Los especiales de Halloween de Los Simpson

La noche del 31 de octubre se celebra Halloween en los países de influencia anglosajona, y cada vez tiene más presencia aquí, aunque fundamentalmente debido a las fiestas temáticas que hacen bares y discotecas como excusa para atraer clientes. Por eso, no quisiera acabar el mes de noviembre sin hablar del tratamiento que hace mi serie favorita de esta festividad.

El primer especial de Halloween de Los Simpson se emitió en la segunda temporada de la serie. En él, Bart y Lisa contaban historias de miedo que eran protagonizadas por los miembros de la familia. La tercera y última historia era la lectura que hacía Lisa del poema El cuervo de Edgard Allan Poe, que en la versión original era narrado por James Earl Jones. El especial de Halloween se tituló La casa del árbol del terror, ya que los dos hermanos se habían contado las historias en la casita del árbol que tienen en el jardín. Aunque la casa no volvió a aparecer en estos episodios, el título genérico de La casa del árbol del terror se mantuvo como forma de denominar estos especiales.

Los primeros 4 especiales de Halloween (temporadas 2 a 5) tenían un hilo conductor que enlazaba las historias: los relatos que se contaban en la casita del árbol; las pesadillas que sufren los niños después de un atracón de caramelos conseguidos en Halloween; historias contadas por la famila en una fiesta de Halloween… En el especial nº 5 se suprimió el hilo conductor por razones de tiempo (si bien se había recuperado la “advertencia inicial” de Marge al principio del episodio). Después de eso, se abandonó el hilo conductor para presentar las tres historias de forma independiente. La advertencia inicial tampoco aguantó. Asímismo, la secuencia de apertura, que hasta entonces consistía en un travelling de la cámara por el cementerio de Springfield (en las que aparecían nombres de famosos y frases ingeniosas) se diversificó.

Con hilo conductor o sin él, las historias que se cuentan en los especiales de Halloween son ficciones dentro de la serie. Por lo tanto, se abandona la continuidad de la serie y se permiten algunas cosas que no ocurren durante el transcurso normal de los episodios. Así, es normal que en estas historias mueran algunos de los personajes. Por ejemplo, en el especial nº 5 (T6), el bedel Willie era asesinado de la misma forma (de un hachazo en la espalda) en las tres historias, justo cuando estaba a punto de ayudar a los protagonistas. Todas las historias son autoconclusivas y no guardan relación entre ellas, salvo pequeñas bromas como la de las tres muertes de Willie, ni de un especial para otro.

Las historias de estos especiales no sólo son de terror. También beben de la ciencia ficción y de películas clásicas (desde King Kong a El resplandor). Prácticamente cualquiera de las historias hace referencia más o menos directa a una película, serie de televisión, novela, etc. Las parodias son interminables: El cuervo de Poe, Pesadilla en Elm Street, La guerra de los mundos, El resplandor, King Kong, La mosca, o diversos episodios de En los límites de la realidad (también Dimensión desconocida o Twilight Zone). Los protagonistas de estos relatos, además de los miembros de la familia Simpson, pueden ser cualquiera del extenso reparto de la serie. No obstante, hay dos personajes que nacieron con estos especiales: los extraterrestres Kang y Kodos. Salvo rarísimas excepciones, sólo aparecen en estos episodios, y aunque ya no tienen el protagonismo que tenían al principio, siempre se les puede ver en estos especiales, bien sea como parte de alguna de las histrias, o bien haciendo un pequeño cameo.

Los especiales de Halloween, al emitirse el 31 de octubre, corresponden al principio de la temporada (normalmente dentro de los 6 primeros episodios). De hecho, durante varios años han sido el capítulo inaugural de la temporada. Son episodios complejos, ya que requieren tres historias distintas en lugar de una, y necesitan escenarios diferentes a los del resto de la serie. Por ello, son planteados a final de temporada para que el equipo tenga más tiempo para escribirlos y dibujarlos.

¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestra historia favorita de los especiales de Halloween?

Información adicional extraída de este artículo. El resto es fruto de mi propio frikismo

Impresiones del EBE10

Este fin de semana estuve en la 5ª edición de Evento Blog España (EBE10, por el año), y como ya hiciera el año pasado, os dejo una pequeña crónica off line. Al igual que la vez anterior, estuve en un gran evento sobre blogs y web social (cuyo estandandarte era el feed back en tiempo real y la conectividad) totalmente off line.

