Valoraciones de la anulación del Canon Digital

Hoy se ha dado a conocer la noticia de que la Audiencia Nacional ha declarado nula la Orden Ministerial PRE/1743/2008, de 18 junio, que regulaba lo que todos conocemos como el Canon Digital. La sentencia, que podéis leer íntegra aquí, viene a zanjar el recurso contencioso-administrativo (la demanda, vamos) que interpuso la Asociación de Internautas contra el Ministerio de la Presidencia y varias sociedades de gestión de derechos de autor, como EGEGA y CEDRO entre otras (e incluso Cableuropa, empresa propietaria de ONO, figura entre los codemandados).

Esta sentencia no tiene relación con la dictó la Audiencia de Barcelona en relación al caso Padawan. La A.B. confirmó con su sentencia lo que había dictaminado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE): que el canon sólo podía aplicarse a personas físicas, y no a personas jurídicas (empresas e instituciones). Como expliqué en su momento, esto no significaba que el canon hubiese sido declarado ilegal, sino que se consideraba abusiva la forma de aplicarlo. Las dos sentencias responden a procesos diferentes. Que se haya dictado sentencia en la Audiencia Nacional sólo unas semanas después de la de Barcelona (recordemos que la normativa española tenía que adaptarse para acatar la sentencia del TJUE) no sé si será coincidencia, pero no suelo ser tan paranoico.

Sobre la sentencia que nos ocupa, a pesar de la alegría que naturalmente ha provocado entre internautas y usuarios, prefiero tomarla con cautela. En primer lugar porque aún cabe presentar recurso. Y en segundo, y más importante, es que se ha declarado nula la Orden Ministerial (no el canon per se) y por “defecto de forma” (que me perdonen los abogados si no he usado la expresión correctamente). Es decir, por hacer una chapuza deprisa y corriendo.

Aunque la Asociación de Internautas argumentaba principios de inconstitucionalidad, han sido razones formales las que han provocado la nulidad de la Orden. Por resumir, el Gobierno tramitó la Orden como si se tratase de un acto administrativo, mucho más fácil de aprobar y que no necesita llevar a cabo una serie de trámites (presentar memorias Económicas y Justificativa, así como un Dictamen al Consejo de Estado). Sin embargo, la orden mediante la que se aprobó el canon no se ajusta a la definición de acto administrativo, sino a la de Reglamento, que ya es una norma jurídica y necesita los trámites antes mencionados. En pocas palabras: quisieron dar gato por liebre. Y con la misma facilidad con la que se aprobó en su día, se ha anulado después.

¿Qué pasará ahora? Bueno, asumiendo que no se presente recurso, o que en todo caso se declare finalmente esta nulidad, para empezar la sentencia no tendrá carácter retroactivo, así que el canon que hemos pagado hasta ahora, pagado está y no hay tu tía. Esto no sé cómo afectará a las empresas que tenían pensado recurrir el canon que habían pagado, aunque creo que en principio no debería ser obstáculo: la Orden ha estado vigente durante más de dos años, y la cláusula abusiva ya existía.

Una de las cosas que más me temo es que al tratarse de un defecto de forma, no servirá de precedente, ya que no se han tomado en cuenta los principios de inconstitucionalidad. Además, la Orden es fruto de la reforma de la LPI que tuvo lugar en 2007, y que se adaptaba a la normativa europea, por lo que es de esperar que tarde o temprano nos llegue un nuevo canon. La Ministra Sinde no ha tardado en decir que ellos siguen adelante con lo suyo. Me gustaría pensar que esta es una buena oportunidad para crear un nuevo modelo de compensación por copia privada más justo, equitativo, menos abusivo, y cuyos ingresos se distribuyan de una manera más racional (y no que se lo den a los cuatro de siempre), pero no soy tan optimista.

