Ya no veo La Sexta 3: la estrategia de los anuncios en bloque

Ya no veo películas en La Sexta 3. No desde que La Sexta y Antena 3 se fusionaron. Tampoco solía seguir las series en Neox. Si acaso veo algún capítulo repetido de The Big Bang Theory, Cómo conocí a vuestra madre, o los incombustibles Los Simpson. Y no tengo (casi) nada en contra de la cadena del Grupo Planeta. Aparte de la línea editorial de sus informativos, lo cierto es que prefiero la programación enfocada al entrenimiento más o menos blanco de Antena 3 que la fijación de Mediaset por los realities y la “miérder” en general y que ha contagiado a los canales de Prisa.

La razón por la que no veo los canales secundarios de los grandes grupos mediáticos es por sus cortes publicitarios. Porque antes La Sexta 3 ponía los intermedios conforme a su criterio, y ahora corta a la vez que Antena 3. Eso siginifica que si empiezo a ver la película de las 10 de la noche (prime time), a los 20 ó 25 minutos, Pablo Motos anunciará en El Hormiguero que volverán tras una “breve” pausa. Y entonces, súbitamente, se cortará la emisión de la película y una cortinilla informará algremente que “volvemos en… 6 minutos”. Mientras tanto, en Antena 3, Motos volverá de su “breve” pausa para decir adiós, y nada más. Tras los patrocinadores de rigor, Antena 3 hará otro corte publicitario de tan sólo 1 minuto. Pero en cuanto empiece el programa siguiente, harán de nuevo una interrupción de otros 6 minutos. Así que en un lapso de tiempo de 15 ó 16 minutos, yo he tenido que sufrir 13 minutazos de anuncios, con el agravante de que los cortes se han hecho a machete, en mitad de una frase si coinciden así. Discúlpenme, pero no me parecen condiciones para disfrutar del buen cine.

Podría hacer un poco de zapping mientras tanto, pero lo “gracioso” es que todas las cadenas del grupo Antena 3 (Nova, Nitro, Xplora) hacen el intermedio a la vez. Todas menos Neox, que desde la fusión depende de los cortes publicitarios de La Sexta. Para disimular. En el caso de Mediaset sucede lo mismo: todos sus canales dependen de las pausas publicitarias de Telecinco y Cuatro.

ACTUALIZACIÓN (21/03/2013): Estoy comprobando que Nitro ahora también depende de los intermedios de La Sexta y no de Antena 3. En el caso de Mediaset, algunos canales dependen de los cortes de Cuatro y otros hacen los intermedios de forma simultánea conforme a su propio criterio, mientras que Telecinco no afecta a otros canales cuando va a publicidad. En cualquier caso, aunque las acciones puntuales puedan variar, se mantiene la estrategia de interrumpir varios canales a la vez y emitir los mismos anuncios en todos ellos.

Hace algún tiempo comentaba esta estrategia con una compañera de facultad que ahora trabaja en planificación de medios. A las cadenas de televisión les sirve para vender a los anunciantes la audiencia de todo el grupo (es decir, mayor alcance) y por tanto cobrar más cara la publicidad. A las centrales de medios les resulta más fácil distribuir los anuncios en bloques que colocarlos canal por canal. Eso sí, mi compañera admitía que no parecían existir ventajas para el espectador.

Me parece “de traca” el poco respeto que tienen las cadenas no sólo por los espectadores sino por los propios contenidos que emiten. Esto se puede ver especialmente bien con las series norteamericanas. Y digo las norteamericanas porque sus capítulos tienen una duración muy concreta y un claro ritmo narrativo (puede que las españolas también, pero antes que un episodio de 80 minutos prefiero verme una película). En las series se aprecian muy bien las pausas porque las marca el propio guión y el montaje. En cambio, las cadenas hacen los cortes nada más salir los créditos, o casi al final del capítulo, sin criterio ninguno. Intermedios larguísimos cuyos anuncios nadie ve, porque tras una hora pegados al televisor, los espectadores aprovechan para ir al baño o lo que se tercie.

Voy a volver al caso de Los Simpson. Como la serie está tan trillada, ya ni se molestan en esperar a un momento medianamente adecuado para cortar, aunque sea en el cambio de un plano a otro. Muchas veces el intermedio se come el final de alguna frase que ya no se ve a la vuelta. Por no hablar de los gags de los créditos finales. Ésos sé desde hace mucho tiempo que ya no volveré a verlos. Si esto lo hacen con el canal “bueno” (el que manda), sufrir estos cortes en un canal secundario es poco menos que un suplicio.

