Ahora en serio ¿quién visita mi blog?

Si a principios de mes me preguntaba quén visita mi blog a propósito del repentino aumento de visitas, a punto de empezar agosto veo que la tendencia alcista continúa. Parece que la razón se encuentra en el todopoderoso Google, y el origen en una entrada que desmentía un hoax bastante viejo (pero que se recicla cada dos por tres) acerca del cierre de Hotmail o su posible conversión en servicio de pago. Al ser un tema muy buscado, empezó a reportarme visitas. Al hacerlo, comencé a escalar puestos dentro del buscador hasta llegar a ser el primer resultado en la búsqueda “hotmail pago 2010“. Y claro, eso me ha conseguido aún más visitas. Aunque las estadísiticas de WordPress sólo muestran el número de páginas cargadas y no se puede hacer una interpretación de las cifras, la gráfica es muy representativa.

Visitas al mes, hasta julio

No son las cifras del paro, aunque lo parezcan.

Septiembre de 2009 tiene cero visitas porque por entonces el blog estaba en pruebas y no estaba activo (lo activé para alguna prueba puntual, y por eso aparece en las estadísticas). Desde entonces, crecimiento moderado de visitas, hasta que en los meses de junio y julio la gráfica se dispara. He llegado a tener en un día las visitas de una semana mediocre, y en una semana, cifras mejores que las de muchos meses.

Como digo, gran parte de la culpa la tiene esa entrada sobre el hoax de Hotmail. Haciendo un cálculo rápido, representa entre el 60% y el 70% del tráfico diario del blog. Frente a otras búsquedas como “Samantha Villar sin censura” (hubo una reposición del programa 21 días haciendo porno y eso volvió a hacer popular esa búsqueda) o “mundo de tinieblas rol” (que veo que estos últimos días ha conseguido un curioso número de visitas), la búsqueda sobre Hotmail es muy popular en muchos países de habla hispana. Cada día veo que la gente ha llegado a mi blog desde el buscador Google en Argentina, Uruguay, Paraguay, México, Colombia, Venezuela…

Así pues, el tráfico de mi blog es un tráfico de prestado. No sé si de cara a poner publicidad ayudaría mucho o poco, pero supongo que mis lectores fieles seguirán siendo los mismos de antes. Aunque por otra parte, conseguir ser el primer resultado en Google no me parece moco de pavo.

Otra cosa que me llamó la atención y no comenté en la anterior entrada es la cantidad de enlaces sospechosos desde los que supuestamente han llegado a mi blog. La mayoría están claros: buscadores, redes sociales, blogs que me enlazan… pero hay alguno (de vez en cuando pincho en ellos) que no me enlaza por ninguna parte y que contiene publicidad más o menos encubierta de algún website, generalmente páginas para buscar parejas y cosas así. Estaría bien averiguar si se trata de otra forma de spam o algo parecido.

Mitología propia dentro del universo Simpson

20 temporadas de Los Simpson dan para mucho, como muestran las entradas que hago ocasionalmente sobre la serie. Prácticamente cualquier fenómeno llamativo de la sociedad norteamericana (actores, cantantes, grupos musicales, programas de televisión…) ha sido visto desde el prisma ácido y amarillo de la serie. De hecho, se han invertido los papeles: la propia serie se ha convertido en todo un referente televisivo y una aparición junto con estos personajes amarillos es un signo de distinción. La lista de celebridades que ya lo han hecho sería interminable.

Sin embargo, el programa en sus inicios (supongo que incapaz de prever el enorme éxito y longevidad que tendría) construyó una mitología propia parodiando la sociedad contemporánea. Por ejemplo, Mike Tyson es sustituido por Drederick Tatum en el universo de Springfield. Este boxeador criado en la ciudad natal de los Simpson y con antecedentes penales apareció por primera vez en Homer contra Lisa y el octavo mandamiento (T2). Desde entonces, se le puede ver en Los Simpson de forma esporádica, siendo un personaje relativamente menor. Más Homer será la caída (T8) es el episodio donde tiene más protagonismo. En este capítulo, Homer inicia su carrera como boxeador amateur y el representante de Tatum (en la serie Lucius Sweet, una parodia del auténtico promotor de Tyson, Don King) organiza un combate entre Homer y Tatum.

