdos del policía no tardarán en aflorar…

Robocop fue el debut en Hollywood del holandés Paul Verhoeven (Desafío total, Starship Troopers), que ya contaba con una dilatada carrera en su país natal y dos años antes había estrenado su primer largo rodado en inglés, Los señores del acero. Detrás de la violencia extrema que roza la comedia negra (cómo olvidar la brutal muerte de un ejecutivo de la OCP durante la demostración del ED-209, una de las muertes más estúpidas del cine) nos encontramos con una mordaz crítica sobre la sociedad consumista norteamericana y un futuro que resulta clarividente.

Robocop

(c) Orion Pictures / MGM

Porque el trasfondo de Robocop tiene mucha miga. Una gigantesca corporación, especializada en mercados de alto riesgo (esploración espacial, defensa militar, cárceles…) ha firmado un convenio con la ciudad. Esto supone la privatización de un servicio público esencial como el de la policía, que ya es todo un negocio: el programa ED-209, tras patrullar por las calles del viejo Detroit, se vendería a los ejércitos de todo el mundo. A cambio de ayudar a la sobrepasada policía, la OCP podrá construir Ciudad Delta, que también estará bajo su administración. Todo un pelotazo urbanístico (y antidemocrático), no sólo por el negocio inmobiliario sino por los negocios añadidos (e ilegales) que conlleva, como le explica Dick Jones a Bodicker en una escena de la película.

El uso de spots televisivos era una marca de la casa de Verhoeven. Destaca el anuncio del SUX 6000 y esa parodia de “la tradición americana”. Además, las ráfagas de noticias ayudan a contextualizar la película para darnos cuenta del tipo de futuro en el que nos encontramos. Un futuro que se ha hecho realidad en gran medida: crisis económica (Detroit está literalmente en la ruina), privatización de servicios públicos…

Lo cierto es que el diseño de Robocop ha aguantado muy bien el paso del tiempo, y a día de hoy resulta todo un icono. Robocop se ha ganado un puesto de honor en el imaginario fantástico de finales del siglo XX. La cinta está llena de imágenes que son todo un clásico, como la detención de los delincuentes que pretenden violar a una mujer, la caída por las escaleras del ED-209, y un largo etcétera.

Robocop 2 (1990)

  • Dirección: Irvin Keshner
  • Guión: Frank Miller y Walon Green, basado en una historia de Frank Miller y en los personajes de Edwar Neumeier y Michael Miner
  • Música: Leonard Rosenman
  • Productora: Orion Pictures
  • Intérpretes: Peter Weller (Alex Murphy/Robocop), Nancy Allen (Anne Lewis), Dan O’Herlihy (Presidente OCP), Belinda Bauer (Dr. Juliette Faxx), Tom Noonan (Cain), Gabriel Damon (Hob), Felton Perry (Donald Johnson)

Ante el éxito de la primera parte, es normal que Orion Pictures quisiera explotar el filón. De hecho, Robocop parece de por sí un personaje de cómic, un superhéroe destinado a protagonizar una película tras otra. A pesar de no contar con Verhoeven en la dirección (a la sazón ocupado en Desafío Total), las expectativas eran muy altas, ya que su sustituto era Irvin Keshner (El imperio contraataca), y el guión corría a cargo de Frank Miller.

Sin embargo, los problemas empezaron precisamente en el guión. El primer borrador se calificó de irrealizable y hubo que reescribirlo. Miller se enfurruñó y se apartó del mundo del cine hasta que hizo Sin City junto a Robert Rodríguez. También adaptó ese primer borrador el el cómic Frank Miller’s Robocop. El borrador reescrito junto a Walon Green fue el que se rodó. Repasemos la historia:

Detroit continúa hacia su ruina económica, y por su parte la OCP prosigue con su proyecto Ciudad Delta, que dentro de poco empezará a construir. Las calles del viejo Detroit están repletas de yonkis y vandalismo callejero, en parte debido a la huelga salvaje de la policía (ya que la OPC, que es la institución que la regula, ha recortado los salarios y eliminado las pensiones). Hay una nueva droga altamente adictiva, el Nuke, cuya distribución monopoliza el narcotraficante Caín y su banda (que incluye a su novia, a un chico de unos 12 años que suelta tantas palabrotas como Eddie Murphy o Richard Pryor, y a un policía corrupto que tienen de topo). Para limpiar las calles, la OCP está desarrollando un nuevo prototipo de Robocop. En el colmo de la originalidad, este nuevo proyecto se llama Robocop 2, que además tendrá un sistema de comandos con interfaz Mac-OS, en vez de la de MS-DOS del primer prototipo (para que se vea que es más moderno… y que Apple es el mal). Pero no logran dar con el candidato adecuado. Por su parte, el primer Robocop, ahora de color azulado como se pensó para la primera entrega, se resiste a desprenderse de los recuerdos de su vida anterior.

