¡Copiad, malditos! (el documental íntegro)

Hace un par de semanas dejaba una entrada sobre el documental ¡Copiad, malditos! que emitieron en La 2, y que estaba bajo una licencia Creative Commons. (Como en la entrada anterior ya puse enlaces al blog, a la web de RTVE y expliqué todo lo referente al proyecto, me abstengo de repetir enlaces y detalles innecesarios).

El documental ya está disponible para su visionado en la web del proyecto, antes de lo previsto, y al ser una obra con licencia Creative Commons, no sólo se puede enlazar, sino que se puede descargar y distribuir libremente mientras se respeten las condiciones de la licencia: respetar la autoría de la obra y no utilizarla con fines comerciales.

Imagino que quien estuviese interesado ya habrá visto el documental, pero en cualquier caso aquí os lo dejo para que podáis verlo. Por cierto, en el blog del documental hay una versión con subtítulos en inglés y los enlaces para que descarguéis el archivo, por si le tenéis manía al streaming.

Copiad, malditos. Licencia creative commons en tv

Ayer estuve viendo el documental ¡Copiad, malditos! en La 2. Se trata de un proyecto que ha pasado bien desapercibido en el panorama televisivo pero que en la red ha generado bastante expectación, y en el momento de escribir esta entrada es el principal Trending Topic de Twitter (si quitamos los que están patrocinados).

El proyecto ¡Copiad, malditos! se compone de dos elementos fundamentales. El primero es el propio documental, que estará disponible en la web de RTVE hasta el próximo 1 de mayo. El segundo es un completísimo blog que ofrece información sobre todo el proyecto, desde notas de prensa y transcripciones del guión hasta los vídeos de las entrevistas completas a las diferentes personas que intervienen. De momento he visto la de David Bravo, pero también están Javier de la Cueva, Lutz Emmerich, Richard Stallman, Ignacio Escolar y muchos otros. A partir del 1 de mayo, cuando el documental deje de estar disponible en la web de RTVE, podrá verse en el blog. Y no sólo verse, sino que se podrá descargar y distribuir libremente, ya que está bajo una licencia Creative Commons. Hasta donde yo sé, es la primera vez que veo una obra bajo este tipo de licencia emitirse en una televisión de alcance nacional.

A pesar de su título, ¡Copiad, malditos! no trata exactamente de las copias o de los problemas de la (abrir comillas) piratería (cerrar comillas), sino que va más allá y aborda el concepto de la propiedad intelectual, cuándo y cómo surge, y cómo se gestiona en el siglo XXI, donde las posibilidades de copiar contenidos y obras culturales son mayores que nunca. Para abordar este tema, recurre a la fórmula de contar la historia del propio proyecto. Así, el documental nos explica lo que tiene que hacer su director Stéphane M. Grueso para que la obra pueda estar bajo licencia Creative Commons (y dentro del Creative Commons, qué tipo de licencia le interesa) y si eso es compatible con la emisión por televisión, en este caso, La 2 de TVE, ya que RTVE es coproductora y por tanto copropietaria del documental.

A lo largo de este periplo, la pieza va mostrando diferentes aspectos de la propiedad intelectual, desde el origen del concepto, a la forma de gestionarla actualmente y los problemas que eso supone. Hablamos no sólo de las prácticas abusivas de la SGAE, sino de los problemas de los artistas de autogestionar su propiedad intelectual. Esto se debe a que para poder cobrar derechos de autor es necesario ser socio de una entidad gestora (por ejemplo, SGAE), y eso implica ceder toda la gestión a esa entidad, por lo que los artistas no pueden decidir si quieren que determinadas obras estén libres de las restricciones del copyright.

En general los conceptos están bien explicados, especialmente los de propiedad intelectual y derechos de autor, que muchas veces se mezclan y confunden. En ocasiones el documental tiene que abreviar o saltar algunas explicaciones, pero cuando eso ocurre la voz en off del director se encarga de resumir los conceptos. Hay algunos datos que no me convencen demasiado (por ejemplo, el cine ha resistido mejor la piratería que la música, de acuerdo a los informes que manejo yo), pero son casos sueltos y seguramente se deba a una cuestión de contextualización.

