Sexo y publicidad: una pareja más que bien avenida

No me estoy refiriendo al uso de imágenes más o menos explícitas en anuncios de revistas y TV, sino al sexo (o el triunfo en el terreno sexual) como reclamo publicitario a la hora de vender un producto. ¿Quién no recuerda a esa moza bajándose la cremallera de su mono de cuero bien prieto (cosa que hacía obviamente porque ese mono tan ajustado le estaba provocando dificultades respiratorias) a la voz de busco a Jaq’s? Sí, en ese momento, muchos hombres nos sentíamos tentados de ir al Registro Civil a cambiarnos el nombre.

Como veis, el binomio sexo-publicidad es bien antiguo. La publicidad muchas veces funciona mejor con argumentos emocionales que exponiendo características objetivas. Sobre todo con determinadas características. Por ejemplo, si queremos vender un electrodoméstico o un gadget tecnológico, podemos enumerar sus características para destacarlo sobre la competencia: pantalla más grande, más memoria, más disco duro, más velocidad, mejor relación calidad/precio, etcétera. ¿Pero qué pasa con un perfume? ¿Qué es lo que puedes argumentar aquí? ¿Cómo dices que huele mejor? El olfato además en un sentido muy subjetivo y en general poco entrenado. Por eso se dota a los productos de una imagen, y por asociación, el espectador aspira a adquirir esa imagen consumiendo el producto. Había un perfume que tenía por slogan “la colonia de los hombres muy hombres“. Con un par. Más obvio imposible. Todas las marcas tienen una imagen (y si no la cuidan lo llevan claro). Incluso Apple, que vende tecnología, tiene un fuerte posicionamiento en lo que se refiere a imagen.

Puestos a vender imagen, nadie te va a ofrecer ser una persona mediocre. Los reclamos más comunes son el poder, la modernidad, la distinción (ser distinto a los demás), la exclusividad… y el sexo. La imagen de una mujer bella acompañando a un joven apuesto mientras conduce un coche deportivo es un topicazo publicitario, aunque lo hayan maquillado un poco. Otros productos muy dados a este reclamo son los perfumes (Busco a Jaq’s) o productos de cuidado personal (los desodorantes Axe se lleva el premio en esta categoría).

Sin embargo, la publicidad evoluciona, igual que la sociedad, y el sexo se va convirtiendo en un reclamo en otro tipo de procutos. Algo que en los 80 sería impensable.

Quizá uno de los primeros anuncios “originales” (es decir, fuera de los tópicos al uso) a la hora de usar sexo como reclamo fue el del champú Herbal Essences. Bueno, en esa categoría ya estaban esos míticos anuncios de los 80 del gel Fa. Sin embargo, en el caso de Herbal Essences, la mujer no era tratada como objeto sexual (convirtiéndola en el reclamo), sino que el reclamo en sí era el champú, y la mujer pasaba de ser un objeto a “ser premiada”. Y el humor es un aspecto muy importante de estos anuncios, y cambian mucho el sentido de los mismos.

La cosa no queda ahí. Volviendo al sexo como reclamo en sí, la posibilidad de ligotear se extiende a casi cualquier anuncio. Por ejemplo, uno de pasta de dientes. Aquafresh nos vendía un dentífrico que no sólo limpiaba mogollón nuestros dientes y combatía la caries, sino que te ofrecía la posibilidad de enrollarte con un maromo de tu oficina (aquí, de nuevo se rompe un poco el tópico, ya que la protagonista y la que toma la iniciativa es una mujer). Y encima con la boca limpia y el aliento fresco. ¡No se puede pedir más!

E incluso algo tan anodino como los cereales contribuyen a mejorar las relaciones de pareja. No hay nada como un tránsito intestinal regular (siempre me he preguntado por qué no se puede pronunciar la palabra “cagar” en los anuncios) para evitar las discusiones en la cama. Había un anuncio parecido de un detergente (creo que era Ariel, pero no estoy seguro) que usaba el mismo argumento: la limpieza y suavidad que conseguía hacía que fuese imposible acostarse enfadado, y así lo demostraba una pareja que había discutido, que tras unos segundos en la cama empezaban a reconciliarse.

En fin, como veis el sexo puede venderse de forma muy sutil en casi cualquier producto. Pero recordad que esto es sólo publicidad. Tampoco esperéis milagros.

3 pensamientos en “Sexo y publicidad: una pareja más que bien avenida

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Jaja buen post!
    El otro día me quede flipada al ver un anuncio de una colonia, creo que era D&G o alguna de esas caras… salian un chico y una chica liandose en un acantilado. No me enteré que era lo que pretendía vender hasta el final. No me gustan este tipo de anuncios.

    Ah, se te ha olvidado el de un cafe (era el cappuccino¿?) tan espumoso que a la chica se le quedaba el labio y la nariz sucios, y un chico le hacia un gesto, y ella pensaba que habia ligado. Vale, este anuncio era medio bueno.

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