En general me gustó más el EBE09. Vaya por delante que la organización del evento fue impecable: hubo más ponencias, se respetaron muy bien los tiempos, hubo más actividades alternativas… Me gustaron más los presentadores del año pasado, y la bolsa de regalos estuvo mejor. Pero eso es anecdótico. Por contra, me moví con más libertad al estar alojado en el mismo hotel donde se celebró este congreso.

Mi mayor decepción (ponedle todas las comillas del mundo a esa palabra) en el Evento Blog España es que eché de menos precisamente eso: los blogs. El perfil profesional que ya despuntaba en la última edición se ha consolidado, y en las ponencias se habló mucho de redes sociales, monetización, emprendedores y demás. Antonio Fumero lo resumió muy bien en su intervención, que cerraba la jornada del sábado: “el año pasado había mil y pico blogueros; éste hay dos mil y pico community managers“. Una charla que removió los ánimos de los asistentes gracias al humor sarcástico de Fumero, que arremetió un poco con ese “buenrollismo dosceriano” que reina ahora por doquier.

Los encuentros entre blogueros, entre esa gente que simplemente escribe un blog y quiere intercambiar opiniones con gente que escribe sobre temática similar, quedaron en cambio relegados a una de las salas paralelas. Asistí a un par de ellos (el de poscasters y el de videojuegos) y he de decir que fue de lo que más me gustó del fin de semana. También pasé fugazmente por el encuentro de blogueros de humor (quien dice blogueros de humor dice graciosos), pero tuve que abandonarlo prematuramente para llegar puntual a otra ponencia en el auditorio principal.

Por suerte, el domingo tuvieron lugar las charlas más interesantes. Si el sábado acabé con buen sabor de boca (mejor que al empezar), el domingo fue un buen cierre. Uno de los ponentes que esperaba con más expectación era Pedro Jorge Romero, que habló sobre la serie LOST, y al que conocía por ser el traductor de Neal Stephenson. No defraudó, y disfruté de su intervención, algo que no deja de tener mérito por su parte, puesto que no he visto un solo episodio de LOST. La reflexión de Alejandro Piscitelli como conferencia de clausura también fue muy interesante.

El Tahúr con Pedro Jorge Romero

Yo soy el de la baraja de cartas, claro

En definitiva, creo que el EBE debería ir pensando en cambiarse el nombre. Le empieza a sobrar la B. A lo mejor le pegaría más llamarse EWE (Evento Web España).

20 preguntas indispensables para entender el canon digital

Se habla mucho de canon, copia privada, derechos de autor y propiedad intelectual. Quien más y quien menos tiene una ligera idea de estos temas, pero seguro que en algún momento te haces un lío con tanto concepto. Para que puedas tener las cosas mucho más claras, voy a guiarte a través de 20 preguntas, desde el concepto de copia privada a la última sentencia de la Unión Europea. Así, nadie te toserá encima cuando hables con un recaudador de la SGAE.

1. ¿Qué es la copia privada?

Es una exepción a la protección que tiene una obra bajo derechos de autor. La copia privada permite copiar una obra cultural (libro, disco, película) o parte de ella sin necesidad de la autorización de los propietarios de los derechos de autor ni del copyright.

2. ¿Por ejemplo, copiar un CD para llevarlo en el coche y dejar el original en casa?

Si quieres hacer eso, estás en tu derecho, pero en realidad estás haciendo una copia de seguridad. La copia privada te permite (siguiendo este ejemplo) copiarte un CD que te deje un amigo en lugar de comprarlo. No necesitas justificarte, simplemente estás en tu derecho de hacerlo.

3. ¿Por qué existe la copia privada?

Porque, como he dicho en la primera pregunta, la copia privada es una excepción a los derechos de autor. Los autores tienen derecho a ser remunerados por la explotación de su obra. Igualmente, los ciudadanos tenemos el derecho de acceso a la cultura. La copia privada intenta armonizar esos dos derechos.

4. ¿Desde cuándo existe la copia privada?

La copia privada existe desde que se aprobó la Ley 22/1987 de Propiedad Intelectual. Aunque entonces no se mencionaba expresamente como “copia privada”, sí se reconocía ese derecho.

