Periodista Digital: mi reino por un enlace

Soy lector habitual de mimesacojea, no lo niego. Creo que os habréis dado cuenta si os habéis fijado en que el blog está enlazado bajo la sección Otros tahúres, soy seguidor de su twitter en mi perfil de esa red social, y habitualmente hago comentarios en mis entradas a propósito de las de su blog. Así que cuando escribió el supuesto cuento inédito de Paulo Coehlo lo leí al poco de la publicación del post, y rápidamente pude ver la mano de Jose A. Pérez en la autoría de esta parodia.

La cosa se enredó cuando la web Periodista Digital (no, esta página no la enlazo y os animo a que no la visitéis, ahora veréis el porqué) asumió que la autoría de este relato con trasfondo zoofílico procedía en efecto de Coehlo. Esto propició dos nuevas entradas en mimesacojea: una dando cuenta de la metedura de pata de Periodista Digital, y otra con una carta de Paulo Coehlo, tan verdadera como el cuento.

A raíz de esta cagada de Periodista Digital, Carlos Otto ha publicado en su blog un artículo cuestionando el ejercicio periodístico de estos medios online, a los que no les importa plagiar contenidos o caer en errores de libro que todo estudiante de Ciencias de la Información conoce. En este caso, verificar fuentes. Porque con la web, todos podemos publicar contenidos y de algún modo hacernos oír, y eso es algo que defiendo, pero cualquiera puede difundir noticias falsas, por descuido o con intención, y es ahí donde un periodista de verdad tiene que demostrar su buen oficio. La entrada de Carlos Otto reproduce parte de una entrevista de trabajo en la que se muestra todo el meollo: no importa que el diario se lleve hostias por todos los lados, que su reputación caiga en picado, ni que se cuestione su saber hacer periodístico o línea ideológica. Lo importante es que así los blogs y webs los enlazan, obtienen muchas visitas y al aumentar el tráfico de su página pueden pedir más por insertar publicidad.

Desde hace unos años, me deja perplejo esa afirmación de que la publicidad, aunque sea mala, siempre es buena (deformación académica). Es decir, no entiendo ese afán por que hablen de uno a toda costa, digan lo que digan. Para empezar, eso sería más bien notoriedad. La gente toma la palabra publicidad por el coño de la Bernarda y con ella se refieren a todo lo que huela a propaganda, relaciones públicas, marketing y promoción. Pero en fin, es normal que existan esas confusiones. A veces ni los profesionales ni los académicos se ponen de acuerdo.

A los de Periodista Digital, en cualquier caso, les trae al fresco su imagen, con tal de tener notoriedad (enlaces desde otras webs). Porque esa notoriedad les sirve para obtener una conducta (pinchar en esos enlaces) independientemente de la imagen que le puedan dar a los lectores. Una estrategia que parece que les va bien, aunque se olvidan de reforzar el hábito de conducta (en este caso, fidelizar lectores), algo que dudo que consigan, aunque quien sabe, el diario Público, para ser tan rojo, tiene una cantidad de lectores de derechas brutal.

Las dudas que me surgen, más allá del penoso ejercicio periodístico y publicitario de este medio, es hasta qué punto es sostenible este modelo. ¿Con quién negocian los precios de la inserción publicitaria para que las visitas erráticas que vienen enlazadas de cualquier sitio justifiquen un aumento en el tráfico de la web? Es decir, que las visitas, a secas, no valen como indicador. En mi anterior blog, cada vez que ponía una entrada, las revisiones que hacía de la página para ver que todo estuviera bien maquetado y demás significaban al menos cinco visitas. Hacen falta otros indicadores, como el número de usuarios únicos y el tiempo de permanencia, tal y como explicaba Álvaro Valona de marca.com. Que a día de hoy la publicidad en internet se guíe por indicadores tan precarios me parece preocupante. En última instancia, la sostenibilidad de los diarios online (y el problema que al final están suponiendo para sus versiones en papel) podría verse afectada. Aunque dudo que a los medios serios les afecten los vericuetos de este tipo de panfletos.