La incógnita que me queda es que pasará con la sentencia del TJUE. Estábamos obligados a readaptar la normativa española para que se cumpliese lo dictaminado en la sentencia. De hecho, la demora en este asunto supone un aviso (y más tarde, una multa) por parte de la Unión Europea. Ahora que la Orden está anulada ¿ya podemos dar la sentencia por cumplida? ¿o aún tenemos que esperar a que se haga un nuevo canon? Y si ese nuevo canon siguiese siendo abusivo ¿se aplicaría de nuevo la sentencia del TJUE? ¿o como ya no se trata de la Orden PRE/1743/2008 no se considera el mismo canon?

Defecto de forma, señores.

Tarde de sábado con los amiguitos de La Parada

Ayer sábado pasé la tarde en los estudios de Radio Ritmo, en Getafe, donde asistí como público invitado a ese circo ambulante de las ondas que se llama La Parada de los Monstruos. Las cuatro temáticas de este programa “dedicado a lo que cariñosamente llamamos cultura friki, subcultura o formas alternativas de diversión” se van turnando cada fin de semana. Esta vez le tocaba el turno a Press Start, la sección dedicada a los videojuegos.

El Tahúr y Boron

Junto a Boron, colaborador del programa, antes de empezar a grabar

Desde las 17:00, y durante dos horas, compartí mesa y micro con Boron y Fayer, hardcore gamers y colaboradores habituales del programa para esta temática, siempre bajo la batuta de Freakman, presentador del show. Fue un lujo ver a cracks en acción y disfrutar del programa en vivo. Podéis descargarlo aquí (botón derecho –> guardar enlace como). Se me oye saludar y comentar un par de cosillas sueltas.

El Tahúr y Freakman

Después del programa, con Freakman, presentador de La Parada

Fin de semana friki

Parece que se me juntan los eventos, y este fin de semana ya tengo la agenda prácticamente completa.

Mañana viernes vuelve el ciclo Cine Basura a Canal+. Este monográfico comenzó a finales del pasado año, y la respuesta positiva del público friki ha hecho que se quede en la parrilla. El ciclo emite una película al mes a través de Canal + Xtra, la apuesta de la plataforma de pago por el contenido independiente. Para amenizar el sarao, se pueden disfrutar de los comentarios de los insignes José Viruete y Paco Fox, más algún invintado para la ocasión, seleccionando el segundo canal de audio (como si quisiéramos ver la peli en inglés).

Ah ¿que no tenéis Canal+?. Tranquilos, yo tampoco. Para eso está la web. Allí podréis disfrutar del video-chat que se monta con motivo de la película. Unos 15 ó 20 minutos antes del comienzo del filme podréis ver a nuestros comentaristas favoritos preparándose para la sesión. Y podéis participar en el chat conectándoos a través de Facebook.

Mientras que en las primeras ediciones, Viruete y Fox nos conminaban a bajarnos la película para poder verla en nuestro ordenador a la vez que conectábamos con el video-chat, desde la tercera edición la película se emite por la red de forma totalmente gratuita. Es un gesto digno de mención, porque por muy colonoscopia que sea la cinta emitida, los hay que aún claman al cielo por un quíteme allá esos derechos de autor. Y oye, que en la última ocasión nos dieron todo un estreno: La Tomba, del infame Bruno Mattei (el director de los mil nombres), en versión original y todo. Un filme que rozaba la legalidad con esos planos robados de otras películas. Pero qué se puede esperar de un director que dirigió una secuela no oficial de Terminator (cuando sólo existía una entrega) pero plagiando Aliens: el Regreso.

Así que ya sabéis, a partir de las 22:45 tenéis una cita con Viruete, Paco Fox y su invitado del mes Pedro Temboury, director de Kárate a muerte en Torremolinos y Ellos robaron la picha de Hitler. El V Video-Chat de Cine Basura emite una producción patria: Veredicto Implacable. ¿Pensábais Águila Roja era el primer ninja español? Nada de eso. Podréis verme comentar esta obra casposa bajo mi identidad secreta, aunque luciendo logo, para que se me conozca.