La primera ley sobre propiedad intelectual tenía como objeto, como muchas leyes de aquellos años, armonizar el derecho español con el de los estados miembros de la entonces Comunidad Económica Europea, en la que acabábamos de entrar. Posteriormente, y para mantener esa armonía con el derecho comunitario, la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) se ha modificado en varias ocasiones. De esas modificaciones podemos destacar la Ley 16/1993, que regulaba la protección jurídica de programas de ordenador; el Real Decreto Legislativo 1/1996, que reagrupó todas las disposiciones referentes a propiedad intelectual que existían hasta la fecha (por eso se le llama también Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual); y la Ley 23/2006, que modificó varios artículos para ampliar la protección jurídica (en gran parte, pensando en las nuevas tecnologías de la información).

5. ¿Qué se incluye en la copia privada?

La copia privada permite copiar sin permiso del autor o editor obras de tipo cultural susceptibles de ello. Esto incluye libros (o parte de ellos), discos y, películas.

6. ¿Y los videojuegos? ¿No están incluidos en la copia privada?

No. Los videojuegos fueron excluidos cuando se aprobó la Ley 16/1993, que regulaba la protección jurídica de programas de ordenador y bases de datos, y que prohibe cualquier copia no autorizada de este material. La única copia que se permite es la copia de seguridad.

7. ¿Es que los videojuegos no son cultura?

Buena pregunta. Para muchos lo son, ya que constituyen relatos interactivos cuyos argumentos son mejores que los de algunas películas. Además, no son pocos los videojuegos que han pasado a formar parte del acervo cultural (Tetris, Mario Bros, Tomb Raider…). Sin embargo, también han arrastrado varias lacras a lo largo de estos años: se les ha acusado de violentos, se les ha tachado de entretenimiento infantil o para adolescentes, se les ha considerado nocivos y adictivos, etc.

En 1993, los videojuegos no tenían tanta importancia como ahora y se les metió en el saco de programas informáticos, y por lo tanto no se puede hacer una copia privada, al ser considerados software antes que obras culturales. Ahora que los videojuegos rivalizan con el cine en presupuesto, recursos e ingresos, la ministra de turno no duda en hacerse una foto en alguna que otra convención y declarar que “los videojuegos también son cultura”.

8. ¿Qué es el canon?

El canon es una compensación al autor por la copia privada. Ya que el derecho a copia privada permite obtener una obra cultural sin tener que comprarla, el autor de esa obra queda perjudicado al dejar de vender o explotar dicha obra. Por eso se aplica un canon a determinados soportes en los que se puede copiar una obra, como cintas de vídeo o CD’s de música.

9. ¿Desde cuándo se paga?

Es el RDL 1/1996 el que contempla expresamente la compensación equitativa por copia privada, en su artículo 25. La Ley de 1987 sólo mencionaba la compensación a artistas cinematográficos por ejecución pública.

10. ¿A qué se aplicaba el canon inicialmente?

Se aplicaba a equipos de reproducción de música, libros y películas, así como a soportes materiales de grabación, como cintas de vídeo y casettes.

11. Pero no siempre se usaban esos soportes para copiar películas o canciones.

Sí, pero como era (y es) imposible determinar el uso que le va a dar cada uno a cada cinta de música o de vídeo, se aceptó hacer una tabla rasa. En esos momentos, no importaba permitir una pequeña presunción de culpabilidad a cambio de poder compensar a unos autores que gozaban de mejor imagen que ahora.

12. ¿Y el canon digital?

El llamado canon digital es una revisión del canon por copia privada que se hizo en la Ley 23/2006 y que se ejecutó en la Orden Provisional sobre la copia privada del 17 de diciembre de 2007. En este nuevo canon se incluyen CD’s y DVD’s tanto grabables como regrabables (a los que ya se les aplicaba el canon desde 2003), así como memorias USB, discos duros internos, o incluso teléfonos móviles. Cualquier cosa capaz de reproducir audio o vídeo puede ser gravada con el canon digital.

13. ¿Por qué con el canon digital se ha montado tanto revuelo?

Porque la presunción de culpabilidad que mencionaba antes ya no es tan aceptable. Vivimos en una era de convergencia de formatos. Cualquier contenido se puede grabar en cualquier soporte, ya sea una obra protegida derechos de autor o no. Los CD’s y DVD’s no almacenan sólo discos y películas: pueden servir para grabar fotos de vacaciones, vídeos amateurs, o copias de seguridad de nuestros archivos (por ejemplo en oficinas). Los que antes podía ser algo anecdótico, hoy está más generalizado.

