Las 5 muertes más estúpidas en el cine

Hoy es un día como otro cualquiera. Te levantas para ir al trabajo. Hoy tienes una reunión como los jefazos. O no. O puede que prefieras llevar a tu hijo a entrenar con su equipo de baseball. Sin embargo, hoy no va a ser como el resto de los días. Porque hoy te aguarda la muerte. Hay dos terminators que van a enfrentarse y de esa lucha dependerá el futuro de la humanidad. O las máquinas han decidido rebelarse y acabar con nosotros. Pero no vas a morir porque seas una pieza clave del rompecabezas. Simplemente, pasabas por allí. Vas a ser un daño colateral, una muerte absurda, y no te vas a enterar de nada de lo que se está cociendo tras ese accidente tan tonto.

He escogido este ranking del top 5 de muertes estúpidas basándome en esa premisa: son personajes sin ninguna relevancia que mueren no por lo que hacen o dejan de hacer, sino porque todo el follón les pilló con ellos en medio. También son películas que conozco y he visto. Así, aunque hay muertes muy simpáticas como el láser revienta-cabezas en Chopping Mall, no la he incluido la lista porque no he visto la película.

#5: El autobús con mucha prisa mortal

Escena: Vale, Destino Final (James Wong, 2000) no es un buen ejemplo de este top 5, por eso está en último lugar. En primer lugar porque es una película de suspense/terror y la protagonista de la escena es uno de los jóvenes que está destinado a morir (literalmente, de acuerdo a la premisa de la cinta). En segundo, porque las muertes de este film son todas bastante absurdas: accidentes imposibles en la bañera o con cuchillos de por medio. Sin embargo, éste en concreto me hizo mucha gracia. El espectador ya sabe cómo funciona el argumento y el protagonista ya ha visto el reflejo de un autobús, así que se sabe lo que va a pasar. Pero para nuestra sorpresa, todo sucede en una décima de segundo. Se ve que el director sabía que ese personaje (una rubia un poco indeseable) no se echaría en falta y decide castigarlo con una muerte rápida y anodina, sin dedicarle los malabarismos que dedica a otros personajes.

La muerte: ¿A dónde iba ese autobús que tenía tanta prisa, que ni frena ni hace sonar el claxon ni nada? Ni siquiera para una vez se produce el atropello. Y tú, rubia ¿no te enseñaron a mirar antes de cruzar? ¿Tenías que ponerte en medio de la calzada a echarle el sermón a tus amigos? Si en el fondo te lo mereces…

#4: La rebelión de las máquinas: death Coke

Escena: Las máquinas se han cansado que las utilicemos de modo indebido, enviando Power Points de gatitos, y han decidido castigarnos. Se han rebelado y ahora atacan indiscriminadamente a todo lo que pillan en su camino. Ése es el argumento en síntesis de Maximum Overdrive, titulada en España La rebelión de las máquinas (Stephen King, 1986). Pero claro, no es lo mismo que te mate un cortacésped o la máquina de cortar chóped del Ahorramás, que llevarte un latazo de Coca Cola primero en todo el bate y luego en plena frente cuando te acercabas inocentemente a sacar un refresco.

La muerte: poco hay que decir del pobre entrenador, que tampoco sabía la que se avecinaba. La muerte ya es bastante humillante de por sí. Encima, la máquina se quedó con su dinero. De regalo, al final del vídeo uno de los chicos es arrollado por la apisonadora. Una muerte mucho más digna, dónde va  a parar. Pero tú también vaya momento que elegiste para caerte de la bici, machote.

#3: Royale with cheese brain

Escena: Tú y tus amigos los tenéis cuadrados. Habéis intentado timar a uno de los jefes mafiosos de Los Ángeles. Normal que hayan ido dos gangsters (John Travolta y Samuel L. Jackson) a tu casa a ajustaros las cuentas. Hablamos de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), claro. Pero resulta que cuando parece que te has librado de todo y los hombres de Marcellus Wallace te llevan sano y salvo en su coche, resulta que se ponen a hablar de Dios y de milagros, y uno de ellos te pretunta tu opinión… con el arma apuntándote. Y claro, un pequeño bache y la pistola se dispara accidentalmente

La muerte: Lo más cruel de la muerte es eso, que ocurra cuando el pobre Marvin parecía haberse librado de lo peor. También tiene narices que Jimmy (John Travolta) siga con el revólver en mano en el coche (bueno, mientras no sea un móvil no hay que temer por la multa, supongo) y te pregunte tu opinión mirándote directamente y de paso mientras te encañona. ¿No le habías echado el seguro a la pistola, majo?

