Samanta Villar dando palos (de ciego)

Los catalanes son gente honrada y cabal. Por eso Samanta Villar, aunque trabajó en cadenas como TV3 y Barcelona Televisió, ya no sigue allí. La contrapartida de esta buena noticia a priori es que la reportera ha recalado en Madrid, donde presenta el programa 21 días en Cuatro.

Nunca había visto el programa. No me llamaban la atención los temas, ni el tono sensacionalista con el que se anunciaba el espacio. Pero cuando vi que se iba a emitir el monográfico 21 días a ciegas, algo me tocó la fibra. Desde 2005 hasta 2008, presenté un programa de radio durante el verano, y mi compañero (el director del programa, de hecho) en tales menesteres, y uno de mis mejores amigos de hecho, es ciego. Me esperaba un programa lleno de tópicos y clichés, y no me equivoqué.

El lema de 21 días es no es lo mismo vivirlo que contarlo. Pero un periodista no necesita vivirlo todo para poder contarlo de una forma efectiva. De hecho, el programa apenas cuenta nada.

El tono sensacionalista y manipulador del programa se hace patente desde que empieza. No es nada extraño en una reportera que tuvo las pocas luces (nunca mejor dicho) de ayudar a unos chabolistas a cometer un robo, aunque finalmente no fue acusada de cómplice. El hecho de que de los 21 días de grabaciones se incluyeran precisamente esas imágenes, independientemente de la complicidad de Samanta, es una buena muestra de la objetividad del equipo.

Volviendo a los 21 días a ciegas, Samanta, nada más colocarse los parches que le cubrirán los ojos durante el reportaje en una clínica de Madrid, es literalmente aparcada en la puerta del inmueble, mientras se pregunta ¿y ahora qué? El siguiente plano es ya en las oficinas de la ONCE.

No soy excesivamente desconfiado. Por eso no voy a cuestionar si Samanta Villar llevó puestos los parches durante los 21 días, ni si su equipo de cámaras la ayudó en sus desplazamientos o se limitó a grabarla mientras se metía en todo tipo de apuros por las calles de Madrid. Si fuese malpensado, creería que es el propio equipo, con el permiso de Samanta, quien la sitúa para que se vaya contra las paredes o se meta de lleno en las obras.

El reportaje podría haber estado bien si hubiese sido una narración objetiva. Objetiva en oposición a la subjetividad de Samanta al querer contar las cosas en primera persona (hablo en términos de discurso). El programa falla desde su planteamiento: 21 días a ciegas. Ningún ciego lo es de forma voluntaria, ni espera recuperar toda la visión al cabo de tres semanas. Al menos ninguno que yo conozca. Tampoco se experimenta la ceguera de la misma forma cuando es de nacimiento, sobreviene en la niñez, la adolescencia o la edad adulta. 21 días es un periodo demasiado arbitrario en el que apenas se puede descubrir el universo a oscuras. Y en cualquier caso, un ciego suele tener una familia a la que pedir ayuda cuando le ocurre este trance, mientras que Samanta pretende empezar la casa por el tejado y seguir viviendo sola en su piso.

A partir de ahí, las manipulaciones y carencias del programa son constantes y sutiles en mayor o menor medida. Por ejemplo cuando está aprendiendo a manejar el bastón, pero no explica que cuando se da un paso con la pierna izquierda, el bastón se lleva hacia la derecha y viceversa. Otro ejemplo es de los perros guía. Sólo uno de los invidentes con los que habla tiene perro guía. Una hembra de la raza labrador, para ser exactos. Pero debido a su edad, ya está jubilada y no trabaja a tiempo completo, y el programa se centra más en cómo va a echarla de menos su dueño cuando se la dé a un amigo para que tenga mejor calidad de vida. Todo el reportaje es así: muestra muchas cosas pero no profundiza en nada. En lugar de eso, recurre a la continua frustración de la presentadora al hacer las cosas de forma tan lenta, como si manejarse por Madrid bastón en ristre (y eso incluye el metro) fuese cosa de una semana. Puede darse con un canto en los dientes porque al menos el metro ha mejorado mucho en cuanto a indicaciones para discapacitados.

Todo esto lo contrarresta con los tópicos habituales de superación y de cómo los ciegos pueden hacer vida normal. Ojo, no estoy menospreciando estos casos, simplemente me quejo de que el reportaje se mueve en los extremos y recurre a la manipulación y al sentimentalismo frente a la información y, por qué no, a la formación. Porque si me quedase ciego, os aseguro que no tendría entre mis prioridades acudir a un estadio de fútbol a la semana de perder la vista.

Los tópicos que se reproducen en el programa, en definitiva, son efectivos por el desconocimiento que la sociedad en general tiene de las personas ciegas. Evito la palabra invidente porque me consta que a alguno de ellos les suena a eufemismo. A mi me gusta decir el club de los caballeros con tacto, pero con eso del machismo en el lenguaje no queda bien porque es excluyente ¿dónde me dejo a las damas? Cuando uno entra en contacto con esa realidad, mejor conociéndoles en el día a día, aunque una información adecuada ayuda mucho, esas preguntas que surgen se van respondiendo.