Robocop 2

(c) Orion Pictures / MGM

A pesar de la ausencia de Verhoeven, la cinta mantiene algunas señas de su predecesora, como el uso de anuncios en clave satírica y de bloques de noticias que nos dan pistas sobre lo que está ocurriendo. Por ejemplo, el ED-209 es un modelo que se ha vendido a varias ciudades pero ocasiona demasiadas molestias, de ahí que se busque una alternativa. También hay abundantes dosis de violencia y humor negro, aunque no tienen el toque que le dio el director holandés.

Así, el alcalde de Detroit (interpretado por Willard E. Pugh) resulta un bufón estereotipado al que es imposible tomar en serio cuando la historia lo requiere. Igualmente lamentables resultan los momentos en los que Robocop, debido a las cientos de directrices que han añadido a su programa, es incapaz de actuar como un policía y en su lugar se dedica a dar lecciones de moral que harían sonrojar al He-Man de la serie animada de la Filmation.

El guión, por su parte, tiene un serio problema de ritmo. La trama en la que Robocop renuncia definitivamente a su identidad humana, aparte de que no me resulta creíble, se resuelve en el prime acto, cuando habría sido mucho más interesante mantenerla hasta el clímax de la cinta. Y la parte en la que Robocop se convierte en un instrumento de relaciones públicas, aunque está justificada por el guión para que así haya motivos para desarrollar el Robocop 2, detiene la acción, y durante un buen rato dejamos de lado a Caín y su imperio del Nuke.

Por último, los personajes están demasiado salidos de madre, claro que siendo Frank Miller el guionista no es de extrañar. Tenemos a un Macaulay Culkin con la frialdad de un psicópata y que no para de soltar tacos, hasta su presunta redención cuando es masacrado por Robocop 2. La Dra. Juliette Faxx, impulsora del proyecto Robocop 2, es una villana de opereta a la que sólo le falta acariciar un gato persa o remover un caldero, y que para colmo es una mala puta que ha llegado a donde está acostándose con el presidente de la OCP. En la primera parte, Bob Thorton (desarrollador del programa Robocop), es un ejecutivo trepa que sabe aprovechar el momento, y que al principio hasta nos cae simpático. Por último, el presidente de la OCP, el old man, ha pasado de ser un tipo moralmente ambiguo pero simpático a convertirse en un hombre sin escrúpulos. Lo mismo ocurre con Donald Johnson, que en Robocop era el amiguete majete de Bob Thorton y ahora es uno de los Vicepresidentes de la OCP con las mismas malas pulgas que Dick Jones.

El éxito de Robocop 2 en la taquilla norteamericana fue moderado, recaudando 15 millones de dólares en su primer fin de semana, menos de la mitad de su presupuesto, que fue de 35 millones. Con todo, sólo en Estados Unidos fue capaz de recuperar la inversión, lo que sumado a las ventas en vídeo hizo que Orion Pictures se embarcase en una tercera parte.

Robocop 3 (1993)

  • Dirección: Fred Dekker
  • Guión: Frank Miller y Fred Dekker, basado en una historia de Frank Miller y en los personajes de Edwar Neumeier y Michael Miner
  • Música: Basil Poledouris
  • Productora: Orion Pictures
  • Intérpretes: Robert Burke (Alex Murphy/Robocop), Nancy Allen (Anne Lewis), Bruce Locke (Otomo), Remy Ryan (Nikko Halloran), John Castle (Paul McDaggett), Jill Hennesy (Dra. Marie Lazarus), Felton Perry (Donald Johnson)

La última secuela de la franquicia (ya que los títulos de Robocop 4 y sucesivos son en realidad episodios de la serie) vio reducido su presupuesto con respecto a su predecesora, y eso se nota en el resultado. Se trata además de una cinta “más familiar” dentro de lo que cabe, pues se buscaba conectar con un público más amplio, y su calificación en los USA fue un PG-13 frente a la R de las dos primeras. Como colofón, Peter Weller, que ya había mostrado su descontento durante el rodaje de la segunda parte, finalmente no pudo participar en la tercera ya que el rodaje le coincidía con el de El almuerzo desnudo, en el que estaba participando.