El actor Arnold Schwarzenegger también goza de su propio trasunto simpsoniano, y además sus apariciones son muy numerosas. Hablamos de Rainier Wolfcastle, protagonista de las películas de McBain. Como su referente real, el actor es de origen austríaco y militante del Partido Republicano. (De hecho, en Los Simpson: la película, Arnold Schwarzenegger es el presidente de los Estados Unidos, y es dibujado y habla igual que Wolfcastle.) Resulta curioso que su personaje más famoso tenga apellido escocés: McBain ¿Será un calco del apellido McClane, personaje que interpreta Bruce Willis en la saga Die Hard? Las cualidades del personaje varían mucho de un episodio a otro: desde un padre de familia medianamente responsable y con sentido del humor (Bart quiere lo que quiere, T13) a un ultraderechista de pocas luces que confabula en la sede del Partido Republicano de Springfield para proponer un candidato que haga frente al alcalde Quimby (El actor secundario Bob vuelve a las andadas, T6). En cuanto a las películas de McBain, son una deliciosa colección de topicazos del cine de acción: narcotraficantes con apellido latino, compañeros que fallecen a dos días de jubilarse, proezas musculosas imposibles, un chiste cada vez que muere un malo, o enemigos inverosímiles como los comunistas nazis.

En cuanto a la televisión, el programa favorito de Bart y Lisa es El show de Krusty el payaso, en el que se emite la serie de dibujos animados Rasca y Pica. Este dúo formado por un ratón y un gato son una descarada copia en versión gore de los simpáticos e inocente Tom y Jerry, creados por William Hanna y Joseph Barbera. Eso sí, los estudios de animación encargados de producir Rasca y Pica tienen muchas semejanzas con el grupo Disney. Por ejemplo, tienen su propio parque temático, Rascapiquilandia, que aparece en la sexta temporada. Allí, los niños pueden ver algunas películas que fueron un hito en la filmografía del ratón y el gato, como Fantarrasquisia o Picanoccio:

Estos son sólo algunos ejemplos de las parodias que se han convertido en una mitología propia dentro del universo Simpson. Mientras espero vuestros comentarios, voy a tomarme una Duff.

Los hombres que escribían libros de títulos muy largos

Los hombres que no amaban a las mujeres

Portada del primer libro de la trilogía Millenium

Los que me conocen saben que no soy lector de best sellers. Esto lo digo porque la mayoría de mis lectores (los fieles, no los que buscan “hotmail de pago 2010” en Google) son amigos míos que siguen este blog. Es por eso que he tardado tanto en apuntarme al boom de la trilogía Millenium. De hecho, si me lo compré fue por recomendaciones de amigos. A pesar de todo, el primer episodio de la saga es un libro entretenido, apropiado para estas fechas. Y puestos a escribir algo en verano, pues por lo menos es un libro conocido que le sonará a la gente, lo haya leído o no.

Los hombres que no amaban a las mujeres cuenta la historia de un periodista, Mikael Blomkvist, que acaba de perder un juicio contra un grupo empresarial sueco (como sabéis, esta historia transcurre en Suecia). Además de enfrentarse a una pena menor de cárcel, la revista que edita, Millenium, se enfrenta a severos problemas económicos debido a este revés en su credibilidad. Sin embargo, otro empresario, Henrik Vanger, le hace una suculenta oferta que puede paliar esta situación. El trabajo consiste en investigar la desaparición de su sobrina nieta Harriet en 1966, que Henrik cree que en realidad fue asesinada. Para ello, contará con la ayuda de una insólita investigadora, Lisbeth Salander, cuyas escasas habilidades sociales son compensadas con su pericia como hacker.

La trama de la desaparición tiene una particularidad, y es que los hechos suceden en una isla separada del continente, y que durante ese día queda temporalmente incomunicada. El propio libro reconoce (puede que con ironía) su paralelismo con una novela de Agatha Christie.

Es una novela un poco lenta, sobre todo al principio, pero que se deja leer bien. Quizá se deba precisamente a su lentitud que el lector devore las páginas para ver algún avance. En cierto sentido, me recordó a Stephen King, ya que Stieg Larsson también dedica muchas páginas a construir la historia y trasfondo de los personajes. La investigación que hacen los protagonistas es llevada a cabo con más realismo. Frente a bodrios como El código Da-Vinci, en el que cada tres páginas se planteaba y resolvía un enigma, los personajes estudian las mismas hipótesis que barajó la policía en el momento de la desaparición y al principio apenas logran avanzar. Hay momentos de inspiración, como en la vida misma, pero no llegan al punto de se enciende la bombilla y se resuelve todo de golpe.