Como anécdota, una de las cosas que más ha notado la audiencia es la falta de rótulos cuando aparecían los entrevistados. Llegué a pensar que se había hecho así deliberadamente, para no predisponer al espectador, aunque en algunos casos se ven elementos que ayudan a situar al entrevistado (Ignacio Escolar aparece con una portada de Público, diario que dirigió, enmarcada en la pared). Pero esta mañana he visto que el director ha dicho en su Twitter que se trata de un error, y que la versión para descargar tendrá ese fallo corregido.

En definitiva, se trata de un documental muy interesante y más que recomendable. En primer lugar porque se adentra más allá de los tópicos sobre estos temas que suelen verse en los medios. Habla de la propiedad intelectual, de su razón de ser, y de cómo gestionarla; no sólo de lo fácil que es bajarse cosas de internet y lo mucho que perjudica a los artistas. Y en segundo lugar, porque como he dicho antes, se trata de un documental con una licencia distinta al Copyright (algo coherente con la línea de la cinta, por otra parte) que se ha emitido por televisión. Me parece muy interesante que una televisión pública apueste por algo de este tipo, y ojalá no fuese la excepción. Dice mucho en su favor, no ya sólo por su alejamiento de la producción comercial (al fin y al cabo, como televisión financiada por impuestos, su objetivo es otro) sino por la pluralidad que demuestra con este tipo de contenido, diametralmente opuestos a lo que nos quiere colar el Gobierno.

En cuanto el documental esté disponible, podréis verlo también en este blog.

Sobre la entrevista de Buenafuente a la ministra Sinde

Hace un par de días, Ángeles González-Sinde acudió al plató de Buenafuente para ser entrevistada a propósito de esa ley infame que ha impulsado y que lleva su nombre, y de la que han corrido ríos de tinta… electrónica. La primera impresión que tuve fue que la entrevista resultó muy aburrida. Tanto, que no la seguí del todo (la vi en La Sexta 2 y me pilló cenando) y he tenido que volverla a ver para poder opinar con conocimiento. No soy muy dado a lanzarme al teclado a opinar nada más ha tenido lugar el suceso que sea. Prefiero dejar que las cosas reposen y si mis impresiones permanecen y encuentro argumentos para sustentarlas, me decido a comentar. Por eso, esta entrada parecerá que llega muy tarde, sobre todo después de la marabunta que se montó en Twitter, que a este paso corre el peligro de convertirse en un nuevo Forocoches.

Vaya por delante que Andreu Buenafuente me parece un profesional cojonudo, al igual que Berto Romero (que aunque no tuvo nada que ver con la entrevista ha recibido algunas hostiejas de rebote). Obviamente no siempre me gusta todo lo que sale en el programa, pero es uno de los mejores shows que hay ahora en televisión. De hecho, me gusta más el tono que tiene ahora que cuando salían los actores de El Terrat a hacer el canelo (no tengo nada en contra de Silvia Abril, pero el personaje de la niña de Shrek me pone de los nervios).

La entrevista estuvo aburrida y a ratos bastante floja. Y el problema no fue de Buenafuente, sino de su invitada. Invitar a un político es lo que tiene, y más cuando vienen a hablar de política. Todo lo que le digas lo va a llevar a su terreno. Gallardón es un maestro en eso. Por cierto, una entrevista de Buenafuente a Gallardón seguro que daría mucho juego… pero me estoy desviando. En el caso de la ministra Sinde la cosa es aún peor. Porque si hay algo peor que un político es un político advenedizo. Los políticos son gente que sin dedicarse a nada en concreto tienen que hacer como que son maestros de todo (un Ministro de Sanidad no tiene que ser médico). Pero esa es su labor. Irónicamente, cuando un político proviene del ejercicio profesional de su campo, es aún peor, como es el caso de una Ministra de Cultura que proviene de una industria cultural.