Publicidad superliminal

Hace poco, navegando a la deriva por los enlaces de las redes sociales y páginas web, me encontré con un sketch de la serie Qué vida más triste en el que los protagonistas jubilaban su vieja Playstation 2 y la reemplazaban por una Xbox 360 (no especifican lo de 360). El episodio está graciosillo, sobre todo si sois seguidores de la serie, eso va por gustos. De todas formas aquí os lo dejo para los que no lo hayáis visto.

Nada que no pase en otros capítulos: Borja es reacio a probar algo, hasta que lo prueba y practica la fe del converso (vamos, fliparse en su línea). Algunos de los comentarios del vídeo decían que era una publicidad descarada de Xbox. Puede ser, pero en este caso, les ha quedado bien.

Con la llegada de las televisiones privadas, la publicidad entró en crisis (y hasta que no se demuestre lo contrario, Zapatero no tuvo nada que ver, pero mejor no doy ideas). Se buscaron nuevas formas de hacer llegar los productos a un espectador que empezaba a molestarse ante el crecimiento súbito de intermedios. Una de esas formas era el product placement en las series y películas. Product placement puede traducirse por “emplazamiento de producto”, y no debe confundirse con el posicionamiento, que es otro tema. Una de las series pioneras en este tema fue Farmacia de guardia, que aprovechó que las farmacias empezaban a convertirse en escaparates publicitarios. Después, Ikea amuebló la casa de Emilio Aragón en Médico de familia, donde por cierto el product placement era bastante más obvio y descarado. En esa casa el bote de Cola-Cao estaba atornillado en el centro de la mesa.

Narrativamente, el product placement le da cierta solidez y realismo a las historias. Las marcas nos invaden, y en cualquier casa tenemos leche, yogures, cacao, etc de tal o cual marca. Algo habrá de marca blanca, pero no todo. No digamos si vas a un bar, a un supermercado o a un centro comercial. Bien usado, el product placement puede quedar bien. Otra cosa es meter productos y situaciones con calzador: poses artificiales para mostrar bien la marca de la cerveza, secuencias que nada tienen que ver con la trama de los episodios sólo para mostrar un producto…

En el caso de QVMT, el product placement se ha usado bien. Los protagonistas son unos frikis, y hablan de cosas de frikis: consolas, juegos, internet, películas, etc. Exaltan lo que les gusta y desprecian lo que no. Así que en ese sentido, la presunta publi de la Xbox ha quedado bien.

Es lo que tiene. En su libro NO LOGO . El poder de las marcas. (lectura recomendada), Naomi Klein habla de cómo las marcas quieren meterse en nuestras vidas, quieren formar parte de ella, quieren que hablemos de ellas, ser el centro de atención incluso si no las consumimos. Pero luego no dejan que usemos sus nombres libremente porque estamos “violando su propiedad intelectual” (David Bravo cuenta un par de ejemplos donde están involucrados Mickey Mouse y el Dinosaurio Barney). Supongo que detrás de este episodio estén los intereses de Microsoft. Lo que no sé es qué tal se habrá tomado el señor Konami que Borja le haga un corte de mangas…

Adivina, adivinanza

Mil años tardó en morirse, pero por fin la palmó

Con estos versos comenzaba una canción interpretada por Joaquín Sabina y que está incluida en el disco de La Mandrágora. Tardó en morirse, sí, pero por estas fechas tiene por costumbre resucitar un poco, por lo visto. Cada año tenemos las mismas imágenes, las mismas escenas y los mismos enfrentamientos. Así que voy a hacer un top 5 televisivo, y en lugar de ordenarlo por preferencias, mejor lo pongo en orden cronológico. Mode ironic: on.

Puesto nº 5. Españoles, Franco ha muerto.

Comenzamos con el anuncio de tan funesto deceso. El político de corte moderado, Carlos Arias Navarro, a la sazón Presidente del Gobierno (siempre he querido usar la expresión a la sazón), tuvo el penoso deber de anunciar la noticia. Todo un clásico.

Puesto nº 4. El movimiento obrero se solidariza.

Durante el sonado entierro del generalillo hubo multitud de simpatizantes y demócratas que quisieron asistir, o quizá a asegurarse de que estaba muerto de verdad, eso lo dejo a vuestro criterio. Especialmente memorable es el caso de un trabajador, perteneciente al movimiento obrero, que muestra efusivamente sus respetos (en el minuto 0:32 del vídeo). Hubiera preferido una foto, pero no la encontré. Y sí, el vídeo empieza igual que el anterior.