Puede parecer que esto no es más que la pataleta de un espectador frustrado por esta práctica. Pero en el fondo, esta estrategia de vender los anuncios al peso es contraproducente para los anunciantes y los medios. Ahora las tecnologías digitales (Internet a la cabeza) permiten una experiencia más personalizada. Cualquier tienda online recomendará al visitante nuevos productos, o la publicidad de cualquier web variará en función de compras que hayamos hecho recientemente. Muchas veces esas recomendaciones no son eficaces, porque asumen como algo habitual compras que podemos haber hecho de forma excepcional (como reservas de hoteles), pero es un primer paso. Además, la propia televisión cada vez recaba más información cualitativa a través de las redes sociales, la llamada Social TV.

En España la TDT ha multiplicado la oferta de canales, aunque al final la gran mayoría estén concentrados en tres grandes dueños (RTVE, Mediaset y el grupo Antena 3). La televisión es el medio con mayor alcance pero siempre ha adolecido de poca segmentación. Los nuevos canales suponen una gran oportunidad para la publicidad: quizá menos audiencia, pero potencialmente más eficaz, que al final compensa con creces. Pero en cambio, se apuesta por una publicidad en masa, que no segmenta a sus públicos, que molesta al espectador por su irrupción en el peor momento, y que en última instancia fomenta todo menos la fidelidad de ese canal en concreto.

Hay muchas opciones para disfrutar de los contenidos audiovisuales aparte de la televisión en abierto, ya sean canales de pago, la compra de DVD’s, o bajar los contenidos de Internet. Precisamente por eso, la televisión debería hacer lo posible para que el espectador no recurra a esas opciones.

Personajes con dos caras

Ya hemos visto que en ocasiones hay personajes que dejan de aparecer en las series por diversos motivos: porque el actor no puede o no quiere continuar en la serie o simplemente porque el personaje no es popular. Las excusas para quitar al personaje son diversas, incluyendo el deceso, a veces de las formas más ruines que se puedan imaginar.

Otras veces, aunque el actor o actriz no pueda continuar en el rodaje, el personaje no desaparece de pantalla y es encarnado por otra persona. Dependiendo de la “creatividad” de los guionistas, a veces el cambio de apariencia incluso está justificado.

Harriette Winslow (Cosas de casa)

La longeva serie Cosas de casa se mantuvo 9 temporadas en antena. En su último año, la serie estaba ya en decadencia: la serie había saltado el tiburón y el tono y concepto originales hacía tiempo que habían desaparecido, limitándose a poco más que una sucesión de extravagantes situaciones con el personaje de Steve Urkel y sus álter-egos.

Harriette Winslow

Jo Marie Payton (izq.) y Judyann Elder (der.)

Harriette Winslow provenía de la serie Primos lejanos, donde era un personaje recurrente con un gag característico. La madre de la familia Winslow estuvo interpretada por la acriz Jo Marie Payton hasta la última temporada. En diciembre de 1997 se produjo la última aparición de Payton como Harriete (episodio 11 de la temporada 9). Tras las vacaciones de navidad, Judyanne Elder encarnó a la señora Winslow hasta que la serie se canceló en julio de 1998.

Poco después de que Judyanne Elder se incorporase a la serie, ésta suspendió su emisión durante un lapso de unos 5 meses coincidiendo con el cambio de cadena. Varios personajes aparecieron por última vez antes del episodio final, como Rachel (Thelma Hopkins) o Mayra (la malograda Michelle Thomas, que tuvo que abandonar el rodaje debido a un cáncer de mama que le habían diagnosticado y que no superó).

Y no, Judy nunca bajó de su cuarto.

Vivian Banks (El Príncipe de Bel-Air)

Las peripecias del joven de Philadelphia en casa de sus tíos ricos en realidad duraron sólo 6 temporadas, aunque con las continuas repeticiones en Antena 3 nos parezca que fueron muchas más. El personaje de Vivian Banks, tía de Will Smith, estuvo interpretado a partes iguales por Jannet Hubert (temporadas 1 a 3) y Daphne Reid (temporadas 4 a 6).

Vivian Banks

Jannet Hubert y Daphne Reid

Si hacemos caso de Wikipedia, el motivo del cambio de actriz fue que Jannet Hubert se quedó embarazada durante la tercera temporada, incumpliendo una de las condiciones del contrato. A raíz de aquello los guionistas tuvieron que modificar la historia para que el personaje de Vivian tambien quedase embarazada. Las tensiones con el resto del elenco hicieron el resto. La tercera temporada finalizó coincidiendo con el nacimiento de Nicky en la serie. Fue entonces cuando Jannet dejó la serie y fue reemplazada por Daphne Reid, quien se incorporó al inicio de la cuarta temporada.

Autorreferencias: al comienzo de la quinta temporada, el personaje de Jazz  le pregunta a Will quién interpreta “a la madre” ese año. En ese momento, Nicky entra en escena contestando “la misma que cuando nací”.