14. ¿Por qué este cambio?

Porque la realidad ha cambiado desde 1996. No sólo en cuanto a tecnología y posibilidades de creación y autoedición de obras amateurs. La imagen pública de los artistas ha caido en picado, en gran parte debido al afán recaudatorio de las sociedades gestoras de derechos de autor. Además, la industria ha crecido enormemente, y fenómenos como Operación Triunfo no ayudan a que la música se vea como cultura.

15. Vale, pago el canon digital. ¿Me puedo bajar todo lo que quiera de internet?

Pues aunque es un sentimiento que empieza a asentarse entre la sociedad (como pago canon, me lo bajo todo), en realidad no puedes. La Ley 23/2006 hizo una revisión muy restrictiva de la copia privada, y excluyó a las redes y programas peer to peer de este derecho. El canon es una compensación por copia privada, y bajarse algo de internet, aunque todos los tribunales digan que es legal, resulta que no es copia privada, y las entidades gestoras de derechos de autor siguen denunciando y amenazando a usuarios de estas redes. Esto está creando una situación de inseguridad jurídica porque las redes peer to peer están en tierra de nadie.

16. ¿Qué ha pasado en Europa con el canon digital?

Lo que ha ocurrido es que la SGAE reclamaba el pago del canon a la empresa Padawan. Ésta se negó y comenzó un litigio que concluyó con la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que le ha dado la razón a Padawan y estima que una empresa no tiene que pagar canon.

Actualización (3 de Marzo de 2011): La Audiencia de Barcelona (donde empezó el litigio) ha emitido una sentencia en firme y la empresa Padawan ha quedado absuelta definitivamente de pagar el canon a la SGAE. Tras la sentencia de la UE, le tocaba al sistema judicial español finiquitar el asunto. Contra la sentencia de la Audiencia de Barcelona no cabe apelación, y es posible que otras empresas y entidades públicas sigan el ejemplo de Padawan.

17. ¿Han declarado ilegal el canon digital?

No. El canon sigue siendo legal, incluyendo esa presunción de culpabilidad tan abusiva que hemos comentado antes.

Lo que considera la Unión Europea es que la aplicación del canon es indiscriminada. La copia privada es un derecho que pueden ejercer las personas físicas, y por tanto el canon se aplica a personas físicas, no a personas jurídicas (empresas y organismos). Por lo tanto, las empresas, como empresas jurídicas, no tienen que pagar canon por los soportes que compren, ya que se entiende que los utilizarán para sus propios fines (copias de seguridad de archivos), no para copiar obras culturales.

18. ¿A qué nos obliga esta sentencia?

La sentencia en sí no es una ley por si sola. Sin embargo, España está obligada a cumplirla adaptando su legislación para que se cumpla lo que dicta esta sentencia. Es decir, a partir de ahora, las personas jurídicas no pagarán canon digital.

19. ¿Cuándo será efectiva?

La sentencia no prevé ningún plazo concreto. Sin embargo, conviene que se aplique lo antes posible, ya que una demora puede suponer una llamada de atención o incluso una multa por parte de la Unión Europea.

20. ¿Cómo aplicará España esta sentencia?

Eso aún no se sabe. Se me ocurren algunas formas, pero serían sólo opiniones mías, no una respuesta real a esta pregunta.

Última oportunidad para detener la Ley Sinde

No a la Ley Sinde

Ejemplo de lo que harán los partidos políticos a tu PC

La Ley Sinde, de la que hemos estado hablando durante un año aproximadamente, se encuentra en su recta final. Dentro de poco será votada en el Congreso de los Diputados, y de ser aprobada, se empezará a aplicar el año que viene. Como sabéis, la llamada Ley Sinde (en honor a su impulsora, la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde) es la Disposición Final Primera de la Ley de Economía Sostenible. También se la conoce como Ley de la Patada en el Router.

Según esta ley, una comisión podría determinar el cierre de páginas web de enlaces en un plazo de cuatro días sin necesidad de recurrir a los jueces, despreciando así los principios elementales del derecho. Teniendo en cuenta que estos jueces declaran inocentes estas páginas de forma sistemática, la Ley Sinde vendría a ser lo que resumía David Bravo en su blog: “como vamos perdiendo el partido, mejor déjame el silbato que ya nos encargamos del arbitraje”.