Puesto nº 3. Juan Carlos I el breve.

El breve. Ése era el apodo del actual monarca durante la dictadura. No daban dos duros por él. Pero después de hacer unos cuantos malabares diplomáticos, ha conseguido salir adelante. Lo que la tele no nos recuerda tan a menudo es el discurso crítico hacia la figura del generalillo. La memoria es selectiva, que se lo digan a los políticos.

Puesto nº 2. El centro derecha.

Los votantes de centro derecha son los que más han lamentado la marcha de Paquito, y no me refiero al chocolatero. Un año después de la sonada muerte, un grupo de votantes de centro derecha se reunen para discutir de forma neutral y objetiva las ventajas de la inminente democracia. Especialmente entrañable es la señora del final del vídeo, que manifiesta su escepticismo ante el modelo de gasto social de ZP (gracias a mimesacojea por poner este fragmento hace un par de meses).

Puesto nº1. Adivina, adivinanza.

Pues iba a reservar para este puesto el vídeo Cien Idiotas de El Reno Renardo, por eso de trasladarnos al presente. Pero en su lugar, os dejo la canción con que da título a esta entrada, grabada en 1981.

Crónica offline del EBE 09

Como sabéis, este fin de semana estuve en Sevilla asistiendo a la edición 2009 del Evento Blog España (aka EBE), la mayor cita bloguera de España y la segunda mayor de Europa. Ya desde el viernes por la tarde, supe que hacer una crónica del evento a mi vuelta a Madrid sería un esfuerzo inútil.

No se lo digáis a nadie, pero no tengo portátil. Ni móvil 3G (ya veis, aún conservo esa estúpida idea de que el móvil es una cosa para llamar y poco más). Soy un bloguero de sobremesa, con mi PC de sobremesa. Un clásico, vamos. Así que al llegar me encontré con que era uno de los pocos asistentes offline del evento. Allí estaban todos con sus portátiles (desde los laptops más sofisticados a los netbooks más minúscules), iPhones y dispositivos de todo tipo. Y yo con un cuaderno de la Universidad Politécnica y una libreta. Lástima no haber llevado el cuaderno que me regalaron con el lema de more notebooks, less computers (más cuadernos, menos ordenadores), habría sido la guinda. En resumen, aunque tomé notas de algunas conferencias, el seguimiento en tiempo real era tan intenso (actualizaciones de blogs constantes, riadas de tweets haciendo comentarios y enviando preguntas) y el feedback tan rico que decir algo del EBE hoy lunes me parece llegar con años de retraso. Quien se haya interesado por el EBE ya sabrá algo de él, y si no dispone de muchos blogs donde saber algo, empezando por la propia página del evento.

Como primera asistencia el EBE, la experiencia estuvo muy bien. Ambiente de congreso. Al completar la acreditación, recibí una tarjeta de asistente, que llevé colgada al cuello durante todas las jornadas y una bolsa con los regalos ofrecidos por los patrocinadores. (Luego supe que el padre de una amiga había trabajado en la imprenta que se engargó de la cartelería y acreditaciones del EBE). De los regalos, el más útil era un lector de DNI electrónico que se conecta por USB. El más solidario, una tarjeta por valor de 10€ para destinarlos a un proyecto en Caja Navarra. El más simpático, una caja de clips con imán.

Me esperaba otra cosa del EBE. No digo que no me gustase. Pero me imaginaba un encuentro más informal de blogueros. Digamos que estaba muy profesionalizado. Hubo conferencias y mesas redondas, casi todas orientadas hacia la web participativa y el doscerismo. Enrique Dans, cómo no, estaba en primera fila. Quizá debí haber hecho como José A. Pérez, de Mi mesa cojea, y haberme ido con él y otros autores de cañas y copas por la Alameda. Pero este tahúr, más que manco parece cojo (un cojo de apuesta, como diría Quevedo) dada su reticencia a andar aunque sean distancias muy cortas.