La Sinde, para colmo, jugó a dos bandas. Al principio ejerció de guionista, y quiso equipararse a Buenafuente en plan cómico, soltando algún chiste sobre él y David Letterman (qué manía tienen los políticos de ir en plan humoristas, es la única vez que no tienen ni puñetera gracia). Para colmo, la ministra soltó una perla para enmarcar: “Soy una ministra y los ministros tenemos que decir la verdad”. En ese momento, supe que la entrevista no iba a valer gran cosa.

Buenafuente, en cambio, empezó bien. Hizo un chiste sobre el parecido de Enrique González Macho con Francis Ford Coppola, calificando al primero de copia pirata del segundo. Esa ironía, ese humor sutil y bastante blanco pero acertado, es lo que me hubiera gustado ver más a menudo. Pero a partir de ahí nada de nada. La ministra se limitó a repetir su discurso y a intentar convencer al personal de lo importante que era su ley y lo buena que iba a ser para todos.

En el fondo Buenafuente estuvo acertado. Intentó profundizar más allá de lo que se dice siempre sobre estas cosas. Pero como digo, González-Sinde es política, y a cada pregunta soltaba su pieza de discurso, que parecía traer aprendido de casa, sin importarle el matiz de la pregunta. Ocupando el cargo que ocupa, y siendo la cadena que es, no faltó gente que hablaba de entrevista pactada, trato de favor, lavado de imagen, etcétera. Yo también lo he pensado, aunque es cierto que dentro de la afinidad La Sexta-PSOE, en el tema descargas y Ley Sinde los de Mediapro no han cantado las alabanzas del Gobierno precisamente.

Hay muchas cosas que se pueden objetar de la entrevista, pero en su mayoría son relativas al discurso de la entrevistada, que pretendía hacer creer que de no ser por la Ley Sinde no habría oportunidades de distribuir cine y música (de forma legal y todo lo que tu quieras) a través de internet. Rebatir todos los argumentos daría para muchas entradas. De entre todo lo que dijo, solo dejaré dos apuntes:

  • No es lo mismo la cultura que la producción cultural. Equipararlas demuestra que se tiene en mente un criterio económico por delante del puramente cultural y social.
  • Hay muchas más formas de financiación aparte de pagar a tocateja por cada contenido. El discurso de la industria parece entender que si no es de esa forma no es legal.

Buenafuente no pudo hacer gran cosa con una entrevistada así. Buscó la cara amable y le dio la oportunidad de explicar sus argumentos, del mismo modo que en su momento trajo a David Bravo (aunque esa entrevista la hizo Berto Romero porque Andreu no pudo presentar el programa). En ese sentido, la acción de Buenafuente (dejar que todos expongan su punto de vista) es digna de alabanza, aunque en este caso lo que dijo esa señora me lo conociera de memoria. La entrevista fue amable, como digo. Podría haber tirado más de ironía y retranca, pero aparte de eso no se le puede pedir a un late night de humor una entrevista como si fuera un debate político. Buenafuente no es Ana Pastor, aunque mira por donde, bien valdría la pena pagar por ver una entrevista de Ana Pastor a González-Sinde. Quizá sí que se le podría haber pedido que fuera más incisivo. Podría haberle dicho a la ministra lo mismo que le dijo Berto a David Bravo: “mi disco duro echa humo” (se entiende que si hubiera estado Buenafuente, le habría dicho lo mismo o algo muy parecido). Comparando las dos entrevistas puede parecer que los guionistas aplican eso del doblepensar.

Con todo, Buenafuente fue listo y jugó bien sus cartas, por ejemplo anticipándose a esa demanda de sangre que querían sus seguidores de Twitter. Simplemente, se nota que con algunos invitados tiene más sintonía que con otros, y con Ángeles González-Sinde es difícil tener sintonía. Pasó algo parecido cuando trajo a la gente de Malviviendo (precisamente a petición de los internautas), que se notaba que no los conocía tanto como a otros invitados. Pero insisto, se notan las tablas y la calidad de Buenafuente. Que yo entrevisté a David Saiz par el blog y ya quisiera haberle hecho una entrevista la mitad de la mitad de buena que la que les hizo él en su programa.