Otra cosa que me gustó del libro es que al haberlo escrito un europeo, el tratamiento de ciertos temas es diferente. Por ejemplo, al hablar de política (el trasfondo político es importante, y forma parte del auténtico mensaje de la novela) se mencionan a los socialdemócratas, los liberales, los conservadores, etc, y se plantea un cierto debate ideológico. Los escándalos económicos que se comentan son, por desgracia, bastante parecido a lo que pasa. Si el libro lo firmase un norteamericano, se hablaría de republicanos y demócratas y todo sería un gran complot internacional en un intento de dominar el mundo, para deleite de lectores conspiranoicos.

La otra cara de la moneda es que estamos mucho más familiarizados con la cultura anglosajona (al menos es mi caso), así que las referencias a personas, eventos o programas televisivos me resultan extrañas (salvo a Pippi Calzaslargas y a su autora Astrid Lindgren ). Y por hacer la broma fácil, los nombres de calles y pueblos me suenan a muebles de Ikea. Pobres suecos, como si no tuvieran más empresas.

(NOTA: ESTE PÁRRAFO PUEDE INTERPRETARSE COMO SPOILER)
Las tramas se resuelven de forma desigual. Mientras que el misterio del asesinato está bastante bien atado, la rivalidad entre el protagonista y el grupo empresarial que lo había demandado al principio del libro concluye de una forma más facilona, inverosímil y peliculera. Además, Lisbeth Salander, que no deja de ser un personaje con un gran encanto, pasa de ser una joven con serios problemas para relacionarse, a convertirse como por arte de magia en una chica con unas aptitudes que ya las quisiera Val Kilmer en la película de El Santo.
(FIN DEL SPOILER)

En definitiva, para tratarse de un best seller no está mal. Tiene los rasgos típicos de este tipo de libros: prosa fácil, amago de demanda social, personajes perfectamente clasificados en buenos y malos, y todo eso. Pero no deja de ser una lectura entretenida para el verano. Además, ahora que aprieta el calor, leer que el personaje está en una isla a 40º bajo cero puede ayudar un poco a mitigar esa sensación. Por mi parte, acabaré leyendo la segunda y tercera parte, que me ha picado la curiosidad, pero siempre preferiré joyas como El juego de Ender o autores hiperbólicos de prosa torrencial como Neal Stephenson, por citar dos ejemplos que he reseñado.

Los hombres que no amaban a las mujeres

  • Título original: Män som hatar kvinnor. Millenium 1
  • Autor: Stieg Larsson
  • Editorial: Áncora y Delfín (Destino)
  • Páginas: 665
  • Precio: 22,50€ (16,10€ en formato bolsillo)

Felicidades, Espido

En mayo de 2008 tuve el honor y el placer de entrevistar a Espido Freire. Fue el hito más importante hasta la fecha del programa de radio que hacía junto a un amigo. La posibilidad de la entrevista surgió un poco por casualidad, ya que la empresa E+F tenía conocimiento de un primer programa que le habíamos dedicado a una novela de Espido, Melocotones helados. Cuando me enviaron información sobre el nuevo ensayo que iba a salir a la venta, aproveché la oportunidad. Eso convirtió a Espido en una de nuestras madrinas (junto con Victoria Francés), y en la única autora que ha repetido sección en el programa.

La entrevista duró algo más de media hora y en su momento ya me deshice en elogios sobre lo atenta y encantadora que fue Espido, que por entonces tenía una agenda de lo más apretada. El siguiente fin de semana me fui a Villanueva de los Infantes para grabar el programa, el jueves 29 se emitió por la radio, y por primera vez, lo estrené simultáneamente en la web.

Aquel mismo verano decidimos terminar el programa, con la intención de hacerlo exclusivamente para la web. Sin embargo, la distancia y los compromisos que teníamos mi compañero de radio y yo hicieron imposible continuar con el proyecto. En su lugar, fundé este blog. Irónicamente, la mejor forma de que conozcais la trayectoria del programa es escuchar la última emisión.

Momentos como la entrevista a Espido Freire, esa ilusión al preparar las preguntas, el rato que estuve hablando con ella, la grabación del programa, las peripecias a los mandos de control para pasar el audio de la entrevista, etcétera, son esas cosas que me llenaban a la hora de hacer un programa, y las que más echo de menos. Quién sabe, tal vez a la vuelta del verano recupere los podcast y las entrevistas, que tenían su aquél.