Mi único consejo es que, si tratáis con una persona ciega por primera vez, recordéis que cada uno es distinto. Si tenéis una pregunta, hacédsela, y hacédsela directamente, no a terceros. Nada de “dile a tu amigo que si va a querer una cerveza”, que son ciegos, no gilipollas idiotas. Si no conocéis a nadie ciego, uno de los tahúres que recomiendo en el blog lo es.

Por cierto, Samanta Villar volverá con el programa 21 días haciendo porno. Muchos nos estamos preguntándo hasta dónde se la van va a meter para contar este mundillo. ¿Se hará actriz? ¿O se quedará tras las cámaras? Y si se hace actriz ¿se verán escenas íntegras, con censura sobreimpresa, o sólo veremos planos de su cara ojiplática mientras lo vive (que no es lo mismo que contarlo)? ¿Circulará una versión sin censura en Pornotube? La de chistes que vamos a hacer a costa de esto.

10 pensamientos en “Samanta Villar dando palos (de ciego)

  1. Pingback: Bitacoras.com

    • Jeje, esperaba que comentases algo, y me alegro de que te haya gustado. A ver si entre todos aportamos nuestro granito de arena para ir eliminando barreras, que en muchos casos están en nuestra cabeza, y no en el entorno.

      Un abrazo.

  2. Pues yo no estoy de acuerdo con la crítica. Creo que es muy fácil soltar insultos a través de internet, eso es lo fácil. El programa desde luego apela al sentimentalismo, pero el que lo siga ya sabe cómo es, por eso gusta, porque para los periodistas nos muestra otra visión de nuestro trabajo, no ese rollo de la participación objetiva, estás pero no estás, sino algo más profundo, no es lo mismo contarlo que vivirlo y por eso lo hace, y yo la admiro por eso, porque es valiente por irse al perú a trabajar a una mina, por dormir 21 dias en la calle, por ayudar a robar chatarra, ¿crees que nosotros lo haríamos? hay que tener caracter para hacerlo.

    Es fácil criticar desde la tribuna, si no gusta no lo veas, lo que no se puede es ofenderse por todo. Por suerte vivimos en un país libre y para muchos el “mundo de los ciegos” es completamente desconocido y aunque sea un tópico a veces es necesario que alguien te muestre lo duro que sería ser ciego durante 21 días para entender cómo lo viven los que están así más de 21 días.

    • Soltar insultos es fácil en general, no sólo en internet. Intenté no basar la crítica sólo en insultos. De hecho, ya me han reprochado que no he sido suficientemente duro.

      El modo de hacer reportajes de Samanta no es lo que me ofende. Ella es libre de recavar la información mediante la participación directa, aunque opino que no es la mejor fórmula. Lo que me indigna, más que ofender, es el grado de manipulación que hace. Si te pasas 21 días con chabolistas y te pones a robar chatarra, olé tú, pero en 21 días de metraje hay más material que mostrar que lo que se vio.

      Usted es periodista. Yo soy publicista, y como tal no creo en el “si no te gusta, no lo veas”, pues hay formas de incentivar la demanda. De hecho, no veo el programa. Vi ese reportaje en concreto porque me interesaba el tema. No soy un gran experto, pero tengo algunas nociones acerca de cómo se desenvuelven. Y ese programa no les hacía ningún favor a los ciegos, tan sólo fomentaba tópicos. Hay muchas y mejores formas de acercar esa realidad a la población general, y desde luego no consisten en dedicar un único reportaje de una hora (tengo entendido que Canal Sur hizo una campaña bastante buena).

      Con todo, gracias por leer mi blog y por su crítica. Es bueno que haya opiniones que difieran de la mía. Yo no voy a decirle eso de “si no le gusta mi blog, no me lea”, ya que no me puedo permitir ir despreciando lectores.

  3. Como siempre, agudo e irónico a la vez que sencillo y real. Gracias por tu reflexión.

    Como creo que te comenté, en el programa de Ferran Monegal (que es un crítico televisivo) le hicieron un buen repaso en la misma línea que tú. Si tienes ocasión -si es que no lo has hecho ya-, el programa es ‘Telemonegal’, de Barcelona Televisió.

    La verdad es que me ha sorprendido además tu capacidad de búsqueda de información. El paso de Samanta villar por TV3 no sé de cuánto tiempo fue, pero en BTV fue un periodo relativamente corto. De hecho, como muchos periodistas que salen de cadenas locales. Lo que fue más largo fue su paso por TV1 Cataluña (no sé si también a nivel español), donde presentó los informativos junto a Xavier Muixí (mi actual jefe de Informativos).

    Un beso

  4. Interesante articulo

    Yo creo que este tipo de programa no aporta mucho que digamos. No puedo afirmarlo rotundamente porque no lo sigo, pero 21 dias haciendo algo no da para aprender casi nada. Más en algo tan serio como puede ser perder la visión.
    Si pretendía transmitir la angustia y el sufrimiento de los primeros dias cuando te comunican que has perdido la vista y no la vas a recuperar no lo va a conseguir nunca, ya que sabía de sobra que como máximo iba a estar 21 dias en esa situación (nada recomendable por otra parte). Tampoco puedes intentar aprender en 3 semanas (una menos que el tipico contrato de prueba) a vivir de una forma que se tarda años en controlar, si es que es posible acostumbrarse del todo, que no lo se. sobre eeste tema hay otros lectores que podrán dar una opinión más rigurosa).