A la ministra Sinde sólo me queda aconsejarle una cosa. Los niños tienen cierta sabiduría de la que conviene hacer caso. Escuche usted a su hija (“Mamá, desapúntate de ministra”).

Presentación de la revista Quevedalia

El pasado sábado 9 de abril asistí a la presentación de la revista Quevedalia, que acaba de sacar su primer número.

La revista está editada por la Orden Literaria Francisco de Quevedo, de Villanueva de los Infantes. En ella se encuentran los poemas ganadores del XXX Certamen Literario, que tuvo lugar el 28 de agosto del año pasado. La Orden espera publicar un nuevo número cada año en el que se recojan los poemas ganadores de los sucesivos certámenes.

Además, podéis encontrar las colaboraciones, tanto en verso como en prosa, de varios de los miembros de la Orden, de entre los que destacan (por ser el más conocido a nivel nacional) el escritor Antonio Gómez Rufo. También hay contribuciones de gente externa a este grupo literario. Como miembro de la Orden, hice una pequeña aportación: un relato corto que se titula La chica del vagón del metro, y que publiqué en el blog en su momento.

Acto de presentación de la revista Quevedalia

De izquierda a derecha: Presentación Pérez González, escribana mayor de la Orden, Juan José Guardia Polaino, Gran Maestre, y Gabino Marco, alcalde de Villanueva de los Infantes

Fue un evento que a pesar de su moderada repercusión estuvo muy bien y contó con ese puntito de magia que tienen las reuniones no demasiado multitudinarias. El marco en el que se celebró, el patio de la Alhóndiga (actual Casa de Cultura y Biblioteca de Villanueva de los Infantes), sin duda contribuyó al encanto de la velada. Se leyeron algunos poemas y relatos, y puedo decir orgulloso que mi nombre figura junto al de estos grandes autores.

La revista es gratuita. Esperamos publicarla próximamente en versión electrónica en el blog de la Orden. Mientras tanto, si estáis interesado en tener un ejemplar, podéis poneros en contacto con nosotros.

Copiad, copiad, malditos

Os presento aquí la web ¡Copiad, malditos! (derechos de autor en la era digital). Se trata del site que han montado en torno a un documental del mismo título coproducido entre elegantmobfilms y TVE. El documental, del que seguro que daré cuenta en este blog, se emitirá el próximo domingo 17 de abril (Domingo de Ramos) a las 22:00 en La 2.

Por lo pronto, en la web podéis encontrar un montón de información sobre este proyecto, como la sinopsis del documental, ficha técnica, entrevistas, etcétera. Una vez se emita el documental, también podréis verlo allí y descargarlo sin ningún problema, ya que todo el trabajo está bajo licencia Creative Commons.

Os recomiendo especialmente el apartado de entrevistas, donde podréis encontrar charlas con gente vinculada a la cultura y los derechos de autor desde muchas caras de este complejo prisma. Desde Enrique Loras, director general de SGAE, hasta Richard Stallman, padre del software libre (y todo un personaje, por lo que pude ver en la entrevista que le hicieron en Baquia TV), pasando por Ignacio Escolar, Lutz Emmerich (Spotify Spain) y los ya “clásicos” Javier de la Cueva y David Bravo.

Os dejo la entrevista con David Bravo. Es un poco larga (77 minutazos) pero no se hace pesada. Muchas de las cosas que se dicen os sonarán si sois seguidores de ese abogado saleroso (como lo llamaba Carlos Otto), pero hay partes muy interesantes, sobre todo al final, como los diferentes derechos de autor que genera una obra (eso está al principio) o las diferencias entre entidades de gestión.

Que la disfrutéis.