Por lo pronto, hoy es el cumpleaños de Espido Freire, y desde el blog quisiera enviarle mis felicitaciones y mis mejores deseos para los próximos 365 días. Mucha suerte con la empresa y con tus futuros libros. Te lo mereces.

Espido Freire firmándome su libro "Mileuristas" tras la entrevista

Espido Freire firmándome su libro "Mileuristas" tras la entrevista

¿Quién visita mi blog?

Aunque wordpress.com tiene importantes limitaciones a la hora de añadir widgets y herramientas, hay una opción en su panel de control que me gusta consultar de cuándo en cuándo. Se trata de las estadísticas de visita al blog, cuya información (sólo muestra las páginas visitadas) completo con Statcounter, por aquello de que me muestra los usuarios únicos además de las páginas visitadas. El número de visitas de este blog es pírrico, y por lo general no me quitan el sueño, ya que al menos veo que mantengo el interés y (supongo) la fidelidad de mis escasos lectores. Sin embargo, el mes pasado observé algo que me llamó la atención. En torno al día 19 o así, comprobando las estadísticas mientras preparaba alguna entrada, me dio por ver el promedio mensual. Por eso de que así, visto de golpe, parece que uno tiene un número decente de visitantes. Para mi sorpresa, el total de visitas del mes de junio estaba a punto de superar al del mes de mayo, el más visitado hasta la fecha. ¿Qué estaba pasando? ¿Estaba haciendo las cosas bien o era todo cuestión de suerte, de que en verano la gente se aburre mucho y se pone a navegar por internet? Es cierto que en líneas generales, el blog ha ido creciendo en número de seguidores, pero nunca de forma tan acusada. Los datos que ofrece el panel de control del blog me ayudaron a entender un poco el porqué de este repentino boom. Lo que viene a continuación no es un decálogo de cómo hacer que tu blog sea el más seguido del mundo mundial, pero puede que a algún principiante le sea de utilidad.

En primer lugar, vaya por delante que el número de lectores de este blog sigue siendo muy modesto. Incluso en sus mejores días, nunca he llegado a superar las cien visitas diarias (ni siquiera puntualmente). Junio fue la primera vez que pasé de las mil visitas mensuales (estuve a punto en mayo, pero no llegué). Algunos de los blogs enlazados en la sección Otros tahúres pulverizan mis estadísticas. Así pues, que quede claro que este artículo es más bien una reflexión que un ejercicio de autobombo.

Una de las cosas que me propuse cuando empecé este blog fue conseguir que me enlazaran. Esto parece obvio. Al fin y al cabo, los enlaces son la base de la web. En este sentido, estaba más interesado en que se enlazase una entrada concreta de mi blog, más que el blog en sí. Pero sobre todo, que el link formase parte de la entrada de otro blog, y no de la lista de blogs que leo o algo así. No me malinterpretéis. Estoy encantado de que me enlacen en sus blogs los chicos de Expedición Codorniz, mis amigos Solrallante o Jorge desde su cuaderno. Pero si gente como Juan, de Blogoff, o Gonzalo Martín, de La Nueva Industria Audiovisual, me citasen al comentar algún tema en sus bitácoras, el tráfico que tendría este blog aumentaría considerablemente. Esto lo he conseguido en cierto sentido. Mi entrada comentando el cierre de Nikodemo fue enlazada en el foro El Otro Lado, y a día de hoy sigue estando entre las más visitadas. Asímismo, en los foros de Tele 5, una usuaria puso un enlace a mi explicación sobre los audímetros en un hilo hablando del tema. Incluso la web Veo.tv ha reproducido mi artículo comentando la entrevista de Álex de la Iglesia (citándome, eso sí).

Hay que tener en cuenta un par de cosas al respecto. Una, que no busco ser enlazado porque sí. Los ejemplos que he puesto como casos ideales significarían que este blog es reconocido como una buena fuente para consultar ciertos temas. En el caso de la web Veo.tv, no obtengo casi visitas porque el texto está reproducido en la propia web. Pero en cambio, puede ayudar a mi reputación (o perjudicarla). La otra cuestión es que la visita a una entrada debe servir como forma de ganar lectores regulares. Si no, es un tráfico artificial y efímero. Si tu blog no es bueno, da igual que tengas una entrada muy visitada.