Juan “el gordi” (Hermanos de leche)

El intento de comedia española Hermanos de leche tuvo un total de 4 temporadas, aunque el concepto español de “temporada” difiere un poco, y la verdad es que la serie se emitió entre los años 1994 y 1996.

"El Gordi"

Echanove vs Wyoming

Uno de estos dos hermanos era Juan “el gordi”, interpretado por Juan Echanove y apodado así por el personaje de José Coronado. Al comienzo de la cuarta temporada, el Gran Wyoming asumió el papel de Juan. Para justificar este cambio de apariencia, en la serie Juan tiene un accidente de tráfico tras el cual es necesario someterle a una operación de cirugía.

Como nota curiosa, José Coronado seguía refiriéndose a su hermano como “el gordi”, a pesar de que Wyoming tenía una complexión más delgada que la de Echanove. ¿La cirugía también incluyó una liposucción?

Dina (¡Ala… Dina!)

Nuevo intento de comedia española, también de 4 temporadas emitidas en 3 años: desde 2000 a 2002. ¡Ala … Dina! arrancaba de la premisa de un genio de la lámpara (en versión femenina) que tenía que lidiar con el día a día de comienzos del siglo XXI como asistenta de una familia de clase media-alta.

Dina

Paz Padilla y Miriam Díaz Aroca

Inicialmente, el personaje de Dina lo interpretaba la pizpireta Paz Padilla, muy adecuada para el tono de la serie. Sin embargo, cuando comenzó a crecer la tensión sexual entre Dina y el cabeza de familia (interpretado po Gary Piquer), decidieron sustituir a Paz Padilla por la mucho más apetecible Miriam Díaz Aroca, que encarnó a la genio durante las temporadas 2 a 4.

El elemento sobrenatural de la serie permitió justificar el cambio de apariencia. También permitió apañar la historia cuando la pareja formada por Dina y Tomás (Gary Piquer) tienen una niña, que inmediatamente pasó a tener 7 años de edad.

Maite (Antxón y Maite)

Si algo he aprendido de Vaya semanita es que el tópico de que las vascas son feas no tiene fundamento. Para muestra un botón. Susana Soleto encarnaba a Maite en el espacio Antxón y Maite, una serie de gags a lo largo del programa que en conjunto formaban un mini-episodio de sit-com de algo más de 9 minutos.

Maite

Susana Soleto, la Maite original

El espacio Antxón y Maite se emitió durante las temporadas 6 y 7 del progama. En 7ª temporada, Susana Soleto abandonó el elenco de actores. No he podido encontrar el nombre de la nueva actriz que interpretó a Maite (aunque yo desde luego me quedo con la primera), por lo que si alguien quiere aportar algo de luz, será más que bienvenido en los comentarios.

Os dejo con el vídeo del primer episodio donde aparece esta nueva actriz, en la que además se bromea con el cambio de apariencia.

Becky (Roseanne)

Roseanne fue una popular sitcom que se emitión en Estados Unidos entre 1988 y 1997. Llegó a España a través de las televisiones autonómicas (Telemadrid, tú antes molabas) y gozó de cierto éxito a mediados de los 90. En una época en la que las comedias norteamericanas se caracterizaban por su humor blanco (aunque las protagonizasen negros) y hasta empalagoso, Roseanne destacaba por su humor ácido e irreverente. Incluso las series que fueron apareciendo más tarde, no tan familiares, quedan igual de azucaradas al lado de las peripecias de la desestructurada familia Conner.

Becky Conner era la hija mayor de Dan (John Goodman) y Roseanne. La actriz original, Alicia (“Lecy”) Goranson, comenzó sus estudios universitarios al inicio de la quinta temporada (1992). Debido a la dificultad para compaginar las clases y el rodaje, en la serie Becky se mudaba con su marido Mark a otro estado. Eso permitió que Lecy rodase sus escenas aparte (conversando con la familia por teléfono), pero finalmente su personaje dejó de aparecer.

Becky de Roseanne

Lecy Goranson y Sarah Chalke

En la sexta temporada, ya que Goranson seguía sin poder compatibilizar el rodaje y las clases, el papel de Becky recayó en Sarah Chalke, a la que muchos conoceréis por Scrubs o por su aparición en Como conocí a vuestra madre durante la tercera temporada. Sarah Chalke interpretó a la mayor de las hijas Conner durante las temporadas 6 y 7. En la temporada 8, Lecy Goranson asumió de nuevo el rol de Becky. Sin embargo, no pudo actuar en algunos episodios en los que debía de aparecer Becky. Chalke sustituyó a Goranson, hasta que finalmente ésta última abandonó definitivamente la serie hacia el final de la octava temporada. Sarah Chalke se mantuvo desde entonces hasta el final de la serie.