Si sobrevivo a tal acontecimiento, el sábado estoy invitado como público al circo ambulante de las ondas especializado en todo lo relacionado con el mundo friki. Estoy hablando de La parada de los monstruos, espacio radiofónico emitido todos los sábados en Radio Ritmo Getafe y a través de internet, y que cada vez es retransmitido en diferido por más emisoras a lo largo de toda la geografía nacional.

Bajo la dirección de David Royuela, aka Freakman, las cuatro temáticas del programa se van turnando una cada fin de semana. Así, como tercer fin de semana del mes, le toca el turno a Press Start, la sección dedicada a los videojuegos. Y aunque yo soy de los que sigue disfrutando de los arcades de los años ochenta y noventa en el MAME, no me perdería la ocasión de volver a unos estudios de radio, y encima compartir micro con los harcore gamers habituales del programa: Boron y Fayer.

Ya os contaré qué tal ha ido.

Va a ser un fin de semana friki. Un freak weekend. Un freakend.

La indeterminación de las pegatinas de tráfico

Ya sabrán que a partir de mañana el límite de velocidad baja de 120 a 110 km/h. Tampoco me voy a poner aquí a hablar de si hacen bien o no en bajarlo. Total, a mí como que me da un poco igual, porque voy en metro a la facultad. Si acaso, soy de la opinión de Fuckowski, que no termina de ver eso de que vayamos a 110 en calles de un solo carril y sentido, pero que si hay que sacrificarse…

No obstante, mi principal preocupación es el tema de las pegatinas que pondrán en las señales de tráfico para que nos indiquen el nuevo limite. Y no me refiero al tamaño que tiene que tener una pegatina para que le quitemos el diminutivo, como decía Buenafuente. No, me refiero a… ¿cuánto se tapa de la señal original? Me explico.

Hacer una pegatina igual de grande que la señal, con su borde rojo y todo, es exagerado. Además, creo que el borde rojo de las señales de tráfico está en relieve con respecto a la zona blanca, y claro, si pones una pegatina así pues te hace bolsa. Y oye, que si hacemos pegatinas más pequeñas, lo mismo sale más barato, que se supone que lo de bajar la velocidad se hace para ahorrar.

Así que se puede hacer una pegatina redonda que ocupe la zona blanca de la señal. Esa parece una de las mejores opciones. Pero si nos paramos a pensar, el número con el límite de velocidad, el famoso 110, tampoco ocupa taaaanto. Sólo representa una zona rectangular en el centro del área blanca de la señal. Por lo tanto, bastaría con hacer pegatinas rectangulares con el 110 y pegarlas encima del actual 120.

Pero si nos fijamos, la diferencia son 10 km/h, y de las tres cifras que conforman el número 12o, sólo varía la cifra central. Así que bastarían con pegatinas con un 1, que sustituyesen al 2 de la cifra 120. En principio, al ser las más pequeñas serían las que menos coste supondrían. Claro que tienen otros inconvenientes.

Uno de ellos es la estética. Que en el número 110 se note que el 1 del medio es una pegatina queda cutre. Un poco como cuando escribes algo y al equivocarte le pones un poco de típex, pero no a la palabra entera, sino a un par de letras. El resultado es una chapuza. Además, si el operario no está fino, se le puede torcer un poco la pegatina, y lo que debería ser un 110 se coniverte en un 110. Y claro, hay que cambiar unas 6.000 señales en una noche, así que la probabilidad de que en alguna se cometa un fallo es elevadísima. No te digo nada si el 1 de la pegatina tapa parcialmente otro número o deja asomar el 2 del 120 original.

Por último, hay que estar atento a la cifra que se tapa. De las tres cifras que conforman el 120, hay que tapar la del medio. Porque si tapas la primera no hacemos nada, que también es un 1, y se queda igual. Y si tapas la tercera, el 0, pues no sólo no bajas el límite de velocidad sino que lo subes en un kilómetro: 121. En el caso improbable de que la pegatina acabe al lado del número 120, sin tapar nada, podríamos encontrarnos con señales que limiten la velocidad a 1120 ó 1201 km/h, dependiendo de si la pegatina del 1 ha acabado a la izquierda o a la derecha. Que imagínense a los sufridos conductores pisando a fondo para poder circular de acuerdo con el límite reglamentado. Poca gasolina íbamos a ahorrar así.