Robocop 3 trancurre 5 años después de los hechos acontecidos en la segunda entrega. El proyecto Delta City había quedado en stand by debido a los problemas generados por el enfrentamiento de los dos colosos al final de la cinta anterior. Los costes de la batalla han llevado a la OCP al borde de la bancarrota, y sólo la absorción por parte de la nipona Kanemitsu ha conseguido evitarlo. Con un nuevo respaldo para hacer realidad el proyecto, la OCP ha creado el cuerpo paramilitar de Rehabilitadores Urbanos (Rehabs), comandados por Paul McDaggett. Pese a la imagen que ofrecen los medios de ellos, los Rehabs están deshauciando a los habitantes del barrio de Caddillacs Heights en el viejo Detroit, para poder comenzar las obras de Delta City. Nikko es una pequeña geek de apenas 10 años, que durante el desalojo de su casa pierde a sus padres y acaba bajo el cuidado de un grupo de resistencia. Durante un paseo de reconocimiento, Robocop se enfrenta a los Rehabs, aunque debido a su directriz 4 (han vuelto a programarlo con sus 4 directrices básicas) no puede atacarles. Lewis resulta herida en el efrentamiento y finalmente muere. A partir de aquí la película se convierte en la búsqueda de venganza. Por su parte, la corporación Kanemitsu ha enviado a Otomo, un misterioso negociador…

Robocop 3

(c) Orion Pictures / MGM

Miller, que volvió a encargarse del guión, rescató tanto algunas ideas descartadas de la segunda parte, por ejemplo el personaje de Nikko, como algunos de sus otros personajes, que recicló convenientemente para esta historia, siendo el ejemplo más claro el androide Otomo, basado en el Ronin del cómic. Resulta sorprendente que Miller volviese a colaborar con la franquicia teniendo en cuenta que se tuvo que rehacer el guión de Robocop 2 por inviable. Y más aún cuando estamos ante una película PG-13, más palomitera y con una violencia mucho más asumible. Ése es precisamente uno de los elementos que rechinan en esta tercera entrega. Tras dos cintas repletas de escenas de violencia en toda su crudeza, el tono de acción y aventura de esta tercera parte resulta insuficiente. Para colmo, tenemos de coprotagonista a una niña repipi fanática de los ordenadores (y de Robocop), dos ingredientes empalagosos de cualquier guión: los niños y la informática como sutitutivo de la magia.

Por otra parte, el presupuesto de esta película se había reducido con respecto a su predecesora y eso se nota en el resultado. Hay escenas de efectos especiales que cantan bastante, como los planos de Robocop volando en su reactor, o las cara de Otomo cuando se descubre que es también un robot.

Lo que no fue cuestión de presupuesto es el corto papel de Nancy Allen, quien exigió que su persojane falleciese en la primera mitad del film comon condición para encarnar a Lewis por tercera (y obviamente última) vez. Y aunque la muerte de Lewis es el leitmovit de Robocop para continuar, se podrían haber currado un poco la historia, ya que la poli rubia sufre una de las muertes más absurdas que nos podamos echar a la cara.

Por su parte, Robocop, que supuestamente se había despedido de su anterior vida, insiste en que lo llamen Murphy, aunque es un detalle sin importancia. En cuanto a la OCP, el presidente que conocíamos (the old man) se ha retirado y le ha sustituido un fantoche sin ninguna credibilidad, rodeado de directivos a la altura. Sólo permanece Donald Johnson, que ha sido ascendido (otra vez) a Vicepresidente y muestra una actitud de cretino, jugando a ser malo pero impotente y lameculos a la hora de la verdad.

La OCP intenta manipular la muerte de Anne Lewis para que la culpa recaiga en Robocop. Sin embargo, lo que podría ser una trama interesante en ningún momento llega a funcionar, y hasta los presentadores de las noticias se revelan contra semejante tergiversación como si fueran de Intereconomía. El clímax al final de la película es una batalla campal donde se resuelven todos los frentes, una forma rápida de cerrar la historia.

En resumen, esta tercera entrega terminó de destruir el personaje de Robocop tan brillantemente construido por Edward Neumeier y Michael Miner. A partir de ahí comenzó la explotación de la franquicia a través de la serie y las series animadas hasta que el remake finalmente vio luz verde.

Persépolis (la película), [RE]Estreno en El Ninho Naranja

Tras un tiempo de inactividad en el blog, me ha ocurrido como a algunos actores, que de tras varios rodajes de repente estrenan dos o tres películas en cuestión de semana. Pues aquí lo mismo. Mi último artículo en el blog (del que pronto habrá segunda parte) ha coincidido con la publicación de la última colaboración que escribí para los chicos de El Ninho Naranja.