    En cuanto al resto de reportajes que ha realizado esta periodista han llegado a mis oidos algunos que lo siento si ofendo a alguien pero me dan un poco de risa. Dejando a un lado las dudas sobre si robar es legal o no (yo no tengo ninguna) no creo qeu se haya hecho idea de lo que es vivir en una chabola, criarse en ella y considerarlo como completamente normal (si no no habria hecho el reportaje, digo yo). También me parecio curioso el “episodio” en que decide hacerse “fumeta”, es decir, consumidora exhaustiva de cannabis. Ahí pueden ocurrir dos cosas: que fuera fumadora ya antes, con lo cual no iba a notar mucho la diferencia o bien que no haya fumado nunca y se pase los 21 dias alternando entre la risa incontrolada y los mareos incontrolables, lo cual tampoco se ajusta mucho a la realidad. Nunca es bueno pasar de un extremo a otro sin recorrer todo el camino. y por último no pude dejar de sorprenderme al ver que anunciaba alegremente que se iba a dedicar al porno. Espero por su bien que no se involucre demasiado porque debe ser una de la profesiones más duras que pueda a ver, por muchas fantasías que circulen por la mente sobretodo de los adolescentes.

    Una vez soltada toda la parrafada de crítica negativa (espero que no me odiéis por pesado) debo reconocer el mérito que tiene tratar de informar de una forma alternativa y original. Algunos opinemos que no es la mejor
    pero yo tampoco se cual puede ser la más eficaz. También hay que reconocer el esfuerzo físico y mental necesario para hacer lo que esta reportera. Seguramente este programa le pasará factura.

    Bueno, creo que ya os he aburrido bastante. Un saludo a todos los tahures que pasan por aquí y nada más que desearos feliz año a todos.

    saludos.

  5. Hola… Personalmente creo que estais sacando el programa de su contexto.
    El programa no es un informativo de noticias, ni un espacio cultural, lo que implica que no debe informarte, ni formarte.
    Es un programa de TV, diseñado y realizado para capturar audiencia.
    Es un show televisivo, como muchos otros.
    Las tematicas elegidas son, en consecuencia, aquellas que pueden resultar ‘atractivas’ para el publico. El más obvio será el del Porno, claramente dirigido a capturar más publico adolescente (bueno, y no tan adolescente).

    Hablais de manipulacion del contenido, pero no os dais cuenta que la manipulacion está en la propia definicion del programa… 21 Días.. comprimidos en 1 Hora… o para que nos quede mas claro 504 Horas comprimidas en 1 Hora. (Vale, si somos bueno y le restamos 8 horas diarias de descanso, nos quedan 336 Horas). Partiendo de estos datos, creo que no hay más que hablar.

    Por otro lado, que la protagonista haga de cobaya para los productores, es algo que, mucho me temo, tiene que ver con el dinero, creo que lo llaman nómina, extras, pluses, etc …

    Un Saludo,

    • Buenas:

      El programa es definido por la cadena como programa de reportajes y ha sido galardonado con la Antena de Plata 2009 a la serie documental. El reportaje es un género informativo, y el documental un género híbrido entre la información y el entretenimiento. Es decir, que sí tiene elementos del género informativo (aunque no sea un telediario) y por tanto debería ofrecer una información, si no rigurosa, al menos no distorsionada.

      Sobre la manipulación intrínseca de que supone eso de los 21 días, creo que el problema no es tanto que haya que comprimir metraje como la arbitrariedad del periodo escogido (21 días). El problema del tiempo siempre existe en noticias y reportajes. Cualquier documental de naturaleza va a suponer que para esos 40 minutos que ve el espectador se han rodado horas y horas. Entre resumir y manipular hay una diferencia. Lo que veo un problema es escoger un periodo de vivencia “a priori”. Es decir, el programa se llama 21 días y a cada tema se le dedica eso. Para fumar porros puede ser excesivo. Para desenvolverse sin la vista, a mí me parece poco.

      Saludos

    • En base a esta nueva información que aportas, solo quiero decir dos cosillas..

      Primero: Para desarrollar una adicción al cannabis hacen falta más de 21 días… como para casi todo.

      Segundo: Cuando una entidad de capital privado (o público), cuyo objetivo son los beneficios, realiza un ‘resumen’ de la ‘información’ que desea mostar, y lo empaqueta con nombre bonito, que incita a pensar que el contenido es otro, estamos ante un ejemplo claro de manipulación, y si mal no recuerdo de publicidad engañosa.

      y Sí… pienso que todas las noticias de todos los medios de comunicacion estan contaminadas, por ello siempre debemos contrastar cada noticia en todas las fuentes disponibles; A fin de atisbar algo de la realidad.

      Vivimos en el mundo de la Bruja Avería: VIVA EL MAL, VIVA EL CAPITAL.

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