Con todo, hubo charlas bastante interesantes, como la de Paloma Llaneza acerca de privacidad de datos, o la magnífica entrevista de Berto Pena [link] a Pau García de EyeOS. Me soprendió ver a un chico tan joven hablando con esa soltura y madurez, y con un proyecto tan sólido. Otras no tanto, como la mesa redonda sobre Nativos digitales, que a pesar de tener un tema interesante le faltó profundidad (y por cierto provocó uno de los momentazos EBE del 2009 debido al desacuerdo por parte del público con la definición de nativo digital).

Pero en definitiva, creo que quien más y quien menos pudo sacarle provecho, ya fuera hablando de proactividad, emprendedores y demás (¿cancamusa?) o haciendo vida social en la fiesta del EBE y en los bares. Hubo cosas interesantes y gente interesante. Pude saludar a algunos autores de blogs que leo habitualmente, como Kids de Blog Off, Berto Pena de Think Wasabi, o a los chicos de Malviviendo. Había café gratis y en Sevilla hizo un tiempo de lujo. ¿Qué más puedo pedir?

Posando con David de malviviendo

Aquí, con el zurdo

Risto en Babia

Ayer asistí al enésimo pique que llevan los de La Sexta y Telecinco. Viendo Sé lo que hicisteis tuve noticia del incidente diplomático que a punto estuvo de provocar Ángel Martín en la comarca leonesa de Babia.

Risto Mejide, el otrora insigne jurado de Operación Triunfo y cuyo personaje empieza a venirle grande en su actual programa, G20, decidió ir a degüello contra el pequeño presentador de La Sexta. Para ello rescató un artículo que Ángel Martín había publicado en mayo en la revista DT, adalid del periodismo intelectual y riguroso junto con sus primas hermanas Interviú, FHM, Man, etc.

Bien, las cosas claras desde el principio: estoy de parte de Ángel Martín. Si sois partidarios de Risto, lo mismo no queréis seguir leyendo.

Y ahora empecemos con las críticas. En primer lugar, que se rescate un artículo de mayo para meterse con alguien cuando estamos en noviembre ya da mala espina. En segundo, si leéis el artículo y tenéis dos dedos de frente, creo que es fácil ver que aquello no tiene ni pies ni cabeza, ni remota base real.

Hay una cosa que se les da genial a los chicos de Sé lo que hicisteis: aprovechar los ataques contra ellos para crear interes y morbillo, y encima devolverlos. No es fácil pillarles en estas cosas, a ver cuándo se va dando cuenta la gente de que estos tíos son mucho más listos de lo que parece, empezando por las chicas.

Al final, Ángel Martín explicó que su artículo formaba parte de una pequeña broma en la que también participaban Dani Mateo (que escribió un artículo paralelo reforzando la idea de que visitaron Babia Juntos), Javier Coronas (que desmentía que existiese un pueblo llamado Babia), y Ramón Arangüena, que allá por 1999 había sido nombrado corresponsal en Babia por la SER, supongo que por su particular estilo que le confiere la cualidad de parecer que no se entera de nada. El propio Arangüena habló en directo con el programa para aclarar esto último: aunque Babia es una comarca leonesa, todos estos artículos se inspiran en un pueblo ficticio con el mismo nombre. Aclarado esto, los de SLQH se permitieron el lujo de hacerle a Risto un Zas! En toda la boca!

Por la noche, mientras hacía zapping, me topé con el programa del publicista, que había colocado a Ángel en el top 1 de su lista de los 20 non grati y le replicaba de nuevo. El problema viene porque los artículos de Dani y Ángel dan a entender que van a un pueblo, pero no especifican que están en un pueblo llamado Babia. Risto alegaba que él tampoco había mencionado que Ángel tuviera que disculparse con el pueblo de Babia, sino con Babia, a secas. A partir de ahí, la discusión deja de tener sentido. Es como ver un enfrentamiento dialéctico en el congreso entre el PSOE y el PP, o que la Iglesia se queje de que retiren los crucifijos de las escuelas laicas pero proliferen las calabazas de Halloween.