Autorreferencias: fueron continuas:

  • Cuando la familia comentaba que no se podían creer que hubiesen cambiado al actor que hacía del marido de Embrujada, Becky (interpretada por Sarah Chalke) afirmó que prefería al nuevo.
  • Al volver Lecy Goranson a la serie, todos la miraban atónitos. “¡Ni que hiciese tres años que no me véis!”, protestaba Becky.
  • En un episodio de Halloween, con Lecy Goranson de vuelta en el papel de Becky, unos niños hicieron el “truco o trato” en casa de los Conner. El adulto que los acompañaba era Sarah Chalke. Mark, el marido de Becky, se quedó mirándola estupefacto, hasta el punto de que Becky le regañó.
  • Durante la octava temporada, los chistes que aludían a la presencia de una u otra actriz eran habituales.
  • En un flashforward, una versión adulta del hermano pequeño de Becky, D.J. (interpretado en el gag por John Goodman), repetía traumatizado “dicen que son la misma pero no son la misma”, en alusión a las dos actrices que interpretaban a Becky.

El crisantemo y la espada en El Ninho Naranja

Volvemos con las colaboraciones para esos blogs amigos. La de esta ocasión es para los sospechosos habituales El Ninho Naranja. Mi último artículo es una reseña del ensayo El crisantemo y la espada, publicado en 1946. Se trata de un estudio antropológico que encargó el gobierno de los Estados Unidos a Ruth Benedict sobre Japón con el objetivo de comprender mejor la nación a la que por entonces se enfrentaban en la Segunda Guerra Mundial.

El resultado es un recorrido por los valores de la cultura y la ética japonesa que explica en buena medida las diferencias existentes con el sistema de pensamiento occidental. A pesar de que está algo desactualizado ya que estudia la mentalidad de los años 40, es un buen punto de partida para todo aquel que quiera iniciar su acercamiento a la cultura japonesa.

El crisantemo y la espadaPodéis leer el artículo completo aquí.

Anuncios hostiables: Frenadol Complex y el circo romano

Qué difícil es encontrar un genuino anuncio hostiable. Y es que estos spots con como el cine chungo, que hay que distinguir el que se hace en serio del que va en ese plan para llamar la atención. Lo mismo ocurre con muchos anuncios televisivos: hacer un anuncio ridículo para que la gente hable de él es muy habitual. Fuera esa la intención o no de los creativos del anuncio de Frenadol Complex, han conseguido sacarme lo suficiente de mis casillas como para que les dedique una entrada.

El anuncio: un hombre joven llega a su lugar de trabajo. El joven muestra síntomas de estar muy resfriado. Para colmo, ese día tiene una importante reunión. Su estado de nerviosismo es tal que la presentación que tiene que hacer se le antoja como un circo romano en el que los gladiadores pretenden acabar con él. Afortunadamente, se toma un sobre de Frenadol Complex (sí, en plena reunión) y los síntomas desaparecen milagrosamente. Las alucinaciones del protagonista desaparecen y él hace una presentación magistral. Imagen del producto. Voz en off repitiendo el slogan. Fin.

Hostiabilidad: atrás quedaron los productos para los síntomas del resfriado que además de curar al que los tomaban conseguían que tras un día de frío y lluvia amaneciese otro de sol radiante. Supongo que les acusaron de contribuir al cambio climático. Ahora lo que toca la fibra del público es el tema laboral. No hay nada como un anuncio en el que el producto es la clave para conseguir un empleo, o como en este caso, para evitar un despido. Eso sí, los trabajos siempre son de oficina. Para albañiles, encofradores y temporeros de la fresa no tenemos nada.

Sorprende que con las campañas tan decentes que ha hecho esta marca, sin necesidad de despilfarrar en producciones complicadas, vengan ahora con este truño tan tópico y que no les diferencia del resto de medicamentos similares. Pasaremos por alto la inmediatez de los efectos del Frenadol (necesidades narrativas). Pero el resto es muy lamentable. El gag del estornudo del principio no tiene ni ritmo ni gracia (está muy mal montado). Y el asunto de los gladiadores es sencillamente lamentable. ¿A cuento de qué viene eso? Para cuando el protagonista vuelve al “mundo real”, el espectador está tan anestesiado que ni siquiera se fija en los supuestos chistes le quedan al spot.

Reportaje sobre Batman de Miller en Tumba Abierta

Ya había hablado antes de la set box con las cuatro historias de Batman guionizadas por Frank Miller en El Ninho Naranja. Sin embargo, por temas de espacio me dejé algunos aspectos sin comentar sobre cada una de esas obras. Por ello, he repetido colaboración con el portal de entretenimiento Tumba Abierta. Allí encontraréis un análisis de estos relatos con mayor profundidad, aportando ciertos datos sobre el contexto en el que se crearon, su ubicación dentro de la continuidad DC, etcétera, que se me habían quedado fuera.

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