El problema es que en lugar de presentarse como ley independiente, se ha colado de rondón en un proyecto legislativo mucho más grande (la L.E.S.), así que las votaciones no se harán en función de esta disposición en concreto sino del conjunto general. De esta forma, los mismos que se han llevado las manos a la cabeza con todo el asunto del cierre de webs, están a punto de apoyar el conjunto global, y con ello la Ley Sinde. Es lo que Pablo Soto describió muy acertadamente como el truco de la grapadora cuando empezó todo este follón.

Los internautas nos hemos opuesto frontal y enérgicamente a esta ley desde su aparición, no porque nos puedan cerrar las páginas de descargas sino por las consecuencias que su aplicación pueda tener en el marco jurídico y social. Ya me he cansado de repetir que no me opongo a los derechos de autor, ni soy abanderado del todo gratis. Diversos informes y estudios cuestionan la ley por una u otra razón. Pero al final, los internautas (al menos en su mayoría) no hemos pasado de escribir post y poner banners. Nos queda un último cartucho que quemar.

Por favor, pincha en este enlace y rellena el formulario que encontrarás. Por desgracia, la limitación de código de wordpress.com no me permite integrarlo directamente en el blog. El mensaje que escribas será enviado a los diputados, así que te ruego que seas respetuoso. Ten en cuenta que has de escribir tu dirección de correo, así que no vale hacer el troll como en Forocoches. Puedes argumentar con tus palabras o valiéndote de los artículos e informes desfavorables a la ley. Pero tiene que ser un mensaje original. Si el texto se repite, será considerado spam y no contará.

Difunde el formulario por las redes sociales. No hace falta que enlaces este post, no quiero méritos. Esto es un trabajo de todos. Enlázalo en Tuenti, Facebook, Twitter o lo que quieras, y mándalo por correo. Por primera vez, te pido que envíes una cadena de mensajes. Si lo difundes por Twitter, usa el hashtag #stopleysinde para mover la información, a ver si conseguimos hacerlo trendy topic.

Si tienes un blog o página web, puedes encontrar el código HTML del formulario pinchando aquí. Cópialo y pégalo en una entrada o página de tu web en la portada, para que la gente lo vea al entrar (y no tenga que buscarlo) mientras dure esta iniciativa.

Más allá de eso, puedes llevar a cabo cualquier iniciativa: hablar con políticos, asociaciones, etcétera.

Recordémosles a los diputados que están allí porque nosotros les votamos.

Nuestro voto cuenta.

El Tahúr en la Monstrua de Cine Chungo

Por si no tuve bastante con el concierto de Blind Guardian el viernes, el sábado acudí a la segunda edición de la Monstrua de Cine Chungo que organizaron los chicos del programa de radio La Parada de los Monstruos. Un maratón de cine bizarro y de serie Z (porque no hay más letras) que hizo las delicias de todos los frikis asistentes al evento.

Llegué a eso de las 12, con la segunda película del programa recién empezada. En ese momento me di cuenta de dónde me había metido. Uno imaginaba películas de segunda fila que se proyectarían en mitad de un respetuoso silencio. Cuando empecé a oir las risas descontroladas, los comentarios hechos en voz alta (muchos por parte de los organizadores), las ovaciones y demás, comprendí que me había hecho una idea equivocada de lo que es un festival de cine chungo.

No obstante, me metí rápidamente en situación. Y no era para menos con el peliculón que estaban poniendo: Operación Las Vegas. Madre mía, qué trama argumental, qué diálogos, qué personajes, qué raccord, qué montaje… ¡Qué puta mierda! La persecución del vídeo os puede dar una idea de por donde van los tiros, nunca mejor dicho. Por no haber, no hay ni balas de fogueo. Aunque por el final de la peli hubo un par de explosiones y todo. Lo cierto es que dejó el listón muy alto y estuvo repleta de momentos y frases memorables.

Después de comer volvimos ávidos de más cine basura. Nos esperaba una sorpresa: la nueva entrega del video-cast Videofobia, una joint venture de J.L. Viruete y Paco Fox. Los chicos trabajaron contra reloj para poder tener lista una copia de trabajo. En breve se terminará el montaje definitivo y lo tendréis en su web. Y creedme, no os defraudará. La película que comentan en este 4º programa cuenta con una aparición “que roza la perfección” (leed entre líneas).