Creo que lo que convierte a Ángel Martín en el vencedor de esta batalla absurda es la forma de defenderse. Mientras que Ángel siguió con su tono irónico de siempre y se le veía con la conciencia tranquila, Risto hizo gala de agresividad, prepotencia y chulería. Por supuesto, la web de Telecinco se jacta de que Risto ha dejado a Ángel contra las cuerdas. A partir de aquí, cada cual creerá que lleva razón uno u otro, amén todo tipo de teorías conspiranoicas. Lo que sí me pareció lamentable fue ver a los babianos responer a Ángel Martín en G20. Bien por ignorancia, bien por prestarse a echar leña al fuego (no sé qué tiene más delito), se mostraban indignados y rebatían las afirmaciones del artículo, creyéndolas a pies juntillas. Cuando vi a una joven alegar “mira, Ángel, los babianos tenemos cámara, como ésta” (mientras mostraba orgullosa una cámara de fotos) comprendí que la expresión estar en babia tiene una base real. Así que lo mismo, con la tontería, Ángel Martín tenía parte de razón en su sarta de burradas sin sentido, sin saberlo él. Porque eso de tirar una bomba atómica no, que daña el medio ambiente y además la comarca de Babia es reserva de la biosfera. Pero decir cosas así por la tele y quedarse tan pancho (o pancha, en este caso) tiene que ser tóxico. Y ya hemos dicho que están en una reserva de la biosfera. Lo mismo convendría reubicar a alguno que otro.

Y para terminar, voy a romper una lanza a favor de Risto. Risto, tengo entendido que como publicitario eres bastante bueno, que controlas de temas de comunicación. Y según parece, eres mejor persona que personaje. Así que acepta este consejo desde el cariño: deja la tele y céntrate en la publi. Todos salimos ganando.

Ah, y si al irte te pasas por la casa de Gran Hermano y la quemas, ya lo bordas.

Trancas y Barrancas. Confesiones bajo la mesa.

AVISO: Debido al cierre de Megaupload, servicio donde se alojaban los contenidos de audio, los podcast no están disponibles. En breve se pondrán a disposición en un servidor alternativo. Disculpen las molestias.

La semana pasada, los astros se alinearon para intentar que no pudiese entrevistar a Juan y Damián, más conocidos por ser las voces de Trancas y Barrancas, con motivo de su reciente actuación en el Festival Mundo Idiota. Pero finalmente, la entrevista se llevó a cabo tal y como os prometí.

En la entrevista hablamos un poco de todo, no sólo de su grupo El hombre linterna, que ha sacado recientemente un disco titulado Cartoon Rock, sino también de sus andanzas en El hormiguero poniendo las voces de las dos entrañables hormigas. Incluso el propio Pablo Motos aprovechó para saludar. En resumen, un cuarto de hora de risas que merece la pena oír. Aunque a los chicos no pareció quedarles muy claro qué es eso de un podcast.

La verdad es que no esperaba tener una sección de podcast en este blog, pero la entrevista era una oportunidad que no se podía desaprovechar y merecía la pena hacer una excepción. Si al final acabo haciendo una sección fija de entrevistas, el tiempo lo dirá. Por el momento, no os acostumbréis.

He editado el audio de la entrevista para igualar el volumen de voz. Al tratarse de una entrevista vía Skype a dos (a través de un manos libres) la calidad de sonido no es tan alta como yo quisiera. Con todo, se oye bastante bien.

Espero que la disfrutéis, y sobre todo que la compartáis. Os dejo varios enlaces de descarga por si alguno falla. Y si no, dejad un comentario y lo soluciono.

Trancas y Barrancas

Descargar entrevista (botón derecho)

Festival Mundo Idiota. Pa’ habernos matao. (Actualizado)

Entre la fecha del evento (31 de octubre, noche de Halloween) y lo selecto de su clientela, no faltó gente disfrazada. Os puedo asegurar que vi cosas. Entre otras, un pollo con corbata, monjas varias, y el clan Wallace al completo. Y yo allí, tan normalito.

El festival empezó con puntualidad. Vamos, que para cuando quise entrar (10 ó 15 minutos después de las 6, hora de apertura de puertas) los chicos de El hombre linterna ya estaban subidos al escenario tocando Oliver y Benji. Imagino que sería el primer o el segundo tema a lo sumo. El repertorio de los chicos de El hormiguero se compone de sintonías de series de los ochenta y noventa, un género que han bautizado como cartoon rock, y eso les daba la ventaja de tener los coros asegurados. A eso hay que sumarle otros dos puntos a favor. El primero, que fue uno de los grupos con mejor sonido de todo el festival a pesar de contar con media docena de integrantes sobre el escenario. El segundo, que el periplo radiotelevisivo de sus principales miembros (Juan y Damián, las voces de Trancas y Barrancas) les ha convertido en unos showmen cojonudos, que supieron animar al público desde el primer momento. La banda transmitió muy buen rollito sobre las tablas, y eso lo notó el público, que respondió en consecuencia.