Ya me contarán cómo son las pegatinas finalmente.

Que pagar el canon no tienes, joven Padawan

Chiste muy malo para una entrada que sólo tiene como objeto reflejar la noticia de la que me enteraba ayer a través de Carlos Otto en su twitter, y es que la Audiencia de Barcelona ha emitido una sentencia en la que absuelve a la empresa informática Padawan por no haber pagado el canon, tal y como le exigía la SGAE.

Os resumo brevemente el culebrón. Padawan es una tienda de informática que vendía CD’s, DVD’s y demás soportes de grabación y reproducción sin cargarles el canon digital, ya que los vendía (mayoritariamente) a empresas y usuarios que los utilizaban para hacer copias de seguridad de sus propios datos y no copias privadas. La SGAE le reclamó una suma de dinero en ese concepto que ascendía a 16.759€. La cosa fue a juicio, se lió (apelaciones, recursos, y demás), y acabó en el Tribunal de Justicia de la U.E., quien sentenció que el cobro indiscriminado del canon era abusivo e iba en contra de la directiva europea. Ése es ya el final del camino. Ya no hay más organismos judiciales a los que recurrir.

Una vez dictada sentencia por el TJUE, la pelota volvió a la Audiencia de Barcelona, a la que le tocaba hacer efectivo el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea a través de nuestra legislación. Y eso es lo que ha hecho. La sentencia es firme y contra ella no cabe apelación. Fin del asunto.

He leído que esta sentencia (y la del TJUE) lo que hacen es declarar el canon ilegal. Eso no es cierto. En las dos sentencias se reconoce el derecho a aplicar un canon para compensar a los autores por copia privada. Pero debe hacerlo respetando un “justo equilibrio”. En concreto, la sentencia de la Audiencia de Barcelona reconoce que se puede caer en esa presunción de culpabilidad que es el canon, y que no es estrictamente necesario conocer de antemano el uso que un particular vaya a hacer de un CD para justificar el pago del canon. Es decir, que si como usuario particular, uso un CD para copiar mis fotos de las vacaciones (ejemplo original donde los haya), me jodo aguanto y pago el canon. La puntualización que hacen ambas sentencias es que la del “justo equilibrio”, y entienden que si bien las personas físicas usarán estos dispositivos para copias privadas, los profesionales y personas jurídicas los destinarán a otros usos. Porque aunque no haga falta acreditar el uso efectivo de la copia privada, sí que debe ser verosimil. De la misma forma que yo, como particular, acepto pagar el canon aunque use un CD para otro tipo de copias, a ti, como empresa, no pueden endilgarte el canon por la compra de 100 CD’s, aunque alguno suelto vaya a manos de un trabajador avispado que se lo quede para grabarse el disco de Lady Ga-Ga.

En resumen, valoro muy positivamente la sentencia. Y es que el concepto de canon en sí mismo me parece admisible (forma de compensar a los autores), pero no su aplicación. La SGAE está llegando a las situaciones más esperpénticas para recaudar dinero, intentando cobrar por cualquier cosa, y aplicando un impuesto de forma abusiva e indiscriminada. Esperemos que muchas empresas sigan el ejemplo de Padawan. Quizá cuando la SGAE se harte de perder juicios, de devolver el dinero del canon, y de pagar las costas de los juicios, sean los propios autores los que les paren los pies a Teddy Bautista & Co.

Podéis leer la sentencia de la Audiencia de Barcelona en PDF aquí (viene con las ideas importantes ya subrayadas); y en este otro enlace, la sentencia del TJUE de octubre. Si os hacéis un lío con todo esto del canon y la copia privada, en este post tenéis una sencilla guía en 20 preguntas y respuestas.