En esta ocasión es una reseña para su sección [RE]Estrenos. Se trata de ‘Persépolis’, cinta de animación francesa que adapta la novela gráfica (expresión que utilizamos para que la palabra ‘tebeo’ suene más culta) de Marjane Satrapi. Se trata de una historia autobiográfica que a mí personalmente me descubrió una nueva visión de un país como Irán. La película merece mucho la pena. Podéis leer la reseña completa pinchando en la imagen.

Persépolis

Pincha en la imagen para leer el artículo

OMEGA, esperanza tras el apocalipsis.

Omega (Ω) es el segundo cortometraje del joven director Fran Granada (Barcelona, 1986), quien además se ha encargado del guión, la edición y postproducción, y que ha financiado de su bolsillo. Podrá verse en el Festival de Sitges que tendrá lugar del 11 al 20 de octubre.

La historia de Omega es la de una niña de nueve años que tras perder a su madre debe emprender un viaje incierto a través de una Barcelona devastada por la guerra. El dolor por la pérdida de un ser querido (simbolizado también en ese contexto post-apocalíptico), la supervivencia, la superación y la esperanza son los temas que confluyen a lo largo de los 11 minutos de la cinta.

Podemos destacar dos aspectos. El primero es el de unos efectos digitales muy logrados. Fran Granada muestra la ciudad semidestruida a través de planos abiertos, que contrastan con los encuadres cerrados y cámara en mano de las escenas de la pequeña y su madre. No es habitual que un director se arriesgue con planos tan generales de edificios, pues se cabe la posibilidad de que “se vea el truco”. Sin embargo, el resultado es más que aceptable, y la composición de las imágenes delatan la formación de su director.

Barcelona postapocalíptica

El otro aspecto que sobresale es la interpretación de la pequeña Carla Sánchez, que lleva todo el peso de la cinta de forma más que aceptable, especialmente en los primeros minutos, donde acontecen las escenas más duras. Puede que alguno tenga que apartar la vista en esas secuencias.

Carla

El mayor prolema reside en su falta de diálogos. Se trata de una historia pequeña en el fondo, a pesar de su trasfondo, en la que se transmiten una serie de conceptos. Por tanto, es posible que a más de un espectador se le escapen detalles o que el corto no le diga gran cosa. En tal caso, siempre puede volver a verlo, que para esto está Youtube.

Fran Granada nació en Barcelona en 1986 y es licenciado en Bellas Artes. Tras su primer corto, Candyland, ha trabajado realizando spots publicitarios para marcas como Termix o Blue 01 Stylist. Este segundo trabajo supone una sensible mejora a nivel tanto técnico como artístico.

Anuncios hostiables: los bichos raros de ONO

Continuamos con una de vuestras secciones favoritas, la de anuncios hostiables. El spot de hoy ha sido sugerido amablemente por Raúl (gracias), y tras verlo he creído que llevaba razón. Se trata de la nueva campaña de ONO, que argumenta que su oferta es tan buena que si no la eligen es que son unos bichos raros… vean, vean.

Vayamos directos a su hostiabilidad porque no hace falta comentar mucho. Estrictamente no está mal realizado del todo. Los bichos están conseguido y no son adefesios hechor por CGI como los gatos que inauguraron esta sección. Eso sí, las voces dan bastante grimilla y ponen de mala leche. Al menos a mí.

El leitmotiv de la campaña es lo realmente enervante. “Hay que ser un bicho raro para…”. ¡Claro, y ponemos esos tres gremlis de saldo para ilustrarlo! ¿En serio, esa es vuestra idea? Además, la época de la conexión por módem ya ha pasado. Por muy lenta que sea una ADSL, da de sí para tener dos portátiles mirando el correo o descargando algo aunque vaya algo lento. Ah, que a lo mejor el hijo está jugando online y por eso necesitan alta velocidad. Ya, pues eso sí que lo podían haber usado como reclamo.

En fin, al menos espero que hayan podido disfrutar el vídeo en HD. Tengan el operador que tengan.

El cómic oficial de Terminator 2

Mientras todos vosotros os habéis dedicado a hacer viajecitos exóticos y a colgar fotos en Facebook que den buena cuenta de ello, yo he pasado tres semanas de agosto en mi pueblo. Que quizá no sea tan glamuroso, pero desde luego mucho más barato. Además, las vacaciones son para descansar, no para acabar echo polvo de hacer excursiones turísticas y mierdas de ésas.