#2: Tiene derecho a permanecer en silencio… para siempre

Escena: La OCP, esa malvada organización que sale en Robocop (Paul Verhoeven, 1987), tiene un contrato con la policía que ríase usted de las privatizaciones de Esperanza Aguirre. Los principales directivos acuden a una reunión para ver el nuevo prototipo de robot que patrullará las calles, el ED 209, todo un icono del cine de los 80. Los técnicos hacen una demostración para ver cómo es el procedimiento para arrestar a un sospechoso, y un voluntario apunta con un arma real al robot. Éste reacciona y le pide que deje el arma en el suelo. Pero no escucha el sonido del arma caer al suelo y… bueno, al menos cuando falla Windows sólo se ve la pantalla azul y la sangre no llega al río. Una de las muertes más gores (y tontas) que nos ha dado el cine.

La muerte: Bien, por dónde empiezo ¿a quién se le ocurrió poner munición real para una demo? ¿No había un botón para abortar? De la presunción de inocencia ni hablamos, claro. Y claro, al ejecutivo de pacotilla… ¿tenías que ponerte justo delante del robot precisamente cuando la cuenta atrás llega a cero? Lo mejor es la reacción del responsable: ha sido un problema técnico.

#1: Un tiroteo, yupi. El momento ideal para cruzar al otro lado.

La escena: Skynet no consiguió acabar con Sarah Connor, madre del líder de la resistencia humana, en su primer intento (Terminator, 1984). Así que envía un nuevo asesino para que liquide a John Connor cuando apenas cuenta con 9 años (Terminator 2, James Cameron, 1991). Eso sí, ahora los humanos han podido reclutar al Chuache para la causa y pueden enviar un terminator para defender a John, aunque no tan sofisticado como el T-1000 enviado por Skynet.

Los dos terminators llegan a la vez al lugar donde está John Connor, los recreativos de un centro comercial. John, que se huele la tostada, se escabulle por los pasillos de servicio. Un joven trabajador le dice que no puede andar por ahí, aunque tampoco se esfuerza en hacer cumplir la orden. Cuando los dos terminators se encuentran frente a frente, empiezan a dispararse el uno contra el otro. John Connor se salva. No podemos decir lo mismo del joven trabajador. (a partir del minuto 3)

La muerte: Vamos a ver, alma cándida. Has visto venir al poli y al matón fortachón. Uno ha sacado la recortada y ha dicho “al suelo”. No te lo decía a ti, pero era un consejo que merecía la pena seguir. El matón ha pegado el primer tiro y ha aprovechado que el poli se tambaleba para coger al niño y cubrirle. Son unos cinco segundos, los he contado. ¿Qué coño has hecho tú en ese tiempo? Es que ni te pegas a la pared. De hecho, a veces creo que saltas a ver si te dan las balas. ¿Intentabas cruzar al otro lado del pasillo para ver mejor?

Hasta aquí el Top 5 de las muertes estúpidas. No están todas las que son, porque muertes tontas hay un rato. Mismamente el T-1000 es responsable de un par de ellas en la peli. ¿Cuál habríais añadido? Dejad un comentario, a ser posible con vídeo.

ACTUALIZACIÓN: También podéis leer mi artículo 5 muertes “mierder” de la pequeña y gran pantalla. Muertes cutres, de las de mucho ruido y pocas nueces, que le ocurren a personajes presuntamente importantes en la trama.

11 pensamientos en “Las 5 muertes más estúpidas en el cine

  1. Pingback: Bitacoras.com

    • El de Lo Pan, al ser el malo de la peli, no iba con el espíritu del ranking, pero es una muerte bastante tonta. Mola el de Brad Pitt. Qué manía con quedarse en mitad de la calzada.

      Buenos ejemplos, sí señor.

  2. Pingback: Las 5 muertes más estúpidas en el cine

  3. Está gracioso. En el caso de Robocop, siempre me he preguntado: ¿por qué el robot ruge como un león? Por otro lado… menudos cazurros, ¿no podían hacer la demostración con balas de fogueo, por si acaso? En fin, americanos.

    ¡Saludos!

  4. Discrepo con lo de Marvin: se supone que va con Jules, es un inflitrado que ha vendido a los otros pringaíllos del piso, es decir, está totalmente fuera de peligro. Eso sí, el comentario “No te lo decía a ti, pero era un consejo que merecía la pena seguir”, impagable X-D

    • A mí me parece una especie de “enlace”: el que conocía a Jules y prepara el negocio con sus amigos. Cuando les deja entrar, sabe que habrá jarana, pero por la cara que pone cuando acaba el pifostio, lo mismo no se esperaba tanto.

  5. “No oyó el ruido del arma al caer no lo oyó!!” manda “hueivs” acabar en este mundo por culpa de un robot sorderas jeje, muy buena la entrada si señor, algo parecido me rondaba a mi por la cabeza…al tiempo.

    Un saludo.

    • Un robot totalmente autónomo diseñado para mantener el orden en la ciudad…. ¿y no le has puesto una triste cámara para que vea? Gracias por el comentario. Si te animas con una entrada similar, déjanos el enlace en comentarios.

  6. Pingback: Latino » Blog Archive » Muertes mierdes en series: quitando personajes.

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