Cuatro grupos en cinco horas de show no da mucho tiempo para cada banda. Poco después de las 7, Juan Luis Cano de Gomaespuma estaba ya presentando a los siguientes del cartel: El Reno Renardo. Me atrevería a decir que era el grupo más esperado del festival a pesar de actuar en segundo lugar. Y es que a pesar de la popularidad que tienen las maquetas de estos chicos, no han sido muchas las oportunidades de verlos en directo. Desde luego, no defraudaron. Hicieron gala de actitud metalera, y como buen grupo heavy, iniciaron la actuación con la intro de El reino de la cagalera de Bisbal, para arrancarse inmediatamente con el épico Cipote ancho. Los nuevos miembros del Reno demostraron su valía, y sorprendió la calidad musical de toda la banda en directo. Una lástima que el sonido no fuese muy bueno, ignoro si sería cosa de la sala o del grupo, y se oía poco la voz de Zarigüeya, incluso cuando hablaba entre tema y tema. Con tan poco tiempo para actuar, se echaron de menos muchos temas, una lástima. Se notó que a la banda le falta rodaje, aunque calidad tienen de sobra. También sorprende darse cuenta de la buena producción de las maquetas, en especial la segunda, ya que muchos arreglos desaparecieron en las versiones en directo. Tal vez en un futuro podrían plantearse tirar de sonidos pregrabados, a lo Manowar, o incluso contratar un teclista.

No me acuerdo si fue durante la presentación de Mamá Ladilla cuando Juan Luis Cano anunció la inesperada presencia de Esperanza Aguirre entre el público. Afortunadamente para el respetable, se trataba de una broma. Qué cachondo el tío. No faltaron durante el festival alusiones a la presidenta de la comunidad, al regidor de la Villa y Corte, a Ramoncín y al Alcorcón, esto último muy vitoreado por el público. Qué te puedes esperar de una sala que está al lado del Vicente Calderón…

La banda de Juan Abarca fue desde luego la actuación más austera, en el sentido de que el trío tocó sin más ornamentos en el escenario. Al principio noté un descenso del público en la sala, y me sorprendió cómo los grupos en principio teloneros estaban generando más expectación que una formación veterana y casi cabeza de cartel. Sin embargo, conforme avanzaba el espectáculo, el recinto volvió a llenarse. Por desgracia, es la banda que menos conozco y no puedo decir gran cosa de la actuación. Eso sí, sus incondicionales no dejaron de saltar y corear esos grandes estribillos como tengo los cojones negros, los cojones negros, los cojones negros y otros grandes éxitos. Y por supuesto, tocaron Chanquete ha muerto.

Los gandules, cabeza de cartel, ya me dejaron fuera de juego. Tras la introducción a cargo de Los hermanos escafandra, que desgranaron de tirón algunos de sus temas arrítmicos, como Hellraiser, Dun y Tobo Gandul aparecieron en bata. Presentaron a la banda con parsimonia y comenzaron un show absolutamente genial y delirante en el que los maños interrumpían sus canciones para hacer cualquier tipo de reflexión que se les pasaba por la cabeza. Se notó al fin una mejora en el sonido, porque ya pensaba que estaba asistiendo al primer concierto donde los teloneros sonaban mejor que los cabeza de cartel. La banda contó además con la presencia de La Charanga, que amenizó algunas de las canciones. En total, más de una hora de actuación que supuso el gran broche a un festival de lujo. Lástima que no tocasen su temazo Bayas, bayas.

Después de eso, sólo me quedó arrastrarme al coche para volver a casa. Eso sí, con una buena noticia para los lectores: este viernes, si no hay sorpresas, entrevisto a Juan y Damián de El hombre linterna, y el lunes podréis escucharlo en el blog.

Actualización: ya está disponible la entrevista con Juan y Damián.