La otra fuente de visitas son los buscadores. En este caso, el tráfico procedente de Google y similares es un tráfico artificial. Alguien puede llegar a una de mis entradas buscando información sobre cualquier cosa, de la misma forma que yo he inlcuido información complementaria enlazando algunos blogs que he encontrado sobre la marcha. De nuevo, la clave está en que la gente vea que el blog merece la pena y vuelva a él de vez en cuando.

No obstante, y aunque siempre escribo sobre lo que me apetece escribir, un poco de picardía no está de más. Procuro titular mis entradas para que den una pista sobre su contenido y puedan aparecer fácilmente en buscadores. Sin ir más lejos, la entrada que desmiente el hoax sobre la conversión de Hotmail en un servicio de pago sigue proporcionándome la gran mayoría de las visitas. En este sentido, escribir sobre temas recientes (o populares) también ayuda, ya que mucha gente busca información, como por ejemplo, todo lo relacionado con la Ley Sinde. Sin embargo, no soy bloguero periodista, y no siempre puedo publicar sobre noticias recientes. Otra persona que me ha ayudado indirectamente es Samanta Villar. En su afán por ver fotos de Samanta Villar desnuda, muchos internautas parecen haber recalado en mi blog. Siento decepcionarles.

Pues esas son mis fuentes de tráfico a grandes rasgos, junto con los enlaces a mis entradas que publico en redes sociales (Twitter y Facebook). He de reconocer que me han ayudado. Estoy contento con el aumento de visitas. Escribo porque me gusta, pero saber que alguien lee lo que escribo es una buena motivación para continuar. Por lo demás, no me pidáis consejo para hacer que vuestro blog gane lectores. Si os gusta escribir sobre un tema, hacedlo. Probad si lo más adecuado es un blog o una red social (u otros servicios). Si funciona, perfecto. Si no, pues no pasa nada por cerrar un blog.

Hay muchas más cosas que comentar sobre esto: ¿cada cuánto publicar? ¿deben ser muy largos los post? Supongo que cada opción tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Pero ya me he alargado bastante por hoy. Eso sí, estoy abierto a vuestras dudas.

Un poco de autobombo

Abrimos el mes de Julio con un par de asuntos un poco alejados del blog en sí pero que creo que no está de más señalar aquí. Al fin y al cabo, un blog es una herramienta de comunicación y en cierto modo una plataforma de difusión, no sólo de contenidos, sino de su propio autor.

Como sabéis, una categoría preferente en esta bitácora es la de Industrias Culturales, un tema por el que estoy muy interesado, en especial cuando se trata de adaptar sus modelos de negocio a un medio con internet, con todos los problemas y conflictos que eso está provocando. Este interés está relacionado con mi currículum académico. Esta semana obtuve el DEA (Diploma de Estudios Avanzados), lo que significa que he hecho la Tesina, pero aún me queda la Tesis. Puede que dentro de poco os deje algún enlace para que podáis echarle un vistazo al texto, aunque entiendo que se trata de un tema muy denso y no os atraiga, sobre todo ahora que aprieta el calor. Pero ya que estoy a favor de difundir el conocimiento, no está de más facilitar su lectura. En cualquier caso, si alguien se enzarza en una discusión con un inspector de la SGAE y quiere usar los ejemplos que pongo en el blog como argumentos, siempre podrá usar como aval mi doctorado 😉

El otro tema que quería comentaros es que este verano voy a colaborar un par de veces en Onda Cero Valdepeñas (99.8 F.M.), así que si hay lectores que se encuentren dentro del alcance de esta emisora, podrán escucharme mañana y el viernes día 9 en torno a la una del mediodía. Es una colaboración muy breve (la primera al final son 23 minutos, pero en principio debería haber sido un poco más corta) donde comento algunas propuestas culturales (cine, libros y demás) junto con mi antiguo compañero de radio David García Valero, con el que realicé Un Día en la Vida a lo largo de cuatro temporadas estivales. Y todo ello conducido por Mª Ángeles Díaz, nuestra madrina radiofónica.

Intentaré recuperar el podcasta para ponerlo aquí. La lástima es que no pueda incrustarlo para que lo podáis escuchar sobre la marcha. Quién sabe, si el blog sigue funcionando bien, puede que me anime a alojarlo en algún hosting y lo edite usando WordPress (el programa, no la web donde lo tengo ahora).