Tras el aperitivo asistimos a la exhibición de la película española El Barón contra los Demonios. Se trataba de un proyecto realizado por el canario Ricardo Ribelles en sus ratos libres, autofinanciado, y que le llevó la friolera de 7 años terminarlo. El resultado fue un pastiche demasiado pesado, y los soliloquios imposibles de los personajes (largos hasta decir basta) le dieron el sobrenombre de El Barón Brasas. Hubo risas, pero del surrealismo de ver a los protagonistas declamar durante cinco minutos sin descanso.

Menos mal que el fin de fiesta fue el filme turco El Hombre León (Lion Man). Se proyectó la versión en inglés, que subtitularon los organizadores junto con la gente de Cine Cutre (colaboradores del festival). Las acrobáticas peleas de Cuneyt Tarkin hicieron las delicias del respetable. Varias veces se escucharon ovaciones al grito de “¡Lion Man! ¡Lion Man!”

Hubo sorteos y regalos, y el ambiente fue inmejorable. Chapeau también para la organización, que nos ofrecieron un maratón sin problemas técnicos de ningún tipo y donde los tiempos se cumplieron a rajatabla. Por mi parte, fue un placer conocer en persona a los integrantes del programa, a ese freak team capitaneado por David Royuela “Freakman: M.A.T. (encargado del equipo técnico), Jota “rizos de ébano” Lynott y J.L. Viruete. Hasta la próxima Monstrua, amiguitos.

 

Crónica sentimental del concierto de Blind Guardian

Hace un par de meses, os contaba cómo rompí esa particular maldición que me había impedido ver a Manowar  en directo durante mucho tiempo. En el caso de Blind Guardian, fue el primer grupo al que vi en directo, durante la gira de su disco Nightfall in the Middle-Earth, y a día de hoy son uno de los grupos que más veces he visto sobre las tablas junto con Stratovarius.

Acudí el viernes a La Riviera con muchas ganas tras ocho años sin ver a los teutones en acción. Mucha cola (menos mal que llegamos más o menos temprano), mucho chavalín y mucha expectación. Desde el sitio en el que me situé para ver el espectáculo (una galería del nivel superior, en el lateral derecho) tuve una vista privilegiada de la sala, y pude comprobar que el recinto estaba abarrotado de gente. Si no colgaron el cartel de “no hay entradas”, desde luego les faltó bien poco. Me llamó mucho la atención, porque los bardos hace ya que atravesaron su mejor momento musical, pero en cambio siguen teniendo seguidores muy fieles y sus conciertos cada vez están más llenos.

No hubo teloneros antes de la actuación. Me había esperado algún grupo para ir calentando el ambiente, que en cualquier caso habría tenido un éxito muy discreto, porque el público estuvo accediendo al interior del recinto desde la apertura de puertas (pasadas las 19:00) hasta poco antes de que empezaran a tocar los Guardian, poco antes de las 21:00. Y es que la cola que había fuera era de aupa.

Empezó el espectáculo con un escenario sobrio (qué diferencia con aquella recreación de la portada del single Mirror Mirror, en la que todo el escenario simulaba las llanuras heladas de Mordor). Únicamente usaron como apoyo una pantalla sobre la que proyectaron imágenes con motivos de las canciones. El sonido lo encontré menos limpio que en otras ocasiones, pero también es cierto que se me taponaron un poco los oidos y que la zona en la que me quedé no tenía la mejor acústica. La gente que estuvo abajo me dijo que se escuchó bastante bien.

El setlist estuvo muy equilibrado entre canciones clásicas y temas nuevos, casi igual al de Milán. Yo eché en falta algún tema y hubiera quitado algún otro, pero lo digo sólo desde mi punto de vista personal. Hansi, el cantante, se dosifica cada vez más y sólo recurre a los agudos en momentos muy puntuales. Pero se nota que tiene tablas, y llega a donde tiene que llegar cuando lo necesita. En general, al grupo se le vio muy cómodo y con buen feeling. Eso sí, los músicos de sesión, en especial el bajista, se vieron muy cohibidos al estar relegados a una tarima y no tener libertad de movimiento.