Haciendo limpieza en casa desenterré un viejo cómic. Nada menos que la adaptación oficial de la película Terminator 2: el juicio final, editado por Marvel Comics (Stan Lee presenta) y distribuido en España por la desaparecida Cómics Forum. 64 páginas y 350 pesetazas de las de antes (menos en Canarias, Ceuta y Melilla que valía 330).

Portada del cómic en España

El ejemplar que yo tengo está un pelín mejor.
Visto en la web todocoleccion.net

El tebeo, titulado Terminator 2: El día del juicio en España, es una adaptación fidedigna de la trama de la película. Como cómic su calidad gráfica no es muy brillante, a pesar de contar con el dibujo de Klaus Janson, entintador bastante habitual en diferentes trabajos de la Marvel y DC, de los que podemos destacar sus numerosas participaciones en diferentes series de Batman, incluyendo El Regreso del Caballero Oscuro de Miller, que ya comentamos para los amigos de El Ninho Naranja y Tumba Abierta.

Quizá sea por su labor como entintador por lo que el dibujo no sobresalga. Se trata de un trabajo en blanco y negro que se apoya exclusivamente en la tinta como materia prima para el acabado, frente a obras más o menos contemporáneas que también dejaban ver el trabajo del lápiz como ayuda con los grises. No encontramos excesivos entramados que sirvan para ilustrar los tonos intermedios entre los blancos y negros.

En cuanto al dibujo en sí, los personajes muestran todos rasgos rimilares (narices rectas, labios más o menos carnosos). Algunos secundarios como el Dr. Silverman (interpretado por Earl Boen) o Tim, el amigo de John Connor que aparece al principio de la peli, no guardan ningún parecido con el actor que los encarna en el film. En general la sensación es de que se trataba de una edición barata y que posiblemente cundieron las prisas para entregar el trabajo dentro de plazo. Una lástima, ya que una producción de tan alto presupuesto como Terminator 2 merecía una edición en cómic a la altura. Obviamente no podemos esperar dibujos como los de las novelas gráficas de ahora. Pero en una historia donde hay un personaje de metal líquido y el otro es un cyborg, es necesario un trabajo concienzudo de ilustración para poder reflejar esto en viñetas.

La narrativa es correcta. La distribución de las viñetas es bastante dinámica, y aunque por razones de guión no puede haber muchas splash pages, tampoco se abusa de páginas llenas de paneles raquíticos. Como es natural, escenas que en la película hacen hincapié en determinados elementos mediante planos detalle y montaje, en la novela gráfica se resumen en pocos dibujos (y en ningún caso se pretende que el cómic sea un storyboard de la película). Ocasionalmente hay exceso de globos en alguna página, y al ser una traducción al castellano esto hace que sea aún más texto por bocadillo. Por lo demás, el efecto del T-1000 de transformación en otros personajes, “reparación” tras recibir balazos, etcétera, se resuelven con secuencias de unas tres viñetas. Nuevamente, el ilustrador no cuenta con espacio para poder recurrir a esta técnica narrativa, por lo que la carcaterística distintiva de uno de mis villanos favoritos queda bastante deslucida en este cómic.

Y vamos con el punto fuerte. A lo largo del cómic pueden verse escenas que no aparecían en la película. Por ejemplo, la extracción del chip del T-800 para modificarlo y permitir que Arnie pueda aprender cosas nuevas, o los fallos de mimetización que sufre el T-1000 tras ser congelado con nitrógeno líquido y hecho añicos de un tiro. Esa y otras secuencias se pueden ver en los extras de las ediciones especiales de la película en DVD, y posteriormente se incluyeron en el montaje de la versión extendida, de 150 minutos de duración.

Mi teoría es que el proyecto del cómic se realizó en paralelo a la producción de la película, para que las dos versiones coincidiesen en su salida al mercado, y por tanto el guionista de la novela gráfica se basó en el guión original o en el material rodado, pero no en el montaje final. Lo que sí es seguro es que la traducción del cómic no se basó en el doblaje al castellano (ya habéis visto que el subtítulo es El día del juicio, calco de la expresión anglosajona original, y no El juicio final, como acabó llamándose), y frases emblemáticas como “hasta la vista, baby”, tienen bastante menos gracia.) Otros detalles que antes he mencionado, como el de personajes de aspecto diferente al de los actores que los interpretan apoyan este razonamiento. Pero si me equivoco, no dudéis en señalarlo en los comentarios.

En definitiva, la adaptación en cómic de Terminator 2 no destaca por su calidad artística y se queda en la mera curiosidad de coleccionismo freak. Es una pena, porque una película como ésta merecía un cómic con más empaque. Eso sí, hubo más ediciones, así que es posible que se publicase material con mejor acabado.