La sensación que me quedó al final fue estupenda. Es un grupo que me gusta mucho, y su público se entrega en cada concierto. Las dos horas de espectáculo se pasaron rapidísimas y disfruté al máximo. Supongo que pasará bastante tiempo hasta que les vuelva a ver, porque Blind Guardian pertenece a ese tipo de bandas que lanzan un nuevo álbum de estudio cada cuatro años o más, como Manowar, Iron Maiden y demás.

And the stoy ends continue…

Publicidad engañosa. Puede escoger el color del coche, siempre que sea negro

La semana pasada hablé del anuncio de Zonzoo.es y planteaba el interrogante sobre si podía considerarse publicidad engañosa. Al final del post ya dejé claro que no. Al menos, no se puede considerar publicidad engañosa sólo por el hecho de que no acepten un modelo de móvil que aparece en el spot.

Hablar de publicidad engañosa puede ser complicado. Algunos podrían decir que toda (o casi toda) la publicidad es engañosa. No en vano, la publicidad es la reina del discurso persuasivo, su reino es el de los modelos aspiracionales (el quiero y no puedo) y se alimenta de necesidades creadas. Todos los productos y marcas nos prometen ser más guapos, más jóvenes (o al menos parecerlo), más cool, tener más éxito con las mujeres… Por suerte o por desgracia, no podemos meter en la cárcel a toda la gente que promete algo y luego no lo cumple. De poder hacerlo, este país se quedaría sin políticos.

Como todas las cuestiones relacionadas con publicidad, la ley que regula esto es la Ley 34/1988, de 11 de noviembre de 1988, General de Publicidad. Ley General de Publicidad para los amigos. LGP para los muy amigos. La publicidad engañosa es considerada una forma de publicidad ilícita (art. 3), igual que la publicidad comparativa cuando incurría en competencia desleal. En los artículos 4 y 5 se explica qué se entiende por publicidad engañosa y cómo se determina cuándo existe este tipo de publicidad:

Artículo 4:
Es engañosa la publicidad que de cualquier manera, incluida su presentación, induce o pueda inducir a error a sus destinatarios, pudiendo afectar a su comportamiento económico, o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor.
Es asimismo engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios cuando dicha omisión induzca a error de los destinatarios.

Y para determinar esto, se tienen en cuenta las características del producto, su naturaleza, el precio… todos ellos elementos que puedan ser mesurables y objetivos. Lo subjetivo queda excluído a la hora de hablar de publicidad engañosa. ¿Qué quiere decir esto? Que si te compras un bote de Axe y cuando sales a la calle las chicas no se lanzan a por ti (asumiendo que tus hábitos de higiene son los adecuados) no puedes demandar a Axe por publicidad engañosa. Si no te comes un rosco, lo mismo no se debe (únicamente) a tu olor corporal. En cambio, la pulserita Power Balance ha sido denunciada debido a sus promesas de “aumento del equilibrio, la fuerza, flexibilidad, resistencia, enfoque, coordinación y ritmo”, si bien la ley que regula estos aspectos no es la LGP sino el Real Decreto 1.907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria debido a la naturaleza del producto (por mucho que la use la propia Ministra de Sanidad).

Productos milagrosos aparte (que son otro jardín), los anunciantes, que no son tontos, saben cómo evitar las acusaciones de publicidad engañosa. Para ello, se sirven de enunciados plagados de preposiciones y verdades condicionales. La frase que da título a este post la pronunció Henry Ford para vender sus coches (no estoy seguro, pero supongo que se referiría al modelo Ford T). Aunque más bien parece un chiste, ilustra muy bien cómo funciona esto. Ford no podía ofrecerte coches rojos porque no los fabricaba. Pero en cambio, podía darte la opción a elegir el color, y a continuación dejar claras las condiciones: tiene que ser negro (por cierto, un amigo me explicó que los coches eran todos negros porque era la pintura que se secaba más rápido por entonces).

Si os fijáis en los anuncios actuales, abundan este tipo de condiciones: coches que se venden desde 18.000€, velocidades de hasta 25 megas en conexiones telefónicas, ofertas sujetas a disponibilidad, seguros y productos bancarios anuncian unos beneficios que se calculan para  unos casos determinados, y un largo etcétera. Son la letra pequeña de los anuncios.  Así que cuando veáis estos anuncios, fijaos bien en esa letra pequeña, prestad atención a esas preposiciones (desde, hasta, a partir de…) y tened cuidado. Como se suele decir: nadie da duros a pesetas.